¿Cómo lograr que nuestros niños sean activistas por el medio ambiente?

Estos pequeños pasos harán una gran diferencia y aydarán a que las futuras generaciones sean mucho más amables con el planeta de lo que hemos sido nosotros.

La consciencia ambiental no sólo es cosa de los adultos, cada día es más importante desarrollar el respeto hacia la naturaleza en los niños. Una forma muy sencilla de involucrarlos es añadirles actividades relacionadas al cuidado del medio ambiente en su rutina y así, de forma natural, se les desarrollarán hábitos para el cuidado de la naturaleza y el Planeta.

Más allá del cuidado y respeto de los árboles y animales, que es importante, hay otras acciones que también se les debe de inculcar para tener un planeta sano y un mejor futuro para todos.

Es por ello que la Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI-WAECE) precisó un decálogo para que los niños pongan en práctica y puedan contribuir en la protección del medio ambiente:

1- Reciclar es un juego muy divertido cuando deseas colocar cada cosa en el cubo del color adecuado. Existen contenedores diferentes para cada tipo de basura y separar los residuos puede ser muy entretenido para los niños.

2- El agua es un bien escaso. Cuando se laven los dientes después de comer o las manos antes de cada comida, no deben olvidar cerrar el grifo. El mundo les agradecerá ahorrar agua.

3- No hay que tirar desechos al suelo. Si van de paseo por la calle y no ven ningún contenedor guarden en el bolsillo lo que quieran tirar para después desecharlo en casa, en el cubo del color que le corresponde.

4- Apaga la luz de la habitación (cuarto, cocina, salón, etc.) cada vez que salgas.

5- Como los recursos son limitados, enséñale a compartir juguetes y su material escolar con otros niños. Cuando no los use más, dónenlos a otros niños.

6- Cuando quiera dibujar, aprovechen la parte trasera de una hoja ya usado, así estarán reutilizando papel.

7- Las plantas son seres vivos, por tanto no hay que pisarlas ni arrancarlas y hay que regarlas a diario. Ellas dependen del cuidado humano.

8- Las mascotas son animales de compañía que pueden estar a su cuidado bajo tu asesoría. Por ello tienen que darles de comer, de beber, llevarlas al veterinario frecuentemente y no solo cuando se enferman; jugar con ellas, sacarles a pasear para que vayan al baño, darles cariño… Y sobre todo, no hacerles cosas que les puedan molestar, doler o hacer sufrir.

9- Las cosas que hay en la calle, como bancas, faroles, letreros, jardineras, son de todos y no hay que dañarlas, romperlas o ensuciarlas.

10- Hay que cuidar y respetar el medio ambiente, pero también hay que respetar y cuidar a las personas que te rodean.

Estos pequeños pasos harán una gran diferencia y aydarán a que las futuras generaciones sean mucho más amables con el planeta de lo que hemos sido nosotros. No lo dejes pasar, e involucra a tus pequeños, hijos, sobrinos y primos.

COLABORACIÓN DE EARTHGONOMIC MÉXICO, A.C. Nuestra misión es fomentar el desarrollo de la sociedad en armonía con el entorno natural y el respeto a los seres vivos. Para más in información visita: www.earthgonomic.org @Earthgonomic y /Earthgonomic.



Comunidades menonitas deforestan más de 1 440 hectáreas de selva en Quintana Roo, Campeche y Yucatán

Esta no es la primera vez que se realiza una denuncia penal en contra de los menonitas asentados al sur de México: en 2010, fue en Campeche; en 2013 y 2017, en Quintana Roo.

De acuerdo con la data brindada por la Comisión Nacional Forestal –Conafor–, el casi 90 por ciento de la deforestación del país sucede en zonas selváticas, principalmente en los estados de Yucatán, Quintana Roo, Campeche y Chiapas. Entre las principales causas de la deforestación en México se encuentra el cambio de uso de suelo en zonas forestales, con el objetivo de dedicarlo a actividades agrícolas, habitaciones o de infraestructura de comunicaciones y servicios. Recientemente, por ejemplo, se anunció que En Bacalar, Quintana Roo, se han apreciado huellas de deforestación: alrededor de 1 440 hectáreas devastadas de la selva mexicana. 

