¿Qué es el Ordenamiento Territorial Comunitario y por qué es importante para el medio ambiente?

El Ordenamiento Territorial Comunitario es una herramienta utilizada por la población junto con expertos/as para analizar las aptitudes del paisaje y el posterior manejo del mismo.

Imagen principal: Animal Político

Actualmente enfrentamos una ‘‘crisis de gobernabilidad ambiental’’ (Lezama, 2016). En la cual el estado mexicano ha dado prioridad a recursos naturales considerados de alto valor económico, ocasionando por ello el detrimento de los culturales; esto demuestra un fallo en la planeación y ejecución de las políticas públicas, que tendrían que coadyuvar al desarrollo integral, protección del medio ambiente y la resiliencia del medio biofísico. En contraposición con ello encontramos que esta crisis se relaciona directamente con diversos conflictos sociales, políticos y medioambientales, de los cuales destacan seis: biotecnológico, energético, hidráulico, minero, turístico y urbano (Toledo, Garrido, y Basols, 2013). Esta relación se centra en una amenaza principalmente a ejidos1, y comunidades agrarias2, pues estas ocupan cuatro quintas partes de la vegetación que conforman los bosques del país (Bray y Merino, 2004) he ahí su inminencia ambiental. La falta de conocimiento y sabiduría local al interior de las políticas públicas hacen que la gestión y la protección territorial sea deficiente.

Este ensayo tiene la finalidad de realizar un breve análisis de la problemática asociada a la falta del reconocimiento legal del Ordenamiento Territorial Comunitario (OTC). Inicialmente abordo la relación de la gobernanza y la crisis ambiental actual a nivel local (municipal). En un segundo momento revisaremos la viabilidad de incorporar la figura del OTC dentro de la Ley del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LEGEEPA). Por último, concluyo con una propuesta general.

Podemos definir el Ordenamiento Territorial Comunitario como una herramienta utilizada por la población junto con expertos/as para analizar las aptitudes del paisaje y el posterior manejo del mismo. La importancia para generar un empoderamiento integral del territorio aseguraría una mejora periódica de las condiciones de vida de la población y del cuidado del medio biogeofísico (Platero, et al., 2008).

En contraposición con esto no se cuenta con una política territorial, existen políticas sectoriales que mantienen una relación cercana al sistema económico de libre mercado (Pass y Arreola, 2004). El primer paso en el proceso de integración dentro de la planeación territorial en México “fue la incorporación del concepto dentro de la LEGEEPA en la década de 1980’’ (Arreola, 2006: 69).

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La pobre voluntad política para hacer prevalecer las leyes existentes, así como una ampliación del marco jurídico actual, son algunos de los factores que conviene revisar para enmendar esta crisis ambiental. La LEGEEPA, reconoce los Ordenamientos Ecológicos Territoriales (OET) como herramientas de gestión ambiental espacialmente situadas. La prevalencia de los intereses de la iniciativa privada sobre lo público (Chapela, 2006) recae en detrimento de los saberes locales que son territorios amenazados. El sistema político centralizado otorga prioridad a las secretarías en perjuicio de los estados y municipios (Saldívar, 2005), limitando el reconocimiento de los actores locales. La descentralización supondría la inclusión de los OTC con marcos de transparencia y rendición de cuentas entre los actores, que deberán incluirse dentro de una toma de decisiones democrática. Consecuentemente se promoverán valores éticos y se legitimará una mejora de la gobernanza (Brenner, 2010).

Conviene resaltar que las/os pobladores/as pertenecientes tanto a cosmovisiones originarias como a otras, cuentan entre sus bienes o valores culturales y costumbres la experiencia del medio rural a través de su interacción con el mismo.

Es menester para el OTC el reconocimiento indispensable de las asambleas comunitarias, pues estas actúan como medios de participación directa en la toma de decisiones horizontales, con base en sus reglamentos internos y acuerdos. Estas interacciones entre los actores comunitarios pueden llegar a desarrollar un acercamiento con una gestión colaborativa y adaptativa3 (Barriga, et al, 2007) entorno a la mitigación de las problemáticas socio-ecológicos actuales. Surge de ello una oportunidad para intercambiar experiencias y prácticas que al conjugarse permiten compararse, con la oportunidad de complementar estos saberes y de propiciar conductas sostenibles (Sunstein, 2013).

