¿Cómo podrá impactarnos el fin de la era de la gasolina en Holanda?

Para los escépticos, la propuesta es inverosímil y podría tener un impacto negativo en la economía del país ya que las inversiones de los grandes fabricantes automovilísticos se reducirían drásticamente.

Tomar medidas adecuadas para el cuidado del medio ambiente requiere de una incidencia política, social y educativa. De hecho, a la hora de proponer políticas públicas sobre los temas muchas veces se ve comprometida la economía de algunas empresas y fábricas, el modus vivendi de los habitantes de un lugar e incluso la educación que se brinda tanto en la escuela como en los hogares. Este conflicto de intereses puede bloquear la posibilidad de proponer y poner en práctica dichas medidas, impactando negativamente a la ecología del planeta. 

No obstante, hay sitios en que deciden arriesgarse pese al conflicto de intereses. Entre ellos se encuentra Holanda, quien pretende poner fin a la era del petróleo a través de numerosas incidencias políticas. Fue la cámara baja del Parlamente que apoyó mayoritariamente una moción de los representantes del Partido del Trabajo para prohibir la venta de vehículos alimentados por combustibles fósiles a partir del 2025. Ahora, sólo falta la ratificación del Senado. 

La prohibición de vehículos alimentados por combustibles, en los que se incluyen los híbridos de bajo consumo, pretende fomentar el uso de automóviles eléctricos y los que se abastecen de hidrógeno. De modo que durante nueve años, el país empezará a adoptar una nueva cultura de movilización, con el fin de reducir uno de los mayores números de acumulación de carbono en la atmósfera en Europa. Esto, de alguna manera, ayudará a aprovechar las fuentes renovables para la generación energética de los autos eléctricos. 

Para los escépticos, la propuesta es inverosímil y podría tener un impacto negativo en la economía del país ya que las inversiones de los grandes fabricantes automovilísticos se reducirían drásticamente. Incluso, para el propio ministro de Economía, Henk Kamp, militante del opositor Partido Popular por la Libertad y la Democracia, la propuesta es “demasiado ambiciosa” estipulando que sólo el 15 por ciento de los automóviles nuevos en el 2025 sean 100 por ciento libres de contaminantes. 

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Sin embargo, la motivación continúa. Para Diederik Samson, líder del Partido del Trabajo, considera sinceramente la factibilidad de la sustentabilidad ambiental al proscribir la comercialización de nuevos autos impulsados por motores de combustión interna desde el 2025. Puntalizó: “Después de ese año seremos libres. Somos ambiciosos, tal vez en otras partes no lo sean tanto”.

Esta medida será muy polémica en los ámbitos público y privado para los próximos meses y años, principalmente para los fabricantes de vehículos eléctricos como Tesla, Chevrolet, Nissan, Toyota, Renault, BMW. De modo que estos constructores tienen alrededor de una década para mejorar el funcionamiento de vehículos ecológicos y fortalecer sus beneficios con los consumidores. Y de esta manera, poner fin a la dependencia del petróleo y sus derivados.

Esta propuesta pretende generar cierta inspiración para que otros sitios comiencen a tomar medidas para proteger al medio ambiente. Quizá empezando con pequeñas acciones, la gente va formando un grupo, éste realiza actividades que generan eco hacia otras comunidades, de ellas hacia llamadas de incidencia política hasta hacerlo una práctica cotidiana. Entre las acciones que puedes comenzar a realizar para reducir la contaminación en el aire son: 

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– Afina y da mantenimiento a los automóviles

– Evita quemar basura y llantas, así como el uso de cohetes artificiales

– Evita comprar artículos desechables y plásticos que no son biodegradables.

– Recicla la basura.

– No arrojes basura en la calle, bosques y parques, envuélvela o tápala bien en la casa.

– Usa racionalmente los plaguicidas.

– Evita el consumo de tabaco.

– Cuida los bosques al no provocar incendios ni destruir las zonas verdes de la ciudad.

– Pospón las tareas de jardinería que requieran el uso de herramientas a gasolina en días de alto nivel de de ozono.

– Consume alimentos orgánicos o al menos aquellos no hayan sido sometidos a un uso tan intensivo de agroquímicos. (puedes cultivarlos en tú azotea con composta hecha por ti mismo).

– Restringe la limpieza en seco.