Una parte de la comunidad menonita se ha señalado como responsable de dicha deforestación, los cuales, según la Profepa, realizaron la devastación ambiental sin poseer los permisos correspondientes para cambiar el uso de suelo. Frente a esto, la Profepa presentó una denuncia penal ante la Procuraduría General de la República –PGR– contra integrantes de la comunidad que se encuentran en el municipio de Bacalar, como San Fernando, El Bajío y Paraíso. 

En palabras de Ignacio Millán, subprocurador de Recursos Naturales de Profepa, “Al haber deforestado las superficies, y por selva, se tipifica como un delito de carácter penal; hasta el momento no han exhibido ningún tipo de autorización.” De este modo que aún se pueda salvar la zona para ayudar a reducir hasta 20 por ciento de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero –GEI–. 

Esta no es la primera vez que se realiza una denuncia penal en contra de los menonitas asentados al sur de México: en 2010, fue en Campeche; en 2013 y 2017, en Quintana Roo. Estas comunidades utilizan estas tierras para cultivar maíz, soya, entre otros productos, para así venderlos en las regiones locales. 

 

Desde el 2010, la Conafor estableció un esquema, la REDDPLUS, que reduciría la deforestación en distintas zonas de México. Se asumían como “responsables del cambio climático por su manejo forestal, tema que podría convertirse en una forma de cumplir obligaciones ecológicas, y al mismo tiempo impulsar el desarrollo económico.” Por esta razón, cuando numerosas comunidades de diferentes ejidos –salvo la de la comunidad de Salamanca– han deforestado sin permiso de las autoridades, la Conafor ha implementado actividades de planeación, conservación, manejo forestal para preparar tanto a la sociedad como a organismos gubernamentales, realizar arreglos legales y políticas necesarias para fortalecer los esfuerzos en materia de coordinación del cambio climático.

 



Escucha la sinfonía de la vida de un árbol (VIDEO)

La pregunta que surge de este instrumento es la historia que un árbol, ¿qué tiene que contarnos después de años, quizá siglos, de vivencia?

Las artes y la naturaleza son partes indispensables en la vida del ser humano; pues son dos elementos que llegan hasta la profundidad de las dendritas de nuestras neuronas cerebrales. Sin embargo pocas son las ocasiones que al juntarlos, se alcanza un nivel de interconexión que facilita la comprensión de la unidad histórica entre ambos. Un ejemplo de estas contadas ocasiones es la creación del artista Bartholomäus Traubeck, quien desarrolló una pieza que captura el paso del tiempo y lo traslada a un territorio musical: una tornamesa que lee las líneas y texturas de los anillos del os árboles. 

La pregunta que surge de este instrumento es la historia que un árbol, ¿qué tiene que contarnos después de años, quizá siglos, de vivencia? La edad de los árboles se descubre al interior de sus troncos en forma de anillos, las cuales se forman y se acumulan pasando los años de vida: fuerte y hermoso, con surcos y deformaciones que ostenta la resiliencia “de años flacos y años frondosos, los ataques superados y las tormentas sobrevividas” (Hermann Hesse).

El resultado, además de conmovedor, es una sinfonía de la vida, implacable, coherente, hermoso, cuyo compositor es la naturaleza misma. Conócelo: 

 



El sorprendente vuelo de una ballena jorobada jugando en el mar

En el video se vislumbra una ballena adulta de aproximadamente 40 toneladas que va saltando sobre el agua, hasta en una ocasión que su salto parecía un vuelo onírico.

Es difícil asimilar a grandes y feroces animales buscando momentos de diversión; sin embargo, el mundo animal está cargado de sabiduría, perfección y alegría. Un ejemplo de ello es el video que el marinero Craig Crapehart que grabó y publicó al ver cómo un par de ballenas jorobadas saltaban y se divertían en el mar. 

