Oaxaca, vulnerable por conflictos sociales y proyectos mineros

Los datos de Educa reflejan que en Oaxaca hay 35 proyectos mineros en activo, 407 concesiones mineras que aún no se explotan, medio centenar de proyectos hidroeléctricos en etapa de estudios y parques eólicos que saturan el Istmo de Tehuantepec.

Según los datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales –SEMARNAT–, existen 35 conflictos activos en México y 653 lugares contaminados por actividades mineras. Pero Oaxaca… Oaxaca es considerada como un “hervidero de conflictos agrarios, mineros, electorales, indígenas, estudiantiles” (Rodríguez y Matías, 2016). Este estado al sur de México acumula los 35 proyectos mineros y energéticos, convirtiéndolo en la entidad más conflictiva del país. 

¿Qué hace a Oaxaca tan vulnerable para acumular en 93 793 km² la mayor cantidad de conflictos en un sólo estado? Especialistas, como Miguel Ángel Vázques de la Rosa, del comité directivo de la organización civil Educa, considera que el origen de estos conflictos reside en “la falta de reconocimiento a los derechos indígenas y a la ausencia de garantías que configuran un escenario de confrontación, gestando conflictos en las comunidades afectando a los pueblos y la gobernabilidad democrática.” Esta situación se agravó con el retorno del Partido Revolucionario Institucional –PRI– pues incrementó la cantidad de fraudes y robos a ciertos sectores de la población; con reformas estructurales complejas que no se enfocan en las necesidades de sus comunidades ni en las de la biodiversidad de la región; y el impacto de proyectos energéticos que han resultado devastadores e incrementado la desigualdad, tales como el de la refinería Salina Cruz, los parques eólicos y las minas.

Los datos de Educa reflejan que en Oaxaca hay 35 proyectos mineros en activo, 407 concesiones mineras que aún no se explotan, medio centenar de proyectos hidroeléctricos en etapa de estudios y parques eólicos que saturan el Istmo de Tehuantepec. De hecho, es esta región en Oaxaca en donde se ubica la mayor parte de los proyectos energéticos y concesiones mineras, y por tanto de operativos policiacos. Todos con existencia previa a Nochixtlán, en donde “lo que hubo fue una respuesta espontánea de una población agraviada que salió a defenderse y que simpatiza con los maestros.”

Frente a esta situación, el diputado federal del Partido de la Revolución Democrática –PRD–, Sergio López Sánchez ha promovido la reforma Ley Minera para incorporal el consentimiento previo, libre e informado de la comunidad como requisito indispensable para otorgar concesiones mineras en territorios de pueblos indígenas. Para él, para enfrentar la conflictividad, es fundamental incorporar el consentimiento de las comunidades indígenas antes de que las minas operen en sus territorios. Pues incluso es una medida preventiva de denuncias de abusos y violaciones a derechos humanos relacionados con la destrucción de la biodiversidad, el agotamiento de mantos acuíferos, despojo de tierras y desplazamiento forzado de los habitantes. En sus palabras:

Los daños por la actividad minera tienen un especial agravante en las comunidades indígenas, ya que además de perder recursos naturales y económicos de su entorno, también ven perjudicado su tejido social, el cual está íntimamente relacionado con la naturaleza. 

Si bien es importante, para él, la inversión productiva en el país, como la que hace Canadá con sus empresas mineras, “es necesario que ésta se haga en consenso con el pueblo, no afecte al medio ambiente y genere empleos dignos y se desarrolle bajo principios de sustentabilidad”. Pues, retomando el ejemplo de Canadá, explica López Sánchez, “las leyes se encuentran a la vanguardia del desarrollo económico con principios sustentables y que sin embargo son precisamente las empresas canadienses que en nuestro país se destacan por su operación depredadora del medio ambiente y que han ocasionado los mayores conflictos sociales.”

