¿Por qué es importante que indígena guatemalteco gane el Premio Ambiental Goldman 2017?

En América Latina han sido asesinados 450 activistas ambientales entre el 2010 y 2014, provocando que sea una de las regiones más peligrosas para este tipo de activismo –en especial si sus practicantes son indígenas–.

Rodrigo Tot, agricultor indígena guatemalteco, ha luchado en los últimos años contra una gigante minera y las autoridades de su país para recuperar las tierras que le corresponden a su comunidad. Ahora, a sus 60 años, Tot fue galardonado con el Premio Ambiental Goldman 2017 –después de que los últimos dos ganadores latinoamericanos fueron asesinados durante el último año– por su “intrépido liderazgo de su pueblo y la defensa de su tierra ancestral” pese a los costos implicados, como el asesinato de su hijo hace cinco años. 

Sin embargo, ¿qué implica recibir uno de los premios más prestigiosos sobre el activismo ambiental? Para el pastor evangélico y líder indígena, “Este premio no cambia nada. Me siento contento pero también me siento el mismo líder, la misma persona. Creo que eso sería un estímulo al trabajo que hacemos, pero estoy tranquilo”. Pese a la continuidad de la cotidianidad y sin darse mucho de cuenta, este premio está brindando el reconocimiento público; es decir que facilita la atención de la sociedad en general frente al riesgo en el que viven los activistas ambientales en Latinoamérica.

En esta región han sido asesinados 450 activistas ambientales entre el 2010 y 2014, provocando que sea una de las regiones más peligrosas para este tipo de activismo –en especial si sus practicantes son indígenas–. Los ejemplos más renombrados han sido el caso de la hondureña Berta Cáceres y del mexicano Isidro Baldenegro, quienes fueron galardonados con el mismo premio pero asesinados en sus casas. 

 

Como sus colegas, Tot inició su lucha hace 43 años para exigir al Estado guatemalteco que devolviera los títulos de propiedad tanto a él como a otros 63 campesinos. Estas tierras, en las montañas del municipio de El Estor, son ricas en oro y níquel, convirtiéndose en zonas importantes para empresas mineras; además de poseer numerosos recursos naturales, como diez nacimientos de agua, que abastecen a varias zonas de alrededor. Para Tot y cada uno de los pobladores que han luchado por su derecho de propiedad, están buscando la equidad en derechos humanos como comunidad indígena y conservación de su medio ambiente. Por esta razón, el galardonado explica que necesita “mayor certeza jurídica sobre la propiedad de sus tierras para seguir luchando por ellas. Estamos pidiendo que nos legalicen. Nosotros ya lo pagamos, tenemos los recibos, tenemos las actas y el derecho. Nosotros ahí estamos y la tenemos que defender hasta donde se pueda.”

 

Desgraciadamente, la lucha entre mineras y miembros de la comunidad indígena de Tot, no han sido los únicos episodios violentos: “A los 18 años, durante la Guerra Civil –1960-1996–, el ejército guatemalteco lo obligó a formar parte de los patrulleros civiles, paramilitares que ayudaban al ejército en labores de control a población civil. […] Hubo muchos desaparecidos y no logro olvidar que el líder de Agua Caliente ‘Lote 9’ de aquella época fue asesinado por su lucha por la tierra.” Pese a ello, la experiencia ha servido para organizar a la población y bloquear los numerosos intentos de las empresas mineras que son apoyadas por las autoridades policiales para ingresar a las comunidades. 

Frente a eso, el 18 de marzo del 2017, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos –CIDH– aceptó una demanda presentada por Tot, en la cual se denuncia que el estado de Guatemala violó los derechos de dominio colectivo sobre las tierras, recursos naturales, libre determinación y autogobierno de los pueblos indígenas al negarles la entrega de sus títulos de propiedad de sus tierras. Y pese al riesgo que implica su trabajo e incluso ganar este premio mundialmente reconocido, el activismo de Tot promueve el respaldo comunitario, el enfrentamiento contra el miedo y la coacción, el respeto por los derechos humanos hacia su comunidad y la conservación de sus tierras: “Jamás me olvidaré de la perdida de mi hijo, pero yo sigo luchando […], ya no estamos en los años 80, cuando desaparecían a un líder y todo quedaba silencio. Hoy no; cuando desaparecen a un líder, se levantan diez más y esa es la ventaja que tenemos”.