Es por ello indispensable el reconocimiento comunitario-territorial con el objeto de fortalecer el tejido local. Para ello se incluiría las actividades productoras y la toma de decisiones a partir de las figuras que tienen base en las regulaciones culturales. Con esto recobrando los saberes instaurados en las practicas milenarias (Álvarez, 2015), que son elementos claves para enriquecer la gestión de los OTC.

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A la hora de abordar las problemáticas socio-ecológicas y del cambio climático resulta beneficioso que las comunidades/poblaciones intercambien experiencias y prácticas encaminadas a mitigar sus consecuencias. Al conjugarse y comparar los beneficios o riesgos que pueden llegar a causar las mismas, se acompaña en el desarrollo del proceso generado y del conocimiento intercambiado.

Por consiguiente, el “Capitulo IV: Instrumentos de la Política Ambiental” de la LEGEEPA no cuenta con ninguna referencia al OTC como herramienta local para el desarrollo de la política ambiental. El único indicio de dicha Ley la encontramos en el “Artículo 19, BIS, II” donde describe al Ordenamiento Ecológico Local (municipal) y al Ordenamiento Ecológico Territorial. Ambos priorizan la ecología, actividades económicas y asentamientos humanos.

Conviene apostar por la construcción de una arquitectura de gobernanza horizontal y transversal que reconozca e incluya a los actores sociales participes. Igualmente, se requiere de un análisis durante todas las fases del proceso por medio de una plataforma de decisiones estratégicas, desde su planteamiento hasta su conclusión. Todo esto impulsará una gobernabilidad legitima de forma integral (Barriga, et al, 2007). Lo cual evidencia la necesidad de reconocer al OTC como herramienta para complementar el OEL y a la par el OET, con bases sólidas y como eje principal la integración del reconocimiento local.

En conclusión, las formas actuales de entender la realidad comunitaria desde una visión gubernamental son generalmente a través de políticas públicas deficientes que lejos de crear riqueza ecológica, cultural y social, han creado más pobreza, exclusión social y la sobre explotación (humana y natural). Hasta ahora se ha actuado sin un mínimo de empatía, con una gobernabilidad centralizada y asistencialista en connivencia con todo el entramado institucional y político nacional e internacional. Es por esto que resulta urgente reconocer el Ordenamiento Territorial Comunitario como una herramienta para el ejercicio de la gobernanza ambiental local. Generar políticas públicas sostenibles y resilientes, requiere del conocimiento local que proporciona el OTC por lo tanto un primer paso para avanzar en este tema será reconocer legalmente el OTC en las leyes ambientales mexicanas.

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Esta es una colaboración de México Sostenible A.C. Para más información: http://mexicosostenible.org.mx/

Autor: Erwin Alejandro Garnica



¿Por qué el gobierno de Nepal quemó pieles de animales?

Históricamente, la última vez que Nepal quemó los trofeos de cazadores furtivos fue en 1998; y ahora se vuelto a realizar como medio de reafirmación de compromiso con la naturaleza y de combate a la caza furtiva.

Como gesto simbólico de compromiso contra la caza furtiva y el comercio de vida silvestre, Nepal decidió quemar 4 012 pieles de diferentes animales, cientos de cuernos de rinocerontes y restos de escamas de pangolín después de ser requisadas a los traficantes y cazadores. La hoguera tuvo lugar en el parque nacional de Chitwan el pasado Día Internacional de la Diversidad Biológica.

Este proyecto fue implementado por las autoridades nepalíes y diplomáticos extranjeros, como un mensaje de que “estas partes del cuerpo de los animales en peligro de extinción no están destinados para el comercio”. Incluso Maheswor Dhakal, del Departamento de Parques Nacionales y Conservación de Vida Silvestre, estableció que “en total son 4 012 pieles de 48 especies de animales diferentes, entre ellas 67 de tigre en peligro de extinción y 48 de leopardo; 357 cuernos de rinoceronte y 352 pangolines; también están pelo de cola de elefante, glándulas de ciervos, caparazones de tortugas y caballitos de mar.” Cada pieza lleva incluso casi 20 años almacenada. 

