Las letras de las canciones pueden ser sugerentes y poderosas en sí mismas, pero muchas veces solamente forman un relleno pegajoso que nos hace recordarlas. Esto no es necesariamente negativo: una canción sumamente exitosa como “Around the World” de Daft Punk no necesita más que esas tres palabras para convertirse en un éxito gigantesco.

¿Pero estamos condicionados a preferir las canciones repetitivas? Es difícil saberlo. Lo que sí podemos saber es cuántas de las canciones más exitosas de los últimos años cuentan con letras repetitivas. 

Colin Morris es un fanático de la estadística aplicada a la música. Él se dio a la tarea de analizar qué tan repetitivas son un grupo de 15,000 canciones que entraron en la famosa lista de éxitos de Billboard entre 1958 y 2017. Esto califica las canciones incluidas como éxitos comerciales, a pesar de la diversidad de géneros incluidos.

Para lograr esto, Morris utilizó un sencillo algoritmo de compresión, el cual agrupa las palabras repetidas y ofrece un porcentaje de compresión. Si un texto tiene muchas palabras diferentes se comprime poco; si tiene poca diversidad de palabras (aunque se repitan a menudo) tendrá un alto porcentaje de compresión. Según Morris, la eficiencia del algoritmo “se relaciona directamente con el número y longitud de las secciones repetidas en un texto”, como una canción.

Para ponerlo de modo sencillo, un texto en prosa (como el de este artículo) tiene una compresión de aproximadamente 8%, mientras que una canción como “Around the World” tiene una compresión de 98%.

 

Top 10 de las canciones más repetitivas

Colin Morris

Y es que no se necesita estadística para saber por intuición cuando una canción es muy repetitiva. Pensemos en ejemplos como “Funkytown” o “Macarena”: letras muy sencillas que se repiten una y otra vez, pero que tienen gran éxito comercial, en parte porque son fáciles de recordar, pero también porque son bailables, disfrutables musicalmente, o por razones comerciales.

Sin embargo, es interesante recalcar que las canciones de la lista Billboard se van haciendo más “comprimibles” con el tiempo. Según estimaciones de Morris, 2014 fue el año más repetitivo, donde en promedio las canciones se comprimían un 22% más que en 1960.

Cabe decir que no todos los géneros musicales se comportan igual. Por ejemplo, en el rap y el hip-hop, las letras de las canciones son mucho más extensas y diversas, puesto que, aunque muchas palabras rimen, los MCs buscan diversidad en sus rimas.

Como ejemplo, tomemos “Rap God” (2013) de Eminem, la cual tiene una compresión de 33%, y comparémosla con “American Oxygen” (2015) de Rihanna, cuya compresión es de 78%.

Por otra parte, “Rap God” de Eminem sostiene el récord Guiness por ser la canción con más palabras en ella: Eminem rapea un promedio de 6.5 palabras por segundo, y hay una sección donde Marshall Mathers logra decir 97 palabras en tan sólo 15 segundos (a partir de 4’26”). 

Esto no quiere decir necesariamente que la canción de Eminem sea mejor que la de Rihanna o viceversa, sino que un análisis estadístico de sus letras revela que la de Eminem tiene menos palabras repetidas que la de Rihanna.

La página en la que Morris explica más a fondo estos conceptos y ofrece la posibilidad de navegar a través de los datos para ver cómo funcionan las letras de miles de canciones puede consultarse aquí