– Evita el uso de pinturas, aceites y solventes en días de alta concentración de ozono.

– Reduce el consumo de electricidad, lo cual contribuirá a disminuir las emanaciones de contaminantes y partículas.

– Prende el carbón de leña con un encendedor eléctrico en vez de hacerlo con combustible líquido.

– Aplica el poder de las 3 Erres: Reduce-Reutiliza-Recicla. Un menor consumo redundará en menor contaminación atmosférica de todo tipo.

– Procura usar transporte público o compartir automóviles con personas que se dirijan al mismo destino –o a uno cercano–. 

– Comienza a ejercitarse usando la bicicleta o caminando para dirigirte a lugares cercanos. 

– Compra de manera inteligente. Lleva bolsas de tela para minimizar el uso de bolsas de plástico; elige productos que cuiden al medio ambiente y sean reciclables; compra pilas recargables para dispositivos de uso frecuente. 



8 remedios caseros y naturales para la piel grasa

Si bien existen varios productos que ayudan a controlar la piel grasosa, como limpiadores y tonificantes, la mayoría posee elementos químicos que afectan a nuestra salud.

Uno de los grandes problemas de la piel grasa son las impurezas, poros abiertos y brillos tanto en la nariz, frente y barbilla. Son problemas que pueden surgir frente a la acumulación excesiva de grasa; sin embargo, existen soluciones viables para controlar este tipo de piel.  Por ello, antes de comenzar a contemplar alternativas para reducir la grasa en la piel, es importante tomar en consideración las ventajas de la piel grasa: contiene mayor elasticidad, resiste por más tiempo a las arrugas y a los efectos dañinos del sol, y es más fácil de tratar que la piel reseca. 

 

Si bien existen varios productos que ayudan a controlar la piel grasosa, como limpiadores y tonificantes, la mayoría posee elementos químicos que afectan a nuestra salud. Por esta razón te compartimos una serie de recomendaciones naturales para cuidar la piel grasosa: 

 

– Antes de colocar cualquier producto, procura mantener el cutis limpio. La piel grasa atrae bacterias y suciedad, por lo que es propenso a tener acné y puntos negros. Para mantener limpio el cutis, lávala dos veces al día con agua tibia y, antes de finalizar, enjuaga con agua fría para cerrar los poros. 

– Aceite de oliva virgen. Este tipo de aceite regular las glándulas sebáceas por lo que producen menos grasa. Puedes poner un poco de aceite de oliva después de lavarte la cara por las noches. 

– Jugo de naranja. Beber diario un vaso de jugo de naranja durante dos semanas, reducirá la grasa de la piel y mejorará la absorción de los nutrientes para una piel más saludable. 

– Agua de hamamelis o maravilla. Es una excelente solución para la piel grasosa: mezcla una parte de agua de hamamelis y agua de rosas; aplica con un algodón para eliminar la grasa de la cara. No es necesario enjuagarse. 

– Mascarilla de papa. Hierve una papa, machácala y agrégale dos cucharadas de leche, migas de pan y unas gotas de limón. Úntalo en el rostro y déjalo reposar durante 20 minutos. Enjuaga con agua fría. 

– Mascarilla de romero. Muele hojas secas de romero, mézclalas con una cucharada de miel y una yema de huevo. Aplica en toda la cara y el cuello, deja reposar durante 20 minutos y luego lava con agua caliente. 

– Mascarilla con 1 clara de huevo, 1 jitomate, 1 cucharada de levadura de cerveza, 1 taza de agua, 3 hojas de laurel seco; haz un té con el agua y el laurel, déjalo reposar hasta que se enfríe; prepara la clara a punto de nieve, agregándole el jitomate pelado y machacado, y agrega la levadura junto con las dos cucharadas del té de laurel. Revuelve y aplícalo en zonas grasosas con un pincel, déjalo durante 15 minutos. Lava el rostro con el té de laurel. 

– Mascarilla de avena. Mezcla una clara de huevo a punto de nieve, jugo de un limón y avena hasta formar una pasta. Aplícalo y déjalo reposar durante 10 minutos. Lava con agua fría. 

 



25 fotos que prueban que los animales son increíbles tomándose selfies

Las selfies de animales generan una especie de ternura y emoción: una mezcla entre emotividad y sorpresa.

