¿Por qué el guardaparque es importante en las áreas naturales protegidas en México?

Se requieren más de 200 mil millones de dólares para que los guardaparques resguarden y operen las ANP de forma adecuada

El fortalecimiento del sistema de áreas naturales protegidas (ANP) debe de incluir el fomento de las capacidades y herramientas para los guardaparques, ya que representan un nexo entre la conservación y las comunidades. A pesar de que las ANP son una de las estrategias implementadas en la política pública ambiental para conservar los ecosistemas, su biodiversidad y sus servicios ambientales fomentando el desarrollo sustentable, la figura del guardaparque no ha sido valorada de una forma sobresaliente en la gestión estos espacios en México.

La gobernanza ambiental internacional ha sido severamente criticada por haber sido ineficiente ante la problemática global (Alfie-Cohen et al., 2011), y México no es la excepción de esta realidad. Si bien, la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA) no considera a las ANP como un instrumento en la política ambiental, son la mejor herramienta que tiene el país para conservar la biodiversidad (Bezaury-Creel y Gutiérrez-Carbonell, 2009). El fortalecimiento del sistema de ANP es una de las tareas más importantes y fundamentales para poder mantener la representatividad y funcionalidad de los ecosistemas de México, y este fortalecimiento debe de incluir el fomento de las capacidades y herramientas de los guardaparques.

El objetivo de este ensayo es analizar las fortalezas y las debilidades de los guardaparques que laboran en México. Como ellos son la primera imagen que tienen las comunidades que habitan en las ANP, deben de generar un estrecho vínculo con estas. Su visión tiene que ser amplia para que abarque aspectos socio-culturales, económicos y ambientales de los recursos naturales porque son el nexo entre la comunidad y la conservación; así que su función es fundamental. Las actividades prioritarias que en general realizan los guardaparques son (Paz-Barreto, 2009):

1. Extensionismo y educación ambiental

2. Control y vigilancia

3. Atención al visitante

4. Monitoreo y apoyo a la investigación científica

5. Relación con las comunidades y resolución de conflictos

Reserva de la Biosfera Volcan Tacana

A partir de la última década del siglo XX es cuando verdaderamente se empieza a consolidar la atención y manejo de las ANP en México (Bezaury-Creel y Gutiérrez-Carbonell, 2009). Desde entonces se han realizado avances significativos, sin embargo, las ANP se enfrentan a problemas por decretos antiguos e imprecisos, conflictos de tenencia de la tierra, pobreza y marginación de sus habitantes (Brenner, 2010; Campos y Boada, 2008), así como de falta de presupuesto, infraestructura y personal suficiente para llevar a cabo las diversas líneas de conservación. Aún queda mucho para cuidar efectivamente el patrimonio

natural dentro de las ANP, y para ello, es necesario primeramente un análisis de las políticas públicas ambientales para buscar un resultado que apunte la solución de esta necesidad (Merino y Cejudo, 2010). Quiero remarcar una falta considerable de personal y de financiamiento para la realización de acciones de conservación enmarcadas en los programas y estrategias de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP).

Las actividades fundamentales de los guardaparques están claramente implicadas en los objetivos específicos del Programa Nacional de Áreas Naturales Protegidas 2014-2018, aunque para realizarlas solamente se cuenta con 500 guardaparques para atender las ANP que cubren más de 25 millones de hectáreas, esto equivale a que cada guardaparque es responsable de una superficie igual a la isla de Cozumel, Quintana Roo. Se sabe que la CONANP reconoce en discurso que la figura del guardaparque es el primer contacto con las comunidades. En la Estrategia 2040 (CONANP, 2014) se establece dentro del eje “Administración para la Conservación” como línea de trabajo el aseguramiento de suficiencia presupuestaria para garantizar la operación de las diferentes áreas y el fortalecimiento de la plantilla del persona en número, remuneración y capacidades, y dentro del eje “Capacidades Institucionales” como línea de trabajo, asegurar la suficiencia del personal con plazas acordes con responsabilidades, contar con programas de fortalecimiento y capacitar al personal en las diferentes herramientas. En la realidad, es bien sabido que esta situación pasa desapercibida.

