Activista Berta Cáceres gana: se suspende proyecto hidroeléctrico que provocó su muerte

Durante dos años se catalogaron de inútiles las muerte tanto de Berta Cáceres como otros ambientalistas latinoamericanos, quienes han luchado contra proyectos que atentan contra los derechos humanos y la biodiversidad del planeta.

La muerte de la activista ambiental de origen indígena Berta Cáceres, fue un evento que impactó a numerosas políticas ecológicas y sociales en varios países de Latinoamérica. De hecho su difusión logró evidenciar el alto riesgo en que habitan tanto las comunidades indígenas como el medio ambiente frente a la ambición glotona de grandes –tras–nacionales que invaden y contaminan recursos naturales. Ahora, a dos años de la muerte de la hondureña, el Banco Holandés de Desarrollo –FMO– y el Fondo Finlandés para la Cooperación Industrial –FINNFUND– retiraron definitivamente el apoyo al proyecto hidroeléctrico Agua Zarca de la empresa Desarrollo Energéticos Sociedad Anónima –DESA–. 

 

Durante dos años se catalogaron de inútiles las muerte tanto de Berta Cáceres como otros ambientalistas latinoamericanos, quienes han luchado contra proyectos que atentan contra los derechos humanos y la biodiversidad del planeta. Sin embargo, la reciente decisión de suspender el polémico proyecto hidroeléctrico entró en vigor de manera oficial el lunes 10 de julio del 2017, brindando un ápice de esperanza en relación con la reinvindicación, resistencia, resiliencia y perseverancia. Se trata del fin de una historia tráfica que dejó un saldo de varios indígenas y líderes del pueblo Lenca muertos. 

Esta decisión se transmitió a través de un comunicado del Desarrollo Energético Sociedad Anónima –DESA–, notificando la suspensión del proyecto a favor de la reducción de conflictos en la zona del río Gualcarque –occidente de Honduras–; así como la continuación de inversiones sociales en comunidades del occidente para mejorar la infraestructura y calidad de vida. Si bien en el mismo comunicado DESA aclara que “una parte de la comunidad estaba a favor de este proyecto porque ha generado empleos directos en algunas zonas de los departamentos de Santa Bárbara e Intibucá”; la líder ambientalista Berta Cáceres y el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras –Copinh– luchaban contra este proyecto que atentaba contra el patrimonio natural, cultural, económico y hábitat funcional del pueblo lenca. 

 

Desde su muerte –mientras estaba en su casa y varios individuos ingresaron pasada la media noche para atacarla con varios disparos–, el Congreso de EE.UU. impulsa la “Ley Berta Cáceres para la defensa de los derechos humanos en Honduras”. 



¿Por qué es importante que indígena guatemalteco gane el Premio Ambiental Goldman 2017?

En América Latina han sido asesinados 450 activistas ambientales entre el 2010 y 2014, provocando que sea una de las regiones más peligrosas para este tipo de activismo –en especial si sus practicantes son indígenas–.

Rodrigo Tot, agricultor indígena guatemalteco, ha luchado en los últimos años contra una gigante minera y las autoridades de su país para recuperar las tierras que le corresponden a su comunidad. Ahora, a sus 60 años, Tot fue galardonado con el Premio Ambiental Goldman 2017 –después de que los últimos dos ganadores latinoamericanos fueron asesinados durante el último año– por su “intrépido liderazgo de su pueblo y la defensa de su tierra ancestral” pese a los costos implicados, como el asesinato de su hijo hace cinco años. 

Sin embargo, ¿qué implica recibir uno de los premios más prestigiosos sobre el activismo ambiental? Para el pastor evangélico y líder indígena, “Este premio no cambia nada. Me siento contento pero también me siento el mismo líder, la misma persona. Creo que eso sería un estímulo al trabajo que hacemos, pero estoy tranquilo”. Pese a la continuidad de la cotidianidad y sin darse mucho de cuenta, este premio está brindando el reconocimiento público; es decir que facilita la atención de la sociedad en general frente al riesgo en el que viven los activistas ambientales en Latinoamérica.

En esta región han sido asesinados 450 activistas ambientales entre el 2010 y 2014, provocando que sea una de las regiones más peligrosas para este tipo de activismo –en especial si sus practicantes son indígenas–. Los ejemplos más renombrados han sido el caso de la hondureña Berta Cáceres y del mexicano Isidro Baldenegro, quienes fueron galardonados con el mismo premio pero asesinados en sus casas. 

