¿Qué es una empresa de Economía Social y Solidaria?

Son organizaciones con un objetivo explícito de beneficio a la comunidad y al medio ambiente.

Es muy común revisar en los periódicos o noticiarios sobre la situación económica a nivel mundial y la diferencia que resulta de las clases sociales. Según el reporte de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe y la Organización Internacional del Trabajo (CEPAL/OIT) sobre la situación del trabajo en América Latina y el Caribe en 2016, expone escenarios donde las brechas económicas no se han reducido, sino al contrario, ya no distingue entre espacios rurales o urbanos pues las condiciones y generación de empleo es más limitado en cualquier ámbito ya sea público o privado.

Una de las razones que motiva esa desigualdad radica en el modelo económico que ha dominado en los últimos años y que ha promovido una acumulación progresiva, fundamentado en una riqueza focalizando el capital y dejando a un lado el sentido sostenible de las personas y el entorno.

Ante este escenario surge un modelo que propone una manera diferente de hacer economía, denominada “Economía Social” la cual busca priorizar la persona antes del capital, así como promover valores y principios como la democracia y la solidaridad a través del trabajo organizado. Esta corriente se remonta a mediados del siglo XIX. Los historiadores consideran que el primer ejemplo moderno de economía social fue la creación de la “Sociedad Equitativa de los Pioneros de Rochdale”, en Gran Bretaña (1844). Sin embargo, el concepto en sí ya se había difundido, poco antes, en Francia con Charles Dunoyer, quien publicó en 1830 su Nuevo Tratado de Economía Social.

Es así como nacen las “Empresas de Economía Social y Solidaria”, que en su mayoría recogen el concepto de las cooperativas como una figura legal representativa que poco a poco va cobrando más fuerza a nivel mundial. Tan solo a través del World Co-operative Monitor Project en 2013 mediante sus encuestas, muestran que existe una estimación de 1.926 cooperativas de 65 países, con una facturación total de 2,623.1 millones de dólares anuales, una verdadera fuente de ingresos en donde el fin es dignidad del colaborador además de incluir aspectos más amigables con el medio ambiente.

Pero entonces: ¿Qué es una empresa de Economía Social y Solidaria?

tosepan

Graciela Lara en el 2011 en su libro Gestión de empresas sociales, hace un recuento interesante sobre la evolución histórica del concepto donde cita a la European Research Network (EMES, 2008) la cual define a la empresa social como: Organizaciones con un objetivo explícito de beneficio a la comunidad, creadas por un grupo de ciudadanos y en las que el interés material de inversores capitalistas, se encuentra sujeto ciertos límites. Estas organizaciones dan un alto valor a su independencia, así como a la capacidad factual que poseen riesgos económicos en relación a una actividad económica sostenida.

También es interesante resaltar como Vázques-Maguirre, 2014, menciona que aun no existe un consenso sobre la definición de la empresa social, sin embargo, concluye que las empresas sociales ofrecen una solución sustentable que permite a la comunidad hacer uso de su autonomía, creatividad y solidaridad para afrontar las problemáticas que se presentan, entre las que se destacan las condiciones de exclusión y marginación en que se ven inmersas.

Con base al Instituto Nacional de la Economía Social (2013), existen entonces elementos que caracterizan a una empresa de economía social y que en el año de 1996, en la provincia de Quebéc, Canadá, se propusieron como un conjunto de principios que tienen en común todas las empresas de economía social a nivel mundial:

* El objetivo es servir a sus miembros o a la comunidad;

* La iniciativa económica es autónoma respecto al Estado;

* En sus estatutos y código de conducta, se establece un proceso democrático de toma de decisiones, lo que implica la necesaria participación de los trabajadores y usuarios;

* Se da prioridad a la gente y su trabajo por encima del capital en la distribución de los ingresos y excedentes;

* Sus actividades se basan en los principios de participación, empoderamiento, y en la responsabilidad individual y colectiva.