A modo de moda, los autoretratos o selfies continúan dominando el mundo de las redes sociales para tener una prueba contundente de haberse encontrado con alguien o haber realizado alguna actividad y pasatiempo interesante. Es una tendencia que ha requerido cada vez más cierta creatividad a la hora de tomar la fotografía, editarla y colocarle un copy o frase trascendental. No obstante, ¿qué pasa si se trata de un miembro del reino animal que, consciente o inconscientemente, decide formar parte de esta tendencia fotográfica? 

A diferencia de las selfies de humanos, que pueden provocar admiración, los autoretratos de animales generan una especie de ternura y emoción: una mezcla entre emotividad y sorpresa. La duda surge entonces, si los animales son seres vivos cargados de instinto sin raciocinio, ¿cómo es que logran realizar una actividad puramente humana?

La respuesta se la reserva Allan Dixon, fotógrafo autoproclamador “susurrador de animales”, quien pasa tiempo con cada una de las criaturas que fotografia para ganar su confianza y, en el momento adecuado, dispara la cámara. También está el caso del fotógrafo David Slater, el cual, en un viaje en Indonesia, dejó su cámara por unos momentos y a su regreso encontró que un mono macaco había utilizado su aparato electrónico con unas cuantas fotos encantadoras. 

A continuación te compartimos 25 selfies de animales. ¿Cuáles te has encontrado tú? 



Sofía Gatica, la mujer que desterró a Monsanto de Maldivas argentinas

Sofía Gatica, la mujer que luchó pública y ampliamente contra los transgénicos de la transnacional agroquímica en tierras argentinas.

Desde hace más de un siglo, Monsanto se ha relacionado con la destrucción de hábitats naturales y la creciente presencia de enfermedades y mutaciones en habitantes cercanos a estas regiones, principalmente cáncer, desórdenes cutáneos, supresión inmune, anemia, diabetes, problemas de hígado, entre otros. 

Pese a los esfuerzos de varias organizaciones no gubernamentales de detener tanto los productos de Monsanto, tales como Dioxin, Glifosato y PCB, como sus consecuencias devastadoras, las fábricas continúan expandiéndose a lo largo del mundo.

Un ejemplo actualmente, en México, las instituciones gubernamentales Sagarpa y Semarnat se han encargado de promover la siembra de soya transgénica de Monsanto en 253 mil 500 hectáreas en varios estados del país. Tan sólo en la zona maya de este país, Monsanto importa “10 millones de toneladas de grano al año, todo biotecnológico de EE.UU.”, ya que es “necesario darle la oportunidad a agricultores mexicanos de usarlas, en lugar de estarle pagando 50 000 millones de pesos al año a productores norteamericanos.” Esto provoca, en consecuencia, no sólo una pérdida de diversidad nacional de sus productos, también la afectación en la salud de los habitantes que consumen sus alimentos genéticamente modificados. Y si bien en México se ha buscado maneras para prohibir la siembra de productos genéticamente modificados, como la soya, la lucha continúa. 

Son estas luchas las que han marcado una diferencia en la biodiversidad, el cuidado del medio ambiente y la salud pública de la población. Como lo es el caso de Sofía Gatica, la mujer que luchó pública y ampliamente contra los transgénicos de la transnacional agroquímica en tierras argentinas. Ella, al relatar su historia para la revista feminista Pikara Magazine, ha dado plasmado su oposición al glifosato y la ruptura de las mayores construcciones logrando el destierro de Monsanto en Maldivas Argentinas.

Te compartimos su historia que compartió con Pikara Magazine

[…] Aquel atlas de las desgracias cercanas, una especie de orografía arrugada con ira por el paso del tiempo, se transformó en un informe archivado en el Ministerio de Salud del país suramericano. Entre sus páginas, la constatación ciudadana de que las fumigaciones con glifosato (el herbicida más vendido del mundo) provocaban cáncer y leucemia: “Encontramos 300 casos de cáncer y casi 80 fallecidos, sin contar con las malformaciones. Registramos ratios muy superiores a los normales”.

No había marcha atrás, apenas futuros posibles que construir. Así que las mujeres, bautizadas en 2003 como ‘las Madres de Ituzaingó’, se inmiscuyeron en una carrera de obstáculos en la que no se trataba de ganar o perder sino de aguantar. Lo siguen haciendo 16 años después. Más de 180 meses después han ocurrido muchas cosas, a veces demasiadas, como cuando se contabilizan las muertes, otras históricas, como cuando las crónicas resaltan que una de las transnacionales más poderosas del sector agroquímico inclinó la rodilla.

