¿Cuál es el impacto ambiental del Comité Comunitarios de la Cruzada contra el Hambre?

Merino (2008) afirma que las políticas públicas son parte de su tiempo histórico, de su entorno institucional y de las redes sociales en las que están inscritas.

Autora: Roxana Ruiz Buendía 

A pesar de que por años el Gobierno ha invertido cuantiosos recursos para atender el problema de la pobreza alimentaria del país, en México siguen habiendo millones de personas que padecen hambre (DOF, 2013-1). En la actualidad aproximadamente cinco de cada diez mexicanos viven en condiciones de pobreza, y de ellos uno en pobreza extrema. Esto quiere decir que cerca del 10% de la población total del país tiene tres o más carencias sociales: ingreso, acceso a alimentación, rezago educativo, acceso a servicios de salud, acceso a seguridad social, acceso a servicios básicos en la vivienda, y calidad y espacios de la vivienda (CONEVAL, 2014).

En el 2013 comenzó a implementarse la Cruzada contra el Hambre, programa social diseñado para erradicar el hambre con el trabajo conjunto del Estado mexicano y la comunidad afectada. Sin embargo a poco más de dos años y medio de su arranque la participación “integral” planteada en el decreto del programa no se ha concretado. Cejudo y Michel (2015) reportan que los Comités Comunitarios (CC) enfrentan limitantes para transmitir la información que generan a los Comités Estatales Intersecretariales (CEI), mientras que el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (2015) (CONEVAL) afirma que aunque los CC establecen las necesidades prioritarias de la comunidad, “la entrega de apoyos está basada en la oferta disponible de los programas, y no en la demanda identificada a través de los propios CC […]”.

Bajo el supuesto que el éxito de la CH depende de la interacción entre Estado y población afectada y que ésta se da a través de un proceso participativo integral, los problemas citados en los párrafos anteriores llevan a cuestionar, primero, ¿cuáles son los mecanismos de transmisión de información entre los CC y los CEI? y segundo, ¿se está realizando un proceso participativo integral aun cuando la entrega de apoyos no se basa en las necesidades priorizadas por los CC? En este ensayo intento responder a estas preguntas por medio del análisis de la normativa que rige a las figuras mencionadas así como de textos académicos sobre el diseño de políticas públicas.

Se dice que la Cruzada es un proceso participativo que conjunta esfuerzos y recursos de los tres órdenes de gobierno, de instituciones internacionales y de sectores público, social y privado para combatir el hambre (DOF, 2013-1). La coordinación de las dependencias de gobierno, entre ellas, y con el sector social se realiza a través de grupos de trabajo avocados a cumplir con los objetivos de la CH a distintas escalas (Tabla 1). En el caso particular del sector comunitario, éste se organiza en los denominados CC.comite de hambre biodiversidad

Los CC están compuestos por los beneficiarios de los programas sociales incluidos en la CH y la comunidad en general. De acuerdo con los lineamientos de sus funciones los Comités están organizados y capacitados para ser las instancias ciudadanas que se articulan con los tres órdenes de gobierno en los procesos de planeación, ejecución, seguimiento y evaluación de las obras y acciones de gobierno para erradicar el hambre (DOF, 2013-2). Por ejemplo, los CC deben detectar y priorizar las necesidades de la comunidad y entregan la información a los CEI para que estos elaboren los Programas Estatal de Trabajo de la Cruzada (PETC) (Cejudo y Michel, 2015).

Sin embargo en los lineamientos de organización y funcionamiento de los CC no se establecen con claridad los mecanismos de comunicación entre estos y el CEI para la elaboración de los PETC. Lo más relacionado al tema es la sexta función de los CC: “Establecer los mecanismos de corresponsabilidad entre la comunidad y los tres órdenes de gobierno” (DOF-2, 2013). Mientras que el lineamiento básico de los CEI dicta que estos tienen por función elaborar los PETC pero no determina las vías por las cuales se incluirán en ellos la información generada por las comunidades (SINHAMBRE, 2013).