Si bien, dentro de la CONANP existe el “Programa Formando para la Conservación” y la “Iniciativa Guardaparque” para profesionalizarlos con herramientas que les permita orientar su trabajo y mejorar sus conocimientos técnicos, no es suficiente para lograr un correcto alcance para la capacitación de todos los guardaparques en las ANP. La formación en México es poco sólida, a diferencia de otros países donde están preparados en botánica y zoología, ecología, pedagogía, resolución de conflictos, adiestramiento policiaco, primeros auxilios, legislación, entre mucho otros temas, e incluso existen programas académicos que avalan y profesionalizan la figura del guardaparque como en Argentina, Ecuador o Costa Rica.

Reserva de la Biosfera Zicuiran-Infernillo

En estos tiempos, aún la forma de contratación de los guardaparques y los técnicos responsables de programas de conservación es poco institucionalizada, pues no tienen plazas permanentes, y además de ello el personal actualmente en la CONANP resulta insuficiente para todas las actividades colocadas en el Programa Nacional de Áreas Naturales Protegidas y en la Estrategia 2040. Sumado a esto, el salario va de seis mil pesos a 12 mil pesos mensuales, y en muchos casos, no cuentan con condiciones óptimas de seguridad, servicios médicos y equipo necesario.

Ahora bien, el presupuesto asignado a la CONANP de parte del gobierno federal es insuficiente, pues se requieren más de 200 mil millones de dólares para que los guardaparques resguarden y operen las ANP de forma adecuada (Escobedo, 2015). Esta institución recibe aproximadamente una cantidad que sobrepasa un poco más de 1,000 millones de pesos mexicanos al año (CONANP, 2010); por mucho un valor inferior al deseado. Justamente el año pasado la Secretaría de Hacienda y Crédito Público recortó el presupuesto de la institución, afectando considerablemente la operatividad de la misma con más de 100 despidos en todo el país. A razón de eso, los avances y esfuerzos que se venían acumulando desde su creación se han visto perjudicados por esta decisión, incluyendo el limitado presupuesto que siempre ha tenido. Además de esto, México tiene ANP incluidas como Patrimonio Mundial de la Humanidad, en el Programa El Hombre y la Biosfera, y en la Convención Ramsar. También nuestro país se comprometió a aumentar la superficie protegida de acuerdo con las Metas de Aichi, y otros convenios internacionales. Todo esto se traduce en la necesidad de un mayor presupuesto y un mayor número de personal capacitado y con las herramientas necesarias para completar estos objetivos.

Reserva de la Biosfera Archipielago de Revillagigedo

En conclusión, las ANP podrían constituir la base para la conservación de la biodiversidad y para fomentar un desarrollo sustentable en las comunidades y del país, pero para ello se necesita resaltar y fortalecer la labor del guardaparque. A pesar de esta situación, el personal de la CONANP tiene una identidad y un sólido compromiso con la institución y con el trabajo de conservación, aunque no reciba el valor que se merece, derivado principalmente por el desconocimiento de su importancia por parte de la sociedad. Por consiguiente es necesaria una política que genere una marcha hacia el desarrollo sustentable junto con la conservación del patrimonio natural y, que de igual forma, integre en esta política la formación de personal capacitado para poner en marcha un manejo efectivo de las ANP.

Autor: 

Leonardo Noriel López Jiménez, Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. 

Referencias bibliográficas

Alfie-Cohen, M., L. Díaz-Abraham y R. Castañeda. (2011). Una ventana de oportunidad: la gobernanza ambiental, un nuevo instrumento de política. En: Alfie-Cohen (ed.). Comprometidos para negociar: conflicto y gobernanza ambiental (pp. 25-84). Universidad Autónoma Metropolitana, México, D.F.

Bezaury-Creel, J. y D. Gutiérrez-Carbonell. (2009). Áreas naturales protegidas y desarrollo social en México. En Shaha y haha, (Eds.), Capital natural de México, vol. II: Estado de conservación y tendencias de cambio. (pp. 385-431). México, D.F.: CONABIO.