La idea, concluye el diputado mexicano, es que…

[C]on la aprobación de esta reforma se de por sentado un importante precedente para generar justicia social y redistribución de la riqueza en un sector importante para el crecimiento económico como lo podría ser el de la minería, pero que en los últimos años sólo ha contribuido al deterioro del medio ambiente y de la paz social. Pero sobre todo, estaríamos generando un cambio de política en la que el modelo de desarrollo económico sea decidido de manera democrática por los propios mexicanos, y no por un puñado de potentados y poderes fácticos.



Aves de la CDMX comienzan a usar colillas de cigarros en sus nidos

Los científicos suponen que esto se debe a que la nicotina posee propiedades antiparásitas.

Si bien los cigarros no son una herramienta saludable para el ser humano ni el medio ambiente, la vida salvaje ha comenzado a reutilizar las colillas que encuentra en las calles como mecanismo de defensa. De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad Nacional Autónoma de México –UNAM–, las aves urbanas usan estos restos del cigarro como una “bomba” protectora contra insectos y pestes que puedan acercarse a sus nidos. 

Inteligencia o supervivencia, los pinzones Carpodacus mexicanus han empezado a agregar colillas de cigarro para protegerse en contra de las garrapatas, las cuales tienden a succionar sangre e incluso comerse las plumas de sus crías. De modo que al notar que estos parásitos se mantenían a distancia ante las colillas, las aves decidieron colocar las colillas en sus nidos. 

Los científicos suponen que esto se debe a que la nicotina posee propiedades antiparásitas, de lo contrario no hay razones sustentables para que las aves adquieran conductas distintas a su cotidianidad. Para asegurarse de su hipótesis, investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México –UNAM– comenzaron a analizar el comportamiento de 32 pinzones en donde la peste de garrapatas estaría controlada. e

De acuerdo con Constantino Macías García, líder de la investigación, los padres pinzones suelen agregar fibras de las colillas de cigarro a sus nidos cuando éste contiene garrapatas. Sin embargo, este mecanismo de defensa no es del todo positivo: “Las colillas causan daño genético a los pinzones, pues interfieren con la división celular, lo cual pudimos notar al analizar sus células rojas.” De modo que las aves en la Ciudad de México continúan estando bajo un riesgo en un periodo a largo plazo. 



Oaxaqueño tiene un plan para salvar a las abejas de su extinción

A lo largo de sus estudios, ha descubierto que son algunos hongos, ácaros y el neoniconitoide –químico de los pesticidas– que promueven el debilitamiento de las abejas.

Siendo tan sólo un adolescente, el actual doctor oaxaqueño Ernesto Guzmán-Novoa, supo que las abejas eran seres vivos cuya importancia trasciende fronteras nacionales o culturales. A él no sólo le gustaba la miel que estos polinizadores realizan, también la precisión que tienen para desarrollar sus hogares y organizar sus poblaciones. Por esta razón, 30 años más tarde y sabiendo que la población de las abejas se encuentra en peligro de extinción, Guzmán-Novoa decidió encontrar una manera de salvarlas. 

Ahora el mexicano es el líder del Centro de Investigación de la abeja melífera de la Universidad de Ontario, en la cual se investigan las principales causas que empeoran la salud de las abejas. A lo largo de sus estudios, ha descubierto que son algunos hongos, ácaros y el neoniconitoide –químico de los pesticidas– que promueven el debilitamiento de las abejas. En otros artículos en Ecoosfera hemos hablado al respecto de cómo se busca reducir el consumo y el uso de estos químicos tóxicos en el mercado agroquímico –las cuales poseen unas ganancias de 200 miles de millones de euros–, sin embargo empresas como Monsanto y Pfeizer han salteado los juicios pese a la mayoría de los esfuerzos. 

