¿Dónde se encuentra el primer centro de acopio de unicel en México?

Se trata de una start-up que se dedica a recolectar y reciclar poliestireno expandido, con el fin de buscar nuevos usos que faciliten el reuso del plástico.

Es muy común encontrar envases de unicel y bolsas de plástico a la hora de pedir servicio a domicilio o pedir comida para llevar,  que éstos terminen en el bote de la basura y eventualmente en el medio ambiente para desintegrarse entre 200 y 1 000 años después. Frente a esto, organizaciones internacionales y sitios ambientalistas han promovido campañas para reducir el uso de este tipo de productos; sin embargo, su consumo parece inevitable de vez en cuando…

Para reducir el impacto en el medio ambiente, el proyecto Rennueva de Hector Ortiz, estudiante en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México –UNAM–, ha desarrollado el primer centro de acopio de unicel en la Ciudad de México. Se trata de una start-up que se dedica a recolectar y reciclar poliestireno expandido, con el fin de buscar nuevos usos que faciliten el reuso del plástico. 

Dado que el unicel está hecho de petróleo, un recurso no renovable, no sólo implica una significativa contaminación que acelera el cambio climático, también un impacto en la salud de las personas ya que es un componente  tóxico y cancerígeno que se transmite hacia la comida. Además, en caso de no reciclarse, puede constituir un peligro para la biodiversidad animal tanto terrestre como marina, ya que lo ingieren al confundirlo con comida. 

Este nuevo proyecto quiere traer a la consciencia el impacto que genera nuestro estilo de vida. En palabras de Hector Ortiz, “No somos conscientes del costo que tiene la naturaleza para que podamos usar zapatos o platos desechables. Lo seguimos haciendo porque no queremos cambiar nuestro estilo de vida.”

Por ello, el reto de hacer una diferencia cultural implica desde el consumo del unicel hasta el método de reciclaje que faciliten un mejor uso del producto. Rennueva comenzará a recolectar el unicel a partir de diciembre para reducir el volumen de residuos que generan los capitalinos en las fiestas decembrinas. El centro de acopio y transformación tiene la capacidad de 4 toneladas mensuales. 

¿Dónde se encuentra en el centro de acopio? Mimosas 63, Santa María Insurgentes, Cuauhtémoc. De lunes a viernes de 10 a 16 horas. 



Aves de la CDMX comienzan a usar colillas de cigarros en sus nidos

Los científicos suponen que esto se debe a que la nicotina posee propiedades antiparásitas.

Si bien los cigarros no son una herramienta saludable para el ser humano ni el medio ambiente, la vida salvaje ha comenzado a reutilizar las colillas que encuentra en las calles como mecanismo de defensa. De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad Nacional Autónoma de México –UNAM–, las aves urbanas usan estos restos del cigarro como una “bomba” protectora contra insectos y pestes que puedan acercarse a sus nidos. 

Inteligencia o supervivencia, los pinzones Carpodacus mexicanus han empezado a agregar colillas de cigarro para protegerse en contra de las garrapatas, las cuales tienden a succionar sangre e incluso comerse las plumas de sus crías. De modo que al notar que estos parásitos se mantenían a distancia ante las colillas, las aves decidieron colocar las colillas en sus nidos. 

Los científicos suponen que esto se debe a que la nicotina posee propiedades antiparásitas, de lo contrario no hay razones sustentables para que las aves adquieran conductas distintas a su cotidianidad. Para asegurarse de su hipótesis, investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México –UNAM– comenzaron a analizar el comportamiento de 32 pinzones en donde la peste de garrapatas estaría controlada. e

De acuerdo con Constantino Macías García, líder de la investigación, los padres pinzones suelen agregar fibras de las colillas de cigarro a sus nidos cuando éste contiene garrapatas. Sin embargo, este mecanismo de defensa no es del todo positivo: “Las colillas causan daño genético a los pinzones, pues interfieren con la división celular, lo cual pudimos notar al analizar sus células rojas.” De modo que las aves en la Ciudad de México continúan estando bajo un riesgo en un periodo a largo plazo. 