En el portal sinhambre.gob.mx (2016) se documenta la constante participación de los beneficiarios en la implementación de los programas sociales y se cuantifican más de 180 mil Certificaciones de Criterios de Atención en el Marco de la Cruzada contra el Hambre, indicadores que registran el desarrollo de mecanismos para alcanzar los propósitos de la CH (SEDESOL, 2013). Esto permite afirmar que los habitantes de las localidades a las que llega la Cruzada se involucran en la ejecución, evaluación y seguimiento de los programas sociales implementados. Pero ni este portal ni el reporte de los resultados intermedios de la CH elaborado por el CONEVAL evidencian la inclusión de las problemáticas priorizadas por las comunidades en los PETC.

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Pareciera que la CH no logra sobrepasar uno de los desafíos de implementación que las estrategia de coordinación suelen enfrentar: incorporar la información recabada en la operación de los programas en la toma de decisiones en una lógica integral (Cejudo y Michel, 2015). Esto a pesar de contar ciertas condiciones “ideales” para la participación ciudadana en la toma de decisiones, por ejemplo, según Irving y Stansbury (2004) cuando hay interés ciudadano por participar en los proyectos de beneficio comunitario, cuando los participantes no están geográficamente dispersos, cuando las comunidades son homogéneas, cuando los representantes comunitarios influyentes están dispuestos a servir como representantes y cuando los temas no requieren que los representantes dominen información técnica compleja.

Estudiosos de las políticas públicas actuales sostienen que la atención de problemas inmersos en sistemas complejos y adaptativos, como el hambre, deben ser encarados con políticas que a su vez sean complejas y adaptativas (Bankes, 2000 en Swanson et al., 2009). Considero que la Cruzada contra el Hambre es un gran esfuerzo para combatir un problema complejo a través de un proceso integral, pero no se está respetando a cabalidad el sistema de valores utilizado para las soluciones propuestas en el “campo de batalla” –a lo que Merino (2008) se refiere como la implementación de las políticas públicas–.

Merino (2008) afirma que las políticas públicas son parte de su tiempo histórico, de su entorno institucional y de las redes sociales en las que están inscritas. Si en el diseño de la CH no se establecen los mecanismos de comunicación CC-CEI y tampoco cuenta con la flexibilidad suficiente para que los problemas identificados por los CC sean atendidos en el orden de prioridad que estos proponen, más vale admitir que el programa está circunscrito a condicionantes institucionales que lo obligan a atender los problemas conforme la disponibilidad de los programas sociales. Por lo cual no se podría afirmar que la CH permite que la comunidad participe en todos sus procesos.

Es imperativo que la participación comunitaria, en su escala más local, no se constriña a la ejecución y evaluación de los programas sociales previamente definidos para implementarse en las comunidades. De acuerdo con Swanson et al. (2009) para que esto suceda se deberán facilitar la auto-organización social y la descentralización de la toma de decisiones puesto que son condiciones necesarias para transitar hacia una política adaptativa capaz de ejecutarse bajo condiciones complejas, dinámicas e inciertas. Una primer propuesta que surge de este análisis es exigir la exposición, clara, de los mecanismos mínimos indispensables

para entablar comunicación entre los CC y los CEI, en el portal SINHAMBRE, así como en los lineamientos básicos de funcionamiento de dichos comités.

Bibliografía

Cejudo, G. M., & Michel, C. L. (2015). Resolviendo problemas sociales complejos mediante la integración de políticas. El caso de la Cruzada NAcional contra el Hambre en México. Revista del CLAD Reforma y Democracia (63), 33-64.

Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social. (s.f.). Medición de la Pobreza. Recuperado el 16 de agosto de 2016, de Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social: http://www.coneval.org.mx/Medicion/Paginas/PobrezaInicio.aspx

Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social. (2015). Resultados Intermedios de la Cruzada Nacional contra el Hambre. Distrito Federal.

Diario Oficial de la Federación. (04 de julio de 2013-2). Lineamientos de organización y funcionamiento de los Comités Comunitarios de la Cruzada contra el Hambre y de los Programas Sociales Federales , 14. Distrito Federal, México.

Diario Oficial de la Federación. (22 de enero de 2013-1). Decreto por el que se establece el Sistema Nacional contra el Hambre. 17. Distrito Federal, México.

