Hallan fósil de un nuevo dinosaurio en desierto mexicano

Es una nueva especie y género de dinosaurio en la región desértica del municipio de Ocampo, el cual medía tan sólo tres metros de longitud y se le conocía popularmentecomo Triceratops.

Fotografía principal: Conacyt

Tras diez años de una rigurosa investigación por parte del Museo del Desierto –Mude– de Coahuila, México, científicos descubrieron un Yehuecauhceratops mudei, un dinosaurio del grupo de los ceratópsidos del Cretácico Tardío. Es una nueva especie y género de dinosaurio en la región desértica del municipio de Ocampo, el cual medía tan sólo tres metros de longitud y se le conocía popularmentecomo Triceratops. 

Para Héctor Rivera Sylva, jefe investigador del Departamento de Paleontología del Mude, se trata de un descubrimiento que implicó el reconocimiento de la región norte del país: “Una región muy alejada que pocos investigadores van allá.” Empezó en el municipio de Sierra Mojada y terminaron en el municipio de Ocampo; esto con el objetivo de encontrar nuevos sitios paleontológicos de dinosaurios en regiones más al norte del estado. Como resultado, se encontraron restos de diversas especies animales, como un cocodrilo y otros restos fósiles. 

En palabras de Sylva, “En un punto en particular había unos huesos que estaban aflorando, que se veían como los demás; uno de los colaboradores los juntó, eran pocos fragmentos de hueso y no le dimos mucha importancia en ese momento, porque había otros más completos en ese y otros lugares.” Pero con el paso del tiempo, “cuando volvimos al laboratorio ncontramos que los que habíamos hallado el año anterior y los huesos que colectamos ese año formaban uno mucho más grande; concluimos que ahí no sólo había fragmentos, sino algo más.” Se encontraron huesos completos, como “la escápula, el fémur, fragmentos craneales, de la mandíbula y fragmentos de la gola”. 

Este hallazgo es un resultado trascendental para la región de Norteamérica, ya que se ha liberado una enorme cantidad de información sobre el Cretácico Tardío de hace 65 millones de años. Es, en otras palabras, una contribución científica para entender el pasado y la evolución del medio ambiente en México –a diferencia de los que hay en EE.UU. y Canadá–. Para más información, dale click aquí. 

 

 


¿Cómo estás dispuesto a cambiar la realidad en la que vivimos?

Ser voluntario nos llama a querer cambiar al mundo, no escatimemos en la entrega y las ganas, son pautas que marcan la diferencia.

“De nada sirve al hombre lamentarse de los tiempos en que vive.

Lo único bueno que puede hacer es intentar mejorarlos.”

– Thomas Carlyle.

Todos los días somos testigos de crisis mundiales, nacionales, familiares, individuales. Muchas veces nos cuestionamos ¿cómo es que llegamos a esto? ¿en qué momento dejamos que las cosas se fueran en esta dirección? Todas estas preguntas podrían convertirse en una invitación hacia nosotros mismos de tomar acciones para cambiar esos escenarios; en una invitación a ser agentes de cambio en el mundo, es decir, en nuestras propias vidas.

Dar un paso al frente, estar dispuestos a entregarnos a una causa para realmente influir en la balanza. No hay que perder de vista que todo empieza por uno, querer ser parte de algo más grande. Es ahí donde es más visible el espíritu de los voluntarios quienes cuentan con la intención genuina de hacer algo más por todo lo que les rodea.

Ser voluntario nos llama a querer cambiar al mundo, no escatimemos en la entrega y las ganas, son pautas que marcan la diferencia. Por supuesto, que se debe de pensar de manera estratégica, de modo que las acciones que se realicen sean claras, contundentes y con impacto.

Existe un abanico inmenso de voluntariado. Seleccionar una causa puede ser complicado. Se puede determinar la causa en la que se quiere participar de acuerdo a los talentos que se poseen, de tal modo que se vuelve una experiencia gratificante y de suma relevancia de adquisición de aprendizajes. Teniendo presente que el potencial de cada persona y de cada proyecto con la finalidad de construir una nueva realidad.

Las opciones de voluntariado en el sector forestal son diversas, lo cual nos permite involucrarnos con diferentes causas. Por ejemplo, en Reforestamos México A.C. hay una oferta muy interesante ya que tienen diferentes planes para que personas con diferentes perfiles se puedan unir a la causa.