Oaxaqueño tiene un plan para salvar a las abejas de su extinción

A lo largo de sus estudios, ha descubierto que son algunos hongos, ácaros y el neoniconitoide –químico de los pesticidas– que promueven el debilitamiento de las abejas.

Siendo tan sólo un adolescente, el actual doctor oaxaqueño Ernesto Guzmán-Novoa, supo que las abejas eran seres vivos cuya importancia trasciende fronteras nacionales o culturales. A él no sólo le gustaba la miel que estos polinizadores realizan, también la precisión que tienen para desarrollar sus hogares y organizar sus poblaciones. Por esta razón, 30 años más tarde y sabiendo que la población de las abejas se encuentra en peligro de extinción, Guzmán-Novoa decidió encontrar una manera de salvarlas. 

Ahora el mexicano es el líder del Centro de Investigación de la abeja melífera de la Universidad de Ontario, en la cual se investigan las principales causas que empeoran la salud de las abejas. A lo largo de sus estudios, ha descubierto que son algunos hongos, ácaros y el neoniconitoide –químico de los pesticidas– que promueven el debilitamiento de las abejas. En otros artículos en Ecoosfera hemos hablado al respecto de cómo se busca reducir el consumo y el uso de estos químicos tóxicos en el mercado agroquímico –las cuales poseen unas ganancias de 200 miles de millones de euros–, sin embargo empresas como Monsanto y Pfeizer han salteado los juicios pese a la mayoría de los esfuerzos. 

 

En los últimos años Guzmán-Novoa se ha dedicado a denunciar las compañías argoquímicas, gobiernos e incluso granjeros convencionales que, defendiendo a los pesticidas por interés económicos. Sin embargo, el ambientalista no se da por vencido: “Tenemos partes del puzzle, pero todavía no tenemos la imagen completa de lo que causa la muerte de las abejas.” Y paso a paso, resguardado en la provincia de Ontario, Canadá, está buscando la manera de prohibir este tipo de pesticidas que obligue a los granjeros a rendir cuentas si los usan a partir del 2017. En caso de lo contrario, advierte Guzmán-Novoa, esto pondrá en riesgo la seguridad de las cosechas, “ya que uno de cada tres alimentos que consumimos dependen de la polinización de estos pequeños animales. O lo que es lo mismo: más de 500 miles de millones de euros por año.”



Este proyecto mexicano convertirá el sucio unicel en otras sustancias

Kitcel elaborará barniz para madera, pegamento y pinturas orgánicas, entre otros productos

El unicel, también conocido como poliestireno expandido, es un material de plástico espumado empleado como un desechable. Una de sus virtudes, que hace que sea tan usado en el mundo, es que no se pudre y no se enmohece, por ser un sustrato no nutritivo para los microorganismos. Sin embargo, puede tardar hasta 500 años en desintegrarse e incluso, para crearlo, se generan gases clorofluorocarbonados que destruyen la capa de ozono. 

En México son producidas hasta 60 mil toneladas de unicel al año. Por ello, la mexicana  Marissa Cuevas Flores ha creado el proyecto Reutilizadora de Unicel/Kitcel, una empresa que convierte el unicel en otros productos como barniz para madera, pegamento y pinturas orgánicas, entre otros. 

Antes, un par de mexicanos ya habían creado la primera máquina recicladora de unicel, para convertirlo en productos de plástico. Ahora Kitcel es un proyecto en marcha que está creciendo para conseguir dos objetivos: reunir el unicel que suele desperdiciarse y aprovecharlo como otros materiales, por cierto, 100% orgánicos. 