Dhakal agrega que la hoguera no sólo fue un símbolo de compromiso hacia la biodiversidad; también de liberación al país de una carga económica que suponía el almacenamiento de los restos de estos animales. Sin embargo se han resguardado para investigación unas cuantas piezas; como por ejemplo, diez cuernos de rinoceronte y cinco pieles de tigre. 

Históricamente, la última vez que Nepal quemó los trofeos de cazadores furtivos fue en 1998; y ahora se vuelto a realizar como medio de reafirmación de compromiso con la naturaleza y de combate a la caza furtiva. 



Sobre la Narcodeforestación o cómo la cocaína está acabando con la biodiversidad

La narcodeforestación se ha encargado de convertir los bosques y las selvas en granjas, en tierras de especulación, en espacios para operaciones ilegales.

La producción y venta de drogas, como la cocaína, ha generado numerosas tensiones políticas entre países. Se ha tratado de una actividad ilegal que no sólo ocasiona una serie de consecuencias tanto económicas como sociales, también ambientales a gran escala. De acuerdo con un estudio publicado en Environmental Letters, la “cocaína está acabando con las selvas y los bosques de América Latina”. 

Los investigadores usaron estadísticas para calcular la correlación entre la pérdida de biodiversidad y el tráfico de drogas en el camino de la cocaína hacia su venta. ¿Acaso es posible que entre el 30 por ciento de la deforestación anual de los bosques guatemaltecos, nicaragüenses y hondureños en los últimos años se deba al narcotráfico? 

Si bien cada país ha tratado de proteger sus bosques y selvas, el equipo descubrió que entre el 30 y 50 por ciento de la pérdida de la biodiversidad tuvo lugar en áreas que protegidas por leyes nacionales o internacionales; y la cual presenta un mayor riesgo a los esfuerzos locales para proteger y restaurar la selva, a su diversidad, sus derechos y sus recursos naturales. A este fenómeno se le denominó “narcodeforestación”. 

La narcodeforestación se ha relacionado principalmente con la producción de cocaína en Colombia, con el aumento de granjas de coca y almacenes económicos. De acuerdo con los investigadores, “la deforestación sucede no por la presencia de las granjas, sino por la necesidad de los traficantes de usar el dinero generado por la venta de las drogas.” De alguna manera, los narcotraficantes usan el espacio –antes plena de un bosque– para lavar dinero: “Parece ser que la mejor manera de lavar dinero ilegal por drogas es destruir la cerca de la naturaleza: cortar los árboles y construir un rancho con ganado.”

La guerra que EE.UU. declaró en contra de las drogas, expandió la deforestación hacia regiones de México y el Caribe. En otras palabras, la narcodeforestación se ha encargado de convertir los bosques y las selvas en granjas, en tierras de especulación, en espacios para operaciones ilegales; lo cual ha provocado que “mientras más y más bosques se usan, se requieren cada vez más y más caminos y ciudades –y eso reduce el espacio del bosque aún más.” Frente a la pérdida de áreas verdes, los impactos sociales están afectando también a las comunidades indígenas y su supervivencia.

La solución inmediata es disminuir el consumo de estas drogas; sin embargo, ¿el mundo, especialmente EE.UU., será capaz de reducir su demanda de cocaína para reducir el daño causado en los bosques latinoamericanos? 



Nosotros, la salud y la contingencia ambiental atmosférica

Diversas actividades antropogénicas (realizadas por el ser humano), generan impactos negativos al medio ambiente y en consecuencia a nuestra salud.

La Contingencia Ambiental Atmosférica no es ninguna novedad en la Ciudad de México, ya que durante varios años ha sido una estrategia para disminuir las concentración de partículas contaminantes en el aire, sin embargo, esta medida correctiva es una acción aislada que no forma parte de ninguna estrategia integral que contemple la permanencia de un programa de mejora en la calidad del aire.

