Corexit 9500: la supuesta solución al derrame de petróleo puede ser apocalíptica

La apuesta de BP y el gobierno de Estados Unidas para emplear el dispersante de petróleo Coretix 9500 contra el derrame petrolero podría sellar la tumba del ecosistema regional

En un reporte elaborado por el Ministerio de Recursos Naturales de Rusia, para su presidente Medvedev, se informa que el uso de Corexit 9500 podría reforzar la destrucción ambiental que se ha registrado generando conseguencias de inédita magnitud.

En una nota de The European Union Times se detalla la naturaleza de esta contraproducente “solución”:

“El mayor peligro que involucra el uso de Corexit 9500 es que con su alto grado de toxicidad de 2.61 ppm, y al ser combinado con las latas temeraturas de las guas del Golfo de México, las moleculas de este tóxico dispersante pueden entrar en una fase de transición, mutando su estado de líquido a gaseoso, lo cual permitiría que sea absorbido por las nubes para luego liberar un alluvia tóxica a lo largo del noroeste de América del Norte. Aún peor, si un huracán tropical estilo Katrina se formará en el Golfo de México donde se han vertido millones de galones de Corexit 9500 la lluvia tóxica podría cubrir todo el continente nortemaricano y teóricamente destruir toda la vida microbiótica”.

Sobra decir que esto se traduciría en una especie de cataclismo o, a riesgo de sonar drámaticos, un apocalipsis ecológico que terminaría por destruir cualquier forma de vida en la region.



Mira la acelerada metamorfosis del horizonte de lo urbano en China (VIDEO y FOTOS)

Tim Franco, fotógrafo, llegó a describir esta situación como una imagen apocalíptica refiriéndose a la metamorfosis Chongqing.

China se convirtió en una de las principales potencias económicas en la última década. Tras toda una serie de cambios tanto interna como externamente, este país tuvo que analizar su paradigma tradicional para darle una nueva estructura política, económica y social.

El cambio se reflejó en un aumento de números, aglomeraciones alrededor de las ciudades, reconstrucción en la infraestructura de las metrópolis y niveles exorbitantes tanto de contaminación como de injusticias sociales.

Tim Franco, fotógrafo, llegó a describir esta situación como una imagen apocalíptica refiriéndose a la metamorfosis Chongqing. Esta ciudad, ubicada apretadamente entre una montaña y un río, cuenta con una población aproximada de siete millones de personas, lo cual la hace una de las ciudades chinas mayores pobladas.

Al echarle un vistazo al video de Metamorpolis (2009-2015), de Tim Franco, uno puede visualizar el desarrollo “apocalíptico” de Chongqing a lo largo de los cuatro años que duró la filmación.. Conforme la cámara del productor recorre, a distancia, la ciudad, el espectador se encuentra envuelto en sensaciones paradójicas entre vida y muerte. Inclusive, uno puede cuestionarse acerca de lo que un humano, inundado de avaricia, está dispuesto a dar a expensas del sufrimiento de otros seres humanos, del planeta y de la tradición. 

Franco produjo este video promoviendo su libro, este es el resultado:

 

 

 



¿Por qué el Acueducto Independencia atenta contra el pueblo yaqui y es nocivo para el medio ambiente?

La sustentabilidad del proyecto es cuestionada, entre otros motivos, por no especificar la cantidad de agua extraída de una cuenca aprovechada por un pueblo milenario: el yaqui

Entre los temas ambientales en México que más han magnetizado la atención colectiva está el Acueducto Independencia, que abastece de agua a la ciudad norteña de Hermosillo, Sonora. Se trata del 2o acueducto más grande de México; sin embargo, su construcción y uso han estado envueltos en polémica, pues el acueducto pasa por sobre la cuenca del río Yaqui. Su Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) ha sido incluso invalidada por la Suprema Corte de Justicia por sus inconsistencias y su sustentabilidad ha sido cuestionada pues, por ejemplo, se desconoce la cantidad de líquido exacto extraído de la cuenca del Yaqui. 

La historia

Desde 1940 un decreto del presidente Lázaro Cárdenas otorgó, por derechos de territorio, el uso de 50% del agua existente del caudal del río al pueblo yaqui. De esta manera, este grupo  milenario depende férreamente del uso de dicho río para su supervivencia cultural y productiva. 

En 2010 el gobierno de Sonora presentó un proyecto para la construcción del Acueducto Independencia, que transportaría desde el río Yaqui y la presa Plutarco Elías Calles (El Novillo) el trasvase 75 millones de metros cúbicos de agua anuales hasta la ciudad de Hermosillo (ubicada en la cuenca del río Sonora).

Ante esto, y como muchas luchas sociales colectivas que ahora se llevan a cabo en el terreno judicial, los yaquis interpusieron un amparo que invalidara la autorización del MIA que la autoridad de México en materia ambiental, la SEMARNAT, había aprobado. Así, la Suprema Corte de Justicia anuló ese dudoso estudio de impacto ambiental y ordenó la consulta al pueblo yaqui conforme a estándares internacionales de reconocimiento de los derechos indígenas. 

Sin embargo, organizaciones como el  Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) han cuestionado el hecho de que, aunque se invalidó el permiso de la SEMARNAT, la obra sigue operando. Es un acto paradójico: por un lado las autoridades judiciales más importantes del país han reconocido que existen fallas en los estudios de impacto ambiental presentados pero, por otro, ello no ha implicado la detención de la obra. 

El Acueducto Independencia ha despertado una vez más la discusión sobre la polémica antagónica, desde hace un siglo, entre la supuesta modernización o el beneficio de las mayorías a costa de las minorías, y el medio ambiente, un binomio en el que las minorías suelen ser las más perjudicadas en el supuesto “progreso” aunque, de hecho, numerosos pueblos indígenas han probado que tienen mucho mejor comprendido este tema.

Twitter de la autora: @anapauladelatd

 

Autor: Ana Paula de la Torre
Politóloga de carrera, colabora para diversas publicaciones digitales como Pijama Surf. Creadora del proyecto ciudadano yanostoca.com. Y pintora ocasional