Derrame de petróleo de el Golfo de México ¿El peor desastre ecológico de la historia?

El derrame de petróleo en la costa del Golfo de México se confirma como uno de los perores desastres ambientales en la historia de la humanidad; los intentos por solucionarlo parecen solo empeorar las cosas

Tras semanas de buscar la solución al derrame petrolero en una plataforma ubicada en el Golfo de México, nos encontramos con un tenebroso escenario: la incompetencia de las autoridades estadounidenses así como de BP, la corporación propietaria del pozo, para detener un ecocidio masivo que ya amenaza en convertirse, con buenas probabilidades de éxito, en uno de los peores desastres ambientales en la historia humana.

Tras rebasar, oficialmente, el famoso desastre de Exxon Valdez, el derrame de petróleo en el Golfo de México se ha convertido en la temática más angustiante del escenario internacional, ya que mientras esta nota esta siendo redactada el ecosistema costero alrededor del Golfo esta siendo absolutamente aniquilada.

El ex asesor de energía del presidente George W. Bush, Matt Simmons, afirmó en días pasados ante la prensa de Estados Unidos que “existe una fuga mucho mayor a 5 o 6 millas de distancia”. Esta revelación quizá podría consolidar la eco tragedia del golfo como la más costosa, ambientalmente, de la historia.

Por si no fuera suficiente para escandalizar la conciencia planetaria de la población, al parecer la solución empleada hasta el momento, es decir, el inyectar al mar millones de galones de Corexit 9500 buscando dispersar el petróleo, no solo ha sido poco eficiente en su propósito sino que podría resultar aún más tóxico para la vida natural de la región que el propio petróleo.



¿Por qué el Acueducto Independencia atenta contra el pueblo yaqui y es nocivo para el medio ambiente?

La sustentabilidad del proyecto es cuestionada, entre otros motivos, por no especificar la cantidad de agua extraída de una cuenca aprovechada por un pueblo milenario: el yaqui

Entre los temas ambientales en México que más han magnetizado la atención colectiva está el Acueducto Independencia, que abastece de agua a la ciudad norteña de Hermosillo, Sonora. Se trata del 2o acueducto más grande de México; sin embargo, su construcción y uso han estado envueltos en polémica, pues el acueducto pasa por sobre la cuenca del río Yaqui. Su Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) ha sido incluso invalidada por la Suprema Corte de Justicia por sus inconsistencias y su sustentabilidad ha sido cuestionada pues, por ejemplo, se desconoce la cantidad de líquido exacto extraído de la cuenca del Yaqui. 

La historia

Desde 1940 un decreto del presidente Lázaro Cárdenas otorgó, por derechos de territorio, el uso de 50% del agua existente del caudal del río al pueblo yaqui. De esta manera, este grupo  milenario depende férreamente del uso de dicho río para su supervivencia cultural y productiva. 

En 2010 el gobierno de Sonora presentó un proyecto para la construcción del Acueducto Independencia, que transportaría desde el río Yaqui y la presa Plutarco Elías Calles (El Novillo) el trasvase 75 millones de metros cúbicos de agua anuales hasta la ciudad de Hermosillo (ubicada en la cuenca del río Sonora).

Ante esto, y como muchas luchas sociales colectivas que ahora se llevan a cabo en el terreno judicial, los yaquis interpusieron un amparo que invalidara la autorización del MIA que la autoridad de México en materia ambiental, la SEMARNAT, había aprobado. Así, la Suprema Corte de Justicia anuló ese dudoso estudio de impacto ambiental y ordenó la consulta al pueblo yaqui conforme a estándares internacionales de reconocimiento de los derechos indígenas. 

Sin embargo, organizaciones como el  Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) han cuestionado el hecho de que, aunque se invalidó el permiso de la SEMARNAT, la obra sigue operando. Es un acto paradójico: por un lado las autoridades judiciales más importantes del país han reconocido que existen fallas en los estudios de impacto ambiental presentados pero, por otro, ello no ha implicado la detención de la obra. 

El Acueducto Independencia ha despertado una vez más la discusión sobre la polémica antagónica, desde hace un siglo, entre la supuesta modernización o el beneficio de las mayorías a costa de las minorías, y el medio ambiente, un binomio en el que las minorías suelen ser las más perjudicadas en el supuesto “progreso” aunque, de hecho, numerosos pueblos indígenas han probado que tienen mucho mejor comprendido este tema.

Twitter de la autora: @anapauladelatd

 

Autor: Ana Paula de la Torre
Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto ciudadano yanostoca.com. Y pintora ocasional


Estas son las primeras consecuencias del derrame de ácido sulfúrico en el río Sonora (IMÁGENES)

A 2 semanas de la negligencia que causó la contaminación del río, algunas imágenes sobre las secuelas

Las imágenes son impresionantes: el río Sonora en México se ve como un gran torrente naranja-óxido por la contaminación derramada por negligencia de la empresa Grupo México.

40 mil metros cúbicos de ácido sulfúrico se vertieron en este río del estado de Sonora el viernes 8 de agosto, según la empresa, como consecuencia de las lluvias inusitadas, pero incluso la Conagua (Comisión Nacional del Agua) declaró que ello también se debió a los defectos de construcción de sus contenedores.

Grupo México ocultó el derrame por casi 2 días, se ha limitado a la entrega insuficiente de agua a los pobladores y evitó limpiar los alrededores del río que, con las lluvias, contaminaron nuevamente el cauce. La multa para la empresa, que antes estuvo señalada por la muerte de trabajadores mineros por falta de seguridad, sería de unos 4 millones de pesos, lo cual no representa ni 1% de sus ganancias trimestrales.