Descubre por qué deberías evitar los alimentos “Sin gluten”

De acuerdo con un grupo de investigadores de la Universidad de Harvard –en EE.UU.–, hay cada vez más pruebas que relacionan las dietas “Sin gluten” y el riesgo de desarrollar Diabetes tipo 2.

En el último lustro, los productos alimenticios “Sin gluten” –del inglés Gluten Free– han impactado en las dietas de muchas personas. Si bien todo comenzó como una medida preventiva para las víctimas de la enfermedad celíaca –personas alérgicas al gluten, cuyos síntomas resultan en inflamación estomacal, incomodidad, diarrea o indigestión–, actualmente existe un alto consumo de alimentos libres de gluten sin sufrir de esta enfermedad. Frente a esto surgen dudas en torno a las posibles consecuencias de consumir este tipo de alimento en periodo a mediano y largo plazo. Las conclusiones resultan variopintas. 

Si bien los alimentos “Sin gluten” pueden ser benéficos para cierta población, también pueden ser ciertamente peligrosos. De acuerdo con un grupo de investigadores de la Universidad de Harvard –en EE.UU.–, hay cada vez más pruebas que relacionan las dietas “Sin gluten” y el riesgo de desarrollar Diabetes tipo 2.

Los especialistas explican en su estudio que el gluten es una proteína muy útil para la textura, sabor y forma del alimento –como pan, trigo, cerveza, sopa…–, la cual puede ser una pesadilla sólo para aquellas víctimas de la enfermedad autoinmune celíaca.  Se trata de una condición que afecta a una de cada 100 personas sufre de esta enfermedad, que su incidencia se mantiene estable pese a la reciente popularidad de las dietas “Sin gluten”, y que el tratamiento principal reside en evitar alimentos que contengan gluten. Sin embargo, el estudio encontró una fuerte correlación entre la ausencia de gluten en el cuerpo y el desarrollo de Diabetes tipo 2. 

Para llegar a esta conclusión, los investigadores usaron los datos de al menos 200 000 pacientes, de entre los cuales 15 947 desarrollaron Diabetes tipo 2 durante el periodo de seguimiento. Al analizar este fenómeno, los especialistas se dieron cuenta que entre mayor consumo de gluten, menor era el riesgo de contraer esta enfermedad hasta en un 80 por ciento. Por esta razón, se enfatiza, que este estudio tiene implicaciones importantes para aquellas personas que han decidido reducir o evitar el gluten en la dieta cotidiana; ya que la diabetes tipo 2 no posee cura y su remisión es extremadamente rara. 

 



¿Por qué las instalaciones de musgo son la solución a la contaminación en las ciudades?

Bajo el concepto de CityTree, estas instalaciones citadinas están cubiertas por musgo, aprisionando cierta materia como óxido nitrógeno y CO2 mientras produce cantidades significativas de oxígeno y refresca el medio ambiente.

Numerosas ciudades del mundo han tenido que adaptarse a la cada vez más creciente sobrepoblación; han tenido que desarrollar nuevas infraestructuras tanto públicos como privados para agilizar el transporte y efectivar la vivencia de millones de habitantes. Desgraciadamente no todas las ciudades cuentan con conceptos y diseños que sean capaces de ser sostenibles tanto con las necesidades humanas como con la resiliencia de la naturaleza. Frente a ello, surge una startup tecnológica llamada Green City Solutions, la cual instala fitros de aire mediante cultivos de musgo. 

Bajo el concepto de CityTree, estas instalaciones citadinas están cubiertas por musgo,  aprisionando cierta materia como óxido nitrógeno y CO2 mientras produce cantidades significativas de oxígeno y refresca el medio ambiente. Cada instalación es alrededor de 3 metros de anchoy 4 metros de alto, en donde hay plantas a lo largo de 2.19 metros de profundidad. Además, es capaz de ofrecer un beneficio ambiental de 275 árboles, absorbiendo 250 gramos de partículas al día y removiendo 240 toneladas métricas de dióxido de carbono cada año. 

De acuerdo con el cofundador de Green City Solutions, Zhengliang Wu, “los cultivos de musgo poseen mucha más área de superficie vegetal que cualquier otra planta. Esto significa que puede capturar más contaminantes.” Y gracias a que cada instalación posee sensores vía Wi-Fi, se puede medir la calidad de aire alrededor de ella: se ha comprobado su efectividad a un bajo costo –cada instalación cuesta alrededor de 25 000– para limpiar el aire. 

 

 

Este tipo de proyectos que busca la ecosustentabilidad de las ciudades proveería numerosos beneficios tanto a la salud general de la población como a la ecología de la región. Varios estudios han comprobado la toxicidad de los contaminantes derivados de los medios de transporte, la basura, entre otros. De modo que incorporar esta tecnología podría ayudar a fortalecer la infraestructura citadina, mejorar el medio ambiente y regular la temperatura de las ciudades. 

 



Vaquita, ¿cómo hemos llegado hasta aquí?

En 1978, P. sinus, fue incluida en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) (Brownell & Robert. 1983).

Autor: Andrea Tapia García

Vaquita (Phoecena sinus), mejor conocida como vaquita marina. Es una especie endémica del Golfo de California que actualmente se encuentra en peligro crítico de extinción con una población cercana a los 30 individuos. ¿Cómo fue que esta especie llegó a este punto?

El Golfo de California, también conocido como Mar de Cortés, es uno de los mares biológicamente mas ricos y productivos en todo el mundo. Su riqueza ecológica y alta productividad, ha hecho que las actividades económicas aumentaran constantemente a lo largo del Golfo, convirtiéndolo en una región económicamente activa y causando un crecimiento incontrolado de la población (Urban, Rojas, Guerrero, Jaramillo & Findley, 2005).