 

Como sus colegas, Tot inició su lucha hace 43 años para exigir al Estado guatemalteco que devolviera los títulos de propiedad tanto a él como a otros 63 campesinos. Estas tierras, en las montañas del municipio de El Estor, son ricas en oro y níquel, convirtiéndose en zonas importantes para empresas mineras; además de poseer numerosos recursos naturales, como diez nacimientos de agua, que abastecen a varias zonas de alrededor. Para Tot y cada uno de los pobladores que han luchado por su derecho de propiedad, están buscando la equidad en derechos humanos como comunidad indígena y conservación de su medio ambiente. Por esta razón, el galardonado explica que necesita “mayor certeza jurídica sobre la propiedad de sus tierras para seguir luchando por ellas. Estamos pidiendo que nos legalicen. Nosotros ya lo pagamos, tenemos los recibos, tenemos las actas y el derecho. Nosotros ahí estamos y la tenemos que defender hasta donde se pueda.”

 

Desgraciadamente, la lucha entre mineras y miembros de la comunidad indígena de Tot, no han sido los únicos episodios violentos: “A los 18 años, durante la Guerra Civil –1960-1996–, el ejército guatemalteco lo obligó a formar parte de los patrulleros civiles, paramilitares que ayudaban al ejército en labores de control a población civil. […] Hubo muchos desaparecidos y no logro olvidar que el líder de Agua Caliente ‘Lote 9’ de aquella época fue asesinado por su lucha por la tierra.” Pese a ello, la experiencia ha servido para organizar a la población y bloquear los numerosos intentos de las empresas mineras que son apoyadas por las autoridades policiales para ingresar a las comunidades. 

Frente a eso, el 18 de marzo del 2017, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos –CIDH– aceptó una demanda presentada por Tot, en la cual se denuncia que el estado de Guatemala violó los derechos de dominio colectivo sobre las tierras, recursos naturales, libre determinación y autogobierno de los pueblos indígenas al negarles la entrega de sus títulos de propiedad de sus tierras. Y pese al riesgo que implica su trabajo e incluso ganar este premio mundialmente reconocido, el activismo de Tot promueve el respaldo comunitario, el enfrentamiento contra el miedo y la coacción, el respeto por los derechos humanos hacia su comunidad y la conservación de sus tierras: “Jamás me olvidaré de la perdida de mi hijo, pero yo sigo luchando […], ya no estamos en los años 80, cuando desaparecían a un líder y todo quedaba silencio. Hoy no; cuando desaparecen a un líder, se levantan diez más y esa es la ventaja que tenemos”.



Conoce al escuadrón de élite que busca detener la destrucción del Amazonas

Pese al riesgo que implica el ambientalismo en América Latina, sus actores y activos sobreviven aún en el corazón de la Amazonía.

“Pero esto es una guerra y las guerras pueden abrirte los ojos para que veas lo que se debe hacer”.

No hay quizá nada más infeccioso y peligroso que el conocimiento. Principalmente en una población que se encuentra en constante riesgo del abuso, chantaje y discriminación por sus orígenes raciales, estilos de vida, creencias, religión, orientación sexual, etcétera. En el momento en que el saber alcanza a estas poblaciones y provocan la toma de consciencia sobre las injusticias que experimentan, las acciones de autodefensa y autocuidado surten efecto. 

Un ejemplo de esta lucha contra la ignorancia es el activismo ambiental, cuyos actores se dedican a generar consciencia a las poblaciones en riesgo –principalmente comunidades indígenas– para defender sus derechos y la biodiversidad del planeta en el que habitan. Sin embargo el ambientalismo se ha vuelto peligroso. Saqueos, secuestros, asesinatos, son sólo algunos de los saldos que enfrentan los activistas ambientales. 

Pese al riesgo que implica el ambientalismo en América Latina, sus actores y activos sobreviven aún en el corazón de la Amazonía. Un ejemplo de esta lucha es un escuadrón considerado como una de las unidades élite de lucha más temidas de América Latina, y que actualmente se encuentra en la vanguardia de la lucha de Brasil para detener la destrucción del Amazonas. El Grupo de Inspección Especializado –GEF, por sus siglas en portugués–. 

No se trata de un escuadrón de fuerzas armadas, sino de fuerzas cargadas de conocimiento: uno de sus miembros trabajó más de una década como activista para una organización sin fines de lucro; otro, estudió oceanografía del Ártico en Alemania; y su comandante, fue profesor de ciencias de preparatoria. Roberto Cabral, el comandante del escuadrón a quien le dispararon en el 2015 mientras perseguía a tiradores que destruían los árboles de la zona, explica para New York Times América Latina, “En el universo de actividades ilegales en la Amazonía hay deforestación, extracción de oro, caza de animales salvajes para su consumo, explotación forestal clandestina y contrabando de animales. Queríamos combatir estas actividades con la mente y el cuerpo en el terreno.”