Si bien es cierto que la vida en las grandes ciudades es divertida, interesante y dinámica, la mala planeación de su infraestructura, el desabasto o poca respuesta de servicios, la carencia de recursos naturales, así como el crecimiento desmedido de la población se ven reflejadas en la calidad de vida de las personas, principalmente en la salud.

Diversas actividades antropogénicas (realizadas por el ser humano), generan impactos negativos al medio ambiente y en consecuencia a nuestra salud. En las grandes ciudades, como la Ciudad de México, la contaminación sonora, visual e incluso lumínica son una constante, sin embargo, una de las más constantes y peligrosas es la contaminación atmosférica.

La Organización Mundial de la salud reveló que la contaminación del aire está vinculada con muertes prematuras por enfermedades del corazón, cáncer de pulmón y diversas enfermedades respiratorias. Incluso se estimó que las muertes prematuras han incrementado de 2 a 3.7 millones en sólo 5 años.

El Centro Internacional de Investigaciones sobre Cáncer de la OMS dio a conocer que la contaminación del aire es cancerígena para los humanos y las partículas contaminantes del aire están estrechamente relacionadas con el cáncer de pulmón, e incluso de vías urinarias y vejiga.

Un dato interesante revelado por la OMS es que una de las principales fuentes emisoras y contaminantes del aire en las zonas urbanas son las fuentes móviles, como los vehículos. Es por ello que cuando se detectas altos niveles de contaminantes se activa la Contingencia Ambiental Atmosférica para reducir el flujo de vehículos.

Sin embargo, aún cuando no se ha activado esta alarma, en la Ciudad de México los índices de contaminantes en el aire permanecen elevados, más allá de lo que podría resultar un poco menos peligroso a la salud de las personas. Lamentablemente, las afectaciones a la salud están directamente relacionadas con el nivel de exposición a dicha contaminación.

En diversos estudios se ha identificado que las mujeres embarazadas tienen hijos con bajo peso, altamente vulnerables a enfermedades e incluso expuestas a la mortalidad perinatal.

De acuerdo con la OMS y la Coalición del Clima y Aire Limpio, en el mundo fallecen 6.5 millones de personas por contaminación atmosférica. Tan solo en México mueren 16,798 personas por esta misma causa.

Lamentablemente la contaminación atmosférica es tan común que parce que las personas dejan de notarla a simple vista o se acostumbran a vivir de esa manera. La única reacción parece manifestarse cuando hay una Contingencia Ambiental Atmosférica, donde a pesar de peligrar la salud de todos, las personas emiten quejas quejas por no poder utilizar su vehículo, sin estar dispuestos a llevar una vida cotidiana más amigable con el medio ambiente.

Si bien es cierto que la mayor cantidad de contaminantes al aire es por los vehículos en la Ciudad de México, es importante que el cuidado de la calidad del aire sea una actividad cotidiana para todas las personas, a fin de que todos los días gocemos de una mejor calidad de vida y salud. ¿Qué haces tú a diario para reducir la contaminación del aire?

COLABORACIÓN DE EARTHGONOMIC MÉXICO, A.C. Nuestra misión es fomentar el desarrollo de la sociedad en armonía con el entorno natural y el respeto a los seres vivos. Para más información visita: www.earthgonomic.org @Earthgonomic y /Earthgonomic



Comunidades zapotecas buscan administración comunitaria del agua

Esta propuesta funge como demanda para reconocer los derechos territoriales y de libre determinación y autonomía para las comunidades zapotecas de la región.

En los últimos años, el tema del agua está fuertemente relacionado con la contaminación y la escasez mundial; pero en los últimos días, en las comunidades zapotecas de Oaxaca, en México, se ha tornado hacia la defensa de este recurso natural para el hábitat y sus pobladores locales. El día 8 de febrero del 2017, la comunidad zapoteca de San Pedro Apóstol, Oaxaca, presentó a la Comisión Nacional del Agua –CONAGUA– su propuesta para “el uso, disfrute y administración comunitaria del agua, en el marco de la consulta indígena que se está llevando a cabo en los Valles Centrales”. 