Este mar es el hogar de cerca de 43 especies de mamíferos marinos, incluida la endémica vaquita. Debido a las diversas e insostenibles actividades humanas, como lo son la pesca, turismo, contaminación y cambio climático; los mamíferos marinos de esta área han sufrido diversas amenazas, logrando disminuir sus poblaciones, en algunos casos a un nivel crítico (Arrellano, Torreblanca & Smith, 2014).

Actualmente la vaquita es el cetáceo más amenazado en todo el mundo. Siendo la causa principal son las capturas incidentales en redes de pesca (Rohr, 2016). Durante las actividades pesqueras, los mamíferos marinos son capturados y mueren. Esto es conocido como captura incidental; y representa un problema para muchas especies de cetáceos alrededor del mundo (Danemann & Ezcurra 2007).

El poner en riesgo a esta especie, nos lleva a cuestionarnos ¿Qué se hizo bien?, ¿qué fue lo que faltó?, ¿queda algo más por hacer?. A partir de estas y otras preguntas, se tratará de dar un panorama sobre el porqué esta especie se encuentra al borde de la extinción.

La vaquita (P. sinus), es el cetáceo más pequeño de todo el mundo con un tamaño cerca de los 140 cm. De acuerdo a Norris y Mc Farland (1958; citados por Urban et al. 2005), su distribución se encuentra limitada a la parte Norte del Golfo de California. Suelen estar en grupos pequeños o solitarios y se calcula una vida media de 20 años, con una reproducción de un individuo cada 2 años. Aunque la edad de madurez sexual ha sido difícil de estimar, se cree que maduran alrededor de los 5 años (Mateos, 2017; Brownell & Robert. 1983; Rohr, 2016; Urban et al. 2005).

La vaquita comparte aguas con un pez conocido como totoaba, también endémico de la región. La vejiga de este pez, al que se le atribuyen capacidades afrodisiacas y medicinales, puede venderse en Asia con un precio que llega alcanzar hasta los 60 mil dólares, consumiéndose principalmente en China (El Universal, 2017). Desde el año de 1942, la pesca furtiva y el tráfico para su vejiga han provocado una pesca incontrolada e ilegal, involucrando tanto a pescadores mexicanos como traficantes estadunidenses (Brownell & Robert. 1983).

El primer reporte registrado de vaquita en una red de pesca data del año 1961 por Norris y Prescott. La captura incidental por las flotas pesqueras en la década de 1970, estaba en el rango de decenas a cientos de vaquitas (Brownell & Robert. 1983). En el año 1975, se declaró la veda permanente para la totoaba; sin embargo, la pesca con redes de enmalle siguieron operando.

En 1978, P. sinus, fue incluida en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) (Brownell & Robert. 1983). Se contrató personal profesional en áreas protegidas y se desarrolló un plan de manejo (Arrellano et al. 2014). A pesar de esto, las pescas incidentales, no se detuvieron, teniendo un rango de muerte de 32 vaquitas por año (Brownell & Robert. 1983).

En 1993, el Alto Golfo de California y el Río Colorado, son decretados Reserva de la Biosfera. El gobierno especifica la protección legal de la vaquita, complementando las regulaciones de la reserva. Al observar que la población seguía disminuyendo, se realizaron estudios de población que demostraron que el área protegida no coincidía con su distribución. Además, la zona de reserva no contaba con los señalamientos adecuados para la prohibición de pesca.

La International Whale Commission (IWC) basándose en un estudio con una mortalidad de entre 39 y 84 vaquitas en 1995 (D’Agrossa et al, 2000), propuso el cierre de la pesquería de totoaba. Se necesitaba reconsiderar los permisos de pesca, realizar acciones para detener el comercio ilegal de totoaba y desarrollar un plan de protección a largo plazo para la vaquita. En dicho plan necesitaba incluirse educación y alternativas para pescadores, así como acciones de monitoreo (Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita marina [CIRVA], 2014). De no ponerse en marcha, calcularon que la población bajaría durante los siguientes 15 años a 50 individuos (Urban et al. 2005).

En la década de los 90 la gestión de áreas litorales se basaba en un modelo integrador, donde se tomaba en cuenta el desarrollo sostenible junto con la participación pública (Pérez C. 2014). Si se observa el caso de la reserva de Cabo Pulmo en Baja California, resulta evidente que para que un plan de manejo sea exitoso, debe haber una implementación de las acciones por parte del gobierno y las personas afectadas por dicho manejo (Olsen et al 1999).

En el caso del Mar de Cortés, se prohibieron las redes de enmalle, pero sin dar una solución a los pescadores. Los pescadores locales argumentaron que las nuevas redes eran insuficientes para mantenerse y que mientras no se diera una solución eficaz, seguirían utilizando redes de enmalle (CIRVA, 2014).

La CIRVA sostuvo que debido a la falta de medidas eficaces para controlar la pesca, las vaquitas habían seguido un rápido camino a la extinción y que para detenerlo se debían retirar todas las redes de enmalle. (CIRVA, 2014). Después de que Omar Vidal, director de la WWF, comentara que las redes de enmalle eran la razón por la que la población de vaquitas se encontraba encolapso, la SEMARNAT (Secretaria de Medio Ambiente y de Recursos Naturales), comenzó a trabajar en una alternativa para sustituir este tipo de redes, trabajo que hasta la fecha sigue inconcluso. (Zamarrón, 2016).