Fue hace apenas unas semanas, el pasado diciembre, cuando las calles de Malvinas Argentinas, una pequeña localidad de Córdoba, celebraron la salida de Monsanto. La multinacional salía por la puerta de atrás, echando el cerrojo al que estaba llamado a convertirse en uno de sus proyectos más emblemáticos, por tamaño e inversión: “Una de las mayores plantas de acondicionamiento de semillas de maíz no destinadas al consumo del mundo”, tal y como reflejaron en el momento del lanzamiento (junio de 2012, bajo el mandato de Cristina Kirchner) los informes técnicos de la propia compañía, que preveía destinar unos 1.500 millones de dólares (más de 1.400 millones de euros) al proyecto, desembolsos en concepto de investigación y desarrollo aparte.

De los golpes y amenazas

El relato de lo sucedido está sazonado de ambiciones, bloqueos, ganancias, cortes, asambleas, presiones y declaraciones, amenazas verbales y físicas, ilegalidades, alegalidades e incluso leyes redundantemente ilegales. Avances y retrocesos, los de la empresa frente a un amalgama de colectivos de toda Córdoba, entre los que destacan la Asamblea de Vecinos Malvinas Lucha por la Vida, la Asamblea del Bloqueo a Monsanto y las Madres de Ituzaingó. La vida, dejó escrito Shakespeare, es un cuento narrado por un idiota, que las llena de sus ruidos y furias. Tres siglos más tarde, Walter Benjamin matizó que está en todo caso contada por los vencedores.

[…] Un año más tarde, activistas y personas concienciadas organizaron un festival (Primavera sin Monsanto, que continúa celebrándose) en la misma entrada a las instalaciones que ya comenzaban a asomarse. Recibieron el apoyo de parte de la comunidad científica (entre ellos, el médico fallecido Andrés Carrasco) y académica (las universidades de Córdoba, Católica y Río Cuarto rechazaron la instalación de la planta), la artística (músicos como Manu Chao y René Pérez, de Calle 13) e incluso activistas internacionales como el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel o la india Vandana Shiva, se han sumado en algún momento a la causa.

Antes, durante y después, recuerda Gatica, un bloqueo de más de tres años, hasta la expulsión de Monsanto. “Ha sido muy difícil porque eran 37 hectáreas y, aunque cerrábamos sucesivas entradas con diez personas en cada puesto, ellos trataban de entrar por cualquier sitio”. Los problemas con los trabajadores de la empresa no tardaron en aparecer: “Al principio impedíamos únicamente la entrada a los camiones, por ejemplo metiéndonos bajo las ruedas, hasta que descubrimos que introducían herramientas incluso escondidas en sus maletines, cuando venían vestidos de traje”, añade esta líder argentina, que en 2012 recibió el Premio Goldman, conocido como el Nobel del Medio Ambiente.

Al mes de bloqueo llegó el primer desalojo, “cuando más de 300 policías nos sacaron a la fuerza a un centenar de personas”. Dos compañeras terminaron presas y Sofía, hospitalizada con un traumatismo craneoencefálico. “Pero nos dimos cuenta de que el pueblo es el que manda”, añade Gatica nada más terminar de extenderse con su parte médico: “Pedí el alta voluntaria y regresé con mis compañeros para quedarme. Poco a poco se sumó mucha gente y se empezaron a construir casas. Jamás pudieron ingresar como hubieran querido, pero soportamos casi cuatro años de frío, sin luz, sin agua, de hambre. Mujeres y hombres de todas las edades, con mucha gente joven”.

[…] “Pronto llegaron las amenazas. Me esperaban a la salida del trabajo, me perseguían y me golpeaban. Me amenazaron de muerte junto a mis hijos. Me han llamado de todo: ‘gringa sucia’, ‘zurda’…”. Las presiones, denuncia, se reforzaban con “los palos de la policía”, con “los grupos de choque de la empresa” y con “órdenes de represión” contra los vecinos. “Hubo una vez que los camiones lograron entrar y entonces decidimos impedir también la salida, salvo que se llevaran todo el material. Los obreros nos acusaron de haberles secuestrado”, añade Gatica entre su dilatada retahíla de reconstrucción de los hechos, presentados sin tapujos como “una guerra, en la que Monsanto contrataba matones y nosotros, para sobrevivir, tuvimos que armarnos: maderas con clavos, zanjas gigantes en la tierra, pinchazos a las ruedas de los camiones…”.