Irving, R. A., & Stansbury, J. (2004). Citizen participation in decision making: is it worth the effort? Public Administration Review , 64 (1), 55-65.

Merino, M. (2008). La importancia de la ética en el análisis de las políticas públicas. Revista del CLAD Reforma y Democracia (41).

SEDESOL. (2013). Segundo Informe Trimestral de Actividades de la Comisión Intersecretarial para la Instrumentación de la Cruzada contra el Hambre. Recuperado el 18 de agosto de 2016, de Secretaría de Desarrollo Social: http://www.sedesol.gob.mx/work/models/SEDESOL/Transparencia/ComisionIntersecretarialCNCH/Segundo_Informe_Trimestral.pdf

SINHAMBRE. (2013). Comités Estatales Intersecretariales: lineamientos básicos. Recuperado el 18 de agosto de 2016, de SINHAMBRE: http://sinhambre.gob.mx/wp-content/uploads/2014/02/11_LINEAMIENTOS_BASICOS_DE_LOS_COMITES_ESTATALES_INTERSECRETARIALES.pdf

SINHAMBRE. (2016). “Noticias” y “Mapa”. Recuperado el 18 de agosto de 2016, de SINHAMBRE: http://sinhambre.gob.mx

Swanson, D., Barg, S., Tyler, S., Venema, H. D., Tomar, S., Bhadwal, S., y otros. (2009). Seven Guidelines for Policy-making in an Uncertain World. En D. Swanson, & S. Bhadwal (Edits.), Creating Adaptative Policies. A Guide for Policy-making in an Uncertain World (pág. 168). Nueva Deli, India: International Institute for Sustainable Development, The Energy and Resources Institute y International Development Research Center.



Los arrecifes de coral podrían desaparecer si no se actúa contra el calentamiento global

La extinción de los arrecifes, principalmente los de las 29 áreas de arrecifes Patrimonio Mundial, comenzará –y en algunos casos continurá– con una decoloración grave por década

Una de las principales consecuencias del calentamiento global se encuentra en las profundidades del mar, en los arrecifes de coral que se encuentran alrededor del mundo. Actualmente los arrecifes de coral, tanto los de la Gran Barrera australiana como los de Seychelles en las costas orientales de África, están en peligro de desaparecer por completo. De acuerdo con un estudio publicado por la UNESCO, esta extinción tendrá lugara mediados del siglo, y podrá revertirse a menos que se reduzcan en cantidades suficientes las emisiones de carbono para disminuir los efectos del calentamiento global sobre los océanos. 

La extinción de los arrecifes, principalmente los de las 29 áreas de arrecifes Patrimonio Mundial, comenzará –y en algunos casos continurá– con una decoloración grave por década, dejando en vulnerabilidad a todos los sistemas de arrecifes del planeta. De acuerdo con la UNESCO, esto “matará rápidamente a la mayoría de los corales presentes e impedirá una reproducción exitosa, necesaria para la recuperación de los corales.” Se trata de una situación que, en palabras del expero en arrecifes de la Administración Nacional Océanica y Atmosférica –NOAA, por sus siglas en inglés– y autor principal del informe, Mark Eakin, “Hemos llegado al punto en el que actuar es algo esencial. Es urgente.”

 

 

Los arrecifes, también denominados como selvas tropicales de los océanos, ocupran menos de 1 por ciento del lecho océanico, sin embargo fungen como hábitat para más de un millón de especies y 1/4 de los peces del planeta. Además que fungen como protectores de las costas contra la erosión provocada por las tormentas tropicales y el aumento del nivel del mar. De modo que, según Ruth Gates, directora del Instituto hawaiiano de biología marina en Kaneohe, Hawái, “Es terrorífico pensar en las repercursiones de la pérdida a gran escala y a nivel global de los arrecifes. La reducción de los suministros de alimentos, la falta de protección en las costas a medida que los arrecifes desaparecen y la erosión del suelo subsiguiente harán que algunos lugares sean inhabitables y que las personas se vean obligadas a desplazarse. Por no mencionar la desaparición del turismo relacionado con los arrecifes.”