A pesar de las advertencias, el gobierno Mexicano no realizó las acciones necesarias. Inclusive la IWC afirmó que si el gobierno hubiera seguido las recomendaciones, la vaquita probablemente no se encontraría en esta situación. (CIRVA, 2014). No fue hasta el año 2012, que se realizaron los primeros esfuerzos reales para detener el comercio ilegal (CIRVA,2014). A pesar de los esfuerzos en patrullar las zonas y hacer cumplir las normas, el proceso judicial es descuidado y no se logran las condenas establecidas. Consecuentemente, el comercio ilegal no ha podido ser detenido (Méndez E. 2017). En este punto, el retirar las redes de enmalle era insuficiente, se necesitaba prohibir todo tipo de pesca en la zona (CIRVA, 2014).

Debido a los pocos avances logrados, en el año 2016 se lanzó una iniciativa, donde se buscaba considerar la pesca de totoaba como un delito grave y sin derecho a fianza, con la finalidad de cesar con las redes de pesca de manera definitiva. Actualmente esta iniciativa sigue en proceso de revisión. (Garduño J., 2017).

De acuerdo a la CIRVA en noviembre de 2016 quedaban 30 individuos. Al no poder parar la caza ilegal y al borde de la extinción, científicos han propuesto capturar especímenes y colocarlos en un corral marino. Junto con ayuda de delfines entrenados por parte la marina de EUA, se buscaría localizar los individuos para transferirlos a un estanque temporal, construido dentro de su hábitat.

Sin embargo, aunque este plan pudiera llevarse a cabo, los científicos ven poco probable que la reproducción en cautiverio, pudiera restaurar la población. Este plan de manejo, representa una última alternativa, para evitar la extinción de la vaquita, que requeriría de grandes esfuerzos de manera continua, durante décadas (Mendez E., 2017).

Este caso de pérdida de biodiversidad debido al comercio y el tráfico ilegal, la falta de comunicación entre sociedad y gobierno, y la falta de acciones por parte del gobierno Mexicano, Estadunidense y Chino; deberá tomarse como referencia para poder realizar planes de manejo completos, eficaces e integradores. Se debe ayudar a la gente a ver en una perspectiva diferente. Informarlos, entender sus problemas y entre todos buscar una solución. Sólo de esta manera, los recursos marinos podrán ser aprovechados de manera sostenible; y la conservación y el manejo de recursos, podrán ir de la mano.



¿Y si fuera el gluten (I)?

Andrés Sierra ahonda en la investigación de las últimas décadas sobre el gluten y sus efectos; y la intolerancia a esta común proteína en la alimentación popular.

Foto: corazonazul.org

En la última década ha crecido con fuerza en los medios científicos la investigación sobre los efectos deletéreos de la proteína del trigo, el gluten, presente también en la cebada, el centeno y la avena. La investigación ha ido avanzando poco a poco, a partir del estudio de la enfermedad celíaca (EC) y ha generado un cuerpo de conocimientos que conlleva una profunda modificación de la comprensión sobre el origen de numerosas patologías y las raíces de la salud humana.

La medicina ha pasado de considerar a la EC -una enfermedad autoinmune disparada por el consumo de gluten-  como un padecimiento raro y casi exclusivamente europeo, a comprender que se trata de una epidemia mundial, cuya prevalencia se ha multiplicado 400%, en los últimos 50 años, según lo comprueban algunos estudios; asimismo,  se ha  descubierto  que existe un gran número de casos de EC  no diagnosticados. Por si esto fuera poco, recientemente la ciencia oficial ha aceptado la existencia de un síndrome mucho más amplio, conocido como la sensibilidad al gluten (SG) y se han reportado un amplio conjunto de síntomas y de padecimientos asociados con la SG. De este modo, lo que hasta hace unos años era considerado un padecimiento poco frecuente y muy localizado, hoy es visto en sus dimensiones reales: un amplio abanico de padecimientos  y/o síntomas asociados con el consumo del gluten, que afectan a un amplísimo conjunto de la población mundial.

Un panel internacional de 15 expertos,  reunidos en el 2011 para ordenar la información existente y proponer una nomenclatura sobre este tema, describe claramente el panorama.  En las conclusiones de su trabajo señala que:  “el organismo humano es altamente vulnerable ante los efectos tóxicos de esta proteína [se refieren al gluten del trigo]” y hablan de “una alta frecuencia y un amplio rango de reacciones adversas [al gluten]”, si a esto sumamos  -comentan los investigadores-  el hecho de que el gluten sea uno de los alimentos de mayor consumo en muchos países a nivel mundial,  el resultado es que “cualquier persona, inclusive aquellas con un bajo nivel de riesgo, puede en algún momento de su vida presentar reacciones adversas al gluten” (subrayado mío).

La intolerancia al gluten (este término incluye todas las categorías de la respuesta patológica al consumo de gluten) puede producir un amplísimo abanico de patologías: desde enfermedades autoinmunes, hasta procesos inflamatorios crónicos, desde alteraciones gastrointestinales hasta daño neurológico y patologías psiquiátricas, problemas del sistema osteo articular, alteraciones del sistema respiratorio y del sistema cardiovascular, y  muchas más , como veremos.

Y aún hay más: el estudio y la comprensión detenida de los mecanismos de la EC han permitido elaborar, según describiré con detalle en otra entrega, un modelo que permite comprender el mecanismo básico de la génesis de numerosas patologías, entre las cuales destacan las enfermedades autoinmunes, hasta ahora mal comprendidas por la medicina y tratadas sólo sintomatológicamente. Basta simplemente con recordar que el 80% de la actividad del sistema inmunológico tiene lugar a nivel intestinal. El equipo del Dr Alesandro Fassano, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Maryland, ha sido uno de los líderes en este proceso. Cómo ellos mismos lo dicen, los mecanismos de  alteración de nuestra barrera intestinal generados por el consumo del gluten, constituyen la puerta biológica de la inflamación, la autoinmunidad y el cáncer. Por esta vía, las investigaciones sobre la EC y la intolerancia al gluten vienen a enriquecer las novísimas indagaciones sobre la salud intestinal. Investigaciones que poco a poco han arrojado luz  sobre la compleja interacción entre el equilibrio del microbioma humano, la salud intestinal, la función del sistema inmune, del sistema endócrino y del sistema nervioso, entre otros,  como uno de los basamentos de nuestra salud. En una palabra: hoy comenzamos a entender la función intestinal no meramente como la de un tubo encargado de la digestión, sino como un complejo sistema regulador del equilibrio global de nuestra salud y longevidad.

