BP empezará a perforar pozo en Libia, luego de que cabildeara liberación de terrorista

  El Financial Times reporta que la empresa British Petroleum empezará a perforar en unas semana en aguas profundas del golfo libio de Sirte, el pozo será unos doscientos metros más profundo que el de Macondo, el cual provocó el máximo ecocidio en la historia de Estados Unidos. Este anuncio viene mientras se cuestionan las […]

 

El Financial Times reporta que la empresa British Petroleum empezará a perforar en unas semana en aguas profundas del golfo libio de Sirte, el pozo será unos doscientos metros más profundo que el de Macondo, el cual provocó el máximo ecocidio en la historia de Estados Unidos. Este anuncio viene mientras se cuestionan las medidas de seguridad de esta empresa, la cual violó cientos de normas de seguridad en el Golfo de México. Al tiempo que su CEO, Tony Hayward, anuncia que dejará la empresa para que suba al cargo Bob Dudley.

BP firmó en 2007 un contrato de 585 millones de libras con Libia. El mismo año se reportó sobre la declaración de BP al gobierno británico sobre su preocupación sobre “el lento proceso que se estaba haciendo en concluir un acuerdo de transferir a un prisionero a Libia”. Y que esto podía tener un impacto negativo en los intereses comerciales del Reino Unidos, incluyendo la ratificación del acuerdo de exploración petrolera del gobierno libio.

El prisionero negociado era Abdel Basset al-Megrahi, condenado por el caso Lockerbie, en el que explotó un avión en el que murieron 270 personas y que fue liberado el año pasado por las autoridades escocesas.

Según voceros tanto del gobierno británico como de BP, la empresa petrolera no tuvo nada que ver con la liberación de este terrorista, el cual al parecer tiene cáncer terminal, esta fue una de las razones de su liberación, sin embargo se dice que al momento se encuentra bien de salud. La decisión no haría sido influída por los intereses económicos británicos ni la poderosa empresa BP. Seguro.

La semana pasada, la secretaria de Estado de EU, Hillary Clinton, pidió al gobierno escocés y al Reino Unido que revisen las circunstancias que llevaron a la liberación de Al-Megrahi.

Vía Pijamasurf



4 ríos de México sufren las consecuencias de derrames de químicos en pocos días (IMÁGENES)

Provocando enfermedades y poca disponibilidad de agua, los contaminantes derramados, entre ellos hierro, cobre, cadmio, plomo, arsénico y petróleo, afectaron a más de 24 mil personas

Como una sincronía de sucesos que alertan del peligro de la avalada Reforma Energética en México (que promueve el fracking) algunas tragedias ecológicas se han sucedido casi simultáneamente. En cuestión de días, cuatro ríos  fueron contaminados por el derrame de ácidos o petróleo. Los químicos vertidos han generado daños ecológicos que afectaron a ríos en el estado de Sonora y en Nuevo León, Tabasco y Durango. 

Los contaminantes derramados, entre ellos hierro, cobre, cadmio, plomo, arsénico y petróleo, afectaron a más de 24 mil personas. El desbordamiento de ácidos se considera sólo la punta del iceberg, ya que detrás de estas catástrofes ecológicas se encuentran las empresas más grandes del sector industrial a nivel internacional, como Grupo México y Pemex. 

De acuerdo con autoridades locales, los derrames fueron provocados por una toma clandestina en los oleoductos, así como por las pésimas condiciones de las instalaciones de Grupo México. De modo que el incidente será imputable: los responsables deberán  pagar una sanción (aunque irrisoria en el caso de Grupo México, pues no representa ni 1% de sus ganancias trimestrales). ¿Esto es suficiente para compensar la vida destrozada?

Fotografías: CNN

 

 

 

 



A sólo 4 años del catastrófico derrame petrolero, British Petroleum vuelve al Golfo de México

Las secuelas por el derramamiento de petróleo en el Golfo de México aún son tangibles, solamente un año y medio perduró la veda que impedía al consorcio explorar petróleo en esta zona.

El petróleo, ese viscoso líquido convertido en el oro de la era industrial, ha ido cobrando sus costos, esencialmente, por las emisiones de carbono lanzadas a la atmósfera al ser consumido como combustible. Si echamos un vistazo a nuestra casa, nos sorprenderá la cantidad de productos que están formados a base de petróleo: casi todo artículo sintético es elaborado con  este fluido.

Llevamos poco más de un siglo empleando el petróleo en procesos industriales, y pese al corto periodo ha iniciado una crisis ambiental evidente. Si bien la percepción colectiva sobre el petróleo es cada vez más negativa, en gran medida por el padecimiento de los ciudadanos a la contaminación en las ciudades, las empresas petroleras persisten en sus proyecciones de  extracción. Países como Estados Unidos, Noruega y Canadá quieren explotar el petróleo en Alaska. En contraparte, múltiples naciones se han comprometido a reducir sus emisiones de CO2 en los próximos años.

En un escenario en el que el petróleo adquiere cada vez peor fama, el derrame petrolero del 2010, en el Golfo de México, pervive hoy en el imaginario social. Sus repercusiones a cuatro años del incidente, según Green Peace, persistirán por décadas.

Aún con la gran cobertura mundial del accidente y la crítica constante por parte de organizaciones internacionales -que cada vez cobran más peso como Green Peace- se ha revelado que British Petroleum (BP), la empresa responsable del derramamiento de petróleo en 2010, invertirá 41 millones de dólares en derechos para explorar y extraer petróleo en el Golfo de México.

Cuando ocurrió el derrame, BP fue impedida para adquirir cualquier contrato en la zona por 16 meses, una infracción que aparece ridícula en comparación con los daños causados al ambiente. Aparentemente los consorcios petroleros internacionales se erigen como enemigos colectivos, y quizá lo positivo es que al menos el adversario está ubicado. Las revoluciones han demostrado ser utópicas, pero en las nuevas luchas sociales, gracias a la información, sabremos hacia dónde dirigir la presión general.