Comunidades menonitas deforestan más de 1 440 hectáreas de selva en Quintana Roo, Campeche y Yucatán

Esta no es la primera vez que se realiza una denuncia penal en contra de los menonitas asentados al sur de México: en 2010, fue en Campeche; en 2013 y 2017, en Quintana Roo.

De acuerdo con la data brindada por la Comisión Nacional Forestal –Conafor–, el casi 90 por ciento de la deforestación del país sucede en zonas selváticas, principalmente en los estados de Yucatán, Quintana Roo, Campeche y Chiapas. Entre las principales causas de la deforestación en México se encuentra el cambio de uso de suelo en zonas forestales, con el objetivo de dedicarlo a actividades agrícolas, habitaciones o de infraestructura de comunicaciones y servicios. Recientemente, por ejemplo, se anunció que En Bacalar, Quintana Roo, se han apreciado huellas de deforestación: alrededor de 1 440 hectáreas devastadas de la selva mexicana. 

Una parte de la comunidad menonita se ha señalado como responsable de dicha deforestación, los cuales, según la Profepa, realizaron la devastación ambiental sin poseer los permisos correspondientes para cambiar el uso de suelo. Frente a esto, la Profepa presentó una denuncia penal ante la Procuraduría General de la República –PGR– contra integrantes de la comunidad que se encuentran en el municipio de Bacalar, como San Fernando, El Bajío y Paraíso. 

En palabras de Ignacio Millán, subprocurador de Recursos Naturales de Profepa, “Al haber deforestado las superficies, y por selva, se tipifica como un delito de carácter penal; hasta el momento no han exhibido ningún tipo de autorización.” De este modo que aún se pueda salvar la zona para ayudar a reducir hasta 20 por ciento de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero –GEI–. 

Esta no es la primera vez que se realiza una denuncia penal en contra de los menonitas asentados al sur de México: en 2010, fue en Campeche; en 2013 y 2017, en Quintana Roo. Estas comunidades utilizan estas tierras para cultivar maíz, soya, entre otros productos, para así venderlos en las regiones locales. 

 

Desde el 2010, la Conafor estableció un esquema, la REDDPLUS, que reduciría la deforestación en distintas zonas de México. Se asumían como “responsables del cambio climático por su manejo forestal, tema que podría convertirse en una forma de cumplir obligaciones ecológicas, y al mismo tiempo impulsar el desarrollo económico.” Por esta razón, cuando numerosas comunidades de diferentes ejidos –salvo la de la comunidad de Salamanca– han deforestado sin permiso de las autoridades, la Conafor ha implementado actividades de planeación, conservación, manejo forestal para preparar tanto a la sociedad como a organismos gubernamentales, realizar arreglos legales y políticas necesarias para fortalecer los esfuerzos en materia de coordinación del cambio climático.

 



Activista Berta Cáceres gana: se suspende proyecto hidroeléctrico que provocó su muerte

Durante dos años se catalogaron de inútiles las muerte tanto de Berta Cáceres como otros ambientalistas latinoamericanos, quienes han luchado contra proyectos que atentan contra los derechos humanos y la biodiversidad del planeta.

La muerte de la activista ambiental de origen indígena Berta Cáceres, fue un evento que impactó a numerosas políticas ecológicas y sociales en varios países de Latinoamérica. De hecho su difusión logró evidenciar el alto riesgo en que habitan tanto las comunidades indígenas como el medio ambiente frente a la ambición glotona de grandes –tras–nacionales que invaden y contaminan recursos naturales. Ahora, a dos años de la muerte de la hondureña, el Banco Holandés de Desarrollo –FMO– y el Fondo Finlandés para la Cooperación Industrial –FINNFUND– retiraron definitivamente el apoyo al proyecto hidroeléctrico Agua Zarca de la empresa Desarrollo Energéticos Sociedad Anónima –DESA–. 