Brennet, L. (2010). Gobernanza ambiental, actores sociales y conflictos en las áreas naturales protegidas mexicanas. Revista Mexicana de Sociología, 72(2), 238-310.

Campos, M. y M. Boada. (2008). Integración de diferentes modelos de protección para el diseño de un área natural protegida en Michoacán, México. Document d’Analisi Methodologic en Geografia., 51:39-57.

CONANP. (2010). Logro 2010. México, D.F.; Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

CONANP. (2014). Estrategia hacia 2040: una orientación para la conservación de las áreas naturales protegidas de México. México, D.F.: Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

CONANP. (2016). Indicadores de programas presupuestarios. Recuperado de http://www.conanp.gob.mx/

Escobedo, M. (2015). Áreas naturales protegidas, entre el abandono y la conservación. Crónica Ambiental, 12: 18-27.

Merino, M. y G. Cejudo. (2010). Introducción. En: Merino, M., G. Cejudo, D. Arellano-Gault, T. Bracho, M. Casar, R. Gil-García, C. Maldonado, J. Mariscal, L. Santibáñez y L. Sour (Eds.), Problemas, decisiones y soluciones. Enfoques de política pública. (pp 9-25). México, D.F.: Fondo de Cultura Económica.

Paz-Barreto, D. 2010. Capacitación para guardaparques en América Latina. Revista Parques.



Áreas Naturales Protegidas en México: los consejos asesores como modelo de gobernanza ambiental

Este ensayo analiza la complejidad de impulsar un modelo de gobernanza ambiental –como es un consejo asesor– en un ANP que, por sus cualidades, ha recibido atención nacional e internacional en los últimos años por parte de diversas instituciones.

La gobernanza ambiental se ha convertido en uno de los aspectos imprescindibles para asegurar el funcionamiento efectivo de diversos instrumentos de conservación 1 . En México, como en el mundo, las áreas naturales protegidas (ANP) han demostrado ser una de las políticas de conservación más importantes (SCBD, 2004; EUROPARC-España, 2014) y la inclusión de procesos participativos que contribuyan al cumplimiento de sus objetivos, es ya parte inherente de estas políticas. En ese sentido, los consejos asesores son un órgano legalmente constituido (LGEEPA, Art.19, 2014), que funcionan como un espacio participativo para los actores involucrados en las ANP de todo el país. Actualmente, se administran 177 ANP de carácter federal y, dado la importancia que se le han otorgado a los procesos participativos, vale la pena detenerse en un ejemplo de este ejercicio: el Parque Nacional Cabo Pulmo (PNCP).

No es nada fácil hacer funcionar un espacio participativo donde convergen distintos actores con experiencias, visiones y posturas distintas. Este ensayo analiza la complejidad de impulsar un modelo de gobernanza ambiental –como es un consejo asesor– en un ANP que, por sus cualidades, ha recibido atención nacional e internacional en los últimos años por parte de diversas instituciones. Para ello, abordaré los elementos necesarios de la gobernanza enmarcados en un contexto donde los problemas ambientales tienen cada vez más relevancia. Posteriormente, hablaré del consejo asesor de Cabo Pulmo en el que se refleja: 1) la complejidad de la política ambiental y 2) las diversas partes involucradas en la toma de decisiones. Por último, lanzaré algunas reflexiones en torno a la necesidad que estos modelos de gobernanza funcionen para el manejo de los recursos naturales.

El término gobernanza (governance) comenzó a utilizarse con mayor frecuencia en la década de los 90, por instituciones como el Banco Mundial (Aguilar, 2010) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) (Barriga et al., 2007). Paralelamente, se desarrolló no sólo la necesidad que se involucraran diversos actores en la toma de decisiones sobre cuestiones ambientales, sino también cómo debía ser ese proceso. La deliberación en los procesos de toma de decisiones 2 , se hizo una de las cualidades más importantes y, casi de manera automática, también resultaron relevantes la inclusión, la transparencia, la rendición de cuentas y la corresponsabilidad (Alfie-Cohen, 2013). De ahí que la gobernanza se refiera al conjunto de actores, procesos y mecanismos en los que los agentes interesados –sociales, políticos y económicos– interactúan en la gestión ambiental (Martínez y Espejel, 2015, p.172).