Esta propuesta funge como demanda para reconocer los derechos territoriales y de libre determinación y autonomía para las comunidades zapotecas de la región, y así brindarles la facultar de elaborar y emitir las normas que regulen el uso de las aguas del subsuelo. En otras palabras, que se levante el Decreto de Veda –1967– para que las 16 comunidades de esta región hagan uso y cuidado del agua subterránea sin la intervención de empresas extranjeras. 

Por esta razón, las 16 comunidades que integran la Coordinadora de Pueblos Unidos por el Cuidado y la Defensa del Agua –COPUDA– han dado “cuenta de su capacidad, para gestionar, diseñar y construir obras de captación de agua de lluvia que hasta ahora revitalizan los mantos acuíferos de la región, de la cual depende su sustento.” De modo que al establecer una relación de corresponsabilidad entre el gobierno de Oaxaca y los pueblos indígenas, se está defendiendo no sólo el recurso natural del país, también los derechos de las comunidades indígenas a la igualdad y al acceso justo a los bienes comunes naturales, a la innovación y propuestas tanto comunitarias como ciudadanas. 

 No es novedad que las comunidades indígenas se encuentren en situaciones de riesgo frente a firmas internacionales que explotan los recursos naturales de las áreas naturales mexicanas. Por esta razón, las mismas comunidades hacen un llamado a las autoridades para que se respeten sus derechos y voluntad en relación con el acceso justo al agua en los Valles Centrales de Oaxaca, de acuerdo con el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo –OIT– y otros mecanismos de derechos humanos. 

En la presentación de la propuesta, la COPUDA escribió: “Un proceso de consulta con esas características sería un ejemplo de buenas prácticas de gobierno para el cuidado y aprovechamiento de los bienes comunes naturales en México y el mundo, y por lo tanto un ejemplo en el combate a la desigualdad social.” De alguna manera, esta propuesta busca la defensa del agua y de los ciudadanos para la construcción de una economía más justa, humana e igualitaria. 

 

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4 comunidades indígenas que defienden los recursos naturales en México

Estas comunidades locales desarrollan alternativas de vida mediante la articulación con la naturaleza, en defensa del territorio de proyectos mineros, hidráulicos, energéticos, turísticos, agrícolas, químicos y biotecnológicos (transgénicos).

Una oportunidad para detener el actual movimiento hacia la destrucción de la naturaleza y la desigualdad, es plantearse la ecología como una prioridad de base social.

“México es una de las sociedades con los mayores (índices) de riesgo en el mundo, es el resultado de un conjunto de proyectos que bajo la ideológica de la modernidad siembran la destrucción en la naturaleza y el ambiente casi de manera automática. La sociedad mexicana es testigo de la destrucción de nuestro ecosistema: extinción de fuentes de agua, desquiciamiento de equilibrios naturales, abatimiento o desaparición de especies, vegetaciones y paisajes, envenenamiento de aire, manantiales, suelos, alimentos, etc.” (Victor M. Toledo, 2015)

En la organización comunitaria y el buen uso de los recursos naturales, podemos encontrar soluciones a la pobreza, alimentación, desastres naturales, cambio climático, etc. Pero insistimos en malgastar nuestros esfuerzos en exigir y suplicar a aquellos que no desean cambiar las cosas, que lo hagan. El reto es: ¿Por qué no cambiarlo nosotros?.

Existen ejemplos a nivel mundial, que están tratando de solucionar la crisis desde otra perspectiva, con una propuesta que se aleja del modelo de “desarrollo” actual siendo cada habitante partícipe activo del cambio, partiendo desde la base, que es modificar el estilo de vida. Representando un sistema alternativo que propone experiencias comunitarias de pequeña escala, intentando construir la sustentabilidad a nivel local en armonía su entorno natural.

Victor M. Toledo, en su colección de ensayos presentados en el libro Ecocidio en México: la Batalla final es por la vida, estima que en el país el número de proyectos e iniciativas comunitarias alcanza los 1,040 en tan solo cinco (5) estados de la república: Quintana Roo, Oaxaca, Puebla, Chiapas y Michoacán. En donde las comunidades locales desarrollan alternativas de vida mediante la articulación con la naturaleza, en defensa del territorio de proyectos mineros, hidráulicos, energéticos, turísticos, agrícolas, químicos y biotecnológicos (transgénicos) que ponen en peligro sus recursos naturales, cultura, memoria, historia, territorio, etc.