El GEF suele patrullar en helicópteros, usando imágenes satelitales e inteligencia, para detectar deforestación y minería ilegal. Pero no es suficiente aún, se necesitan refuerzos y todo el apoyo que se pueda obtener: “La deforestación está aumentando nuevamente en la Amazonía brasileña; ascendió al 29 por ciento entre agosto de 2015 y julio de 2016. Casi 809.371 hectáreas de selva fueron destruidas durante ese periodo, según cálculos del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales en Brasil.”

Mauricia Brichta, el oceanógrafo especializado en el estudio de las algas árticas en el Instituto Alfred Wegener para la Investigación Polar y Marina en Alemania, asegura que se debe “ver el Amazonas desde arriba para saber cuánto se ha devastado”. Años antes, Britcha era amo de casa en Yakarta y Nueva York, mientras su exesposa trabajaba como diplomática para el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil. 

 

 

 

 

Para los activistas ambientales, una de las principales razones que han causado el renacimiento de la deforestación en Brasil tiene que ver con esfuerzos para reducir el poder de Ibama: “se trata de un paralelo con los planes del gobierno de Trump de reformar la Agencia de Protección Ambiental. Desde 2013, el presupuesto de Ibama se ha reducido en cerca del 46 por ciento.” Por tanto las fuerzas para luchar contra la tala y minería ilegal deben aumentar, aunque sea teniendo un rifle en las manos. En palabras de uno de los miembros del GEF, exactivista ambiental: “Nunca soñé que tendría un rifle en mis manos para defender la Amazonía. Pero esto es una guerra y las guerras pueden abrirte los ojos para que veas lo que se debe hacer.”

*1) y 2) Lalo de Almeida de New York Times 



Los ojos de Berta están cerrados… los del mundo deben abrirse

Todos podemos sumarnos. Hagamos eco de la demanda: #JusticiaParaBerta en redes sociales, o físicamente en la sede diplomática.

¿Podría alguien decir que el asesinato de alguien, que la pérdida de una vida “valió la pena”? ¿Quién…cuántos están dispuestos a arriesgarlo todo por un bien común? ¿Es posible que en nuestros tiempos la lucha social, ambiental, tenga como respuesta la represión y la muerte?

Berta Cáceres fue una de esas pocas personas dispuestas a luchar, lo hizo en contra la represa de Agua Zarca, en el Río Gualcarque, en Honduras, río sagrado y vital para las comunidades indígenas y fue asesinada el pasado 2 de marzo. Y no, su asesinato, ninguna muerte “vale”, pero los ciudadanos del mundo podemos ofrendarle un poco de conciencia, podemos sumarnos a defensa del medio ambiente, y exigir justicia para Berta, no permitir que esta ni ninguna injustica contra los luchadores sociales se olvide, se duerma, se silencie.

Si como sociedad no abrimos los ojos y entendemos que proteger los recursos no era responsabilidad sólo de Berta, sólo de unos cuantos, sino de todos; si no alzamos la voz y denunciamos y exigimos justicia para Berta, mañana su nombre quedará enterrado debajo del nombre del siguiente ambientalista asesinado. Es hora de respaldar su lucha.

Sus ojos se cerraron. Es hora de que los nuestros se abran.

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www.latribuna.hn

El Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras está convocando a una acción global para exigir justicia en el asesinato de Berta Cáceres.

Desde México, diversas organizaciones como Greenpeace, Amnistía Internacional, Bios Iguana, Despertemos Humanidad, Jóvenes ante la Emergencia Nacional, Movimiento Mexicano de Afectados por las Presas y en Defensa de los Ríos (Mapder), Otros Mundos, y Red Mexicana de Afectados por la Minería (Rema), harán presencia este miércoles 15 de junio en punto de las 10:00 am en la embajada de Honduras, ubicada en la calle Alfonso Reyes #220, en la colonia Condesa.

Todos podemos sumarnos. Hagamos eco de la demanda: #JusticiaParaBerta en redes sociales, o físicamente en la sede diplomática.

Hagamos que el embajador de Honduras en nuestro país, Alden Rivera Montes, escuche y lleve nuestra voz en demanda de que el Estado de Honduras acepte una comisión independiente para investigar y esclarecer el asesinato de Berta Cáceres a través de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Entre más seamos, será más difícil ignorarnos.

También exijamos el cierre inmediato del proyecto hidroeléctrico “Agua Zarca” y que se e cancele la concesión otorgada a la empresa DESA para el desarrollo del proyecto hidroeléctrico “Agua Zarca”.