De modo que los especialistas consideran alarmante que en los últimos tres años, 25 arrecifes –3/4 de los sistemas de los arrecifes del mundo– han experimentado fenómenos de blanqueo cada vez más graves. Por ejemplo, la Gran Barrera de Coral ha sufrido un blanqueo grave que ha marcado significativamente la biodiversidad de la región, así como las Seychelles, en Nueva Caledonia, afectando a Australia, Hawai y Flórida. Además, algunas personas ya están viviendo las consecuencias, cada vez más graves del blanqueamiento: “En las ilsas de baja altura como Kiribati, una serie de 33 atolones de coral en el océano Pacífico central, el agua salada ya ha inundado las fuentes potables de agua dulce. Las mareas cada vez más altas y los arrecifes que desaparecen están causando más marejadas ciclónicas. Pronto, la pérdida de coral, especialmente cuando se combina con la sobrepesca global, se traducirá en menos peces y en la falta de fuentes de proteína a nivel local. Se trata de problemas reales que está experimentando gente real. Esto está ocurriendo.”

Los investigadores de la UNESCO continúan alarmando al respecto, “incluso los modelos más rudimentarios de hace dos décadas predijeron el tipo de daño en los arrecifes que estamos presenciando en la actualidad. Si lo que proyectaron los modelos de entonces ha empezado a hacerse realidad, incluso con todos los problemas que tenían entonces deberíamos tener fe en la ciencia tras las proyecciones actuales. Y esas proyecciones dicen que si no actuamos, habrá muchos impactos graves.”

 

 

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Estos cómics te enseñarán la dolorosa realidad de la contaminación en las playas

La época de verano puede llegar a ser sumamente divertido para salir de vacaciones a la playa o lugares cercanos con cuerpos acuáticos; desgraciadamente también es un lapso de tiempo que alto riesgo para la belleza de la naturaleza

La contaminación del mar ha provocado la desaparición de nuestra biodiversidad marina. Frente a esta situación numerosas organizaciones ambientales busquen maneras de salvar al mundo; desde la integración de instituciones gubernamentales hasta la reeducación informativa en diferentes áreas de la educación pública. Sin embargo, ¿será suficiente?

La época de verano puede llegar a ser sumamente divertido para salir de vacaciones a la playa o lugares cercanos con cuerpos acuáticos; desgraciadamente también es un lapso de tiempo que alto riesgo para la belleza de la naturaleza, pues con la llegada de los turistas, permanece su presencia con bolsas y botellas de plástico, popotes, cepillos de dientes, hilo dental, colillas de cigarro, entre otras basuras. Sin darnos cuenta, todos estos elementos terminan cohabitando en zonas marinas, liberando toxinas que a su vez es consumido por animales marítimos y afectan al ecosistema. 

Como una manera de generar consciencia a las personas que salen de vacaciones a zonas marítimas y turísticas, el sitio web Undergroundcomic.com ha lanzado viñetas cómicas en torno a este tema; te las compartimos: 

 



10 alimentos que necesitas retirar de tu dieta a la brevedad

Comida chatarra o junk food son productos que si bien pueden poseer sabores adictivos, son en realidad nocivos y tóxicos en un periodo a mediano y largo plazo.

Comida chatarra o junk food son productos que si bien pueden poseer sabores adictivos, son en realidad nocivos y tóxicos en un periodo a mediano y largo plazo. En la mayoría de las ocasiones, este tipo de productos se relacionan con condiciones crónicas como enfermedades cardíacas, diabetes y cáncer. Conoce 10 de estos alimentos que será prudente evitar: 

– Carne roja. 

De acuerdo con el director médico de Metabolic Health and Weight Managment de Henry Ford Health, la carne no es rica sólo en proteína, también en grasa saturada que incrementa los niveles de colesterol LDL –el malo–. Se ha relacionado con enfermedades cardíacas, así como con impactos negativos en el medio ambiente. 

 

– Carnes procesadas; tales como salchichas, tocino, entre otros. 

Son alimentos altos en grasas saturadas y sodios, los cuales tienden a incrementar la presión cardíaca con implicaciones negativas en la salud. Además poseen un vínculo con la presencia de cáncer, principalmente de intestinos y vesícula. 

