El video que BP y la industria de petróleo no quieren que veas

Un video documenta la historia de la sombría industria petrolera, nuestra adicción al petróleo, la corrupción en torno al derrame del Golfo de México y sus fatídicas consecuencias

Este breve video documental nos muestra la historia detrás de la tenebrosa industria petrolera, nos explica el por qué de nuestra ambientalmente patológica adicción al petróleo como fuente de energía, y también la enorme la corrupción, así como las ocultos intereses financieros en torno al derrame del Golfo de México y sus fatídicas consecuencias para el ecosistema planetario.



Adolescente Sara Volz podría revolucionar la industria energética

La estadounidense Sara Volz ganó este año el premio Intel Science Talent Search por potencializar la capacidad de las algas para generar energía.

Foto:therebelution.com

Actualmente el petróleo, como fuente energética, continúa siendo el más redituable de todos –al menos para las agendas financieras–. Algunas otras fuentes alternativas de energía comienzan a utilizarse, pero la hegemonía de este recurso continúa siendo innegable. La gran pregunta de científicos e inversionistas es cómo reemplazar los hidrocarburos por otra opción.

Este año, Sara Volz, ganadora del premio “Intel Science Talent Search”, se preguntó cómo volver más rentable el uso del alga marina como biocombustible. Posteriormente la joven de 17 años separó las células del alga que producen más aceite –componente que funciona como fuente de energía–, del resto. Y descubrió que al unir las líneas de las células que producen más aceite, este se multiplica en cantidad. Dicho descubrimiento aumenta la productividad de las algas como energía renovable.

Entre las principales ventajas de este biocombustible, es que no depende de tierra cultivable –por lo que no compite con el cultivo de alimento– y que además absorbe el bióxido de carbono, lo cual contribuye a reducir el calentamiento global.

Sara Volz partió de la idea de estudiar el comportamiento del alga con un fin integral, persiguiendo la posibilidad de aportar tajantemente al bienestar futuro de la sociedad. Y con intención, claridad, y buena voluntad, en combinación con un pequeño laboratorio alojado debajo de su cama, hoy ofrece una de las alternativas más viables para romper nuestra nociva dependencia ante el petróleo.



Nuevo derrame en el río Sonora: el gobierno no se pone de acuerdo en si es tóxico

Ante el nuevo derrame las autoridades estatales y federales, así como Grupo México, han emitido comunicados con versiones contrarias

En el último mes, ciudadanos de México fueron víctimas de los derrames simultáneos de ácidos o petróleo en ríos del estado de Sonora, Nuevo León, Tabasco y Durango. Esta sincronía de sucesos trágicos son sólo una alerta de las consecuencias que la avalada Reforma Energética en este país puede generar: fracking y catástrofes ecológicas, entre otros.

Y a pesar de la evidencia irrefutable de las consecuencias nocivas del derrame, tanto las autoridades estatales y federales como Grupo México (GMéxico) se han encargado de emitir comunicados con versiones contrarias en menos de 24 horas. ¿Las consecuencias? Sonora se encuentra sumida en un estado de confusión neurótica.

Primero, la Unidad Estatal de Protección Civil (UEPC) alertó que los municipios aledaños al río Bacanuchi se verían afectados por un segundo derrame tóxico de Buenavista del Cobre (una mina de Grupo México). Segundo, pocas horas después de ese comunicado, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) afirmó que el derramamiento del pasado 18 de septiembre estuvo compuesto por agua de lluvia y elementos ferrosos, los cuales están “debajo de las normas de riesgo para la salud”. Tercero, la Protección Civil estatal se encargó de emitir otra alerta de prevención binacional, derivada de una posible contaminación con desechos tóxicos de la minera Buenavista del Cobre, alarmando a las autoridades de Estados Unidos. Cuarto, Grupo México realizó un informe a la Bolsa Mexicana de Valores acerca de la falsedad del segundo derrame de “solución de sulfato de cobre acidulado en ninguno de los represos en Buenavista del Cobre”, además de que explican que el agua rojiza encontrada en ríos San Pedro, Bacanuchi y Sonora se derivan del arrastre de agua pluvial y que no ponen en riesgo a las personas.

Mientras tanto el Gobernador de Sonora, Guillermo Padrés Elías, quien no termina de clarificar (ni justificar) la existencia de la presa en su propiedad, afianza el acuerdo institucional entre Grupo México y la gobernación de este estado para continuar trabajando “en equipo”. Concluyó que él ve la buena voluntad de Grupo México, quien continúa buscando medidas que prevengan nuevas contingencias ambientales.  

¿Y los afectados de la región? Dicen que apenas se emitirán los primeros cheques…

Fotografía principal: Red Política