 

Durante dos años se catalogaron de inútiles las muerte tanto de Berta Cáceres como otros ambientalistas latinoamericanos, quienes han luchado contra proyectos que atentan contra los derechos humanos y la biodiversidad del planeta. Sin embargo, la reciente decisión de suspender el polémico proyecto hidroeléctrico entró en vigor de manera oficial el lunes 10 de julio del 2017, brindando un ápice de esperanza en relación con la reinvindicación, resistencia, resiliencia y perseverancia. Se trata del fin de una historia tráfica que dejó un saldo de varios indígenas y líderes del pueblo Lenca muertos. 

Esta decisión se transmitió a través de un comunicado del Desarrollo Energético Sociedad Anónima –DESA–, notificando la suspensión del proyecto a favor de la reducción de conflictos en la zona del río Gualcarque –occidente de Honduras–; así como la continuación de inversiones sociales en comunidades del occidente para mejorar la infraestructura y calidad de vida. Si bien en el mismo comunicado DESA aclara que “una parte de la comunidad estaba a favor de este proyecto porque ha generado empleos directos en algunas zonas de los departamentos de Santa Bárbara e Intibucá”; la líder ambientalista Berta Cáceres y el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras –Copinh– luchaban contra este proyecto que atentaba contra el patrimonio natural, cultural, económico y hábitat funcional del pueblo lenca. 

 

Desde su muerte –mientras estaba en su casa y varios individuos ingresaron pasada la media noche para atacarla con varios disparos–, el Congreso de EE.UU. impulsa la “Ley Berta Cáceres para la defensa de los derechos humanos en Honduras”. 



Conoce al escuadrón de élite que busca detener la destrucción del Amazonas

Pese al riesgo que implica el ambientalismo en América Latina, sus actores y activos sobreviven aún en el corazón de la Amazonía.

“Pero esto es una guerra y las guerras pueden abrirte los ojos para que veas lo que se debe hacer”.

No hay quizá nada más infeccioso y peligroso que el conocimiento. Principalmente en una población que se encuentra en constante riesgo del abuso, chantaje y discriminación por sus orígenes raciales, estilos de vida, creencias, religión, orientación sexual, etcétera. En el momento en que el saber alcanza a estas poblaciones y provocan la toma de consciencia sobre las injusticias que experimentan, las acciones de autodefensa y autocuidado surten efecto. 

Un ejemplo de esta lucha contra la ignorancia es el activismo ambiental, cuyos actores se dedican a generar consciencia a las poblaciones en riesgo –principalmente comunidades indígenas– para defender sus derechos y la biodiversidad del planeta en el que habitan. Sin embargo el ambientalismo se ha vuelto peligroso. Saqueos, secuestros, asesinatos, son sólo algunos de los saldos que enfrentan los activistas ambientales. 

Pese al riesgo que implica el ambientalismo en América Latina, sus actores y activos sobreviven aún en el corazón de la Amazonía. Un ejemplo de esta lucha es un escuadrón considerado como una de las unidades élite de lucha más temidas de América Latina, y que actualmente se encuentra en la vanguardia de la lucha de Brasil para detener la destrucción del Amazonas. El Grupo de Inspección Especializado –GEF, por sus siglas en portugués–. 

No se trata de un escuadrón de fuerzas armadas, sino de fuerzas cargadas de conocimiento: uno de sus miembros trabajó más de una década como activista para una organización sin fines de lucro; otro, estudió oceanografía del Ártico en Alemania; y su comandante, fue profesor de ciencias de preparatoria. Roberto Cabral, el comandante del escuadrón a quien le dispararon en el 2015 mientras perseguía a tiradores que destruían los árboles de la zona, explica para New York Times América Latina, “En el universo de actividades ilegales en la Amazonía hay deforestación, extracción de oro, caza de animales salvajes para su consumo, explotación forestal clandestina y contrabando de animales. Queríamos combatir estas actividades con la mente y el cuerpo en el terreno.”

