Bio-Bug: estrenan coche que funciona con excremento humano

El Bio-Bug es un automóvil que funciona a partir de gas metano producto del procesamiento de excremento humano

En una noticias que ha atraído a la prensa alrededor del mundo, se anunció el estreno del automóvil Bio-Bug, cuyo sistema de energía podría ser una alternativa importante a la de los coches eléctricos en busca de nuestra ansiada independencia frente al petróleo. Este coche, cuyo prototipo es un Beetle Volkswagen adaptado, es el primero que emplea un sistema de combustible a partir de gas metano que resulta del procesamiento de excremento humano.

El equipo de ingenieros ingleses que dio vida al Bio-Bug desarrolló un sistema que permite generar bio gas a través de la liberación de gas metano producto de la combustión generada en el excremento humano. Este excremento proviene del sistema de alcantarillas de la ciudad de Bristol, y con tan sólo los residuos de los wc´s de setenta hogares, se puede generar suficiente combustible para que un coche ande 10,000 millas, el equivalente a un año de uso promedio.

De acuerdo con personal de la compañía dedicada a producir energía sustentable, GENeco, los conductores no notarán la diferencia en cuanto a potencia y velocidad utilizando este combustible en lugar de la clásica gasolina o diesel, y en caso de ser cierto esto representaría una ventaja significativa sobre los coches eléctricos.

via Telegraph



Este pequeño pueblo alemán produce 6 veces más energía de la que consume

Desde 1999 este lugar cuenta con siete aerogeneradores en sus colinas, así como paneles solares en los techos de casas y establos

Desde hace unas décadas, el planeta está pidiendo el apoyo de cada ser vivo para sobrevivir a como dé lugar. Este sitio cada vez encuentra más complicado encontrar balance con la contaminación ambiental, el uso excesivo de recursos naturales imposibilitando la homeostasis del medio ambiente, la proliferación de químicos nocivos en nuestras fuentes de vida y la desaparición descontrolada de varias especies, entre otras catástrofes.

Sin embargo, pequeños esfuerzos del humano han logrado neutralizar este camino caótico. Uno de ellos se ubica en Wildpoldsried, un pueblo en Alemania cuyos 5 mil habitantes producen seis veces más energía sustentable de la que consumen.

Desde 1999 este lugar cuenta con siete aerogeneradores en sus colinas, así como paneles solares en los techos de casas y establos. Además, con sólo el estiércol del ganado consiguen calentar el agua de cada uno de los inmuebles. De este modo, el mismo pueblo se ha convertido en su productor, con un costo de 0.57 euros (0.80 dólares) el kilovatio.

La iniciativa pretendía alcanzar un apoyo sustentable de energía renovable, en especial desde el desastre de Chernobil. La meta puesta al principio fue lograr ser autosustentables para 2020: la sorpresa fue que, para 2012, ya habían impuesto su marca.

¿Y qué pasa con la energía que sobra? Empresas como Siemens, así como varias universidades, buscan colaborar con este pueblo para aprovechar esta energía libre y limpia.
Esta parte de Alemania debería mostrarse como un ejemplo a seguir y una motivación para generar un cambio proambiental.



Construye tu propio generador eléctrico con una bicicleta (VIDEO)

En tan solo seis minutos el artista Chris Hackett te enseña cómo construir un generador de energía para emergencias.

Chris Hackett es un artista de Brooklyn, Estados Unidos que dedica su vida al eco-arte y reutiliza la basura para crear objetos útiles. Cuando el Huracán Sandy azotó Estados Unidos, dejo a más de 7 millones de personas sin electricidad, evento que lo inspiró a crear una fuente de electricidad utilizando objetos caseros.

Materiales para el generador:

  • Una batería de ciclo profundo
  • Un convertidor
  • Un motor magnético permanente
  • Una bicicleta
  • Un eje de metal
  • Un marco de metal
  • Circuito de carga de corriente

Hackett menciona (1.40) que la pieza central del cargador casero es el motor magnético permanente y recomienda buscar uno de los que se usa para sillas de ruedas eléctricas (unos 250 watts). El eje de metal se conecta al motor y la rueda de la bicicleta se coloca sobre el eje: la hace girar y alimenta el motor. Hackett utiliza el marco de metal para fijar la bicicleta (3.06), explica que para evitar desperdiciar energía el eje y la rueda de la bicicleta deben estar montados de manera inmóvil y ajustada. El circuito de carga de corriente se conecta a la batería, y ayuda a determinar la cantidad de volts del sistema, según Hackett, rebasar los 13-14 volts creará un corto circuito.

Aunque el sentido del humor del artista es un tanto oscuro, refiriéndose a un apocalipsis sin fuentes eléctricas, su sistema es útil y sencillo de construir.