Una perspectiva que  viene a revolucionar la concepción de la ciencia médica moderna sobre los procesos de salud enfermedad, que permite explicar el origen numerosas patologías hasta ahora incomprendidas,  abre nuevos horizontes a la terapéutica y  ofrece un nuevo fundamento científico a las diversas corrientes de las medicinas alternativas y tradicionales que proponen el cuidado de la alimentación y de la salud intestinal como uno de los pilares del cuidado de la salud. Tal vez sea la conocida sentencia formulada por Hipócrates hace 2400 años la que mejor resume este concepto: “Que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento”.

Pero vayamos más despacio.

ANTECEDENTES INJUSTAMENTE OLVIDADOS: LOS TRABAJOS DEL DR JEAN SEIGNALET.

El Dr Jean Seignalet ( Francia,1936-2003), fue un eminente médico e investigador. Médico, biólogo, hematólogo e inmunólogo, trabajó durante 30 años en el laboratorio de Histocompatibilidades del Hospital de Montpellier y fue pionero de la medicina de trasplantes de órganos en su país, especialmente de riñones.

En 1996 el Dr Seignalet dio a luz pública su libro La alimentación o la Tercera Medicina, en el cual señalaba la incapacidad de la medicina moderna para explicar ( más allá de las enfermedades infectocontagiosas) el origen de la mayoría de las patologías propias del mundo moderno. El Dr Seignalet fue testigo crítico  del auge de la súper especialización en la formación de los médicos , que los llevaba a comprender mucho de sólo una parte del organismo. Sufrió en carne propia la exasperación y la impotencia producidas por el contraste entre la gran masa de conocimientos acumulados por la medicina moderna y su estrepitosa incapacidad para comprender el origen de la gran mayoría de las enfermedades  y  para ofrecer un tratamiento eficaz y no lesivo de las mismas. Debido al desconocimiento del verdadero origen de las enfermedades, nos limitamos en la mayoría de los casos , decía Seignalet refiriéndose al gremio médico, a tratar solo los síntomas. 

Como resultado de su amplia experiencia en la atención de pacientes y su vasta investigación en la ciencia de la medicina , la biología , la historia y la antropología, el Dr seignalet propuso que la causa primera de mucha enfermedades era el deterioro de la barrera intestinal provocado por el consumo de alimentos inadecuados para el ser humano. Seignalet preconizó un régimen hipo tóxico, cercano al de nuestros ancestros del paleolítico y demostró a lo largo de varios años lo exitoso de esta forma de abordaje conceptual y práctico de una gran variedad de padecimientos. En sus rigurosas estadísticas de los cientos de pacientes por él tratados, el galeno francés enlisto 95 enfermedades que respondían bien a este tipo de tratamiento.

De acuerdo con el investigador y médico francés, la ingesta regular de proteínas que nuestro tubo digestivo es incapaz de digerir: lácteos y cereales ( con algunas excepciones), aunado a otros factores agresores de la vida moderna , como el estrés y uso abusivo de los fármacos, productos chatarra, etc.,  lleva poco a poco al deterioro de la salud intestinal generando un síndrome de hiperabsorción y de inflamación crónicos, a nivel de las mucosas intestinales. Como resultado del ingreso de proteínas parcialmente digeridas hacia el organismo y en razón de nuestra susceptibilidad genética, dicha alteración de la mucosa intestinal puede generar enfermedades autoinmunes o cáncer en el peor de los casos, o simplemente producir ensuciamiento tisular que nos predispone a diversos malestares.

Los avances de la  última década en torno a la investigación de los efectos deletéreos del gluten a nivel de la barrera intestinal confirman de manera rotunda los fundamentos de la teoría del Dr Seignalet y si a eso añadimos el amplio horizonte abierto por la investigación sobre el microbioma intestinal y sus interrelaciones con nuestra salud global, queda claro que la obra del Dr Seignalet , propuesta luminosa y precursora, constituye un punto de referencia esencial para el desarrollo de esta nueva era de la medicina. Tiene mucho sentido restablecer el reconocimiento de su mérito, porque va de la mano con una comprensión más amplia, muchísimo más amplia, de los alcances e implicaciones del conjunto de trabajos y publicaciones recientes que muchas veces se limitan a hablar de los nuevos descubrimientos en el ámbito de la salud intestinal sin asumir  la totalidad de las  consecuencias terapéuticas ( régimen ancestral) y críticas (base conceptual para la comprensión del origen de muchas patologías hasta ahora incomprendidas)  que para la medicina moderna   tienen dichos descubrimientos, algo que sí fue bien comprendido por el Dr Seignalet. 

Regresemos ahora al tema del trigo y el gluten.

¿ QUÉ ES EL GLUTEN?.

El gluten es la principal proteína presente en el trigo (contiene el 80% de las proteínas del trigo), también lo encontramos en la cebada, el centeno y la avena. Las fracciones tóxicas del gluten para nuestro organismo incluyen gliadinas y gluteninas. Existen más de 25000 variedades de trigo cultivadas en el mundo  y una amplia gama de subproductos. El gluten está presente en la harina, el salvado y el germen del trigo. Además, el gluten es utilizado como espesante en muchos productos alimenticios. No resulta extraño pues, que  el gluten sea uno de los alimentos más consumidos a nivel mundial, en Europa se consumen en promedio 15 g por día, llegando hasta 50g por día en algunas poblaciones.