– Granos refinados. 

Pan blanco, arroz blanco, harina blanca, pasta, cereales para el desayuno. Estos granos pierden su calidad fibrosa y valor nutricional, facilitando el riesgo de diabetes. 

 

– Jugo de uvas. 

 

El consumo de este jugo puede ser contraproducente con el de ciertos medicamentos; tales como los ansiolíticos, reductores de presión, antihistamínicos, entre otros. Además es promotor de piedras en la vesícula.

– Bebidas azucaradas y grasosas. 

Frapuccinos, malteadas, lattes, etcétera. No sólo contienen altos niveles de grasa, también de químicos adictivos que provocan numerosos malestares en un mediano plazo. 

– Atún. 

Este tipo de pescado posee altos niveles de mercurio y contaminantes como PBC y dioxinas. 

 

 

 

– Dulces. 

No se trata de un malestar que pueda desarrollarse en los dientes, corazón y cintura, también puede impactar en la salud del sistema cardíaco. 

– Comida frita. 

Este tipo de alimentos pueden crear acrilamida, un componente considerado como cancerígeno según la Organización de la Salud Mundial –OMS–…

 



Esta pintura creará energía solar en casas y edificios

Entre los programas que actualmente se encuentran formándose son los páneles solares que dan vida a una nueva generación de energía mediante la pintura.

En los últimos años, la energía ecosustentable no se ha convertido en una herramienta indispensable para la la transición hacia un bienestar ecológica. Una manera de lograrlo es el desarrollo de dispositivos y tecnologías inovadoras. 

Entre los programas que actualmente se encuentran formándose son los páneles solares que dan vida a una nueva generación de energía mediante la pintura. Este proyecto ha estado a cargo de un grupo de investigadores de Royal Melbourne Institute of Technology –RMIT–, el cual creó una pintura que puede ser usada para generar energía limpia. 

La pintura combina óxido de titanio y sulfuro de molibdeno sintético, la cual actúa como gel sílice que encapsula con productos protectores  la humedad. De acuerdo con el reporte de RMIT, el material absorbe tanto energía solar como humedad en el aire, separándolo después en moléculas de oxígeno y nitrógeno y resguardando el hidrógeno para en células semejantes a un pánel solar para brindar energía a un vehículo. 

En palabras de Torben Daeneke, el investigador principal, “la simple adición de un nuevo material puede convertir una pared de ladrillos en energía y producción de combustible.” Pese que actualmente no está disponible para la venta al público, se espera que alcance un precio accesible para el uso cotidiano en una variedad de climas, ambientes y humedades: “Cualquier lugar que tenga vapor acuático en el aire, incluyendo las remotas áreas de cuerpos de agua para que se pueda producir combustible.”

Puede ser usada para cualquier tipo de superficie, permitiendo que se transforme la pared en una estructura de productora de energía. Se trata de una tecnología con una tendencia innovadora hacia el cuidado del medio ambiente y del bienestar de la humanidad. 

 



Ejidos y comunidades, conservadores rurales de la biodiversidad

Actualmente existe una serie de problemas que pone en riesgo la preservación de prácticas en las zonas rurales y por lo tanto la conservación de la biodiversidad.

México posee una ubicación latitudinal favorable donde se une la región neártica y neotropical, además de su historia geológica y la accidentada topografía que lo componen, se crearon las condiciones favorables para generar riqueza biológica la cual constituye los diferentes ecosistemas del país. La variedad de ecosistemas, orígenes, formas de vida y lenguas, se equiparan a una inagotable diversidad cultural, donde los recursos naturales son parte significativa como fuente de vida e identidad de muchos pueblos (Neyra y Durand, 1998; Navarrete, 2008)

La cultura y desarrollo de México ha hecho posible la subsistencia histórica de diversos grupos étnicos que dieron origen a los pueblos y comunidades que hoy en día conforman la República. De la superficie territorial del país, el 51% pertenece a núcleos agrarios lo cual quiere decir que más de la mitad del territorio está en manos de ejidos y comunidades. En dichos núcleos existen grandes riquezas naturales, se encuentra el 80% de los bosques y selvas, el 64% de la biodiversidad y las dos terceras partes de los litorales del país (CONABIO, 2000; Navarrete, 2008; SEDATU- RAN, 2012).

