México es uno de los lugares más vulnerables al cambio climático

Para los científicos e investigadores involucrados, la vulnerabilidad al cambio climático se mide mediante su preparación para responder ante fenómenos medioambientales, a su capacidad para enfrentarlos y su adaptación que tienen ante los mismos.

De 181, México se encuentra en el lugar 68 de los países más vulnerables al cambio climático según un estudio realizado por ND-Gain Country Index. El proyecto, de la Iniciativa de Adaptación Global de la Universidad de Notre Dame, en EE.UU., ha encontrado que México se encuentra en un nivel medio alto de exposición. 

De acuerdo con el estudio, México se encuentra más vulnerable que Uruguay, el cual se encuentra en el puesto 52, y que Costa Rica –puesto 66–; provocando un impacto significativo en la comida, hábitat humano, salud, infraestructura y agua. 

Actualmente el país latinoamericano mejor preparado para enfrentar el cambio climático es Chile, con el número 30 y en un nivel medio alto de vulnerabilidad. 

Para los científicos e investigadores involucrados, la vulnerabilidad al cambio climático se mide mediante su preparación para responder ante fenómenos medioambientales, a su capacidad para enfrentarlos y su adaptación que tienen ante los mismos. Por ello el listado clasifica a los países en cuatro niveles: superior a muy alto, medio alto, medio bajo y bajo; pues su objetivo es ayuda a empresas tanto públicas como privadas a priorizar las inversiones para lograr una respuesta más eficiente ante los desafíos globales en el mundo. 

Estos son los 10 países menos vulnerables y mejor preparados para enfrentar el cambio climático: 

1. Dinamarca

2. Noruega

3. Nueva Zelandia

4. Singapur

5. Gran Bretaña

6. Alemania

7. Finlandia,

8. Suecia

9. Suiza

10. Islandia

Estos son los 10 países de América más vulnerables al cambio climático –del más alto al más bajo–: 

1. Haití

2. Guyana

3. Bolivia

4. Honduras

5. Guatemala

6. Nicaragua

7. Belice

8. Venezuela

9. Cuba

10. Ecuador

Conoce más sobre los efectos del cambio climático: 

Los 5 lugares más afectados por el cambio climático

El impacto del cambio climático ha llegado hasta nuestros genes

Cambio climático causa migración de inuits en Alaska

Cambio climático incrementa número de guerras

Pingüinos en peligro de extinción por cambio climático

5 islas desaparecen como consecuencia del cambio climático



El impacto del cambio climático ha llegado hasta nuestros genes

“Los políticos deben aceptar que si no disminuimos las emisiones de gases invernaderos, una catástrofe ambiental es muy probable.”

Las fluctuaciones de temperatura  causadas por el cambio climático han impactado en numerosas partes del mundo; principalmente los ecosistemas, la biodiversidad ambiental, las actividades comerciales y económicas, entre otras. De hecho, de acuerdo con un estudio publicado recientemente en la revista Science, el cambio climático ha impactado “en cada aspecto de la vida en la Tierra, desde nuestros genes hasta ecosistemas enteros, con consecuencias cada vez más impredicibles para los humanos.”

En la investigación realizada por Dr. Brett Scheffers de la University of Florida, se explica que, por un lado, un 80 por ciento de los 94 procesos ecológicos que conforman la base de la salud marina, y ecosistemas terrestres tienen signos de distrés causados al cambio climático. Por otro lado, los impactos en humanos incluyen un incremento de pestes y epidemias, la reducción en la productividad de pescadería y agricultura.  

En palabras de Scheffers,

“ahora hay una evidencia clara que, con un sólo 1ºC del calentamiento global, hay mayores impactos. Los genes cambian la fisiología de las especies así como sus características físicas; como por ejemplo el tamaño del cuerpo, las especies se mueven rápidamente hacia zonas climáticas ideales, y hay ahora signos de ecosistemas enteros bajo estrés.”

Por su lado, el autor senior, Dr. James Watson de Wildlife Conservation Society y la University of Queensland: “El nivel de cambio que hemos observado es realmente sorprendente considerando que sólo hemos experimentado una pequeña y relativa cantidad del cambio climático en la actualidad. […] Los políticos deben aceptar que si no disminuimos las emisiones de gases invernaderos, una catástrofe ambiental es muy probable.