En el contexto mexicano, los instrumentos que norman la política en términos de economía social como La Ley de Economía Social y Solidaria, 2015, no definen claramente el concepto, pero si nombra a los grupos que en teoría están relacionados a la economía social, en donde incluyen a las organizaciones campesinas, ejidos y comunidades, cooperativas rurales, etc. Esta agrupación nos hace pensar la seria de agrupaciones que existen en México y que muy pocas asumen ese compromiso empresarial y más bien son creadas para bajar recursos gubernamentales y no realmente con un fin económico a largo plazo.

Dentro de estas agrupaciones hay ejemplos que llaman nuestra atención, desde cooperativas muy conocidas como: la Cooperativa La Cruz Azul, Sociedad Cooperativa Trabajadores de Pascual; y algunas otras de carácter más comunitario como La Unión de Cooperativas Tosepan, o como la Unión de

Comunidades Productoras Forestales Zapotecas y Chinantecas (UZACHI) entre otras.

Caso especial lo conforma La unión de Cooperativas Tosepan, ubicada en el municipio de Cuetzalan, del Progreso en el estado de Puebla, que cambió la forma de vida que tenían las comunidades indígenas Mexicas (mejor conocidas como nahuas) a lo largo de 39 años y que actualmente impulsa emprendimientos y proyectos de Economía Social. Desde 1997, cuando iniciaron con la primera cooperativa, han roto algunos paradigmas como: “Las personas indígenas no tienen la capacidad de pensar” “Las personas indígenas no pueden emprender negocios rentables” “Las personas pobres no ahorran” “Las personas pobres no tienen la cultura del pago”. A lo cual han conformado empresas con una visión diferente dentro del contexto regional constituyendo 8 cooperativas con diferentes iniciativas de negocio como: la comercialización; construcción; turismo; producción; salud; finanzas rurales; acopio y transformación del bambú, así como proyectos para el empoderamiento de la mujer, entre otras que se tienen proyectadas.

Por esta razón las empresas de economía social pudieran ser una alternativa a los modelos económicos vigentes, pues buscan armonizar elementos económicos, sociales y ambientales con un enfoque profundamente visionario donde:

* El fin es solventar necesidades a través de la oferta de productos y/o servicios que aporten valor.

* Generar empleos directos e indirectos con los proyectos emprendidos.

* Valorar a la persona por su trabajo y dignifican su esencia y su entorno.

* Propiciar la organización democrática donde cada socio tiene voz y voto.

* Conservar y respetar la naturaleza con una visión sostenible.

De esta manera las Empresas de Economía Social y Solidaria buscan abrirse camino como una alternativa viable y exitosa para mejorar las condiciones de vida abordando desde un enfoque más integral los retos de la pobreza en nuestro país así como el deterioro de nuestros ecosistemas, despertando la mentalidad emprendedora de las personas del ámbito rural y urbano.

Autores: 

Atzin Elihu Calvillo Arriola1

Efraín Martínez Bautista2

Alfonso Martínez Martínez3

 

Bibliografía

CEPAL/OIT, 2016. Coyuntura laboral en América Latina y el Caribe, mejoras recientes y brechas persistentes en el empleo rural. Mayo, 2016. No. 14. Desde: http://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—americas/—ro-lima/—sro-santiago/documents/publication/wcms_480311.pdf

Diario Oficial de la Federación. (2015) Ley de Economía Social y Solidaria Reglamentaria del párrafo octavo del artículo 25 de la constitución política de los estados unidos mexicanos, en lo referente al sector social de la economía. Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión.

EMES (2008). Las Empresas Sociales. Recuperado el 11 de abril de 2016, disponible en http://www.emes.net/index.php?id=386.

INAES, 2013. Diagnostico del programa de fomento a le economía social. Anexo 1 aproximación general al origen y evolución del concepto de economía social y el mundo. México, D.F.