A los extremistas violentos

[…] Y es que, allí donde (en los transgénicos) hay quien ve enfermedades y muerte, otros contemplan “oportunidades de progreso y crecimiento para la comunidad y la provincia, sin riesgo ninguno”, afirma la empresa, que vaticinó 400 puestos de trabajo directos. En otra de sus notificaciones, identifica a Sofía Gatica (y a otras personas) como responsable de “agresiones verbales y físicas” que ponen en riesgo la integridad física y vulneran el derecho de expresión”, en referencia a una charla que empleados de Monsanto impartían en la Universidad Nacional del Litoral. Acciones que fueron calificadas de “vandalismo” y posteriormente denunciadas ante las Fiscalía

1.140 días de bloqueo (el número exacto lo tiene clavado en la memoria Gatica), hasta el 1 de noviembre de 2016, en los que la estrategia de Monsanto ha sido la de denunciar las “violaciones al derecho a trabajar” de sus empleados, recordando en sucesivos avisos que cumplían “con todos los requerimientos legales para la construcción de la planta”, citando, entre otras, diferentes ordenanzas, al Concejo Deliberante de Malvinas Argentinas, al Tribunal Superior de Justicia de Córdoba, el Estudio de Impacto Ambiental (elaborado por ellos mismos) y autoridades gubernamentales varias. Su defensa de que “no hay evidencia científica de que el glifosato sea cancerígeno” es radicalmente diferente al que presentan instituciones como la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC, en sus siglas en inglés) que, perteneciente la Organización Mundial de la Salud (OMS) de Naciones Unidas, lo consideró en 2015 como “probablemente cancerígeno para los humanos”. Las conclusiones siguen abiertas y recientemente la OMS, en este caso en una publicación conjunta con la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Alimentación), concluyó que era “improbable” que el glifosato presente riesgos carcinogénicos.

Sentencias firmes

Los entresijos jurídicos, que acompañaron a la lucha activista, dieron un primer vuelco radical en enero de 2014, cuando la Sala II dela Cámara de Trabajo detuvo la construcción, declarando inconstitucionales los permisos emitidos tanto por la Municipalidad como por la Provincia. Un mes más tarde, la Secretaría de Ambiente provincial también rechazó el estudio de impacto ambiental presentado por la compañía.

Paradójicamente (o no), la empresa guarda un celoso silencio de estos reveses. Tampoco ha querido manifestarse antes las repetidas apelaciones en las que Pikara Magazine le ha brindado su micrófono. Ha preferido mantenerse al margen también de su salida de Malvinas Argentinas, de la que no existe postura oficial alguna por parte de la compañía, si bien una “alta fuente” de la multinacional admitió a un portal argentino de actualidad y análisis económico que “no se pudo avanzar con la planta y esto también influyó. Pero lo más trascendente fue que el negocio cambió y dejó de ser conveniente para Monsanto”.

Los cambios que anónimamente denuncia Monsanto se refieren a modificaciones legales introducidas por las nuevas políticas agropecuarias, que han disminuido la expansión máxima de la superficie del maíz: “La pauta de procesamiento de la planta estaba en el orden de 3,5 millones de hectáreas pero, en los últimos años, apenas se pasó de los 2,5 millones. Una inversión así no tiene sentido desde el punto de vista del negocio”.

Jamás van a admitir que el pueblo los venció. No se fueron por la Justicia”, subraya Gatica, convencida de que fue Cristina Kirchner, la anterior presidenta del país, quien “negoció con la salud del pueblo. Seguramente bajo su mandato no hubiera sido posible nuestra victoria, si bien es cierto el actual Gobierno [de Mauricio Macri] también responde a las corporaciones y no a la gente”.

Una victoria, pero ¿de quién?

Malvinas Argentinas aún está resacosa de celebraciones. Forzosa o voluntariamente, Monsanto se ha ido de la localidad, pero no del país. Falta por escribir qué sucederá a partir de ahora, cuando el municipio adquiera la verdadera dimensión de lo logrado. La transnacional no solamente sigue operando en Argentina, sino que los insumos destinados al fracasado proyecto han sido trasladados a la próxima localidad de Rojas, unos 500 kilómetros al oeste y próxima a Buenos Aires.