En este trabajo, se examina la relación hombre-naturaleza así como la problemática actual que pone en riesgo la preservación de prácticas de manejo de bajo impacto (conocimientos y prácticas ancestrales como ceremonias sagradas, cacería, pesca, cosecha, recolección, agricultura y prácticas forestales) en zonas rurales de México, y por lo tanto la conservación de la biodiversidad (CONABIO, 2000; Navarrete, 2008).

En comunidades indígenas del norte de México, hay periodos donde escasea el agua, lo cual hace prácticamente imposible la producción agrícola. Mantener a la comunidad implica buscar otros medios para obtener alimentos. El monte, como ellos le llaman, les provee de vestimenta, vivienda, plantas medicinales, especies que usan para ritos, frutos silvestres, animales que van desde mamíferos hasta insectos ricos en nutrientes y leña, la principal fuente de energía de los fogones, donde cocinan sus alimentos (Loa et al., 1998; Navarrete 2008; CONABIO, 2009).

Actualmente existe una serie de problemas que pone en riesgo la preservación de prácticas en las zonas rurales y por lo tanto la conservación de la biodiversidad. En 1992 con el tratado de libre comercio (TLC) y la nueva reforma (artículo 27 constitucional), se le puso fin al reparto de tierras ejidales, además de dar paso para asociarse con el Estado y con terceros, permite que la tierra ejidal sea vendida, rentada y/o explotada. Aunado a esto, la aprobación de la Contrarreforma Indígena en 2001 negó el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y el control sobre su territorio, a pesar de la firma de los Acuerdos de San Andrés y proceso de organización y movilización social como la Marcha del Color de la Tierra en 2001 (Navarro, 2013).

indigenas biodiversidad

El modelo de desarrollo adoptado por el país (1940; modelo de sustitución de importaciones, 1964, modelo de desarrollo estabilizador, y el actual modelo neoliberal de 1984), se caracteriza por haber privilegiado el crecimiento industrial y urbano a costa del desarrollo en el campo. El capitalismo comercial produjo la extracción y saqueo de los recursos; inversionistas pueden explotar las tierras, sin tener que comprarlas, se ha ignorado la realidad de un entorno ecológico diversificado y complejo. Mientras tanto la producción y los recursos atienden las necesidades del mercado mundial, y no en función de productores locales (Herzer et al., 1977; Loa y Durand, 1998; CCI, 2009; Navarro, 2013).

Entre las consecuencias del ya mencionado modelo de desarrollo, millones de familias campesinas han sido forzadas a abandonar su tierra de cultivo debido a usurpaciones de tierra propiciadas por políticas nacionales o fuerzas militares (muchas ocasiones con la finalidad del establecimiento de un megaproyecto). Se han visto en la necesidad de venderlas o rentarlas (CCI, 2009; Navarro, 2013). En busca de una mejor calidad de vida, la población rural migra a zonas urbanas. Hace 60 años más del 50% de la población del país vivía en el campo, para el 2010, la cifra se redujo a 22% (INEGI, 2010).

“La ciudad constituye una concentración desigual, el acceso a servicios y a beneficios del desarrollo está marcado por la posesión diferenciada de capitales de sus pobladores”. En este punto, los campesinos que recién se incorporan poseen en todos los campos capitales económico, social, simbólico y cultural muy restringidos para las pautas del mercado global, por consiguiente su incorporación a todos los beneficios del desarrollo es limitada (Ortega, 2013).

agricultura pueblos indigenas

Dentro de toda la problemática que se genera vemos un impacto en la vida económica y social de las y los campesinos, ligado con la devastación de la biodiversidad. El crecimiento industrial y la necesidad económica y de supervivencia de los pobladores rurales trae consecuencias sobre los recursos: suelos erosionados, cambio de usos de suelo, aprovechamiento irracional de los
recursos naturales, modificación de paisajes, y en general desequilibrio en los ecosistemas.

