Close

¿Control de natalidad, medidas para proteger al medio ambiente?

En los últimos dos siglos, la población mundial ha pasado de los 1 000 millones de habitantes en 1800 a más de 6 000 millones en 2000; y de 7 000 millones en 2011 a 7 400 millones en 2016. Esta desmesurada expansión población ha provocado que no sólo los recursos naturales de los cuales dependemos disminuyan frente a la recurrente demanda de un mejor –y más costoso– estilo de vida, también que la huella ecológica –traducido en comida, agua, electricidad y desperdicios– incremente en el planeta. De modo que crear un equilibrio entre la protección de los recursos naturales y la cada vez más exigente calidad de vida, se ha vuelto un objetivo realmente difícil de alcanzar. 

Frente a esto, Simon Ross, el jefe ejecutivo de la ONG Population Matters enfocada en el crecimiento población y la sostenibilidad ambiental, considera la importancia de retomar el control de natalidad como método para el cuidado del medio ambiente y de nuestros hijos. De hecho, se aventura Ross a afirmar, estar sin hijos puede hacer más por el medio ambiente que cualquier otra campaña ambientalista: se reduce el consumo de electricidad, recursos naturales finitos como el agua, y desperdicios, así como se ayuda a mantener los ecosistemas en los cuales habitamos y depende nuestra existencia. 

Si bien culturalmente se espera una pareja tenga hijos en la tercera década de la vida, actualmente numerosas personas están retando esta creencia y costumbre al decidir no tener hijos. En palabras de Ross, “Por supuesto que tener una familia siempre será una parte central en la vida de muchos. Las personas que deseen tener hijos pero no pueden, necesitan nuestra empatía y apoyo. Pero la sociedad debería también reconocer a aquellos que eligen no tener hijos y están haciendo una contribución valiosa para un futuro ecológico y sostenible.”

Además, agrega, “[n]uestros números se han multiplicado en los últimos 50 años, transformando a la Tierra en una bomba de tiempo. El cambio climático es uno de los síntomas devastadores de este fenómeno. El crecimiento poblacional ha incrementado el número de emisiones de carbón, empobrecido a las víctimas del cambio climático, impedido la mitigación y la adaptación.” Y es que, más allá de la inestabilidad política y el conflicto civil, se espera que la respuesta global para enfrentar un estilo de vida industrial pueda brindar apoyo al planeta en el que se vive. 

Para Ross es entonces indispensable retomar el tabú de vivir sin hijos con el fin de reabrir el debate sobre el crecimiento poblacional y la sostenabilidad ecológica, y así educar a los jóvenes para que implementar una tendencia de consumo consciente, mejorar la planificación familiar, la educación sexual y los derechos de la mujer. 

Ver Más
Close