Sus proyectos están alineados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (OSD) para contribuir a la estrategia global, especializándose en el aseguramiento de los bosques para su desarrollo. Dependiendo de los perfiles y del avance de los proyectos se hacen las convocatorias, por lo cual las posibilidades de participación son muy altas. El objetivo es encontrar talento para acercar los bosques a las ciudades y viceversa; desde la analogía filosófica, hasta lo más tangible: la experiencia de las personas que viven tanto en los bosques como en las ciudades.

Como organización, trabajan para transformar la realidad económica, social y ambiental de la gente que vive en los bosques. El reto es: demostrar que los bosques son sinónimo de riqueza y bienestar. Razón que ilustra el gran empuje del voluntariado que promueve Reforestamos México, el talento al servicio de los bosques logrará que se transformen para ser competitivos, multiplicando su riqueza y conservando su biodiversidad.

Con esta propuesta podemos replantearnos la primera pregunta: ¿Cómo estás dispuesto a cambiar la realidad en la que vivimos?

Autora: Mariana Sordo Moro

Coordinación de Personal

Reforestamos México, A.C.



Un disco de materia oscura pudo ser la causa de extinción de los dinosaurios

Una nueva teoría sobre la extinción de los dinosaurios sostiene que un disco de materia oscura que la Vía Láctea produce periodicamente podría encontrarse entre las causas del desastres que condujo a dicha desaparición.

La extinción de los dinosaurios ha sido un enigma de la historia natural de nuestro planeta. Hasta ahora la hipótesis más aceptada responsabiliza a la caída de un meteorito cerca de la península de Yucatán hace 66 millones de años, y el consecuente cambio climático que desató, como la principal causa de su desaparición.

Ahora, científicos de la Universidad de Harvard sugieren la posibilidad de que la materia oscura esté implicada en dicha extinción.

De acuerdo con los astrónomos Lisa Randall y Matthew Reece, como parte de los periodos naturales de la Vía Láctea, el Sistema Solar pasa cada 35 millones de años por un disco de materia oscura que produce nuestra galaxia. En este modelo, dichas formaciones son capaces de alterar la fuerza de gravedad a su alrededor, desatando en este caso cometas que se desprenden de la nube Oort (de donde también provino el cometa ISON).

Para sustentar esta teoría, los investigadores estudiaron cráteres de 20 kilómetros de diámetro o más, la mayoría de ellos con una antigüedad de hasta 250 millones de años. Según este análisis y en comparación con dichos ciclos de 35 millones, encontraron picos en la frecuencia con que cometas impactaron en la Tierra y el momento en que el Sistema Solar se encontraba cerca del disco de materia oscura.

En el caso del cráter Chicxulub, al que se asocia con la extinción de los grandes saurios, la hipótesis todavía necesita probarse con otras coincidencias y circunstancias, en particular si el meteorito que lo provocó surgió de la nube Oort, única condición imprescindible para relacionar el hecho con los efectos del disco de materia oscura.



Este animal es el ancestro común de hombres, ardillas, ballenas y todos los mamíferos placentarios

Un equipo de científicos descubrió este pequeño animal del tamaño de una ardilla, insectívoro, que vivía hace 65 millones de años y que podría ser el ancestro de todos nosotros, los mamíferos placentarios.

placental-mammal-ancestor-130207b-02Este pequeño animal podría ser el antecesor de ratones, elefantes, tigres, osos, ballenas, murciélagos y humanos. Tenía el tamaño de una ardilla moderna, se alimentaba de insectos y vivía hace 65 millones de años, justo cuando terminaba la época de los dinosaurios.

Un grupo de 23 científicos de todo alrededor del mundo, completó la imagen de cómo podría verse el ancestro más antiguo de los mamíferos placentarios (los que mantienen vivos a sus retoños dentro de la placenta), distinto al de los marsupiales (como los canguros, que cuidan a sus crías en bolsas) y monotremas (como los ornitorrincos, que nacen de huevos).

Este grupo de científicos analizó miles de características encontradas en fósiles y en especies mamíferas aún vivas. Con esta información, tanto morfológica como del ADN, construyeron un árbol familiar. El modelo llegó a una precisión tal que pudieron revelar diminutos detalles como la forma de su cerebro o de los huesos internos del oído.