Los reveses sufridos por Monsanto en Malvinas Argentinas y el hecho de que siga sin poder modificar la Ley de Semillas (por la que pretenden garantizarse ganancias por los derechos de uso de casi toda la soja, el maíz y el algodón que siembran en el país americana) les sepa seguramente mejor con el balance comercial cosechado en 2016, que la sitúan como dominadora absoluta en el negocio del maíz y en la venta de glifosato. Según los datos de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (CASAFE), sus ingresos en este sentido aumentaron con respecto al ejercicio anterior.

Además de las instalaciones de Rojas, Monsanto mantiene otras 36 plantas en el país. La transnacional “desarrolla los planes a largo plazo, por lo que mover su inversión a otro lado tiene su lógica. Seguirá proveyendo a semillas al área de Córdoba. Que no tenga una planta levantada no significa que dejará de tener presencia”, según analizaron expertos en la materia a  un medio uruguayo.

“Es una batalla que vamos a ganar, nos va a costar, pero se la vamos a ganar”, vaticinó Sofía Gatica en octubre de 2012, al poco de saberse las intenciones de Monsanto en Malvinas Argentinas. Muchas “sangres” después (“América se ha escrito con sangre y seguirá escribiéndose con sangre. Vamos a luchar dejando nuestras vidas”, respondía la protagonista en una entrevista posterior, publicada por el autor en formato e-book), Sofía Gática, parte de esa Argentina que desterró a Monsanto, lo tiene claro: “Hemos ganado una pequeña batalla porque Monsanto está aislado en distintas partes del país. Vamos a seguir ahí, dándoles batalla y resistiendo”.

La dueña de las semillas

Monsanto ya no es sólo una empresa. Atrás quedaron sus inicios, allá por el arranque del siglo XX, en los que producía sacarina para Coca-Cola. Ahora es una transnacional con pies, dedos, garras, manos y tentáculos en casi cada esquina del globo, aunque sus principales mercados son Estados Unidos, Brasil, Argentina y Canadá. La producción de semillas transgénicas y el herbicida glisofato comercializado bajo la marca Roundup son dos de sus principales negocios, que la convierten prácticamente en dueña de la agricultura mundial.

Sobre todo tras su reciente fusión con Bayern, otra de las agroquímicas más grandes del mundo. “Con la transacción se fusionan dos negocios diferentes pero altamente complementarios. El negocio conjunto sacará partido del liderazgo de Monsanto en el ámbito de semillas y (…) por una parte, y del amplio abanico de productos de protección de cultivos de Bayern (…)  por la otra”, decía la compañía.

La sospecha siempre está detrás de cualquier acción de Monsanto, tanto por los temores hacia los organismos modificados genéticamente (OMG), como por las investigaciones que han sufrido varios de sus productos (la controversia sobre el glisofato es muy alta y ha sido prohibido su uso en varios territorios), las condenas por soborno en Indonesia, la venta de productos tóxicos o por el oligopolio que ejerce sobre la alimentación.

Y las resistencias también se multiplican. El pasado mes de octubre La Haya acogió en el Tribunal Internacional Monsanto, una “iniciativa de la sociedad civil para que Monsanto se responsabilice por violaciones a derechos humanos, crímenes contra la humanidad y ecocidio”, a la que la transnacional respondió. La sentencia estará en abril de 2017.

 
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“Hoy No Circula” para todos los conductores de la CDMX y municipios del Estado de México

Esta restricción se aplicará en la ciudad de México y 18 municipios del Estado de México

La Comisión Ambiental de la Megalópolis anunció este miércoles que a partir del próximo 5 de abril del 2016 al 30 de junio del mismo año, se aplicará el programa Hoy No Circula en todos los vehículos sin importar el holograma; mientras que los vehículos con holograma de verificación “0” y “00” dejarán de circular el día que les corresponde de acuerdo con el color de calcomanía o terminación de placas. 