En el video se vislumbra una ballena adulta de aproximadamente 40 toneladas que va saltando sobre el agua, hasta en una ocasión que su salto parecía un vuelo onírico. Capehart escribió en la plataforma de videos YouTube: “Un evento muy raro, de hecho. Parece que nunca antes se ha hecho una grabación de una ballena jorobada adulta saltando completament fuera del agua”. Estas ballenas habitan en el mar de Mbotyi en Pondoland, Provincia del Cabo Oriental , Sudáfrica –antes Transkei–. 
Te compartimos el video del épico momento: 
 


Seamos adultos con educación ambiental de calidad

Es momento de dejar atrás las clases de ciencias naturales básicas y poder desempeñar roles profesionales para el desarrollo de un estilo vida sustentable en el trabajo, la política, cultura, etc. Pasar de la teoría a la práctica.

Hasta hace pocos años hablar la educación ambiental era considerada un área de estudio que podías encontrar medianamente explicada en la currícula escolar dentro de las materias de ciencias naturales, o geografía, un poco más en civismo e incluso biología. Sin embargo, en ningún caso se le prestaba la suficiente atención e importancia que merece el tema que aborda y no solamente por parte de los niños, sino en la cotidianidad de los adultos.

Casi como si fuera un cliché, la educación ambiental se considera como un conjunto de dinámicas de juegos y manualidades que enseñan a los niños a cuidar el medio ambiente. Pero en realidad es una disciplina metodológica que brinda las herramientas, conocimientos y refuerza habilidades para que todas las personas, sin importar su edad, conozcan cuáles son las maneras en las que pueden contribuir a un desarrollo sustentable de la sociedad.

La educación ambiental va más allá de buscar concientizar a las personas sobre las problemáticas de nuestro planeta, sino que se enfoca en generar cambios e iniciar acciones reales, con resultados tangibles, a nivel individual, comunitario e incluso gubernamental.

Ahora, esta disciplina es más importante que nunca, especialmente enfocada a las personas adultas, porque debido al avance acelerado de los daños ambientales que estamos sufriendo, no podemos esperar a que las nuevas generaciones estén listas para incidir un cambio. Es hoy cuando debemos empezar a implementar soluciones. Somos los adultos de hoy quienes tenemos la responsabilidad de cuidar nuestro entorno y además de brindar educación ambiental a los más pequeño, pero ¿Cómo lo haremos si como adultos nos resistimos a ser educados?

Necesitamos adultos preparados para afrontar las crisis ambientales en el aspecto económico, que construyan nuevos modelos de desarrollo que busquen la sostenibilidad y sustentabilidad, en incluso que se implementen proyectos que reviertan los impactos negativos que estamos generando día con día. Por ello, la educación ambiental no debe ser sólo para los niños, sino para los adultos que pueden implementar medidas correctivas en este momento.

Si bien es cierto que la sensibilización y concientización son eje trasversal de la educación ambiental, los adultos debemos ir un paso más allá y comenzar a profesionalizarnos en materia ambiental. Sin importar tu desempeños personal o profesional, tus gustos, aficiones o hobbies, todos somos responsables del cuidado del medio ambiente y desde la trinchera de cada uno se puede hacer algo para asegurar su estabilidad.

Cuando alguien desea incrementar sus conocimientos, mejorar su habilidades o conocer nuevas técnicas, por ejemplo, se toman cursos o talleres. Lo mismo sucede con quienes estén interesados en cuidar el medio ambiente. Algunas veces no basta con regar una planta o ver una película, es necesario comenzar a educarnos en temas ambientales para poder realizar aportaciones significativas y con resultados tangibles.

Es momento de dejar atrás las clases de ciencias naturales básicas y poder desempeñar roles profesionales para el desarrollo de un estilo vida sustentable en el trabajo, la política, cultura, etc. Pasar de la teoría a la práctica.

Es cierto que no puedes cuidar lo que no amas y parte fundamental de esta premisa parte del desinterés de las personas por convivir con espacios naturales e incluso de simplemente querer participar en la cuidado de la naturaleza.

No necesitamos vivir rodeados de árboles o estar en medio de un bosque para aprender a cuidar nuestro entorno. Cuidar el medio ambiente es una tarea cotidiana que podemos hacer en cualquier lugar.

Por ello, hoy toma más importancia que las personas adultas puedan prepararse y recibir educación ambiental que les permita crecer personal y comunitariamente en un entorno saludable.