International Co-operative Alliance. 2013. World Cooperative Monitor Project. http://monitor.coop

Vázquez-Maguirre, M., & Portales, L. (2014) La empresa social como detonadora de calidad de vida y desarrollo sustentable en comunidades rurales. Pensamiento & Gestión, (37), 255-284.



¿Cómo estás dispuesto a cambiar la realidad en la que vivimos?

Ser voluntario nos llama a querer cambiar al mundo, no escatimemos en la entrega y las ganas, son pautas que marcan la diferencia.

“De nada sirve al hombre lamentarse de los tiempos en que vive.

Lo único bueno que puede hacer es intentar mejorarlos.”

– Thomas Carlyle.

Todos los días somos testigos de crisis mundiales, nacionales, familiares, individuales. Muchas veces nos cuestionamos ¿cómo es que llegamos a esto? ¿en qué momento dejamos que las cosas se fueran en esta dirección? Todas estas preguntas podrían convertirse en una invitación hacia nosotros mismos de tomar acciones para cambiar esos escenarios; en una invitación a ser agentes de cambio en el mundo, es decir, en nuestras propias vidas.

Dar un paso al frente, estar dispuestos a entregarnos a una causa para realmente influir en la balanza. No hay que perder de vista que todo empieza por uno, querer ser parte de algo más grande. Es ahí donde es más visible el espíritu de los voluntarios quienes cuentan con la intención genuina de hacer algo más por todo lo que les rodea.

Ser voluntario nos llama a querer cambiar al mundo, no escatimemos en la entrega y las ganas, son pautas que marcan la diferencia. Por supuesto, que se debe de pensar de manera estratégica, de modo que las acciones que se realicen sean claras, contundentes y con impacto.

Existe un abanico inmenso de voluntariado. Seleccionar una causa puede ser complicado. Se puede determinar la causa en la que se quiere participar de acuerdo a los talentos que se poseen, de tal modo que se vuelve una experiencia gratificante y de suma relevancia de adquisición de aprendizajes. Teniendo presente que el potencial de cada persona y de cada proyecto con la finalidad de construir una nueva realidad.

Las opciones de voluntariado en el sector forestal son diversas, lo cual nos permite involucrarnos con diferentes causas. Por ejemplo, en Reforestamos México A.C. hay una oferta muy interesante ya que tienen diferentes planes para que personas con diferentes perfiles se puedan unir a la causa.

Sus proyectos están alineados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (OSD) para contribuir a la estrategia global, especializándose en el aseguramiento de los bosques para su desarrollo. Dependiendo de los perfiles y del avance de los proyectos se hacen las convocatorias, por lo cual las posibilidades de participación son muy altas. El objetivo es encontrar talento para acercar los bosques a las ciudades y viceversa; desde la analogía filosófica, hasta lo más tangible: la experiencia de las personas que viven tanto en los bosques como en las ciudades.

Como organización, trabajan para transformar la realidad económica, social y ambiental de la gente que vive en los bosques. El reto es: demostrar que los bosques son sinónimo de riqueza y bienestar. Razón que ilustra el gran empuje del voluntariado que promueve Reforestamos México, el talento al servicio de los bosques logrará que se transformen para ser competitivos, multiplicando su riqueza y conservando su biodiversidad.

Con esta propuesta podemos replantearnos la primera pregunta: ¿Cómo estás dispuesto a cambiar la realidad en la que vivimos?

Autora: Mariana Sordo Moro

Coordinación de Personal

Reforestamos México, A.C.



Sistema Trappist-1: los siete planetas descubiertos por la NASA (VIDEO)

Esta es la primera vez que astrónomos logran identificar un sistema solar similar al nuestro con siete planetas.

En una conferencia de prensa, la NASA reveló el pasado miércoles 22 de febrero el descubrimiento de nuevos siete planetas, del tamaño de la Tierra, orbitando alrededor de una estrella. Este nuevo sistema se encuentra a tan sólo 40 años luz de nosotros, lo cual facilitaría tanto su exploración como investigación. Por el momento, la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de EE.UU. intuye que tres de los planetas recién descubiertos cuentan con características similares a nuestro planeta, haciéndolos habitables para vida humana. 