Finalmente solicitemos una política integral, para garantizar que episodios de esta naturaleza no vuelvan a ocurrir, con vistas a preservar el patrimonio ambiental y social del país.

La demanda de justicia para Berta no termina cuando el mitin se levante, sigue y se extiende a través de la siguiente página. Entra y firma.

No permanezcamos indiferentes. En 2015 Berta recibió el Premio Goldman, uno de los máximos reconocimientos por la defensa de medio ambiente, ahí dijo: “¡Despertemos humanidad, ya no hay tiempo!.

Twitter del autor: @PrensaGPMX



Microgrupos, el mejor formato para ejercer el activismo medioambiental

La formación de microgrupos de trabajo demuestra ser una excelente opción para activar la organización comunitaria en el cuidado del medio ambiente.

Imagen:thefrogblog.es

 

Para nadie es secreto el delicado panorama ambiental en la Tierra: basta con ver lo que pasa en las grandes ciudades con el aire, con las áreas verdes cada vez más escasas, con la polución a gran escala. No es menor entonces lo que ocurre en zonas desprotegidas del mundo, tales como los campos de Sichuan, en China, donde se llevó a cabo un largo estudio recientemente publicado en el periódico Proceedings of the National Academy of Sciences, sobre la conservación de los bosques. 

El estudio se concentra en la Reserva Nacional Natural de Wolong, donde habita el 10% de la población mundial de pandas en peligro de extinción. ¿Por qué aquí? Desde la década de los 70 la tala ilegal en la región pone en peligro a los panda. Lo que ha ocurrido es que las autoridades locales, desde el 2001, comenzaron a pagarle a los lugareños para que ellos se hicieran cargo del bosque, ya que a veces eran ellos mismos quienes talaban ilegalmente los bosques de la Reserva. Lo que las autoridades buscan, en base a las determinaciones de los especialistas, es que el grupo que vive en el lugar sea quien responda por ese lugar, que son el grupo idóneo para hacerse cargo –proceso de concientización mediante- del paisaje, del ecosistema, de la vida que los rodea. Hay una entrega de responsabilidad natural, por cuestión de ubicación, hacia la gente del lugar. Hay un empoderamiento político y ecológico.

Para optimizar estos procesos de empoderamiento, el estudio se enfocó en la comparación de los grupos que venían trabajando en terreno, puesto que hubo grupos que marcaron diferencias de efectividad respecto de los otros. Buscaban un equilibrio en el personal para la mantención de los bosques. Los resultados arrojaron que un grupo pequeño, entre ocho y nueve lugareños, mejora la conservación y es la óptima cantidad de gente por área.

En el fondo se trata de una cuestión organizacional, donde el cuidado del medioambiente depende de cómo se estructuren los grupos humanos que allí van a trabajar. Sin ir más lejos, los encargados del estudio, Wu Yang y Jack Liu, concluyen que un grupo grande dificulta la comunicación y un grupo excesivamente pequeño se ve sobrepasado. Además, dicho sea de paso, estos grupos pueden formarse espontáneamente si la gente busca organizarse y colaborar con el cuidado del planeta. Vale decir, no hay que esperar una subvención para tomar conciencia de que hay que cuidar el espacio donde nos es dado vivir.



Feria Verde: Prepárate para una Navidad Sustentable

Este fin de semana las Ferias Verdes del DF llegan a la explanada del metro Tlatelolco: mercado orgánico, cursos, talleres y más para mejorar el medio ambiente desde nuestras acciones cotidianas.

Ferias Verdes es un movimiento conjunto de asociaciones civiles como Organi-k y la comunidad Karma Yoga, cuyo objetivo es realizar acciones concretas del cuidado al medio ambiente dentro de la sociedad y nuestras acciones cotidianas. En general, las Ferias Verdes difunden la labor de productores orgánicos en conjunto con temas verdes que den a conocer otros modelos de consumo amigables con la naturaleza, ecología, comercio justo, intercambios y la integridad del ser humano.

Mediante la exposición de productores orgánicos, prácticas de yoga ásana, sanación y talleres de temas ecológicos y sustentables se busca detonar acciones de rescate y generar consciencia para que la comunidad participe activamente en el cuidado de nuestra tierra.

Este fin de semana del 5 al 7 de diciembre, las Ferias Verdes llegan a la explanada del metro Tlatelolco, al norte de la ciudad de México. Mercado orgánico, grafitería, yoga, zapateado, son jarocho, talleres de ecología y incluso un poco de swing serán algunas de las actividades con que se buscará crear consciencia en torno a nuestras formas de vida y la posible mejora que podríamos implementar para beneficio de todos.

Para más información te sugerimos visitar la página de Facebook de Ferias Verdes en este enlace.

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