El gluten apareció en la dieta humana hace poco tiempo, 10000 años aproximadamente. Y desde entonces representó una modificación alimentaria que permitió la aparición de patologías asociadas con su consumo. La investigación moderna demuestra que el organismo humano es altamente susceptible a los efectos tóxicos del gluten, debido fundamentalmente a nuestra incapacidad para digerirlo correctamente y a la respuesta  inflamatoria/inmunológica que el gluten puede desencadenar en nuestro organismo.

Se sabe que la gliadina no digerida o parcialmente digerida,  tiene el potencial de producir múltiples alteraciones a nivel celular en humanos.  La gliadina  genera aglutinación, genera oxidación e inflamación, inhibe el crecimiento celular, promueve el suicidio de las células (apoptosis), daña el cito esqueleto, todo ello a nivel de la mucosa gastrointestinal. Se sabe que la gliadina dispara los niveles de zonulina, una importante proteína liberada a nivel del intestino delgado ante la presencia de proteínas potencialmente lesivas. La zonulina promueve la hiperpermabilidad intestinal y alteraciones de la respuesta inmune a nivel intestinal.  Pero también se sabe que en individuos susceptibles, la gliadina parcialmente digerida genera toda una serie de respuestas inmunológicas, inflamatorias y bioquímicas que por diversas vías pueden afectar a otros órganos, como el páncreas, el hígado, el sistema nervioso, los riñones, los músculos, el sistema linfático y  el corazón.

Al contrario de lo que pudiera pensarse, la intolerancia al gluten ha crecido con el tiempo. Diversos estudios han demostrado que de los años 40 del siglo pasado a la fecha las patologías asociadas han crecido en una cifra que algunos autores calculan sea de 400%. ¿Cómo se explica esto?. Varias razones han sido propuestas:

El cultivo del trigo desde su origen a la fecha se ha orientado a obtener especies cada ves más ricas en gluten; el estudio de algunas variedades antiguas de trigo (de la edad media) ha demostrado que contenían en menor cantidad las fracciones tóxicas del gluten,

Existen factores diversos asociados con el deterioro de la salud intestinal, como las infecciones, que incrementan la intolerancia al gluten.

Basados en estos datos y retomando la tesis del Dr Seignalet, podemos avanzar la hipótesis de que la forma de vida actual caracterizada por altos niveles de estrés, alimentación de alto impacto para la salud intestinal, abuso de antibióticos y diversos factores deletéreos para la salud intestinal,  contribuyen a incrementar enormemente la intolerancia intestinal al gluten.

LAS ENFERMEDADES ASOCIADAS CON EL CONSUMO DE GLUTEN.

Vistas de conjunto, las patologías que se asocian con la intolerancia al gluten  se pueden agrupar en dos grandes grupos: por un lado están la EC  y la alergia al trigo, padecimientos en los cuales se presenta una reacción del sistema inmunológico (activación de células T a nivel de la mucosa intestinal) ante el gluten y,  por el otro lado, está el conjunto de síntomas y patologías agrupadas bajo la denominación de Sensibilidad al Gluten (SG), que se caracteriza por el hecho de que en estos casos no se detectan dichas reacciones del sistema inmunológico; precisamente por eso, esta entidad (la SG) fue negada durante mucho tiempo por la medicina moderna, y aún hoy, muchos médicos en la práctica la ignoran. Lo que tienen en común todos estos casos es que mejoran al dejar de consumir el gluten.

Hace tan sólo 10 años la enfermedad celíaca era casi desconocida y prácticamente ignorada. Hoy la EC es considerada una pandemia mundial y la llamada sensibilidad no celíaca al gluten, o sensibilidad al gluten (SG) ha generado cada vez mayor interés por parte de la medicina oficial contemporánea. Como parte de esta transformación ha crecido enormemente el mercado mundial de los alimentos libres de gluten llegando en el 2010 a 2,5 billones de dólares a nivel mundial.

LA ENFERMEDAD CELIACA

La EC es una patología autoinmune en la cual el consumo de gluten produce una respuesta perversa de activación de nuestro sistema inmune. Perversa,  porque el sistema inmunológico termina atacando a nuestro  propio organismo, en el caso de la EC  sobretodo al intestino delgado. En consecuencia, las vellosidades intestinales se deterioran, se generan múltiples molestias gastrointestinales, se presenta mala absorción de los nutrientes, pero también aparecen  síntomas extra intestinales, es decir en otros órganos del cuerpo. La EC genera en el largo plazo un  deterioro importante de la salud.

Se trata de un padecimiento crónico, asociado con una predisposición genética y puede ser tratado eliminando el gluten de la dieta, lo cual permite que desaparezcan todos los síntomas y que se detenga el deterioro de la salud; sin embargo, la enfermedad no desaparece, de suerte que el paciente debe evitar de por vida el gluten. Es necesario aclarar que si bien los genes identificados son condicionantes para esta patología, sin embargo no necesariamente llegan a desarrollar la EC todos los portadores de dichos genes, por el contrario, según lo han señalado algunos autores, la gran mayoría de las personas que portan estos genes no llegan a desarrollar EC.

La enfermedad celíaca es un padecimiento frecuente en los países con poblaciones de origen europeo como Europa, América y Australia. Pero también está creciendo en otros países a causa del incremento del consumo de productos elaborados con trigo, que poco a poco desplazan a otro tipo de cereales como el caso de los países asiáticos, consumidores tradicionales de arroz (que no contiene gluten). Su prevalencia es en promedio del 1%, pero destacan algunos casos, como México donde va del 1,5 al 3,5% y el los Sahrawi, del desierto del Sahara cuya población infantil llega a presentar hasta un 6% de incidencia de EC.