Esta es la primera vez que astrónomos logran identificar un sistema solar similar al nuestro con siete planetas. Por ejemplo, los planetas cuentan con un tamaño y condiciones atmosféricas –oxígeno, metano, ozono y dióxido de carbono– similares a los nuestros, facilitando incluso una superficie acuífera en cada uno de ellos.  

El autor de esta investigación, llamada TRAPPIST, Michael Gillon, ha considerado que este descubrimiento es una pieza clave para el rompecabezas del universo, en donde los ambientes habitables eran pensados como sueños fallidos. Pero parece ser que este sistema, el cual está asociado con el de Acuario a tan sólo 235 billones de kilómetros del nuestro, cuenta con planetas terrestres como la Tierra y una estrella solar más pequeña y ligera que nuestro Sol. De hecho, las órbitas de los planetas más cercanos a la estrella son de aproximadamente 1.5 y 2.4 días, mientras que el del sexto planeta, 12 días. Se cree que el último planeta tiene una órbita de 20 días. 

 Al nuevo sistema solar se le nombró “Sistema Trappist”, en honor al telescopio Transiting Planets and Planetesimals Small Telescope en Chile que ayudó a encontrar a tres de los siete planetas en mayo del 2016. Con el apoyo de otros telescopios del telescopio de la NASA Spitzer y el European Southern Observatory’s Very Large Telescope, se consiguió descubrir los otros planetas del sistema. Y fue a partir de este año que los investigadores notaron que uno de los planetas cuenta con la presencia de agua, facilitando la sospecha que los demás tienen condiciones similares. 

 

 



4 comunidades indígenas que defienden los recursos naturales en México

Estas comunidades locales desarrollan alternativas de vida mediante la articulación con la naturaleza, en defensa del territorio de proyectos mineros, hidráulicos, energéticos, turísticos, agrícolas, químicos y biotecnológicos (transgénicos).

Una oportunidad para detener el actual movimiento hacia la destrucción de la naturaleza y la desigualdad, es plantearse la ecología como una prioridad de base social.

“México es una de las sociedades con los mayores (índices) de riesgo en el mundo, es el resultado de un conjunto de proyectos que bajo la ideológica de la modernidad siembran la destrucción en la naturaleza y el ambiente casi de manera automática. La sociedad mexicana es testigo de la destrucción de nuestro ecosistema: extinción de fuentes de agua, desquiciamiento de equilibrios naturales, abatimiento o desaparición de especies, vegetaciones y paisajes, envenenamiento de aire, manantiales, suelos, alimentos, etc.” (Victor M. Toledo, 2015)

En la organización comunitaria y el buen uso de los recursos naturales, podemos encontrar soluciones a la pobreza, alimentación, desastres naturales, cambio climático, etc. Pero insistimos en malgastar nuestros esfuerzos en exigir y suplicar a aquellos que no desean cambiar las cosas, que lo hagan. El reto es: ¿Por qué no cambiarlo nosotros?.

Existen ejemplos a nivel mundial, que están tratando de solucionar la crisis desde otra perspectiva, con una propuesta que se aleja del modelo de “desarrollo” actual siendo cada habitante partícipe activo del cambio, partiendo desde la base, que es modificar el estilo de vida. Representando un sistema alternativo que propone experiencias comunitarias de pequeña escala, intentando construir la sustentabilidad a nivel local en armonía su entorno natural.