Algunas veces las soluciones están tan cerca que no las vemos, pero te invitamos a abrir tu computadora y buscar talleres en línea, consultorías, cursos y convenciones que puedan mejorar tu educación ambiental para que tú te conviertas en un embajador por el cuidado del medio ambiente.

Deja atrás las creencias donde se adjudica a las nuevas generaciones la responsabilidad de revertir el daño que estamos haciendo ahora y comienza asumir tu compromiso ambiental de una manera más profesional y especializada.

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¿Sabías que apenas hace 40 años no existía la educación ambiental?

No fue hasta 1977, que se asumió el compromiso de incorporar los principios básicos y los objetivos generales de la Educación Ambiental a los sistemas de educación.

Eran finales de la década de los años 60s y parecía que el mundo tomaba conciencia de las implicaciones y consecuencias de sus acciones en el medio ambiente. Sin embargo, no fue hasta 1975 que más de 70 países lograron establecer los principios que hoy rigen a la Educación Ambiental (EA) en el planeta, a través de la firma de la “Carta de Belgrado”.

Es entonces, cuando de manera formal se establecieron programas y políticas que promovieran la concienciación sobre las problemáticas ambientales, así como algunas acciones conservacionistas, que ayudarían a vincular de manera armónica, las actividades humanas y su entorno. Todo esto con el fin de garantizar el sostenimiento y calidad de las generaciones actuales y futuras hoy conocido como Desarrollo Sostenible.

La Educación Ambiental como un mecanismo pedagógico hacía la sostenibilidad, está basado en dos fundamentos; el primero que hace referencia a como interactúan entre sí los ciclos de la naturaleza y el segundo a la interacción e influencia de las actividades humanas con los ecosistemas.

Objetivos como la toma de conciencia , adquisición de conocimientos, actitudes, aptitudes, la capacidad de evaluación y la participación resonaban ligeramente hace 40 años en un planeta con más de 4.000 millones de habitantes. La urgencia de llevar a la práctica dichos objetivos y ligarlos con metas, era algo realmente complejo.

No fue hasta 1977, que se asumió el compromiso de incorporar los principios básicos y los objetivos generales de la Educación Ambiental a los sistemas de educación, estrategias, modalidades y la cooperación internacional. Pero no era la sensibilización o la educación para la conservación el fin último de la EA. El real desafío era modificar comportamientos entre los ciudadanos y la formación de una nueva ética universal que sentará las bases para la transformación de las políticas nacionales e internacionales.

Para los años 90´s, como resultado de un exhaustivo análisis de las principales causas de la problemática ambiental, concibiendo a la pobreza y al aumento de la población, como los detonadores de los problemas ambientales y sin tomar en cuenta que los modelos de económicos y de desarrollo adoptados y hoy vigentes, que generan una desigual e injusta distribución de los recursos , se concluyen documentos que serían parte de los insumos para el diseño de la AGENDA 21 en la Cumbre del a Tierra en 1992.

Durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo (Río de Janeiro,1992), se retoma la estrategia internacional para la acción en el campo de la Educación y la Formación Ambiental y se toma como base para el capítulo 36 de la Agenda 21. Capítulo dedicado al fomento de la educación, capacitación, y la toma de conciencia, a través de tres áreas de programas: la reorientación de la educación hacia el desarrollo sostenible, el aumento de la conciencia del público, y el fomento a la capacitación.

En otras reuniones celebradas de manera paralela, se aprobaron 33 tratados entre los que destaca el Tratado de Educación Ambiental hacia Sociedades Sustentables y de Responsabilidad Global, el cual señala a la EA, como un acto de transformación social, estableciendo 16 principios de educación.

En Latinoamérica esta cultura medio ambientalista surgió hasta la década de los ochentas .Costa Rica, fue a finales de los 90´s como una de las primeras naciones en la región Centroamericana, que inicio esfuerzos en el campo de la educación ambiental.

En México, no fue hasta inicio de los noventas que se logró tener una mayor consolidación en la materia. Durante el Primer Congreso Iberoamericano de Educación Ambiental (Guadalajara), donde se estableció que la EA no es una cuestión meramente ecológica, sino que debe incorporar múltiples dimensiones de la realidad de nuestro país. Se planteo el fomento a la participación social y la organizaciónn comunitaria como elementos del autodesarrollo de la persona.

