Los edificios “cero energía” son ya una realidad disponible

Edificios energéticamente autosuficientes pueden ser una realidad actual; tecnología verde más educación medioambiental es una fórmula infalible para responder a las necesidades del planeta

A pesar de que hace algunos años podría sonar a una utópica proyección de ciencia ficción urbana, hoy es ya una realidad que más del 60% de los edificios ubicados en las grandes capitales del mundo, al menos en sus zonas más desarrolladas, podrían generar la totalidad de los recursos energéticos que requieren para funcionar.

Esta autosuficiencia energética por parte de los grandes edificios de una ciudad representaría, tomando en cuenta el volumen de movimiento y actividad que se genera en su interior, un significativo logro en la carrera por la sustentabilidad urbana. “Tenemos estudios que comprueban que la opción de “cero energía” aplica para aproximadamente el 62% de los edificios que hay en Estados Unidos si aprovechamos las tecnologías que existen hoy en día” afirma Kent Peterson, el presidente de la American Society of Heating, Refrigerating and Air Conditioning Engineers.

En este contexto es importante considerar las tecnologías disponibles en torno a un ahorro que permita la autosuficiencia energética, pero también hay que enfatizar en otro aspecto fundamental: la educación y los hábitos. Este rubro aplica no sólo a los que habitan o trabajan en edificios sino a la población en general. El hecho de dejar conectado las 24 horas un microondas a pesar de que se utiliza en promedio 30 minutos al día es, sin duda, un hábito que podría modificarse. Por más “util” que resulte ver la hora en la pantalla del microondas, y por menor que sea el consumo de energía mientras no este en uso a pesar de estar enchufado, si consideramos que en un año esa energía serviría para tenerlo funcionando alrededor de 30 horas, equivalente a dos meses de uso, resulta que estamos generando un gasto fantasma que bien podríamos ahorrar.

En síntesis, si sumamos tecnologías “verdes” que ya están disponibles, más educación medioambiental que fomente un cambio radical en nuestra cultura frente a los recursos ambientales, en nuestros hábitos, logramos una fórmula altamente efectiva que nos permitirá responder con conciencia y dignidad a las exigencias de nuestro entorno planetario. Así de fácil.

Via Boing Boing



De cómo trabajar en un “edificio verde” aumenta la productividad

Los “edificios verdes” también disminuyen el ausentismo laboral y fomentan un ambiente más saludable.

Los “edificios verdes” no son una moda ni un capricho: son el futuro de las ciudades, pero también guardan el secreto de la productividad laboral.

Se considera que un edificio es sustentable o “verde” cuando cumple con una serie de normas de diseño que lo vuelven más eficaz en cuanto a la utilización de recursos naturales, especialmente en cuanto al uso de agua, energía eléctrica y aire acondicionado.

Existen normas acerca del uso de materiales y construcción que muchos edificios antiguos no cumplen; pero éstos pueden renovarse para cumplir con las certificaciones si adoptan medidas como azoteas verdes o sistemas de reutilización de agua de lluvia, con lo cual no solamente contribuyen al cuidado del medioambiente, sino también a la productividad laboral.

Y es que según Jorge Martínez, de KNX y BMS de Schneider Electric:

en un edificio automatizado y verde, se puede lograr que la calefacción y ventilación alcancen niveles homogéneos durante todo el día, lo que disminuye las posibilidades de enfermarse por cambios bruscos de temperatura.

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¿Sabías que las áreas verdes tienen la capacidad de generar felicidad?

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Estos cambios de temperatura suelen ser responsables de muchas enfermedades del entorno laboral, especialmente de las vías respiratorias. Una ventilación adecuada recicla el aire de las oficinas y mantiene una temperatura agradable, además de evitar el uso de energía extra al utilizar aire acondicionado.