Victor M. Toledo, en su colección de ensayos presentados en el libro Ecocidio en México: la Batalla final es por la vida, estima que en el país el número de proyectos e iniciativas comunitarias alcanza los 1,040 en tan solo cinco (5) estados de la república: Quintana Roo, Oaxaca, Puebla, Chiapas y Michoacán. En donde las comunidades locales desarrollan alternativas de vida mediante la articulación con la naturaleza, en defensa del territorio de proyectos mineros, hidráulicos, energéticos, turísticos, agrícolas, químicos y biotecnológicos (transgénicos) que ponen en peligro sus recursos naturales, cultura, memoria, historia, territorio, etc.

comunidades indigenas mexico

Te compartimos 4 ejemplos de estas iniciativas:

* Cuetzalan, Puebla: Este modelo es un gran ejemplo de lucha contra la destrucción del planeta provocada por la civilizaciónn industrial. La Sierra Norte de Puebla, es una región rica en recursos naturales, paisajes, cultura e historia. Ante la amenaza de proyectos destructivos de los recursos naturales y la cultura de la región, la comunidad logró detener un mega proyecto turístico en 2009 y la aprobación del Ordenamiento Ecológico de Cuetzalan (OE) para la defensa de su territorio, con lo que cualquier proyecto o iniciativa privada, interna o externa, está obligada por ley a proteger los recursos naturales de la zona. Además la organización Tosepan Titaniske (Unidos Venceremos en náhuatl), reúne actualmente a más de 20,000 familias nahuas y totonacas en ocho (8) cooperativas y dos (2) asociaciones civiles, lo que la convierte un referente de organización comunitaria a nivel nacional e internacional.

* Las comunidades indígenas Cherán (Purépecha) y Donaciano Ojeda (mazahua), Michoacán: Impulsan proyectos productivos, forestales, agroecológicos, sociales y culturales para beneficio de sus comunidades. La comunidad Indígena de Donaciano Ojeda es un ejemplo de compromiso con el manejo forestal sustentable, cuentan con reglamentos internos de uso y manejo de recursos naturales que ha sido reconocido a nivel regional.

* Nuevo San Juan, Uruapan: Durante más de 30 años han logrado consolidar un proyecto de autogestión basado en la democracia participativa, la conservación de los bosques, el rescate de la cultura e historia. Es un referente nacional e internacional de control comunitario de los recursos naturales, que ha permitido elevar la calidad de vida de sus habitantes. Un ejemplo exitoso es esta cooperativa:

El caos global, que sacude cada vez con más frecuencia a las sociedades, siempre es doble: ambiental y social. “Las grandes crisis suelen generar ideas profundas (…), es por eso que nos encontramos en un momento en México y el mundo, ideal para imaginar y construir nuevas coordenadas para la acción y la esperanza”, (John Ackerman, 2015).

La iniciativa y la organización comunitaria pueden hacer el cambio para garantizar el uso responsable de nuestros recursos naturales, conservar nuestra cultura y mejorar nuestra calidad de vida, no existe diferencia entre comunidades rurales y urbanas, podemos inspirarnos en casos como estos, que son algunos ejemplos de innumerables muestras de que la organización y el bienestar social, están ligados directamente al cuidado de los recursos naturales.

Estamos en un momento de la historia, en el que no hay vuelta atrás, es indispensable tomar conciencia de nuestra especie, recobrar el sentido de origen y nuestra pertenencia al mundo de la naturaleza. Restablecer un comportamiento solidario con nuestros semejantes (todos los organismos que forman parte del ecosistema), y edificar una ética de la supervivencia basada en la cooperación, la organización, la comunicación y la comprensiónn. ¿Para salvar el planeta?, No. Para nosotros mismos, para ser más felices en nuestro día siendo coherentes con nuestras ideas, empáticos con lo que nos rodea y orgullos de la realidad que estamos construyendo.

Te invitamos a conocer las distintas propuestas y organizaciones que formamos parte de la Red Ambiental Mexicana y sumarte a la que empate más con tus prioridades, pero sumarte al fin, que es la única manera en la que desde la sociedad civil podremos construir esa realidad que queremos y de las enorgullece formar parte.

Referencias: Toledo, Victor M. 2015. Ecocidio en México: La Batalla final es por la vida. Editorial Grijalbo, 176 p.