Si bien, la educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo, decía Nelson Mandela. Entonces la Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS) sería la herramienta para la transición hacía la sostenibilidad.

La EDS, incorpora en la enseñanza y el aprendizaje cuestiones esenciales de desarrollo sostenible vinculando temas como la diversidad cultural, los derechos humanos, la reducción de la pobreza, cultura de paz, el uso de las tecnologías de la información, el cambio climático y la biodiversidad , así como el consumo sostenible.

Estos planteamientos se han venido discutiendo a raíz del la Declaración del Decenio de la Educación para Desarrollo Sostenible (DEDS), lanzado en el año 2005 y que llegó su culminación en noviembre del años pasado.

En Telar Social México promovemos procesos culturales dirigidos a lograr un futuro sostenible. Desde hace cerca de 4 años en conjunto con Reforestamos México y por su gran experiencia en temas de educación ambiental (viveros escolares, concursos de fotografía, certámenes para maestros ambientalistas) hemos decidido impulsar acciones que eleven el debate de la Educación Ambiental a profundo cambio social sostenible. Es decir un cambio cultural, enfocado a no educar para conservar, si no en educar para cambiar a la sociedad, favoreciendo en el proceso las habilidades, talentos y competencias de las personas.

Entendemos que la cultura se ha vinculado a los sistemas de creencias, los valores, las relaciones sociales y las instituciones que se generan de los grupos sociales así sus modelos educativos. La cultura como centro de la práctica educativa, debe propiciar diálogos transculturales y cambios en los valores que estén intrínsecamente ligados a las dinámicas socioambientales locales dentro de un contexto de globalización.

Por lo tanto, el enfoque de la cultura de la sostenibilidad, deja de ser un elemento relevante en el proceso de desarrollo sostenible, y se convierte en la dimensión que lo subyace, en la dimensión sobre la cual y a través de la cual se construirán los cambios necesarios (UNESCO, 1997, 2004), confiriéndole nuevas posibilidades a los procesos educativos.

La crisis ambiental es un reflejo de la crisis sociocultural que vivimos actualmente. ¿Cómo puede abordar la educación y los procesos de cambio cultural de tal manera que contribuyan a generar cambios hacia la sostenibilidad?

En Latinoamérica, la EA no se ha visto la necesidad de abordar la cultura en términos de cambio, sino más bien en los de permanencia. ¿Podríamos pensar en los problemas de la insostenibilidad no solo en términos de conservación de la cultura, sino también en términos de cambios, de procesos y de dinámicas culturales?

Estos planteamientos se han venido discutiendo a raíz del la Declaración del Decenio de la Educación para Desarrollo Sostenible (DEDS), lanzado en el año 2005 y que llegó su culminación en noviembre del años pasado.

Es decir, diseñar procesos culturales dirigidos a lograr un cambio social sostenible, que exigen una revolución de mentalidades, transformar los modelos mentales de escasez como fuente de incentivación. Elevar el nivel de pensamiento, al paradigma de prosperidad y abundancia, podrá romper el aislamiento e individualismo como respuesta intrínseca a nuestro entorno.

El desafió mundial en la educación actual , esta en que la gran mayoría de los modelos educativos están diseñados para dejar a la sociedad tal cual está. La evolución culturalpartirá de la transformación.

Durante las últimas décadas creímos que, siendo sustentables y amigables con el medio ambiente íbamos a estar bien. El reto está en no hacer el antiguo modelo de desarrollo sustentable, si no más bien inventar un modelo que en su centro sea la sostenibilidad.

Discutir sobre sostenibilidad /sustentabilidad no es la dilema, si no bien más cuestionar el desarrollo para poder provocar cambios realmente profundos. Los cambios en la tecnología históricamente han propiciado cambios sociales. Dichas transformaciones han sobrevivido gracias a la capacidad de reproducirse y sobrevivir en un entorno específico. ¿Cómo las modificaciones tecnológicas, educativas, políticas – económicas nos deben impulsar hacía un cambio social sostenible?