Se estima que este animal vivió entre 200 mil y 400 mil años después del evento que causó la extinción de los dinosaurios, hace 65 millones de años. Se cree que luego este ancestro dio origen a la rama de los mamíferos placentarios, que hoy en día se compone de más de 5,100 especies viva, entre ellas nosotros los seres humanos.

[LiveScience]



Evolución también es conocer las nuevas especies del siglo XXI

La evolución no es sólo mirar a las especies ya extintas, como los dinosaurios, sino también conocer las nuevas especies que han surgido en estos años.

Al pensar en la evolución nos vienen a la mente imágenes de dinosaurios, el rostro de Darwin o fotos en blanco y negro de animales que ya no viven en esta Tierra. Sin embargo, también significa abrir los brazos a las nuevas especies, tan recientes que las vimos nacer desde hace pocos años o décadas.

La evolución sigue encerrando numerosos misterios. ¿Por qué hay especies que han cambiado vertiginosamente, mientras que otras permanecen casi intactas? Por ejemplo, los cocodrilos parecen ser los mismos que vivían hace 230 millones de años, o los nautilos, desde hace 500 millones de años. Y se siguen encontrando nuevos fósiles vivientes, como los camarones “jurásicos”.

Hoy se saben algunos mecanismos que echan a andar la evolución, por ejemplo los cambios geográficos o los cambios en el medio ambiente. También se pueden separar las especies por diferencias morfológicas (por ejemplo, la forma de sus órganos reproductores) o por su comportamiento (hay dos subespecies de erizo de mar que desovan en diferentes épocas: una en verano y otra en invierno; es por ello que nunca se aparean entre sí, y es por ello que algún día se pueden convertir en especies distintas).

Por otro lado, hay especies que se están uniendo. Generalmente los híbridos son estériles (como la cruza entre un caballo y un burro, una mula estéril), pero hay veces en las que sí puede surgir una tercera especie.

Por ejemplo, una de las nuevas especies de estos años es una variedad de flor mono, Mimulus peregrinus, que crece en el Reino Unido. Apareció hace menos de 140 años, tal vez incluso en la época del propio Charles Darwin.

Aún más reciente, tan sólo de la década de los 1900, es la flor Senecio Cambrensis, que también se formó en el Reino Unido. O las flores Tragopogon mirus y T. miscellus aparecieron en el Washington en Estados Unidos. Todas ellas también por procesos de hibridación.

La aparición de estas nuevas flores sugiere que nuevas especies surgen frecuentemente en la naturaleza, según un estudio publicado este mes en la revista Molecular Ecology.

Lo mejor es que estos cambios son tangibles, cuantificables, observables. Somos testigos de su nacimiento y de sus mutaciones.

También en Ecoosfera:

Las nuevas especies del reino animal 2011

Encuentran increíbles plantas carnívoras en Brasil

[BBC]



En Uruguay encuentran al ser vivo más antiguo del planeta

Tras más de 10 años de investigación, sorpresivamente científicos encuentran rastros del fósil más antiguo encontrado hasta ahora.


Científicos uruguayos y canadienses hallan en Uruguay el fósil más antiguo que se ha encontrado hasta ahora. Se trata de los rastros de pequeñas lombrices (también llamadas animales bilaterales por poseer una cara frontal y una trasera) que data desde hace 585 millones de años.

Lo más importante de este descubrimiento es que este permitirá al mundo científico realizar estudios posteriores que revelen nuevos hitos en el mundo prehistórico.

Antes de que estos restos fuesen encontrados, ya existían otros que ostentaban el título de los más antiguos que datan de hace 555 millones de años, encontrados en el Mar Blanco de Rusia.

Las pequeñísimas lombrices de 5 mm de largo fueron descubiertas en la ciudad de Melo, específicamente en la fundación Tacuarí, nombre recibido por el tipo de terreno que representa a la zona.

El científico Ernesto Pecoits llevaba investigando en esta zona desde hace más de 10 años. Al momento del hallazgo sabía que se trataba de un descubrimiento una tanto “normal”, pero cuando entró en profunda investigación, la sopresa con la que Pecoits se enfrentó fue la gran antigüedad de esta prehistórica especie.

[SCIENCEDAILY]

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