El estudio señala también que hay esperanza en relación con las respuestas de la naturaleza al cuidado ambiental brindado por el humano. De hecho ha habido una mejora considerable en la capacidad adaptativa de la vida salvaje, lo que significa que se pueden extender estos cuidados hacia los campos, ganado y pesca. 



Cambio climático incrementa número de guerras, estudio confirma

Los desastres climáticos no son los detonadores directos del conflicto, sino facilitadores que aumentan el riesgo de un conflicto violento dentro del contexto de las etnias.

Fotografía principal: porttada.com

Sequías e inundaciones son sólo algunas de las afectaciones más populares del cambio climático. Estas han conllevado a pobreza extrema de las poblaciones rurales, migración de etnias o trabajadores del campo hacia zonas urbanas para sobrevivir, expropiación de terrenos rurales por parte de grandes empresas que buscan recursos básicos como agua, madera, fosas petroleras, etcétera. Y parece relacionarse también con el incremento de guerras en el mundo.

En su investigación por parte del Potsdam Institute for Climate Impact Research, el Dr. Carl Schleussner explica que a lo largo de 30 años ha analizado estadísticamente la relación entre los conflictos armados y los desastres naturales causados por el cambio climático. Descubrió que al menos uno de cuatro conflictos en países divididos por etnias, coincidía con calamidades climáticas. Para él, las guerras deberían también agregarse en la lista de las consecuencias asociadas con el cambio climático: “Los desastres naturales asociados con el devastador cambio climático tienen un potencial disyuntivo que parece jugar un rol importante en sociedades étnicamente fraccionadas, en una manera particularmente trágica.”

refugiados climaticos, cambio climatico, consecuencias del calentamiento global

Los desastres climáticos no son los detonadores directos del conflicto, sino facilitadores que aumentan el riesgo de un conflicto  violento dentro del contexto de las etnias. La idea de asociar la violencia con desastres naturales es controversial. Pero se ha comenzado a considerar la diversidad étnica de un país como un factor indispensable en el surgimiento de guerras; principalmente con un bagaje de conflictos históricos, pobreza y desigualdades comunitarias. 

Globalmente hay un 9 por ciento de coincidencia entre un conflicto armado y un desastre natural como sequías y olas de calor; pero en los países con diversidad étnica, como en África, Asia Central y América Latina, aumenta hasta un 23 por ciento. Los países con mayor diversidad étnica son los más “fraccionados” y los “focos rojos” de conflictos violentos. 

En las proyecciones del cambio climático se ignoran las efectos sobre estas regiones que están necesitando apoyo para contener no sólo los efectos inmediatos de los desastres naturales, también prevenir la incidencia de eventos violentos. Por ello, el autor invita a considerar el efecto del cambio climático sobre la alta incidencia de guerras en el mundo y así reforzar una educación ecosustentable. 



1 de cada 5 plantas está en peligro según el mayor sondeo jamás hecho

Este estudio se hará anualmente por primera vez y contempla la totalidad de las plantas terrestres existentes.

El planeta, en la totalidad de su historia hasta ahora, jamás había estado poblado por tantas personas. Se calcula que hoy existen más de 7 mil millones de habitantes en el planeta, cuando, por ejemplo, hace solo 100 años, 1 650 millones de personas vivían en él.

Casi se ha cuadruplicado la población desde 1950; si a ello sumamos que el estilo de vida está basado ampliamente en el consumo, entonces la fórmula parece catastrófica, y de algún modo lo es.

Por ello es imprescindible cambiar el consumismo a nivel individual, que influye en el más remoto microorganismo. Una muestra de la transformación que hemos estado originando es el cambio climático que no solo ha hecho desaparecer islas enteras, también es el causante de que 1 de cada 5 plantas en el mundo estén en peligro de extinción.

Hasta ahora el sondeo más ambicioso de plantas en el mundo, llamado State of the World’s Plants, que se hará anualmente y que fue realizado por Royal Botanic Gardens, apunta a que 1 de cada 5 plantas en el mundo (no contempla las acuáticas) están en peligro de extinción.

