Sudáfrica 2010 sera la Copa del Mundo más contaminante de la historia

A pesar de que lo eco ya es cool y de que hoy, como nunca, las tendencias a lo verde son una popular moda, el Mundial de futból de Sudáfrica 2010 contaminará más que cualquier evento deportivo en la historia

Sin buscar amargar los ánimos en torno al evento más importante del planeta en cuanto a pasión social y cobertura mediática, lo cierto es que mientras el balón rueda… el planeta agoniza. A pesar de los múltiples esfuerzos conservacionistas, las eco tendencias, y las agendas verdes, parece que la Copa del Mundo Sudáfrica 2010 será, por mucho, el evento deportivo más contaminante de la historia. Utilizando las emisiones de carbono como máximo criterio, concluimos que este mundial contaminará ocho veces más que el pasado, celebrado en Alemania hace cuatro años.

De acuerdo con el Estudio de Factibilidad para una Copa del Mundo FIFA 2010 Carbón Neutral, solicitado por los gobiernos de Noriega y Sudáfrica en 2009, se calcula que serán emitidas a causa de este evento 2,753,250 toneladas de CO2.Una de las razones que alimenta la emisión son las grandes distancias entre las distintas sedes mundialistas, así como una infraestructura de transporte vieja y desgastada que provoca mayor contaminación que un sistema de transporte de un país con mayor desarrollo en ese sentido, por ejemplo el de Alemania en 2006.

Sin embargo, la mayor cantidad de contaminantes, por mucho, será ocasionada por los miles de vuelos internacionales que arribarán a Sudáfrica, rubro que producirá casi el 70% de las emisiones de CO2 durante el evento:

2,753,250 toneladas (Total de emisiones de CO2)

67.4% (Transporte internacional)

17.6% (Transporte interurbano)

12.4% (alojamiento y turismo en general)

1.4% (Transporte intraurbano)

0.6% (Construcción y remodelación de estadios)

0.5% (Energía en los estadios)

Cabe destacar que los organizadores de la Copa del Mundo también tomaron algunas desiciones eco amigables, como por el ejemplo la reutilización de materiales en la construcción del principal estadio, el Soccer City, así como optar por la remodelación de los demás inmuebles en lugar de demolerlos y construirlos desde cero como en algun momento se consideró.

via The Guardian



¿Lego sin plástico? la empresa está gastando millones de dólares para deshacerse de este en sus juguetes

Para cumplir su meta, Lego está asociándose con universidades y organizaciones sin fines de lucro, invitando a otras compañías a unirse al centro de investigación (aún si la empresa no sea especialista en juguetería).

En este año, Greenpeace lanzó un video donde exponía el peligro ambiental que resultaba de la asociación entre la empresa Shell y Lego. Se trataba de una llamada de atención para defender el Ártico en 2015, ya que la marca petrolera pretendía perforar el piso ártico para obtener esta materia orgánica de hidrocarburos insolubles en agua. Fue entonces que, en consecuencia, Lego decidió finalizar su asociación Shell, y así comenzar a revolucionar su empresa en relación con el medio ambiente.

Desde 1949, la empresa danesa Lego se ha dedicado a manufacturar piezas coloridas de plástico en forma de ladrillos y otras minifiguras, las cuales se llegaron a convertir en castillos inquebrantables, ciudades magníficas y hecatombes marítimas. Sin embargo, el uso de este plástico, con base en aceite, para la fabricación de estos juguetes ha provocado una serie de afectaciones en el medio ambiente.

Alrededor de tres cuartas partes de la huella de carbono que produce Lego, proviene de la extracción y el refinamiento del uso del aceite en los juguetes. Roar Trangbaek, cabeza de la prensa de Lego Group, explica que, ante la situación de riesgo del medio ambiente, parecería lógico que la empresa tuviera que encontrar una manera de reducir su huella ambiental: “Si observamos la huella de CO2 como una compañía, la mayor parte de nuestro impacto proviene de actividades offscreen – básicamente lo que sucede antes de que recibamos cualquier material crudo en nuestra fábrica.”

De modo que la compañía empezó a indagar las principales causas de su huella ecológica. Y es que aunque Lego realizara otros proyectos ambientales, como invertir en una granja eólica para hacer uso de energía renovable en fábricas, la realidad es que no estaban generando ningún progreso sin analizar al plástico mismo.