En un escenario donde se involucran diversos actores para hacer frente a necesidades acuciantes, como la conservación de los recursos naturales, vale la pena hablar de la noción de complejidad. Del Moral-Ituarte y Pedregal-Mateos (2002) destacan que este concepto no sólo refiere a lo complicado que resulta elaborar políticas ambientales; la sociedad y la naturaleza interactúan de tal manera que es necesario abordar sus problemáticas más allá de la acumulación y posterior aplicación del conocimiento científico. La noción de complejidad implica reconocer las múltiples interrelaciones que se dan entre estos dos sistemas (naturaleza-sociedad) que, a su vez, exigen ser abordadas desde diferentes ángulos y perspectivas. En otras palabras, los problemas ambientales implican una pluralidad de perspectivas legítimas e incertidumbres, pues se trata de cuestiones en las que no siempre es posible medir con certeza las consecuencias, magnitudes y probabilidad de que estos sucedan. Por ejemplo, ¿cómo se puede actuar ante la urgencia de proteger determinada especie?, ¿es mejor la propuesta científica de una institución, la propuesta de manejo que lleva implementando por años una institución pública o el conocimiento local? Sí, depende de muchos factores. Pero la respuesta definitiva parece casi impensable si, de alguna manera, no se toman en consideración las tres.

Los consejos asesores de las ANP pretenden subsanar esta problemática a través de los principios de representación, deliberación, participación y corresponsabilidad. La conformación de cada consejo supone que todos los sectores involucrados en el ANP están representados. El Parque Nacional Cabo Pulmo, ubicado en Baja California Sur, contó desde su decreto (1995) con su consejo asesor y, después de diversos esfuerzos, éste se reactivó desde 2009. En su caso, el consejo asesor tiene representantes de la dirección del ANP, representantes de gobiernos locales, prestadores de servicios turísticos (buceo en sus distintas modalidades, snorkel, pesca deportiva, ribereña y de autoconsumo), organizaciones de la sociedad civil y del sector académico. El PNCP ha resultado de interés para muchos actores por varias cuestiones: 1) la comunidad dejó de pescar y decidió enfocar sus actividades económicas hacia el turismo sostenible; 2) su diversidad biológica (como el único arrecife coralino con el que cuenta el Golfo de California) aporta grandes beneficios ecológicos 3 ; 3) la belleza paisajística del lugar atrae numerosos visitantes anualmente, y 4) la propuesta de desarrollar diversos proyectos turísticos 4 de gran envergadura ha atraído la atención nacional e internacional para rechazar contundentemente la autorización de los mismos.

Dada la diversidad de actores en el área y en el consejo, la complejidad de llevar procesos deliberativos es aún mayor. Los procesos de toma de decisión lineales no existen; en su lugar deben existir espacios de discusión en el que las distintas experiencias y conocimientos sean valorados para llegar a conclusiones, decisiones de manejo y nuevas propuestas adaptativas, continuamente. En otras palabras, se propone superar la incoherencia que lleva la supuesta contradicción ciencia-sistema experto versus cultura-conocimiento común (Del Moral-Ituarte y Pedregal-Mateos, 2002). De lo contrario, se puede caer en el error de realizar planeaciones y acciones de conservación de recursos naturales desde un enfoque meramente científico y reducido a factores biofísicos, sin tomar en cuenta las complejidades sociales, políticas y económicas que convergen en el área.

Algunos aspectos que son medulares para impulsar diversos modelos de gobernanza ambiental –reflejados, por ejemplo, en un consejo asesor– son: el rasgo deliberativo; la participación de diversos actores involucrados que a su vez estén representados y tengan igualdad de oportunidades a participar; transparencia en los procesos de toma de decisiones y rendición de cuentas en el manejo del ANP. Asimismo, estos elementos sobre la participación, pueden llevarnos a reflexionar sobre las bondades (o desventajas) que puede tener un área en la que muchos actores, de distintos niveles y con distintos enfoques, quieren participar.