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Te compartimos 4 ejemplos de estas iniciativas:

* Cuetzalan, Puebla: Este modelo es un gran ejemplo de lucha contra la destrucción del planeta provocada por la civilizaciónn industrial. La Sierra Norte de Puebla, es una región rica en recursos naturales, paisajes, cultura e historia. Ante la amenaza de proyectos destructivos de los recursos naturales y la cultura de la región, la comunidad logró detener un mega proyecto turístico en 2009 y la aprobación del Ordenamiento Ecológico de Cuetzalan (OE) para la defensa de su territorio, con lo que cualquier proyecto o iniciativa privada, interna o externa, está obligada por ley a proteger los recursos naturales de la zona. Además la organización Tosepan Titaniske (Unidos Venceremos en náhuatl), reúne actualmente a más de 20,000 familias nahuas y totonacas en ocho (8) cooperativas y dos (2) asociaciones civiles, lo que la convierte un referente de organización comunitaria a nivel nacional e internacional.

* Las comunidades indígenas Cherán (Purépecha) y Donaciano Ojeda (mazahua), Michoacán: Impulsan proyectos productivos, forestales, agroecológicos, sociales y culturales para beneficio de sus comunidades. La comunidad Indígena de Donaciano Ojeda es un ejemplo de compromiso con el manejo forestal sustentable, cuentan con reglamentos internos de uso y manejo de recursos naturales que ha sido reconocido a nivel regional.

* Nuevo San Juan, Uruapan: Durante más de 30 años han logrado consolidar un proyecto de autogestión basado en la democracia participativa, la conservación de los bosques, el rescate de la cultura e historia. Es un referente nacional e internacional de control comunitario de los recursos naturales, que ha permitido elevar la calidad de vida de sus habitantes. Un ejemplo exitoso es esta cooperativa:

El caos global, que sacude cada vez con más frecuencia a las sociedades, siempre es doble: ambiental y social. “Las grandes crisis suelen generar ideas profundas (…), es por eso que nos encontramos en un momento en México y el mundo, ideal para imaginar y construir nuevas coordenadas para la acción y la esperanza”, (John Ackerman, 2015).

La iniciativa y la organización comunitaria pueden hacer el cambio para garantizar el uso responsable de nuestros recursos naturales, conservar nuestra cultura y mejorar nuestra calidad de vida, no existe diferencia entre comunidades rurales y urbanas, podemos inspirarnos en casos como estos, que son algunos ejemplos de innumerables muestras de que la organización y el bienestar social, están ligados directamente al cuidado de los recursos naturales.

Estamos en un momento de la historia, en el que no hay vuelta atrás, es indispensable tomar conciencia de nuestra especie, recobrar el sentido de origen y nuestra pertenencia al mundo de la naturaleza. Restablecer un comportamiento solidario con nuestros semejantes (todos los organismos que forman parte del ecosistema), y edificar una ética de la supervivencia basada en la cooperación, la organización, la comunicación y la comprensiónn. ¿Para salvar el planeta?, No. Para nosotros mismos, para ser más felices en nuestro día siendo coherentes con nuestras ideas, empáticos con lo que nos rodea y orgullos de la realidad que estamos construyendo.

Te invitamos a conocer las distintas propuestas y organizaciones que formamos parte de la Red Ambiental Mexicana y sumarte a la que empate más con tus prioridades, pero sumarte al fin, que es la única manera en la que desde la sociedad civil podremos construir esa realidad que queremos y de las enorgullece formar parte.

Referencias: Toledo, Victor M. 2015. Ecocidio en México: La Batalla final es por la vida. Editorial Grijalbo, 176 p.

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Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

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Una compilación de lecturas (libros, ensayos, etc) disponibles en PDF sobre temas como sustentabilidad, medioambiente y salud.

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