Esta restricción se aplicará en la ciudad de México y 18 municipios del Estado de México –Atizapán de Zaragoza, Coacalco de Berriozábal, Cuautitlán, Cuautitlán Izcalli, Chalco, Chicoloapan, Chimalhuacán, Ecatepec de Morelos, Huixquilucan, Ixtapaluca, Naucalpan de Juárez, Nezahualcóyotl, Nicolás Romero, La Paz, Tecámac, Tlalnepantla de Baz, Tultitlán, Valle de Chalco Solidaridad–. Estos cambios preven que cada día se reduzca no sólo la circulación de un millón de vehículos, también el fenómeno de La Niña, es decir la falta de humedad y una oleada de calor. 

En palabras de Martín Gutiérrez Lacayo, coordinador ejecutivo de la Comisión Ambiental de la Megalópolis, también se suprimirá la fase de precontingencia ambiental, y en su lugar se activará directamente la fase 1 de contingencia cuando los niveles de ozono y partículas suspendidas superen los 150 puntos e incluirá la restricción vehicular de placas privadas y federales. Mientras que la fase 2 se activará si los índices de contaminación superen los 200 puntos, para lo cual se prohibirá el tránsito al 50 por ciento del parque vehicular en al restringir el tránsito a vehículos con placas pares y nones, e incluso se contemplará la suspensión de clases. 

Al día de hoy hay millones de personas muriendo como víctimas de la contaminación. De acuerdo con un nuevo reporte de la Organización Mundial de la Salud, 7 millones de humanos murieron prematuramente en el 2012 como resultado de enfermedades causadas por la polución del aire: “Más específicamente, 1 de cada 8 muertes causada por la contaminación. La vasta mayoría fue del sureste de Asia y el oeste del Pacífico (China y las Filipinas).” Para más información, dale click aquí



11 grandes obstáculos para una buena calidad del aire en México

Más de 100 representantes de la academia, el gobierno y la sociedad civil, ubicaron las características que más impiden contar con aire limpio en las ciudades mexicanas

En México existe un sector de la población que está organizado y ha estando pujando por introducir una agenda ciudadana en el sector público. Un ejemplo de lo anterior son los más de 100 representantes de los sectores académico, privado, social y gubernamental que se reunieron en el evento Hacia ciudades saludables y competitivas: Moviéndose por un aire limpio, gracias a la organización de asociaciones como Transporte Sustentable (CTS EMBARQ México), el Colectivo Ecologista Jalisco (CEJ), El Poder del Consumidor, Fundación Tláloc, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y la Red por los Derechos de la Infancia en México (RE-DIM), para hacer propuestas para mejorar la calidad del aire de las ciudades del país.

Después de un nutrido diálogo entre especialistas, el principal obstáculo que ubicaron en México para mantener una calidad del aire adecuada fue en gran medida la contaminación emanada de los vehículos, en conjunción con la poca inversión por parte del gobierno en transporte público. 

Estos fueron los puntos más destacables que han impedido una buena calidad del aire:

• Hay una gran cantidad de vehículos en circulación y existen incentivos para que aumente el uso de automóviles, lo cual incrementa los congestionamientos y la contaminación.

• La falta de eficiencia, regulación e integración del transporte público no le permite posicionarse como una alternativa frente al vehículo privado.

• Los gobiernos locales no invierten en mejorar el transporte público y apoyar otras formas de movilidad.

• El subsidio a la gasolina incentiva el uso del vehículo privado y la ineficiencia de la flota en circulación (los fondos destinados al subsidio podrían ser destinados a la refinación de combustibles o a incentivar la compra de vehículos con mejores tecnologías).

• Es insuficiente la inversión en alternativas de movilidad sustentable y de diseño urbano; la población realiza largos traslados.

• La distribución de combustibles limpios es limitada.

• La falta de combustible de ultra bajo azufre (diésel) a nivel a nacional obstaculiza la entrada a México de vehículos pesados y ligeros, con tecnologías limpias para dicho combustible.

• Las condiciones de la estructura vial y la ineficiencia de la logística del transporte de carga ocasionan altos costos de operación.

• La renovación del parque automotor es lenta y los vehículos en circulación no tienen un mantenimiento adecuado.

• Se importan vehículos, desde Estados Unidos, que ya no cumplen con los estándares mínimos de verificación en su país de origen o en México.

• Se requieren mecanismos confiables de verificación vehicular para controlar las emisiones y garantizar la seguridad de los vehículos nacionales e importados.

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Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

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