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Los edificios sustentables no sólo son buenos para el ambiente, sino que ofrecen mejores condiciones laborales, lo que aumenta la productividad y disminuye el ausentismo laboral (imagen: radiozero.cl)

 

Seguridad y productividad verde

Las áreas verdes incluso pueden producir un incremento en la percepción de seguridad, puesto que facilitan el registro de entradas y salidas del edificio, además de que dotan al lugar de espacios de esparcimiento durante las horas de descanso. Esto hace posible que la oficina sea un lugar agradable y productivo, en vez de un centro de detención laboral.

Cabe mencionar que un edificio sustentable no existe aisladamente: desde su construcción hasta su operación, debe tomarse en cuenta el contexto geográfico-urbano en donde se construye, así como las vías de comunicación. Por ejemplo, un edificio que se pretende “sustentable” puede construirse en las afueras de la ciudad, pero toda la gente que deba transportarse diariamente dejará una enorme huella de carbono debido a los contaminantes de los vehículos. 

Por último, los indicadores de los beneficios de los edificios sustentables en la productividad varían de caso en caso, pero a la larga dichos beneficios tienen un impacto positivo en la salud del personal y las condiciones laborales. Por ejemplo, el corporativo de Medibank, la aseguradora médica más grande de Australia, afirma que en sus instalaciones sustentables el ausentismo laboral disminuyó un 5%, mientras la colaboración entre el personal aumentó un 80%. 

 

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Así será el primer rascacielos hecho de madera (y es totalmente sustentable)

La compañía detrás de este proyecto se plantea que en un futuro las ciudades se conviertan en “bosques”.

La construcción de rascacielos lleva implícita la obsesión por hacerlos cada vez más altos, casi hasta donde la atmósfera ya no permite el desarrollo en la tierra. No obstante, diseñadores japoneses están inaugurando una nueva era de obsesiones arquitectónicas (ciertamente más sustentables), con la planeación del primer rascacielos hecho de madera.

Además de que tendrá una portentosa altura de casi 350 metros, este edificio (nombrado precisamente el W350), será construido bajo una amplia visión sustentable. La compañía Sumitomo Forestry, encargada de esta construcción, tiene casi tres siglos de experiencia, y se dedica tanto al manejo sustentable de bosques y ecosistemas, como a la producción de materiales de construcción naturales.

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No sorprende por ello que este proyecto provenga del lejano oriente y de una compañía con una marcada política de sustentabilidad, cuyo espíritu es el de “no perseguir ganancias fáciles ni actuar imprudentemente”. Así, empezando por Tokio, que será sede de este proyecto, el rascacielos de madera espera ser un parteaguas en la construcción de ciudades más sustentables, con un espíritu más cercano a la naturaleza y un amplio uso de tecnologías eco-amigables. Esto, junto con otros esfuerzos que se hacen actualmente (como los edificios zero waste y los edificios que limpian el ambiente) puede realmente marcar una gran diferencia para la visión de las nuevas sociedades.

¿Por qué optar por madera?

El 90% de este edificio será de madera, con un 10% de metal para fortalecer la estructura y hacerlo seguro ante la constante actividad sísmica que presenta Tokio. Muchos de sus espacios, como los balcones, serán diseñados pensando en que los habitantes y trabajadores del edificio puedan disfrutar de la biodiversidad contenida en el propio edificio, mejorando su calidad de vida en términos personales.

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La utilización de madera para este edificio hibrido significa un gran avance en arquitectura sustentable. Además de ser renovable (ya que Sumitomo Forestry se dedica también a la reforestación), su uso permite la generación de nuevos bosques, los cuales fijan mayores cantidades de CO2, el gas responsable de la contaminación atmosférica. Con su uso, también, se promueve la mitigación del cambio climático. Otras ventajas residen en que la transformación de este material requiere de un mínimo consumo energético, y que es completamente reciclable.

Lo malo es que tendremos que esperar hasta 2041 para ver este proyecto terminado. Pero puede ser que sea el comienzo de lo que Sumitomo Forestry llama el “cambio de ciudades a bosques.”

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*Imágenes: Sumitomo Forestry