Los pasos para la reutilización del unicel son el acopio del material, un proceso de purificación para eliminar restos de comida, tierra, etc.; después el unicel se somete a solventes de origen natural, los cuales disuelven el material y liberan burbujas de aire. Posteriormente se adecua la viscosidad, la fracción de sólidos y el tiempo de secado con otros solventes igualmente de origen natural, extraídos de plantas, árboles y frutas.

El primer producto Kitcel que está siendo elaborado es un barniz que sella, protege la madera y le da un acabado natural, ya sea brilloso o mate. Por cada 500kg de barniz se reducen 412,5kg de CO2 equivalente.

Para crecer el proyecto se ha subido esta iniciativa a Fondeadora, un sitio parecido a Kickstarter, donde se recaban recursos de donadores para expandir o iniciar proyectos. Además de recaudar recursos para hacer más grande el proyecto, también se está publicitando el sitio donde se acopian los residuos de unicel en el DF. Se trata de una iniciativa que busca también aumentar la cultura sobre el emprendedurismo verde, es decir, todas estas nuevas empresas que tienen un gran potencial y cuyo mercado aún no está delineado: la imaginación es el límite. 

 



25 formas de reciclar una tarima de madera y convertirlas en muebles para el hogar

EL ingenio y la imaginación nos llevan a crear objetos sorprendentes, en esta ocasión recolectamos formas de reciclar pallet´s de madera y hacer muebles para tu casa, económicos y bonitos.

Muchas personas hemos utilizado o visto por lo menos estas bases de madera, pero nunca nos imaginamos que estos objetos podrían formar parte de la decoración de nuestro hogar.

La madera es un recurso natural no renovable, por lo que tenemos que cuidar la tala desmedida de árboles, y si tienes pensado comprar una mesa, un sillón o  algún otro mueble para tu casa, qué mejor que reciclar esta paletas. Verás que su aspecto algo frío y simple se puede convertir en un increíble aditamento hogareño que sorprenderá a tus vistas, además de ayudar a que el planeta siga siendo verde.

A continuación 25 ejemplos de paletas de madera que se convirtieron en artículos para el hogar.

Si quieres conocer más formas de utilizar estas tarimas de madera sigue este enlace.

 



La UNAM promueve programa para reciclar unicel

El presidente de la Sociedad de Energía y Medio Ambiente (SOEMA) de la Facultad de Ingeniería (FI) de la UNAM, menciona que este proyecto será apoyado por la empresa privada Dart, especialista en reciclaje de unicel.

La Universidad Autónoma de México (UNAM) desarrolló un programa para reciclar productos hechos con poliestireno expandido (unicel), convirtiéndose en la primera institución en Latinoamérica en promover iniciativas de este tipo.

El presidente de la Sociedad de Energía y Medio Ambiente (SOEMA) de la Facultad de Ingeniería (FI) de la UNAM, menciona que este proyecto será apoyado por la empresa privada Dart, especialista en reciclaje de unicel.

El programa empezó a funcionar en las instalaciones de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, donde se instalaron contenedores para que la comunidad deposite vasos, envolturas o cualquier cosa que contenga unicel. Después los productos se llevaran a la planta de la empresa Dart para reciclarlos.

El proceso consiste en calentar los productos para obtener el poliestireno. Al enfriarse se obtienen bloques que se trituran en forma de tiras del grosor de un espagueti, que posteriormente se emplean para fabricar otros objetos de plástico como macetas, teclados, marcos para fotografías, cajas para CD y carcasas de teléfonos móviles.

Mientras los países desarrollados reciclan entre 35 y 60% de la basura que generan, en México apenas se reutiliza el 12%, de acuerdo con datos de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Ese porcentaje resulta alarmante si se considera la cantidad de basura plástica generada en el país: alrededor de 3.8 millones de toneladas, según cálculos de la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC).

El director de la SOEMA, Jorge Luis Hinojosa Magaña  menciona que el programa de acopio de unicel para su reciclaje, que inició únicamente en la FI, tiene como objetivo extenderse por todo el campus universitario.

[CNN]

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