Finalmente, la conservación de los recursos naturales como muchas de las problemáticas son tan complejas en sí mismas que lo ideal es impulsar espacios de reflexión con diversos actores o sistemas de mutuo aprendizaje (Del Moral-Ituarte y Pedregal-Mateos, 2002), en los que converjan habitantes de comunidades aledañas, investigadores, tomadores de decisiones, instituciones públicas organizaciones de la sociedad civil, para que el proceso y resultado sea efectivo. 

1 Ejemplo de ello es la Lista Verde para Áreas Protegidas (GLPA, por sus siglas en inglés) de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) que considera la “buena gobernanza” como uno de los componentes necesarios para contribuir a la conservación de la naturaleza con éxito. International Union for Conservation of Nature. (2017). IUCN Green List. Recuperado de: https://www.iucn.org/theme/protected-areas/our- work/iucn-green- list.

2 Diálogos entre grupos interesados en un ANP, talleres sectoriales y redes de asociación público-privadas, grupos de voluntarios en la participación y cuidado de recursos naturales son algunos de los ejemplos (Alfie-Cohen, 2013).

3 En 2005 la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) incluyó a Cabo Pulmo (junto con las Islas y Áreas Protegidas del Golfo de California) en el listado de Sitios de Patrimonio Mundial Natural; además el ANP forma parte contratante de la Convención RAMSAR de humedales desde 2008.

4 Los Pericúes en 2012, Cabo Cortés en el mismo año, Cabo Dorado en 2014, y recientemente, Cabo Pelícanos en 2016.

AUTOR: Claudia Estefany Caudillo Climaco

Bibliografía:

Alfie-Cohen, M. (2013). Democracia deliberativa y gobernanza ambiental: ¿conceptos transversales de una nueva democracia ecológica? Sociológica, 28 (80), 73-122.

Borrini-Feyerabend, G., N. Dudley, T. Jaeger, B. Lassen, N. Pathak Broome, A. Phillips and T. Sandwith (2013). Governance of Protected Areas: From understanding to action. Best Practice Protected Area Guidelines Series No. 20, Gland, Switzerland:

IUCN. xvi + 124. EUROPARC-España. (2014). Anuario 2013 del estado de las áreas protegidas en España. Ed. Fundación Fernando González Bernáldez. Madrid. Pp. 108.

LGEEPA. 21 de junio de 2014. Reglamento de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente en materia de Áreas Naturales Protegidas. Diario Oficial de la Federación. Artículo 19. México. Martínez, N. y Espejel, I. (2015). La investigación de la gobernanza en México y su aplicabilidad ambiental. Economía, Sociedad y Territorio, XV, (47), enero-abril. Pp. 153-183. El Colegio Mexiquense, A.C. Toluca, México.

SCBD. (2004). Secretaría del Convenio sobre la Biodiversidad Biológica. Programa de Trabajo sobre Áreas Protegidas. Convención sobre Diversidad Biológica.

Secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica, Montreal: Secretaría del Convenio para la Diversidad Biológica, pp. 34. Del Moral-Ituarte, L. y Pedregal-Mateos, B. (2002). Nuevos planteamientos científicos y participación ciudadana en la resolución de conflictos ambientales. Departamento de Geografía Humana. Universidad de Sevilla, 41, 121-134.

Páginas electrónicas consultadas:

International Union for Conservancy Nature. (2017). https://www.iucn.org/

Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. (2017). www.conanp.gob.mx/

Atlas Natura. (2017). http://atlasnatura.org/



Se incorporan 17 Áreas Naturales Protegidas en México (FOTOS)

El objetivo es incluir al SINAP áreas con una biodiversidad y características ecológicas de una especial relevancia en el país, y así desarrollar una serie de iniciativas a favor de la conservación de la biodiversidad.

De acuerdo con la publicación en el Diario Oficial de la Federación –DOF–, se incorporarán 17 Áreas Naturales Protegidas al Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas –SINAP–. Esto se logró hacer gracias a que el Consejo Nacional de Áreas Naturales Protegidas –CONAP– emitiera su opinión favorable “por haberlas considerado de especial relevancia en el país por su biodiversidad y características ecológicas.”