Más que un documento alarmista, pretende ser una herramienta de estudio que ayude a los tomadores de decisiones a tomar medidas frente al cambio climático con información contundente y actualizada. El estudio presenta también una descripción del tipo de plantas con las que convivimos y desglosa la cantidad de plantas, y el tipo, que son empleadas por el hombre: solo 30 mil de las 391 mil existentes.

Quizá con esta información los tomadores de decisiones hagan algo al respecto, aunque también es útil para la ciudadanía, para que, informada, exija una transformación en la manera en que funciona el sistema económico hasta ahora…

 

 



La RAM: ¿Por qué apostar por un cambio de política energética desde la paz?

La transición hacia un nuevo sistema energético puede darse a través de dos vías: el orden, la paz y el tiempo o el caos, la violencia y una catástrofe

Todo parece indicar que, a menos que se produzca un desastre climático a escala global, nuestra demanda de consumo de energía seguirá aumentando. Parecería que el desafío civilizatorio del momento se juega en la transición hacia un nuevo sistema energético que puede darse a través de dos vías: el orden, la paz y el tiempo o el caos, la violencia y una catástrofe que, según Slajov Žižek, no estamos psíquicamente diseñados para imaginar. 

Ante este panorama, la Red Ambiental Mexicana (RAM) apuesta por la primera vía, en el intento de abrir canales de participación para construir nuevas alternativas de desarrollo que, desde la creatividad social, den a luz a nuevas políticas públicas y una nueva cultura política a favor del medio ambiente en medio del pantano democrático nacional. Necesitamos construir nuevas formas de participación social efectiva que construyan vínculos de acción entre las diferentes piezas del tablero sociopolítico, para encontrar soluciones a problemas complejos en una era cada vez más incierta. 

Siguiendo las ideas de Paul Roberts (2004), la economía energética actual va en camino a desaparecer y aún no existe un consenso claro de cómo será su reemplazo. Sin embargo, el sistema civilizatorio/energético ya está cambiando, y no siempre para bien; donde quiera que miremos aparecen señales de un sistema agotado que ha pasado de mala manera a una situación nueva: compañías petroleras que se reestructuran discretamente para vender gas natural, gobiernos que luchan por entender nuevos sistemas energéticos como la economía del hidrógeno, una búsqueda desesperada de nuevos yacimientos petrolíferos, tensiones crecientes entre productores e importadores de energía, escaramuzas diplomáticas sobre política climática e inflación, entre otros ejemplos. 

Bert Klandermans (1994) ha hablado de campos pluriorganizativos como puntos de encuentro entre personas y organizaciones en el estudio de los movimientos sociales. Ahí es construida la protesta mientras son compartidas identidades colectivas en constante reconstrucción. O bien, Ernesto Isunza (2004) define a las interfaces socioestatales como instrumentos diseñados para conectar a la sociedad civil, al gobierno y al mercado abriendo espacios de intercambio y disputa en geometrías sociales con relaciones asimétricas de poder. 

Tanto los campos pluriorganizativos como las interfaces socioestatales son dos lentes analíticos que nos ayudan a comprender nuevas formas de participación que conectan actores pertenecientes a diferentes dominios en el intento de solucionar problemáticas que, dado su nivel de complejidad, no pueden ser resultas por un solo actor. 

En ese sentido, la RAM es una red de participación que integra a un grupo heterogéneo de personas y organizaciones de la sociedad civil (OSC) convencidas de que a través de la defensa de nuestros derechos es posible mejorar la relación entre el ser humano y el medio ambiente, apostando por el equilibrio económico, social y ambiental, compartiendo experiencias y creando agendas para insertar el enfoque ambiental en las políticas públicas en México.

La RAM surgió en 2009 cuando el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza A.C. (www.fmcn.org), fue invitado por el Centro Mexicano para la Filantropía (www.cemefi.org), que actualmente es plataforma del colectivo, a participar como líder en la creación de una red de OSC sobre medio ambiente. Y se trata de un movimiento social integrado hoy día por las organizaciones Alternare, Centro Latinoamericano de Estudios Ambientales, Centro Mexicano de Derecho Ambiental, Fondo para la Comunicación y Desarrollo Ambiental, Pronatura México, Reeduca, Reforestamos México, Telar Social y Tierra Nueva.