El GEF suele patrullar en helicópteros, usando imágenes satelitales e inteligencia, para detectar deforestación y minería ilegal. Pero no es suficiente aún, se necesitan refuerzos y todo el apoyo que se pueda obtener: “La deforestación está aumentando nuevamente en la Amazonía brasileña; ascendió al 29 por ciento entre agosto de 2015 y julio de 2016. Casi 809.371 hectáreas de selva fueron destruidas durante ese periodo, según cálculos del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales en Brasil.”

Mauricia Brichta, el oceanógrafo especializado en el estudio de las algas árticas en el Instituto Alfred Wegener para la Investigación Polar y Marina en Alemania, asegura que se debe “ver el Amazonas desde arriba para saber cuánto se ha devastado”. Años antes, Britcha era amo de casa en Yakarta y Nueva York, mientras su exesposa trabajaba como diplomática para el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil. 

 

 

 

 

Para los activistas ambientales, una de las principales razones que han causado el renacimiento de la deforestación en Brasil tiene que ver con esfuerzos para reducir el poder de Ibama: “se trata de un paralelo con los planes del gobierno de Trump de reformar la Agencia de Protección Ambiental. Desde 2013, el presupuesto de Ibama se ha reducido en cerca del 46 por ciento.” Por tanto las fuerzas para luchar contra la tala y minería ilegal deben aumentar, aunque sea teniendo un rifle en las manos. En palabras de uno de los miembros del GEF, exactivista ambiental: “Nunca soñé que tendría un rifle en mis manos para defender la Amazonía. Pero esto es una guerra y las guerras pueden abrirte los ojos para que veas lo que se debe hacer.”

*1) y 2) Lalo de Almeida de New York Times 



Noam Chomsky: “Los pueblos indígenas están salvando al planeta de un desastre ambiental” (VIDEO)

México, Bolivia y Ecuador, son ejemplos de esta “especie de ironía en la que, de todas las fuerzas líderes en todo el mundo, la que realmente está previniendo un desastre son las comunidades indígenas.”

Noam Chomsky, personaje predominante en la rama de la filosofía, lingüística, psicología y psiquiatría, ha realizado desde la década de los 50 numerosos análisis de eventos políticos que impactan en nuestra sociedad. Ahora su atención se enfocó en la crítica situación de los activistas ambientales –principalmente indígenas– en América Latina. ¿Acaso esta región del mundo se liberó por fin de la dominación imperial de EE.UU.?

Para retomar el tema, Chomsky utiliza como ejemplo la esperanzadora lucha de los activistas indígenas a favor del medio ambiente en los últimos 15 años. El filósofo menciona que pese a la alta tasa de criminalidad en contra de los activistas ambientales en América Latina –en especial si son de orígenes idnígenas–, hay un futuro esperanzador para los países que conforman esta región. Para él, las comunidades locales son la clave para prevenir desastres ambientales que países como EE.UU. y Canadá se encargan de propiciar. Y es que, pese a ser considerados “grupos ‘primitivos’, están haciendo un camino hacia el futuro. Y eso es un camino hacia delante para todo el mundo.” 

México, Bolivia y Ecuador, son ejemplos de esta “especie de ironía en la que, de todas las fuerzas líderes en todo el mundo, la que realmente está previniendo un desastre son las comunidades indígenas y locales forestales. Es decir, cada persona que no vive debajo de una roca, sabe que el planeta está enfrentando una catástrofe ambiental en potencia, y no en un futuro lejano. En todo el mundo, son estos grupos quienes están mitigando el cambio climático, mediante planes de manejo de sus recursos naturales, conocimientos ancestrales, y no menos importante a través de la defensa de su territorio: “son estas comunidades las que combaten a las empresas extranjeras que extraen y vacían sus suelos de los recursos naturales latinoamericanos: minerales, aceite de palma, agua, tierras. 

Chomsky responde a la pregunta dando a entender que América Latina se liberó de EE.UU. y Canadá porque estos dos últimos países ya no tienen derechos ni obligaciones de dominar a toda una región que se rige por sí sola y que ha empezado a tomar decisiones propias aislando a estos imperios capitalistas.

