Greenpeace convoca a rediseñar el logo de British Petroleum

Greenpeace UK ha convocado a un concurso para rediseñar el logo de BP, la petrolera inglesa responsable del derrame de petróleo en el Golfo de México y el consecuente desastre ambiental

Parece que British Petroleum, la petrolera inglesa cuyo pozo ha derramado millones de litros de petróleo en el Golfo de México, devastando literalmente el ecosistema regional y amenazando con transformarse en el pero desastre ambiental de la historia, pronto estrenará una fresca y congruente imagen. Resulta que la organización Greenpeace UK ha convocado a un concurso mundial para rediseñar el logo de BP tomando en cuenta el nuevo episodio de esta corporación: el derrame petrolero del Golfo de México.

En una cínica manifestación marketingera de BP, la compañía utiliza como logo, desde el año 2000, una flor verde que alude a una eco geometría mandálica. Pero ¿Por qué no ayudarle a nuestros amigos petroleros a encontrar un rebranding acorde a su verdadera naturaleza? De acuerdo con esto Greenpeace organizó este concurso y hasta ahora han recibido cientos de propuestas de diseñadores alrededor del mundo.

Si quieres participar enviando tu diseño lo puedes hacer aquí

Para ver más de 500 logos propuestos visita la galería en Flickr

Más información sobre el derrame petrolero en el Golfo de México y el desastre medioambiental:

¿Fue planeado el derrame de petróleo del Golfo de México? Goldman Sachs vendió 43.7% de sus acciones de BP días antes

Experto petrolero: Hay otra fuga de petróleo mucho más grande a 8 km



Las empresas más asociadas a destrozos ambientales en México según ambientalistas (Listado)

Hasta 300 organizaciones han documentado por años cuáles son las empresas que más estragos han causado a la naturaleza.

Una de las manifestaciones más evidentes del neoliberalismo capitalista es la apropiación, casi siempre por medio de ventajas otorgadas por el Estado, de los recursos naturales por parte de empresas transnacionales.

Por lo anterior, quizá la crisis del capitalismo es manifiesta más que nunca en los conflictos ambientales, pues es la parte que generalmente el ciudadano de las urbes desconoce, pero es donde es más evidente el saqueo por parte de estas poderosas empresas pese al deterioro ambiental y social de la zona.

En México, el campo ha sufrido en las últimas tres décadas (gracias al modelo neoliberal), un abandono sin precedentes. Y este mismo sector es el que más sufre la apropiación de los recursos naturales por parte de las corporaciones. Como sabrás, en México en el tema de las concesiones de megaproyectos es generalmente donde hay corrupción más notable, ahí los políticos hacen negocios con sus allegados empresarios o bien con directivos extranjeros; la economía así es convertida en un negocio de pocos, y en este círculo, la naturaleza es quizá la más afectada.

En los últimos años miles de campesinos no creen ya en el supuesto progreso de las mega obras como las presas hidráulicas, las mineras, las mega carreteras o a explotación de hidrocarburos, más ahora que se viene el fracking. Por ello, hasta 300 organizaciones de las sociedad civil unirán esfuerzos para exigir solución a los más de 200 conflictos ambientales que existen en el país.

Desde 2012, más de 300 organizaciones han hecho público ante el Tribunal Permanente de los Pueblos la documentación de los casos, no solo de conflictos ambientales, también de la persecución a muchos de los luchadores ambientales. Según parte de su registro, y publicada esta lista por Sin Embargo, estas son las empresas ligadas a mayores estragos ambientales en México:

 