La investigación reciente ha identificado en los casos de EC la presencia de genes que explican la intolerancia al gluten de estas personas. Asimismo se han identificado una serie de marcadores que demuestran la presencia de una respuesta inmunológica severa ante el gluten en estos individuos. También se ha mapeado la gliadina, identificando con claridad las diferentes reacciones que cada una de sus fracciones pueden producir en estos pacientes, entre las cuales podemos mencionar las siguientes: efecto tóxico para las células intestinales, activación de la respuesta inmune, incremento de la permeabilidad intestinal, actividad pro inflamatoria. Se ha descrito casi exhaustivamente el conjunto de las complejas reacciones bioquímicas que ocurren en cada uno de estos procesos.

El cuadro clásico de la EC consiste en manifestaciones de disturbios intestinales, como diarrea,  con atrofia del intestino delgado que genera mala absorción de los nutrientes y pérdida de peso. Pero hoy sabemos que la EC se asocia también con otro tipo de patologías, muy diversas: problemas del hígado, osteopenia y osteoporosis, anemia, algunos tipos de cáncer, infertilidad e inclusive desordenes que afectan al tejido nervioso y enfermedades mentales.

Además de la EC propiamente dicha, se han identificado algunas patologías estrechamente asociadas con este modelo patológico. Es decir enfermedades en las cuales el consumo del gluten provoca una reacción autoinmune o bien una reacción alérgica, a saber:

-Dermatitis herpetiforme (DH): un padecimiento de la piel (EC cutánea) con lesiones en forma de pequeñas ampollas, que se caracteriza por fuerte comezón y ardor. Sólo pocos pacientes con EC desarrollan esta enfermedad (no se sabe por qué) y sólo un pequeño porcentaje de los pacientes con DH presenta las molestias intestinales de la EC, pero la mayoría de estos pacientes (con DH) sí sufren el deterioro intestinal característico de la EC. Los pacientes mejoran con una dieta libre de gluten.

Ataxia asociada la gluten: la palabra viene del griego “a taxis” que significa sin coordinación. Los pacientes con ataxia presentan dificultad para coordinar los movimientos. Un número importante de estos pacientes (20% de los casos o más), sufren dicho padecimiento a causa del consumo de gluten. Se ha descubierto que algunos de los anticuerpos que genera el sistema inmunológico en contra del gluten pueden atacar estructuras cerebrales, especialmente el cerebelo y generar ataxia. La respuesta de estos casos a una dieta libre de gluten puede tardar de 6 a 12 meses y los resultados dependen del grado de deterioro del cerebelo que haya sido alcanzado antes iniciar la dieta.

LA ALERGIA AL TRIGO.

Por otra parte, la medicina moderna ha identificado un conjunto de patologías agrupadas como Alergia al Trigo.

Las reacciones alérgicas al trigo pueden presentarse horas o días después de haberlo consumido (no como la EC que puede manifestarse años después de estar consumiendo gluten cotidianamente), y comprenden las siguientes patologías:

Asma del panadero: esta enfermedad es conocida desde la época del imperio romano, y consiste en una reacción alérgica producida por la inhalación del polvo y  de la harina de trigo y otros cereales.

– Reacciones alérgicas al consumo oral del trigo: en algunas personas se pueden presentar reacciones alérgicas cutáneas (enrojecimiento, comezón, etc.) e inclusive anafilaxis (reacción alérgica severa) a causa de la ingesta de gluten, también pueden presentarse síntomas de molestias gastrointestinales y de vías respiratorias. Se tienen bien identificadas las fracciones de la gliadina responsables de dicha reacción (fracciones alfa, beta, gamma y omega).

Anafilaxis inducida por el ejercicio dependiente del trigo  (WDEIA, por sus siglas en inglés): estos pacientes pueden presentar toda una serie de síntomas incluyendo urticaria hasta crisis alérgica severa, dependiente del gluten y que se dispara al practicar ejercicio. Esta reacción es producida exclusivamente por la fracción de la gliadina conocida como omega-gliadina, lo cual la distingue de los otros casos de alergia a la ingesta del gluten. ¡No es que algunos sean alérgicos al ejercicio, sino al gluten¡.

Tanto en la EC cuanto en los casos de alergia al trigo, nos encontramos con reacciones del sistema inmunológico mediadas por células T, pero  en las reacciones alérgicas no ocurre un ataque autoinmune a nuestros tejidos.

LA SENSIBILIDAD AL GLUTEN.

La evidencia se ha impuesto lentamente y la medicina moderna, no sin  resistencia, ha terminado por aceptar que existe la llamada sensibilidad no celíaca al gluten. Se trata de casos en los cuales no se constata ni una alergia al gluten, ni tampoco una reacción autoinmune; en estos pacientes tampoco existe una atrofia intestinal. Sin embargo los pacientes con sensibilidad al gluten pueden presentar los síntomas característicos de la EC y todo un conjunto de síntomas, malestares y/o patologías asociadas con el consumo del gluten, que mejoran con una dieta libre de gluten. Se trata pues de pacientes que no tienen pruebas de laboratorio que confirmen la EC ni la alergia al trigo, pero que sí presentan los síntomas de la EC y muchos más. Se considera que estos pacientes no tienen ningún marcador biológico específico detectable en un estudio de laboratorio. Los síntomas predominantes en estos pacientes son extra intestinales.