A lo largo de su historia, los focos de acción de la RAM han estado concentrados en los temas de educación ambiental, energía, cambio climático, agua y saneamiento y biodiversidad, y ha organizado acciones específicas como el  Foro de Derechos Humanos y Ambientales: La Corresponsabilidad Social y Ambiental ante los Megaproyectos de Desarrollo en México 2014. 

Actualmente, la RAM vive un proceso de reestructuración que apuesta por crear acciones efectivas desde la creación y seguimiento de agendas temáticas orientadas a producir aprendizajes colectivos de participación encaminados a la incidencia en políticas públicas a favor del medio ambiente, así como declaraciones sobre temas específicos, diagnósticos territoriales, señalamiento de responsabilidades y campañas informativas, entre otras acciones.

Desde luego, figuras de redes de OSC como la RAM son parte de un proceso de participación social amplio en México y en Latinoamérica que lleva varias décadas, donde la sociedad civil ha luchado por expandir las prácticas democráticas y la cultura política ciudadana frente al Estado y los embates del libre mercado.

Por todo ello, la RAM puede ser vista como el motor o pieza clave de una interfaz socioestatal democrática, creando y coordinando vínculos de acción tanto al interior de sí misma como al exterior, con diferentes tipos de actores, en la apuesta por construir nuevas formas de participación orientadas a impulsar políticas públicas a favor del medio ambiente.

Desde luego no se trata de un proceso sencillo y, como mencionamos anteriormente, vivimos ya en una transición del sistema energético que no da ninguna muestra de certeza y que parece jugarse entre dos caminos: la apuesta por soluciones ordenadas y pacíficas, o bien, por otras caóticas y violentas; la RAM, desde luego, apuesta por el primer camino. 

@David_Ordaz_B

Coordinación de Redes de OSC del Centro Mexicano para la Filantropía

Referencias: 

Isunza, E. (2004). El reto de la confluencia: los interfaces socioestatales en el contexto de la transición política mexicana: dos casos para la reflexión. Xalapa, UAV. 

Klandermans, B. (2001). La construcción social de la protesta y los campos pluriorganizativos. En Laraña E. y Gusfield J. (Coord.), Los nuevos movimientos sociales de la ideología a la identidad. Madrid, Centro de Investigaciones Sociológicas.  

Roberts, P. (2004). El fin del petróleo. Biblioteca del Pensamiento Crítico. España, Editorial Sol 90, Diario Público. 

Žižek, S. (21 de marzo de 2011). La ecología como “nuevo opio de los pueblos”. Recuperado de: http://alebica.blogspot.mx/2011/03/la-ecologia-como-nuevo-opio-de-los.html



Más de 35 mil morsas podrían morir por causa del deshielo en Alaska

Una prueba irrefutable de la realidad del calentamiento global: una dolorosa imagen de decenas de miles de morsas y focas que quedaron varadas en una playa de Alaska que perdió todo su hielo

Si todavía existen dudas sobre la realidad del cambio climático, aquí una dolorosa evidencia: la muerte inminente de al menos 35 mil morsas que se encuentran varadas en una playa de Alaska, un incidente provocado por el deshielo súbito de la región.

Hace unos días, a finales de septiembre, personal adscrito al Fish and Wildlife Service de Estados Unidos había alertado sobre la cuantiosa población de animales marinos atascados en la zona, y aunque entonces el número se estimó en poco más de 1,500, en los siguientes días creció exponencialmente hasta alcanzar decenas de miles.

El Control Geológico de Estados Unidos emitió un comunicado en el que ofreció esto como explicación de tan terrible escena:

En verano el hielo marino se retira lejos hacia el norte de las aguas continentales del mar de Chukchi, en aguas de Estados Unidos y Rusia, una condición que no se registraba una década atrás.

Por ahora, no se sabe si existe una solución que pudiera salvar la vida a las morsas. Aunque, por otro lado, sabemos bien cuál es la solución a mediano y largo plazo para que conflictos de este tipo no sucedan más.

Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

Biblioteca Ecoosfera

Una compilación de lecturas (libros, ensayos, etc) disponibles en PDF sobre temas como sustentabilidad, medioambiente y salud.

Ir a Biblioteca