De modo que se plantearon el objetivo de encontrar una alternativa sustentable para el 2030, y para lograrlo, “se necesita invertir una cantidad significativa de dinero”. Actualmente la empresa está asignando alrededor de 150 millones de dólares en un centro de nuevos materiales sustentables que abrirá en 2016, así como en otros 100 nuevos empleos dedicados específicamente a encontrar materiales nuevos para sus juegos y empaques. De modo que, “los ladrillos clásicos tengan la misma apariencia visual y táctil cuando la empresa haga el cambio; el material seguirá siendo plástico, pero de algo que no sea de aceite.”

En la búsqueda de este tipo de materiales, Lego visualizó el reciclaje de algunos plásticos con base biosustentable: “El año pasado reciclamos el equivalente de 70 millones de ladrillos Lego, pero eso lo podemos realizar con nuestras fábricas dado que nos aseguramos que el producto todavía esté en condición de prístino. Por ende no podemos comprometernos en la calidad ni en la seguridad del producto – es decir, no sabemos exactamente qué material estamos usando y qué contiene su interior. El reto con los materiales reciclados proveniente del exterior es que no sabemos sus ingredientes.”

Para cumplir su meta, Lego está asociándose con universidades y organizaciones sin fines de lucro, invitando a otras compañías a unirse al centro de investigación (aún si la empresa no sea especialista en juguetería): “Producimos 60 miles de millones de ladrillos Lego cada año, pero los ladrillos son pequeños, y el consumo total de plástico es pequeño. No podemos resolverlo solos. Esperamos poder inspirar a otros hacer lo mismo.”



Las prácticas de los abuelos también nos enseñan a ser ecológicos

De esa manera, ellos han sabido ser personas ecológicas con tan sólo seguir sus prácticas análogas, sin tecnología ni consumo excesivo.

La casa de los abuelos es esa área donde las reglas desaparecen, salimos con el estómago a punto de explotar y, en ocasiones, con un par de monedas que ayudan a nuestra cartera. Los abuelos son esa voz de la sabiduría que nos enseñan acerca de la vida y de cómo apapachar a nuestros seres queridos. 

Gracias a su experiencia, ellos saben recorrer diferentes caminos de forma eficiente, segura, intensa o accesible. De esa manera, ellos han sabido ser personas ecológicas con tan sólo seguir sus prácticas análogas, sin tecnología ni consumo excesivo. Y sin irnos tan lejos, estas son algunas de sus actividades que pueden ayudar a convertir a tu hogar en un sitio ecológico y autosustentable:

– Evita usar la secadora, y pon la ropa a secarse con el sol. De ese modo ahorras una enorme cantidad de energía (y de dinero), además que no es necesario usar ningún suavizante químico con aroma a primavera. 

– Conserva la comida de temporada. Es una manera increíble para guardar dinero al comprar alimentos de la temporada, además que es una manera de consumirlos sin químicos ni conservadores. Inclusive, puedes evitar el uso de plástico al conservar los alimentos en jarras o contenedores de cristal. 

– Usa ingredientes básicos para la limpieza. Todos esos nuevos productos de limpieza antibacterial son realmente innecesarios. Las generaciones anteriores usaban ingredientes familiares para limpiar, así como el bicarbonato de sodio, vinagre, borato de sodio, etcétera. 

– Aprende a coser. Al saber cómo enmendar la ropa, te das cuenta que te dura más. 

– Reduce los restos de comida. La abuela sabe exactamente qué hay en el refrigerador, y no duda en añadir un poco de las sobras a aquello que está preparando. Aunque a veces no son combinaciones exquisitas, estás evitando tirar comida que se desperdició. 

– Haz un poco de jardinería. No es necesario tener mucho espacio o un jardín enorme para hacer un pequeño huerto con plantas que, eventualmente, podrán formar parte de tus platillos. 

– Haz una cobija. Convierte la ropa que ya no utilizas en una cobija reconfortante y cálida. Parece complicado, sin embargo es una manera divertida de reutilizar todo aquello que se encuentra arrumbado en una esquina. 

– Utiliza trapos y paños de cocina, en vez de papel desechable. 

– Consigue una cubeta para juntar agua de la lluvia. Esto te será útil para regar las plantas, los excusados o, incluso, para bañar a las mascotas. 

– Resiste a la urgencia de actualizarte y modernizarte. Las abuelas logran que sus platos, toallas, cobijas, cobertores y decoraciones duren para toda la vida (¡y vaya de qué manera!). Son la prueba de que no es necesario comprar constantemente para tener un hogar confortable. 

Conoce algunas alternativas para una vida libre de plástico dando click aquí