Citemos, por ejemplo, la experiencia del Centro de Investigación de la Enfermedad Celíaca de la Universidad de Maryland – área en la cual labora el mencionado Dr. Alessandro Fassano- :entre 2004 y 2010 este Centro atendió a 5896 pacientes, de los cuales 347 fueron considerados pacientes con SG. La sintomatología de estos 347 pacientes se distribuía del modo siguiente: 68% dolor abdominal, 40% enrojecimiento cutáneo, 35% dolor de cabeza, 34% mente confusa, 33% fatiga, 33% diarrea, 22% depresión, 20% anemia, 20% adormecimiento de las piernas, los brazos o los dedos y 11% dolor articular.

Un dato muy importante a resaltar en referencia a la SG, es el hecho de que sólo el 50% de los pacientes que sufren de SG presentan los genes característicos de quienes sufren EC.

¿Qué tan frecuente puede ser la SG?. De un 5 a un 10% de la población, inclusive un porcentaje mayor de la población, puede sufrir de SG.

OTRAS PATOLOGÍAS QUE PUEDEN ESTAR ASOCIADAS CON EL GLUTEN.

La ciencia médica moderna sólo recientemente ha aceptado la existencia de una sensibilidad patológica al trigo  que no está asociada ni con la alergia al gluten ni con la EC. Y, algunos autores, como es el caso del panel de expertos citados más arriba, aceptan con todas las reservas del caso, que el problema podría ser mucho mayor de lo demostrado hasta este momento. Por el contrario, desde hace años diversos autores dentro de la Medicina Alternativa han llamado la atención sobre el vínculo entre gluten  y enfermedad y más ampliamente, entre el consumo masivo de proteínas no digeribles para el ser humano, el desarrollo de hiperpermeabilidad intestinal y el origen de múltiples patologías. Ya referí más arriba los trabajos del Dr Seignalet, quién desde los años 60 relacionó la presencia abundante y cotidiana de proteínas de difícil digestión en la dieta humana a partir del neolítico como causa principalísima de muchas enfermedades y propuso un modelo amplio y consistente de comprensión de la génesis de la enfermedades crónico degenerativas basado en el deterioro de la barrera intestinal.

Ofrezco enseguida un listado de patologías en las cuales vale la pena intentar una dieta libre de gluten como tratamiento de primera línea. La medicina moderna lo descalifica señalando que mientras no exista evidencia sólida de correlación causal entre dichas patologías y el gluten no podemos saber si se trata de una curación efectiva o solo de un efecto placebo,  a lo cual debo responder que:

Una dieta libre de gluten no produce ningún daño, los conocimientos actuales entorno a la relación del gluten con las patologías humanas aunque limitados, permiten sospechar correlaciones mucho más amplias que las  demostradas hasta ahora, ¡qué importa saber si el efecto es placebo o no; si el paciente se siente mejor al dejar de comer gluten y puede liberarse de una patología que puede ir desde leve a severa¡.

En su libro, Granos Lesivos, (Paperback, 2013) el Dr James Braly y el Sr. Ron Hoggan, elaboraron un listado de 255 enfermedades y síntomas relacionados con el gluten. En su lista incluyen patologías de los siguientes sistemas:

GATROINTESTINALES: úlceras bucales recurrentes, diarreas recurrente, gases, dolor abdominal, estreñimiento, colitis ulcerativa, enfermedad celiaca.

HIGADO: hepatitis autoinmune, disfunción de la vesícula biliar, cirrosis biliar primaria, elevación de las enzimas hepáticas sin causa conocida.

SANGRE: anemia, deficiencia de hierro, alteraciones de la coagulación asociadas con la vitamina K, bajos niveles de glóbulos blancos asociados con enfermedad autoinmune, trombocitopenia ideopatica  (de origen desconocido).

VÍAS RESPIRATORIAS: enfermedades pulmonares, alergias, estrechamiento de los bronquios.

DERMATOLOGÍA: vitíligo, pérdida del cabello, dermatomiositis, dermatitis herpetiforme, urticaria.

GINECOLOGÍA: infertilidad, ausencia de la menstruación, abortos espontáneos, bajo peso del recién nacido, dolor vulvar.

REUMATOLOGÍA: artritis reumatoide, Síndrome de Sjogren, enfermedades autoinmunes del tejido conectivo, lupus, esclerodermia, polimiositis (enfermedad inflamatoria de los músculos, que se acompaña de hinchazón, dolor y debilidad muscular, puede ser autoinmune o asociarse con infecciones).

NEUROLOGÍA: ataxia, atrofia cerebral, desórdenes neuromusculares, neuropatía periférica, calcificaciones en el cerebro asociadas con convulsiones.

PSIQUIATRÍA:  depresión, esquizofrenia y autismo.

CÁNCER: cáncer de la boca, faringe y esófago, linfomas intestinales y otros canceres intestinales, adenocarcinoma de los riñones, rabdomiosarcoma (un cáncer del tejido muscular), sarcoidosis (enfermedad inflamatoria que afecta sobretodo a los pulmones y al sistema linfático, pero también a otros tejidos).

HUESOS: osteopenia y osteoporosis, fracturas espontáneas y degeneración del cartílago.

SISTEMA GLANDULAR: diabetes tipo 1, enfermedades autoinmunes de la tiroides (enfermedad de Graves y tiroiditis de Hashimoto), enfermedad de Addison (padecimiento de las glándulas adrenales).

RIÑONES: piedras renales, infecciones recurrentes de las vías urinarias, daño renal por nefropatía autoinmune asociada con la inmunoglobulina A.

PARASITOLOGÍA: infecciones recurrentes y lenta recuperación de infecciones. 

GENÉTICA: Síndrome de Down, Síndrome de Turner y otras alteraciones de los cromosomas.

OTROS: pérdida de peso inexplicable, fatiga crónica.