 

En los últimos años Guzmán-Novoa se ha dedicado a denunciar las compañías argoquímicas, gobiernos e incluso granjeros convencionales que, defendiendo a los pesticidas por interés económicos. Sin embargo, el ambientalista no se da por vencido: “Tenemos partes del puzzle, pero todavía no tenemos la imagen completa de lo que causa la muerte de las abejas.” Y paso a paso, resguardado en la provincia de Ontario, Canadá, está buscando la manera de prohibir este tipo de pesticidas que obligue a los granjeros a rendir cuentas si los usan a partir del 2017. En caso de lo contrario, advierte Guzmán-Novoa, esto pondrá en riesgo la seguridad de las cosechas, “ya que uno de cada tres alimentos que consumimos dependen de la polinización de estos pequeños animales. O lo que es lo mismo: más de 500 miles de millones de euros por año.”



Mancha de residuos fecales podría afectar biodiversidad en Los Cabos

Si bien en una primera instancia trataron de encubrir el hecho señalando que se trataba tan sólo de “un líquido derramado por alguna embarcación”, las muestras recabadas comprobaron que eran realmente residuos fecales.

 

Cerca del municipio de Los Cabos, en Baja California Sur, se comenzó a reportar la presencia de una creciente mancha café que parecía simple agua sucia. Sin embargo, tras solicitar –y demandar– la investigación de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios –Coepris–, se confirmó la presencia de desechos fecales. 

Si bien en una primera instancia trataron de encubrir el hecho señalando que se trataba tan sólo de “un líquido derramado por alguna embarcación”, las muestras recabadas comprobaron que eran realmente residuos fecales. Frente a esto, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente –Profepa– y la Marina se encuentran haciendo uso de sus recursos para disolver la mancha que está afectando al ecosistema marino de la región, mientras tanto las autoridades han empezado a realizar averiguaciones sobre los responsables de la gran mancha y sus consecuencias en el medio ambiente. 

La mancha de color café, actualmente con una capa blanca, amarillenta y espumosa, muestra un proceso de decomposición orgánica, lo cual contiene coliformes fecales que pueden estar afectando a la biodiversidad marítima de la zona. Se cree que la mancha, que va desde la entrada de la marina de Cabo San Lucas hasta Migriño, se originó cuando algún barco descargó ahí sus desechos. Se ha considerado un hecho ilegal. 



51 comunidades oaxaqueñas se unen contra mineras e hidroeléctricas

Ha sido uno de los eventos más grandes de asociación y activismo comunitario en un estado.

Foto:pbs.twimg.com

Uno de los grandes males del neoliberalismo es la concepción de los recursos naturales como meros bienes comerciales. En este sentido, en México en los últimos 30 años los conflictos ambientales han crecido enormemente, ello por la cantidad de concesiones mineras que han crecido, también porque las grandes empresas, muchas de ellas transnacionales, llegan a las comunidades a explotar sus recursos, dividiéndolas, sin que ellas reciban un real beneficio y, en contra parte, sí la contaminación de sus ecosistemas.

Hoy, existen al menos 200 conflictos ambientales en México en comunidades, muchas de ellas indígenas, que se oponen a grandes obras como gasoductos, mineras, hidroeléctricas, presas, fracking, e incluso algunos megaproyectos de una “bandera verde”, como los parques eólicos.

Oaxaca, uno de los estados más ricos en recursos naturales, es uno de los que más conflictos ambientales vive. Aquí se encuentra el Istmo de Tehuantepec, un corredor eólico que ha generado perjuicios a los habitantes, también aquí se hace minería, y se proyectan al menos 14 proyectos hidroeléctricos en sus costas.

Por ello, el pasado 14 de noviembre se reunieron en un evento de los más grandes en su tipo en el estado hasta 51 comunidades, 17 organizaciones civiles y 400 personas en el Foro Regional: “Ríos y Montañas en Peligro” – Los Pueblos y su Derecho al Territorio.