Alejandro del Mazo Maza, el comisionado nacional de Áreas Naturales Protegidas, señaló que hasta la fecha se han registrado 78 Áreas Naturales que cubren alrededor de 18 714 002.61 hectáreas –un 73,65 por ciento de la superficie protegida de 25 407 416, 01 hectáreas–. Cada una de estas regiones han cumplido con numerosos atributos, como la riqueza de especies, presencia de endemismos, especies de distribución restringida, especies en riesgo de extinción, entre otras más. 

El objetivo es incluir al SINAP áreas con una biodiversidad y características ecológicas de una especial relevancia en el país, y así desarrollar una serie de iniciativas a favor de la conservación de la biodiversidad. Las características son: 

Riqueza de especies; presencia de endemismos; presencia de especies de distribución restringida; presencia de especies en riesgo; diferencia de especies con respecto a otras áreas protegidas previamente incorporadas al Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas; diversidad de ecosistemas presentes; presencia de ecosistemas relictuales; presencia de ecosistemas de distribución restringida; presencia de fenómenos naturales importantes o frágiles; integridad funcional de los ecosistemas; importancia de los servicios ambientales generados, y viabilidad social para su preservación.

Entre las nuevas Áreas Naturales Protegidas se encuentra la Reserva de la Biosfera Volcán Tacaná, en Chiapas, el cual posee una serie un conjunto de ecosistemas frágiles que contienen una biodiversidad silvestre de relevancia biológica, económica, científica y cultural. Además que el Volcán Tacaná es el único representante en México de la Cadena Volcánica del Núcleo Centroamericano, poseyendo una gran cantidad de endemismos y especies representantes de la región Neártica y Neotropical. 

También se encuentra la Reserva de la Biósfera Janos en Chihuahua, la cual contiene un alto grado de endemismos y diversidad de flora y fauna silvestre. Sus impactantes extensiones de pastizales en excelente estado de conservación, no sólo coloca a esta área natural como la primera y más grande de estos ecosistemas en el territorio nacional, también la colocan como el punto de conexión del hábitat en Norteamérica. 

Y el Monumento Natural Río Bravo del Norte, el cual protege un segmento del río Bravo con la frontera entre EE.UU. y el Cañón de paredes elevadas que constituyen un paisaje excepcional. Representa a uno de los ecosistemas acuáticos y ribereños más extensos del desierto chihuahuense. Sirve de barrera contra inundaciones, atenúa los impactos meteorológicos, como huracanes y tormentas tropicales, criadero de numerosas especies de animales y vegetales, sus humedales almacenan y purifican el agua, estabilizan la línea costera y controlan la erosión.

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A continuación te compartimos las fotografías de las nuevas 17 Áreas Naturales Protegidas: 



Top: 5 megaproyectos cancelados por presión de ambientalistas en México

Inspiradores casos que desafiaron el poder de grandes empresas y echaron abajo proyectos que amenazaban al medio ambiente

La voracidad y el poder de las corporaciones parecen ubicuos e inquebrantables. Sabemos que las empresas corrompen gobiernos y operan con su lobby, en el mejor de los casos, para imponer sus agendas e intereses. Ante este panorama y los corpo-gobiernos, pareciera que no podemos hacer nada para impedir sus desmedidos intereses. Sin embargo, en muchas partes del mundo saltan ejemplos que muestran lo contrario: proyectos, por ejemplo, que se han varado, cancelado e incluso algunos diluido por la presión de grupos ambientalistas y civiles.

México es uno de los cinco países más megadiversos del mundo; aquí confluyen ecosistemas como manglares, desiertos, selvas, bosques… Por ello, su riqueza natural es un imán para las empresas que buscan explotar los recursos naturales o para los proyectos de desarrollos turísticos a gran escala. Aunado a una cultura de corrupción en los distintos niveles de gobierno, los recursos naturales parecen estar a merced del poder del dinero, pero hay algunos inspiradores casos, unos ya concluidos en fulgurantes victorias y otros aún con un camino por recorrer, que nos muestran cómo la presión de la sociedad civil puede hacer mella ahí donde los grandes poderes están acostumbrados a imponerse.