Comunidades de Transición: enseñando al mundo a vivir en el futuro

Creado en el 2005, este creciente movimiento se dedica a enseñar a comunidades cómo vivir sustentablemente y dejar de depender del petróleo y otros recursos finitos.

Las “comunidades de transición” son parte de un movimiento que cada vez cobra más importancia. Creado por Louise Rooney y popularizado por Rob Hopkins, la propuesta es dotar de control a las comunidades agrícolas para soportar el doble desafío del cambio climático y el declive del petróleo.

Los que participan en el proyecto (que cada vez son más alrededor del mundo) se dedican a generar consciencia de la vida sustentable y ayudar a gestar adaptación ecológica local en un futuro cercano. Alientan a las comunidades a buscar métodos para reducir el uso de energía, al igual que a reducir su dependencia en largas cadenas de abastecimiento que son completamente dependientes de combustibles fósiles para artículos esenciales. Uno de los lemas del movimiento es “Alimentos a pie, no alimentos a millas”. Las iniciativas hasta ahora han incluido la creación de huertos comunitarios para el cultivo de alimentos, empresas de intercambio de residuos, e incluso la reparación y reciclaje de objetos antiguos en lugar de tirarlos a la basura. En pocas palabras, las comunidades de transición enseñan a otras comunidades  a ser autosuficientes y respetuosos con los recursos naturales.

intransitionlogoLa ideología central del movimiento de las comunidades de transición es la idea de que una vida sin petróleo, de hecho, podría ser mucho más agradable y satisfactoria que la actual, cambiando nuestra mentalidad de que en realidad la próxima era después del petróleo barato es más una oportunidad que una amenaza, y diseñar el futuro en donde se darán bajas emisiones de carbono para ser prósperos y resistentes; un lugar mucho mejor para vivir que la actual cultura del consumo, alienado, basado en la codicia, la guerra y el mito del crecimiento perpetuo.

Un aspecto esencial de la transición en muchos lugares, es que el trabajo de transición exterior debe ir acompañado de transición interna. Con el fin de avanzar en las vías de descenso de energía de manera eficaz tenemos que reconstruir nuestras relaciones con nosotros mismos y con el mundo natural. Ello requiere centrarse en el corazón y el alma de la transición.

El número de comunidades que participan en el proyecto es cada vez mayor, y muchas de ellas están en vías de convertirse en comunidades “oficiales” de transición, cualidad que les permite expandir sus ideas a otras comunidades y así sucesivamente. En Inglaterra, los medios de comunicación han puesto en marcha una serie llamada The Archers en la BBC Radio 4, que ilustra la evolución que ha tenido el movimiento.



Finca Bellavista: comunidad autosustentable sobre árboles

Finca Bellavista es una comunidad autosustentable con viviendas construidas sobre árboles en Costa Rica,

Finca Bellavista es una comunidad autosustentable de casas construidas sobre árboles. Fundada por Erica y Matt Hogan en 2006, quienes tuvieron la intención de salvar una gran porción de selva al transformarla en una comunidad de 27 casas separadas con una construcción bien planeada.

El pueblo más cercano a la finca se encuentra a 2 millas, esta villa única está hecha para sostenerse sin necesidad de  mantener contacto con otras comunidades.

Cada casa de la finca tiene un diseño único y cuenta con todas las facilidades: un centro comunitario, salón de comida, baños, fogata, café y una zona wifi; incluso tienen un sistema de tuberías que toma el agua que brota de montaña. Las construcciones se encuentran conectadas unas con otras por puentes.

Los residentes de Finca Bellavista rentan o son propietarios, es una comunidad que desea un estilo de vida más simple y menos ordinario, y que se preocupa por el medio ambiente.

[My Modern Met]

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Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

Biblioteca Ecoosfera

Una compilación de lecturas (libros, ensayos, etc) disponibles en PDF sobre temas como sustentabilidad, medioambiente y salud.

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