La educación para la Sostenibilidad persigue, en definitiva, lograr una profunda revolución de las mentalidades, a través de la generación de actitudes y comportamientos responsables que preparé a las y los jóvenes para la toma de decisiones fundamentadas dirigidas al logro de un desarrollo culturalmente plural y físicamente sostenible.

La precariedad de la transversalización de la sostenibilidad en la Agenda Nacional, invita a la sociedad civil proponer una estrategia que complemente el desarrollo de programas federales   con acciones estatales y municipales , a través de la formación de una ciudadanía consciente que participe en el desarrollo sostenible del nuestro país.

La transformación sostenible de nuestras prácticas educativas actuales, exige 3 planteamientos importantes: pensamiento holístico, interdisciplinariedad y transversalidad, que gesten el autogobierno responsable de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, que garanticen su calidad de vida.

Los más de 23.5 millones niños y niñas que hoy inician la educación básica, serán millones de adolescentes y jóvenes mexicanos demandando para el 2030, una economía sostenible que les garantice un mercado laboral que les asegure la prosperidad que hoy en día proponemos en discursos.

En los 70´s la Tierra tenía la mitad de la población de lo que actualmente somos, 7.200 millones y se estima que para finales del siglo habrá más de 11.000 millones de personas de las cuales el 20% vive y vivirá en condiciones de pobreza absoluta. Se han declarado los limites planetarios cuyo traspaso supone un riesgo para las posibilidades del desarrollo.

Es por ello la urgencia de permear en la generación que a mediados del XXI será adulta y que enfrentará los valores críticos en la disponibilidad de fuentes de energía y de otros recursos en el planeta nos desafía a proponer un modelo de educativo que transforme sociedades. Prácticas educativas como herramientas gestoras del cambio cultural hacía la sosteniblidad. La sostenibilidad no es una palabra, es un objetivo, es un valor, es un estado del ser, es una experiencia.

El 2015, ha sido declarado el años del Desarrollo Sostenible, se formularan las reformas al sistema financiero mundial, se podrá punto y final a los llamados Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), para dar paso a los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible y se aprobará un nuevo acuerdo mundial encaminado a evitar los peligros en aumento del cambio climático inducido por el hombre. De nuevo el planeta estará en manos de lideres mundiales con modelos de desarrollo que poco han salvarguardado al sistema-tierra.

Hace 40 años poco ciudadanos opinaron, hoy el planeta físicamente ha cambiado, pero también la sociedad ha cambiado, la comunicación y la difusión hoy no nos limita. Hoy es tiempo de pasar del discurso a la acción en materia de Educación para el Desarrollo Sostenible.

Hoy no puede existir una sociedad sostenible sin modelo educativo que provoque una profunda revolución de mentalidades e impulse el empoderamiento ciudadano. Sin un nivel alto de nuestra consciencia colectiva, de empoderamiento interno y externo, será imposible llegar a la sociedad sostenible.

Y tú ¿Cómo participas en el diseño de un #MéxicoSostenible?

Sí quieres conocer más de lo que Telar Social México y otras organizaciones sociales, están realizando entorno a la Educación para el Desarrollo Sostenible visita la sección de Aliados Clave y Redes y Colectivos.

#EDSMx #MéxicoSostenible

Autor: Montserrat Salazar.

Organización: Telar Social México A.C.

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Fuentes:

www.unsdn.org

www.unesco.org

http://www.unesco.org/new/es/education/themes/leading-the-international-agenda/education-for-sustainable-development/education-for-sustainable-development/

http://www.oei.es/divulgacioncientifica/?La-transicion-a-la-sostenibilidad

http://www.revistahumanum.org/revista/alfredo-sfeir-desarrollo-empoderado/#sthash.gz5I393p.dpuf

Revista de Educación (2009), Trayectorias (2009),

Revista Eureka (2010),

Investigación en la Escue- la (2010),

School Science Review (2010),

Research in Science Education (2012),

Gamband, J.L. “El Mito del Desarrollo Sustentable.”

monografia.com,

siempre-verde-venezuela.blogspot.com,

jmarcano.com

www.edsmx.org

Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

Biblioteca Ecoosfera

Una compilación de lecturas (libros, ensayos, etc) disponibles en PDF sobre temas como sustentabilidad, medioambiente y salud.

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