Te presentamos una lista de algunos megaproyectos que han quedado varados gracias a la presión de ambientalistas y ciudadanos:

Cabo Pulmo y Cabo Cortés 

El complejo turístico Cabo Dorado buscaba edificar hasta 22 mil cuartos en nueve hoteles turísticos en una superficie de 3 mil 770 hectáreas. Antes ya se había intentado construir el proyecto Cabo Cortés en la misma zona, pero ambientalistas fueron reacios a este plan, argumentando que el estudio de impacto ambiental ya se había hecho previamente, con resultados perjudiciales para el medio ambiente. Uno de los principales argumentos ecológicos es que en la bahía de Cabo Pulmo se encuentra un arrecife coralino de 71km2, una de las pocas áreas arrecifales en el Pacífico Este y la única en el Golfo de California o Mar de Cortés. Este lugar sigue siendo de gran interés para los inversionistas y, aunque los ecologistas consiguieron la cancelación del proyecto, hay nuevas amenazas. Recientemente diversas organizaciones denunciaron que una nueva resolución jurídica obligará a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) a dar un nuevo veredicto sobre el proyecto, lo que podría favorecer a la empresa Hansa Urbana. Esta sería la tercera lucha por conservar este paraje natural. Lejos de la frustración, las anteriores victorias dan atisbos esperanzadores de que el lugar quedará protegido.

Dragon Mart

Este mega lugar de arribo de mercancías chinas estaría ubicado en la zona más importante de humedales de Puerto Morelos, lo que prácticamente culminaría en una futura devastación del mangle y el arrecife, por la previsible ampliación del muelle para recibir cargueros multimodales. Cientos de ciudadanos y asociaciones ambientalistas se opusieron a este plan que recibió una millonaria multa de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) por daño ecológico, y en 2013 se le dio una negativa local para conseguir los permisos. En agosto de este año, los inversionistas anunciaron la anulación del proyecto. Aunque por ahora este complejo se encuentra cancelado, sobre todo gracias a la acción de la sociedad, se sabe que podría ser una privación temporal. Aun así, la victoria ciudadana se perfila como una realidad, sobre todo por la pésima fama que ha ganado el proyecto.

Holbox

Holbox es una paradisíaca isla maya inmersa en un Área Natural protegida. El proyecto “La Ensenada” pretendía edificar en este lugar en 980.85 hectáreas, de las cuales, 90.49 son vírgenes. Ahora se encuentra también temporalmente suspendido, gracias a la indignación ciudadana. En junio de este año se dio a conocer que la empresa Península Maya Developments abandonó el proyecto turístico en la isla Holbox, al desistirse de continuar el proceso de evaluación ambiental que pedía la SEMARNAT. Aunque aparentemente el proyecto está cancelado, se han hecho algunas compras y se han dividido algunos ejidos de la isla, lo que da pie a la sospecha de la persistencia de los planes del proyecto. Sin embargo, miles de personas se han unido y han hecho famoso este peligro, lo que ha significado una gran presión para las autoridades.

Paraíso del Mar 

Muchas organizaciones denunciaron que este complejo ubicado en el humedal Ramsar en La Paz, Baja California Sur, impactaba atrozmente al ecosistema, sobre todo al manglar y a especies como el tiburón ballena y el delfín mular. En la administración de Felipe Calderón la SEMARNAT aprobó incluso la deforestación del manglar, pero en enero de 2013 un tribunal ratificó la nulidad del proyecto por su impacto ambiental. Este fue un gran logro civil.

Mineras en Wirikuta

Los wixárikas, quienes han sido apoyados por organizaciones ecologistas y sociales en su lucha por conservar su zona sagrada, obtuvieron en septiembre de 2013 de un tribunal la suspensión de permisos a las empresas canadienses y a Frisco en la región de Wirikuta, con 98 mil hectáreas. La medida no significa que los proyectos están cancelados, pero inéditamente, consiguieron un paro de las labores de explotación de empresas de gran poder. Se cree que es un gran paso y los wixárikas van sumando cada vez más apoyo de la sociedad civil, incluso internacional.