CONCLUSIÓN.

Cualquiera de nosotros puede estar sufriendo múltiples síntomas y/o patologías que pueden arrastrarse durante años y que nos llevan a emprender diversos tipos de visitas y/o tratamientos médicos. ¡Inclusive enfermedades que no tengan causa conocida y que sean consideradas incurables por la medicina moderna¡.  Y todo ello puede simplemente ser causado por el consumo del trigo y sus derivados o de cereales que contienen gluten  (considerar en primer lugar la cebada y el centeno, además del trigo). A pesar de los avances reseñados en el presente artículo, muchos médicos desconocen esta información o siguen considerando que sólo en casos de que existan síntomas intestinales, o estudios de laboratorio que demuestren presencia de EC o de alergia al gluten, tiene sentido eliminar el gluten de la dieta. Pero de acuerdo con la información reunida y reconocida mundialmente, tanto en los medios científicos, como también de acuerdo con la experiencias de la medicina alternativa, tiene sentido experimentar con una dieta de libre de gluten en los casos arriba mencionados; en algunos casos los resultados benéficos pueden aparecer en poco tiempo, pero en otros casos pueden ser necesarios de 6 a 12 meses para obtener resultados consistentes. 



¿Qué pensarías si te dijeran que la intolerancia al gluten no existe?

La posible causa de los malestares pueden ser causados por los carbohidratos llamados FODMAPS, los cuales se encuentran frecuentemente en los mismos alimentos del gluten.

En 2011, Peter Gibson dio a conocer un estudio donde revelaba que las dietas con gluten causaban problemas gastrointestinales y enfermedades autoinmunes. Esta condición se le denominó como Sensibilidad al gluten no celíaco.
Desde entonces se condenó a la proteína del trigo, el centeno y la cebada, también llamada gluten. Aunque sólo el 1 por ciento de la población sufra de intolerancia a la proteína, el 18 por ciento ahora compran productos “libres de gluten”. Incluso, las grandes industrias alimenticias estimaron que las ventas de esos productos recaen en los 15 miles de millones de dólares. 

No obstante, Gibson no se conformó con su descubrimiento. ¿Cómo era posible que esta proteína fuera tan nociva siendo tan natural? Por ello se dedicó a investigar a profundidad las causas de esa reacción química. 

El experimento se llevó a cabo con 37 autodiagnosticados intolerantes al gluten. Durante el estudio, a los voluntarios se les brindaron dietas cíclicas con alta y baja dosis de gluten, así como una dieta placebo. Con el fin de controlar los ingredientes que pudieran provocar los síntomas gastrointestinales, se retiraron los productos lácteos, preservativos como benzoatos, propionato, sulfatos y nitritos, entre otros. Además se recolectarían los residuos fecales de cada individuo de la población. 

"¿Me odias?"
“¿Me odias?”

Los resultados demostraron que, sin importar cuál dieta se consumiera, todas las personas de esa población reportó sentir dolor, inflamación, náuseas, gases o síntomas similares. Esto permitió que Gibson se diera cuenta de ciertos factores que había pasado por alto en el primer estudio: 

Primero, los pacientes autodiagnosticados esperaban sentirse peor a lo largo del estudio, por lo que así sucedió; segundo, al encontrarse más atentos a cualquier sensación intestinal, recrudeciendo los movimientos regulares de la digestión; tercero, no hubo ninguna reacción específica al gluten (o a su ausencia); y cuarto, la posible causa de los malestares pueden ser causados por los carbohidratos llamados FODMAPS, los cuales se encuentran frecuentemente en los mismos alimentos del gluten. 

Científicos afirman que los problemas e incluso los trastornos emocionales se desarrollan a partir de un pensamiento. Por ello animan a mantener un equilibrio entre la mente y el cuerpo; a buscar homeostasis entre nuestros miedos y nuestras necesidades; a  adquirir la información correcta para nutrirnos adecuadamente en cada aspecto de nuestro ser. 



10 signos de intolerancia al gluten (la proteína del trigo, el centeno y la cebada)

La intolerancia al gluten causa daños a la salud y se estima que 99% de las personas cuyo cuerpo no procesa esta proteína no son diagnosticadas.

Más de 55 enfermedades han sido vinculadas con el consumo de gluten, proteína que se encuentra en el trigo, centeno y en la cebada. Se estima que 99% de la gente que tiene intolerancia al gluten o enfermedad celíaca no son diagnosticados.

Aquí 10 signos de intolerancia al gluten:

1. Tener problemas digestivos como gas, diarrea, constipación o hinchazón.

2. Tener keratosis pilaris también conocida como piel de pollo en la parte trasera de los brazos. Esto generalmente es debido a una deficiencia de ácidos grasos y vitamina A.

3.Fatiga después de comer algo que contiene gluten.

4. Enfermedades autoinmunes como tiroiditis Hashimoto, artritis reumatoide, colitis, lupus, esclerosis múltiple o escleroderma.

5. Síntomas neurológicos como mareo o pérdida de equilibrio.

6. Desbalance hormonal.

7. Migraña.

8. Fatiga crónica o fibromalgia.

9. Inflamación, hinchazón o dolor en articulaciones.

10. Cambios de humor, ansiedad, depresión y déficit de atención.

¿Cómo comprobar la intolerancia al gluten?

La mejor forma de determinar si se tiene intolerancia al gluten es hacer una dieta de eliminación por lo menos durante 3 semanas. El gluten es una proteína que el cuerpo tarda mucho en eliminar, pueden ser meses, incluso años, de modo que entre más tiempo se elimine de la dieta, mejor.

Si la salud mejora con la restricción del gluten o si empeora cuando el gluten regresa a la dieta, se trata de intolerancia.

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