A continuación te compartimos esta entrevista para On Dangerous Ground, en donde Chomsky explica a profundidad su punto de vista: 

 

Más en Ecoosfera: 

Un recuento de activistas ambientales asesinados en América Latina



Para disminuir la dependencia a los hidrocarburos, ONGs presionan así al gobierno mexicano

Un importante colectivo de ONGs exige disminuir la dependencia de hidrocarburos mediante estas pautas

El próximo 20 de diciembre se cumple el plazo que los legisladores mexicanos acordaron para crear leyes que permitan la implementación de energías renovables y de eficiencia energética para reducir las emisiones que contribuyen al cambio climático. 

Un fuerte colectivo de organizaciones sociales se ha unido para presentar sus recomendaciones al poder legislativo. Recordemos que, ya antes, acciones como estas lograron que los legisladores sustrajeran las Áreas Naturales Protegidas de las zonas posibles de explotación de la Reforma Energética. Hoy organizaciones como Alianza por la Eficiencia Energética, Cemda, Centro Latinoamericano de Estudios Ambientales, Centro de Análisis e Investigación Fundar, El Barzón, Fundación Desarrollo Sustentable,  Greenpeace, Grupo de Financiamiento Climático, Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo, Inteligencia Pública, Pro Natura, Red de Jóvenes por el Agua, Telar Social México y Tierra Nueva elaboraron la Declaratoria a favor de más energías renovables y menos combustibles fósiles, formada por puntos específicos para que verdaderamente se elaboren leyes que acrecienten el uso de energías alternativas.

Estos fueron sus lineamientos: 

1. Armonizar los marcos legales en materia energética y de cambio climático.

2. Introducir y cumplir con las Normas Oficiales Mexicanas (NOMs) en materia de eficiencia energética en el transporte, los servicios, la edificación, la industria y el sector doméstico.

3. Sentar las bases para alcanzar las metas de mitigación de GEI, de transición energética y de eficiencia energética de manera sustentable, no sólo reduciendo emisiones de GEI sino minimizando las afectaciones ambientales y sociales.

4. Desarrollar de las condiciones legales e institucionales para aumentar el aprovechamiento y uso de las energías renovables a pequeña, mediana y gran escala, y la eficiencia energética.

5. Establecer una hoja de ruta para cumplir con las metas de transición energética y de reducción de emisiones que dictan la Ley para el Aprovechamiento de las Energías Renovables y la Transición Energética (LAERFTE) y la LGCC, respectivamente.

6. Definir una hoja de ruta y mecanismos financieros para líneas de transmisión.[1]

7. Aprobar suficientes recursos presupuestarios e incentivos fiscales para impulsar la transición energética.

8. Generar mecanismos para movilizar recursos privados e internacionales, en un marco de transparencia y rendición de cuentas.

9. Fortalecer institucional y presupuestariamente a la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (CONUEE) y lograr la aplicación del Programa Nacional para el Aprovechamiento Sustentable de la Energía (PRONASE).

10. Reformar la definición de energías limpias de forma que se excluyan aquellas tecnologías que pueden conllevar impactos ambientales y sociales negativos, como la energía nuclear, las grandes hidroeléctricas, la quema de residuos sólidos urbanos y la cogeneración.

11. Incluir externalidades ambientales en el desarrollo de proyectos o actividades en materia de hidrocarburos y energías renovables.[2]

12. Modificar las disposiciones de la Reforma Energética que ponen en riesgo los derechos a un medio ambiente sano, al acceso, saneamiento y disponibilidad de agua y al derecho a la consulta y al consentimiento libre, previo e informado.

La declaratoria anterior fue entregada a Lourdes González Moreno y Marisa Ortiz Mantilla, presidenta y secretaria de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputados. En sus nombres viene ajustado un link a sus cuentas personales de Twitter para que si te suena, presiones para que la elaboración de estas leyes para disminuir los gases de efecto invernadero sea verdaderamente efectiva, por la implementación de las opiniones de los expertos.

Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

Biblioteca Ecoosfera

Una compilación de lecturas (libros, ensayos, etc) disponibles en PDF sobre temas como sustentabilidad, medioambiente y salud.

Ir a Biblioteca