Pfizer, Suez, Halliburton, Monsanto, Exxon Mobil, Kraftm Compañía Minera Fresnillo, Compañía Minera Nuevo Monte de Zimapán, Geotermoléctrica Los Azufres (Hidalgo, Michoacán), Arcelor Mital (Michoacán), Geotermoeléctrica Humeros en Chignautla en Puebla, Central Termoeléctrica José Aceves Pozos (Sinaloa), Sovay Fluor México (Chihuahua), Ideal Standard (Nuevo León), Empresas Ca Le de Tlaxcala, ADM Bio Productos (Sonora), Minera Bismark (Chihuahua), Pemex-Petroquímica Morelos, Cobre de México (Distrito Federal), Prym Fashion México (Estado de México), Power Sonic (Baja California), Arteva Specialities (Querétaro), Acabados de Calidad Tecate, Aceites, Grasas y Derivados (Jalisco), Vivsil (Querétaro), Enerya (Nuevo León), Austin Bacis (Durango), Productos y Diseños de Mármol (Baja California), Forjas Spicer (Tlaxcala), Balatas Mexicanas (Tamauliaps), Pemex-Complejo Procesador de Gas Matapionche, Layne de México (Sonora), Constructoras OHL y TRADECO, Inmobiliarias Casas Geo y Ara, Sadasi, Caabsa Eagle SA de CV, Cementeras Cruz Azul, Tolteca-Cemex, Lafarge, Clarimex, Cargil, FUD, Teck Comico Ltd,Mineras Esperanza Silver de México, Maquiladoras de diversos corredores industriales, Wall-Mart de México, Soriana, Chedraui, Comercial Mexicana, Oxxo, 7-Eleven, Costco, Office Depot, Office Max, Home Depot y Home Mart.

 

Twitter de la autora: @anapauladelatd



“Científicos chatarra” han llegado a México a defender a esta industria; Ong

The New York Times destapó una red de científicos financiados por Coca-Cola para desmentir sus vínculos obesidad-diabetes; ahora están en México.

 

Dr. James Rippe. Foto: foodnavigator-usa.com

Desde la ilustración, el conocimiento científico se ha erigido como la cara verdadera de la moneda. Basado en la comprobación de patrones, pareciera que es el acercamiento más veraz a la realidad; sin embargo, este tipo de conocimiento no es una garantía de parcialidad o veracidad cuando es financiado con fines comerciales.

Se ha documentado como, por ejemplo, durante la segunda mitad del siglo pasado, la industria del azúcar estuvo dedicada a boicotear estudios sobre las consecuencias de este producto; asimismo Monsanto, por ejemplo, financia sus propios estudios para alentar la fama positiva de los transgénicos, y tumba estudios de científicos independientes que dicen lo contrario.

La guerra de la ciencia auténtica VS la ciencia vendida lleva ya muchos años, y sus manifestaciones son quizá cada vez más frecuentes ahora que el consumidor conoce que una de las verdaderas armas contra el propio sistema, cuando así lo amerite, es su propio consumo.

En México la organización El Poder del Consumidor ha señalado la llegada de pseudo científicos que están apoyando a empresas de bebidas azucaradas con información sobre la supuesta desvinculación de la obesidad y la diabetes con la ingesta de este tipo de productos.

Hace apenas unos días se dio un escándalo en los medios de Estados Unidos cuando The New York Times destapó que un grupo de “expertos”, que forman parte de Global Energy Balance Network, estaban siendo financiados por Coca-Cola para que desmintiera el vínculo obesidad-diabetes-refresco. Ahora, parte de esos “expertos” han llegado al foro Evidencia Actual en Edulcorantes y Salud.

El Poder del Consumidor presentó información que demuestra que los tres principales expertos invitados al foro en México, así como tres de las instituciones organizadoras, han recibido financiamiento de la industria de alimentos y bebidas que comprometen su libertad de conflicto de interés. El doctor James Rippe que niega la relación entre el consumo de bebidas azucaradas y las enfermedades cardiovasculares recibió más de 10 millones de dólares para realizar su investigación de parte de la Asociación de Refinadores de Maíz de los EE UU que producen el jarabe de maíz de alta fructuosa utilizado para endulzar las bebidas, además de una paga mensual de 40 mil dólares por parte de esta asociación. El doctor Rippe ha creado una institución con su nombre recibiendo financiamiento de varias empresas, entre ellas, Coca-Cola. El doctor Johnm Sievenpiper ha recibido fondos directos para investigación y para realizar viajes para presentar sus resultados por parte de la empresa Coca-Cola. El doctor John Whie se dedica a dar servicios profesionales a la industria de alimentos y bebidas. Dice el comunicado de esta organización.

A raíz de esta información se ha desatado en los Estado Unidos un escándalo en relación a las estrategias que está utilizando la industria de alimentos y bebidas para financiar expertos y sembrar dudas sobre la evidencia científica que existe sobre los daños a la salud que provoca el consumo de sus productos, con el único fin de bloquear las políticas públicas dirigidas a disminuir el consumo de sus productos”, señaló Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor.

Twitter de la autora: @anapauladelatd