Muchos de ellos (proyectos hidroeléctricos y mineras), en su momento los rechazamos de manera organizada, pero hoy han sido relanzados por autoridades federales en conjunto con el gobierno de Oaxaca. Reiteramos que este tipo de estrategias vulneran desde nuestro derecho al acceso a la información, hasta el derecho a preservar nuestros territorios y decidir sobre nuestro propio desarrollo”.

Son continuidad de programas anteriores que han buscado desnaturalizar el carácter social y colectivo de nuestras tierras, para individualizarlas, como en su caso fue PRODECE ahora FANAR. Por ello, reivindicamos nuestras tierras indígenas, nuestra propiedad ancestral y el poder de decidir sobre las mismas y los bienes comunes. Este foro también respalda a nuestras autoridades agrarias, municipales y comunitarias en sus acciones de defensa del territorio en la región de la costa.

[Centroprodh]



Una pequeña comunidad mexicana detiene la construcción de una hidroeléctrica en Oaxaca

Luego de constantes protestas por las implicaciones ambientales, la principal inversora del proyecto en la comunidad de Santa Úrsula, desertó.

Santa Úrsula es una pequeña localidad del estado de Oaxaca, México, de apenas unos mil habitantes. Esta comunidad comenzó a luchar desde el 2010 en contra de la construcción de una hidroeléctrica en el lugar,  de 15 megavatios, y que estaría situada adyacentemente a la represa del Cerro de Oro.

Antes, en 1989, la represa del Cerro de Oro ya había causado que unas 26 mil personas de la zona fuesen desplazadas para su construcción. Así, los habitantes de Santa Úrsula ya conocían las implicaciones de este tipo de proyectos, que finalmente, a las personas que suelen beneficiar poco es a los habitantes próximos y dueños de las tierras. 

En el caso de la hidroeléctrica, la comunidad de Santa Úrsula comenzó a preocuparse cuando se inició una exhaustiva tala de árboles de unos dos kilómetros. Para alimentar las turbinas, se hicieron detonaciones al interior de las rocas para hacer un túnel y por estas explosiones se cuartearon algunas viviendas. A partir de estas últimas, los habitantes comenzaron a notar también contaminada el agua de su río, lo que insinuaba que los manantiales de la montaña podrían haber sido afectados, mismos que alimentaban a unas dos mil personas. 

Cuando habitantes de Santa Úrsula investigaron más, los miembros de la comunidad repararon en que la construcción de la hidroeléctrica únicamente generaría empleos para los habitantes durante los tres años en que se prolongaría la construcción; después, la electricidad generada iría a parar a otros estados de México. 

 Los habitantes no están en oposición a la generación de energías limpias como lo advirtió Federico Cohetero, miembro de la comunidad: 

“Sabemos que la energía limpia es importante”, añadió el agricultor Cohetero. “Pero, ¿qué caso tiene decirse ‘hay energía limpia’ pero a cambio de eso están matando un arroyo?”

La visión de Cohetero, aunque para algunos podría parecer simplista, en realidad devela una mentalidad que occidente ha omitido y ha llevado al colapso ecológico en el que nos encontramos. Todo está unido, la muerte de un arroyo implica una cadena de efectos, cuyo mensaje es más profundo que la, aparentemente, simple muerte de una arroyo. 

Luego de constantes protestas, que se han replicado desde 2010, la comunidad logró que Overseas Private Investment Corp. (OPIC), una de las principales inversoras, luego de visitar el lugar, desistiera del proyecto.

El modelo de desarrollo actual ha privilegiado la supuesta modernidad por un sistema que pareciera llevar al colapso al medio ambiente. Es curioso, pero la ideología de estas pequeñas comunidades es necesaria para que el mundo pueda seguir funcionando sin una tragedia de por medio.  De esta manera, más allá de los casos particulares, la comunidad vs las hidroeléctricas, se trata de un paradigma que evidentemente tiene que ser rebasado por una ideología distinta que el “desarrollo” promovido hasta hoy. Por ello, la cancelación de este proyecto, se trata de una pequeña victoria para todos.

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