Árboles fotografiados en infrarrojo: bosques oníricos

La magia del bosque cobra su doble sentido onírico al fotografiar árboles con tecnología infrarroja. Imágenes que parecen  animadas por computadora exhiben un “efecto wood” que hace que las hojas y el pasto se vuelvan tan reflejantes como la nieve. Verde vuelto nieve, dulces de algodón, luz de otro planeta. Este efecto curiosamente viene del […]

La magia del bosque cobra su doble sentido onírico al fotografiar árboles con tecnología infrarroja. Imágenes que parecen  animadas por computadora exhiben un “efecto wood” que hace que las hojas y el pasto se vuelvan tan reflejantes como la nieve. Verde vuelto nieve, dulces de algodón, luz de otro planeta. Este efecto curiosamente viene del pionero infrrarojo Robert. W. Wood, cuyo apellido significa bosque (o madera).

[Tree Hugger]



Cada árbol esconde un universo

Estas fotografías microscópicas revelan el asombroso universo encontrado en las entrañas de un árbol.

Nuestras vidas se hilan por fragmentos. Nos forman los instantes, los recuerdos vagos y las conexiones inesperadas que a veces parecen resultar de un plan maestro. Así es también la historia de la naturaleza, que marca permanentemente el tejido de los árboles.

En estas fotografías tomadas directo del microscopio asoma el mapa celular de varias especies de árboles. Sus células forman un cálido caleidoscopio que recuerda a la composición de las estrellas, las mismas de cuyo material está hecha la vida.

arboles por dentro 7
Maytenus micrantha, corte transversal

Estas diapositivas están en exposición en el Museo Smithsonian de Washington, cumpliendo una labor doble. Además de cautivar, forman parte de una base de datos que guarda el perfil químico de estas especies de árboles.

Al consultarla, es mucho más sencillo detectar qué especies están siendo taladas para la trata ilegal de madera y así prevenir esta práctica, que ha arrasado con una cantidad inconmensurable de vegetación en Rusia y Brasil.

arboles por dentro 5
Picea pungens, corte transversal

Los árboles, además de embellecer el paisaje, son el soporte principal de esta vida que compartimos con millones de organismos. Son espectadores callados, que no sólo purifican el aire: guardan en su estructura la memoria de acontecimientos milenarios.

Maravíllate con las figuras que iluminan su interior:

Cornus controversa, corte transversal
Ailanthus integrifolia, corte radial
Quiina negrensis, corte radial
Salix fragilia, corte transversal
Ampelopsis brevipedunculata, corte transversal
Ricinodendron heudelotii, corte tangencial
Cornus kousa, corte transversal
Picea, corte radial
Colubrina arborescens, corte tangencial
Cornus stolonifera, corte transversal
Maytenus micrantha, corte tangencial
Prosopis juliflora, corte transversal
Cornus controversa, corte radial

 

* Fotografías: Brain Pickings



Esculturas de niebla en parques y bosques (Fotos)

¿Hay algo más hermoso que cuerpos de niebla acariciándose con árboles y espejos de agua?

Algo tiene la niebla que a pesar de ser en esencia inasible, también es profundamente corpórea. Su corporalidad, aunque elusiva, tiene una presencia contundente. Tal vez por eso es que Fujiko Nakaya recurre a la niebla como materia prima para sus esculturas.

Llama la atención que la artista japonesa presente sus piezas como esculturas, y no como performance o algún formato de arte efímero. Pero Nakaya lleva décadas esculpiendo los flujos de niebla y su obra surge, en parte, en respuesta al materialismo occidental que predomina en la noción de escultura; por eso aborda la materia desde una perspectiva más pasajera, menos franca (como quizá es, en realidad, el ADN de nuestro universo y nuestras respectivas realidades).

Existe el concepto occidental de sólido y eterno, pero en el pensamiento budista la naturaleza siempre te responde de acuerdo a sus reglas.   

Con el nombre de Fog x FLO: Fujiko Nakaya on the Emerald Necklace, esta serie interviene cinco parques en Boston con “esculturas de niebla”. Para “enneblinar” estos escenarios, la artista sitúa inyectores en árboles, piedras y otros elementos naturales, los cuales están programados para emitir vapor de agua cada hora. Así, los cuerpos neblinosos desfilan a través del espacio –con dirección y espesor planeados– de manera coreográfica. La repetición permanente de sus flujos hace que, aunque dinámicos, adquieran una presencia casi material.

¿Hay algo más hermoso que cuerpos de niebla acariciándose con árboles y espejos de agua? (la respuesta no importa).