Las áreas naturales protegidas en México no son suficientes para la conservación de los recursos, actualmente solo el 13% del territorio está bajo alguna categoría de conservación (CONABIO, 2000). La participación de los pobladores rurales es fundamental en el manejo y conservación de los recursos.

En la comunidad indígena de San Juan Nuevo, en el estado de Michoacán, las y los pobladores manejan una empresa comunal certificada y toda su cadena productiva; la conservación y el aprovechamiento sostenible van de la mano con el desarrollo de la comunidad (Cortéz et al., 2001). Otro caso exitoso es el de la sierra Mixe de Oaxaca donde las principales actividades económicas de la comunidad son la producción forestal maderable, y no maderable, agricultura de básicos y la ganadería, que se complementan con actividades como la floricultura, la acuacultura, la extracción de leña, mientras que algunas familias se encargan de ofrecer servicios de ecoturismo y alimentación para los turistas o paseantes (Anta et al., s.f)

Es necesario rescatar los conocimientos tradicionales de los actores locales para generar estrategias y metodologías que ayuden a la participación social y al desarrollo responsable de las comunidades, de tal manera que se fortalezcan las capacidades y conjuntamente contribuir a la recuperación y conservación de los recursos.

Autora: Diana Lizett Corona Mora

Bibliografía

Anta F. S. (s.f). El Manejo Forestal de la Empresa Comunitaria de Santa Catarina Ixtepeji, Oaxaca, México. The Rights and Resources Initiative. p 19.

CCI- Comisión Coordinadora Internacional de la Vía Campesina. (2009). Declaración
de
los
Derechos
de
las
Campesinas
y
Campesino. Movimiento campesino internacional. p 14.

CONABIO – Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. (2000). Estrategia nacional sobre biodiversidad de México. México. p 103.

Cortéz G, Velázquez A, Bocco G, Fregoso A. (2001). El enfoque de paisaje en el manejo forestal de la comunidad indígena de Nuevo San Juan Parangaricutiro, Michoacán, México. Investigaciones Geográficas. Pp 58-77.

Herzer H., Sojoy J., Prudkin N., y Helguera L. (1977). La relación entre el hombre y los recursos naturales: Algunas consideraciones teóricas acerca del medio ambiente en América Latina. pp. 206- 220.

INEGI- Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática. (2010). Población rural y urbana, [documento en línea], sitio electrónico del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, [consultado el 14/10/2016], disponible en: < http://cuentame.inegi.org.mx/poblacion/rur _urb. aspx?tema=P>

Loa E. y Durand L. (1998). Hacia la estrategia mexicana de biodiversidad. En: la diversidad biológica de México: Estudio de país. CONABIO. México. Pp 287-293.

Loa E., Cervantes M., Durand L., y Peña A. (1998). Uso de la biodiversidad. En: la diversidad biológica de México: Estudio de país. CONABIO. México. Pp 103-157

Navarrete L. F. (2008). Los pueblos indígenas del México. CDI. México. p 141.

Navarro L. M. (2013) Las luchas indígenas y campesinas contra el despojo capitalista en México: subjetividades políticas en la defensa y gestión de los bienes comunes naturales. Boletìn Onteaiken No 15. Pp 71- 84.

Neyra L. y Durand L. 1998. Biodiversidad. En: la diversidad biológica de México: Estudio de país. CONABIO. México. pp 61- 103.

Ortega T. M.J. (2013). Ortega T. M J. 2013. La migración del campo a las ciudades. La pobreza de la colonia Alemán en Xalapa, México. Revista internacional de estudios migratorios. Vol 3(1):61-90.

SEDATU- RAN. Secretaria de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano, Registro Agrario Nacional. (2012). El 51% del territorio nacional es propiedad social. Boletín No.8. México, D.F. p 1.

SEMARNAT- CONANP. Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales- Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. (2010). México, comprometido a incrementar la superficie de su territorio decretado como área protegida. Comunicado de prensa. p2. [Documento en línea], Comunicado de prensa. [Consultado el 14/10/2016], disponible en: < http://www.conanp.gob.mx/difusion/comunicado.php?id_subcontenido=145 >

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