Twitter de la autora: @anapauladelatd



Exposición de Francisco Toledo sobre el maíz nos recuerda que somos uno con la naturaleza

El artista intervino fotografías tomadas hace cien años para hacer conciencia sobre el maíz y la naturaleza, busca además reunir un millón de firmas que respalden una carta enviada al presidente de México.

Las imágenes cuentan con la característica de generar, en menor o mayor grado, una emoción que se encargará de realizar cambios trascendentales. A través de esta experiencia afectiva, decenas de personas pueden alcanzar sus sueños y así realizar cambios esenciales asociados con su vida diaria, sus proyectos profesionales o su relación con el medio ambiente.

De modo que, para generar un impacto emocional (y por ende, conductual) en cierto grupo, es necesario reestructurar concepciones erróneas. Un ejemplo de esta noción es el pintor Francisco Toledo, quien en los últimos meses se ha sumado a la lucha contra el maíz transgénico en México.

Para lograrlo se encargó de impactar emocionalmente con 42 intervenciones de impresiones fotográficas de hace aproximadamente 100 años, realizadas por Rafael Donís. El objetivo era sencillo: regenerar el esquema de que la sociedad se encuentra separada de la naturaleza; y así, a través de fotografías coloreadas, se vislumbran antiguos agricultores y trabajadores con sus semillas, plantas germinadas y mazorcas, entre otros elementos simples, en una jornada de la década de los 20.

En esta lucha, bajo el nombre de El maíz de nuestro sustento, Toledo celebra al maíz de México: puro y libre de intervenciones químicas. De modo que logra crear una resonancia e impacto más generalizado y profundo, a comparación de los argumentos y datos científicos. Aquí, las emociones son la base del cambio y de la capacidad creativa.

La exhibición de las fotografías intervenidas tendrá lugar en la galería Juan Martín, en la colonia Polanco. Ahí, como parte de la campaña contra el maíz transgénico en México, se pretende reunir un millón de firmas que respalden la carta de científicos mexicanos al presidente de este país, Enrique Peña Nieto, enviada en marzo.

Si te resuena, firma la carta aquí.

 

 



Vuelve la ameneza sobre Holbox: lugareños son despojados de sus terrenos para construir un complejo turístico

La aprobación de la división de la isla provocará el despojo de 2 000 habitantes de la isla. Aunque aún falta que se ciertos acuerdos se apliquen, Holbox está siendo el escenario entre la injusticia y la desesperación.

La isla de Holbox, ubicada al norte de Quintana Roo (México), es un sitio impregnado de historia y cultura. Cuenta la leyenda que las tierras fueron habitadas por los mayas y sus descendientes, formando parte del cacicazgo de Ekab. Con el paso del tiempo, la tierra se mantuvo custodiada por piratas, europeos, sobrevivientes de la Guerra de Castas, empresarios yucatecos, entre otros. 

Actualmente, Holbox es uno de los destinos turísticos más importantes de la zona. Cuenta con alrededor de 2000 habitantes, quienes viven mayoritariamente de sus productos agrícolas y pesqueros. 

Sin embargo la isla está viviendo un momento de crisis. Desde el domingo empezó el despojo de los dueños de terrenos dentro de Yum Balám, en Holbox. Esta decisión se llevó a cabo a partir de una asamblea (considerada como ilegal), protegida por antimotines del gobierno de Quintana Roo, donde se aprobaba por unanimidad la división de la isla en cuatro ejidos: Holbox, Isla Holbox, Península Holbox y Punta Holbox. 

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El objetivo de exiliar a los dueños originales es facilitar el desarrollo de un proyecto turístico impulsado por Fernando Ponce, empresario yucateco dueño de Bepensa y  de la embotelladora de Coca Cola. De ese modo, bajo el nombre de Península Maya Developments, se construirían 875 villas y condominios, hoteles, áreas comerciales, canales y un puerto. 

En la asamblea antes mencionada estuvieron presentes funcionarios del gobierno de Quintana Roo, ejidatarios yucatecos proactivos al diseño turístico, Fernando Ponce y Hermilo Castilla Rocha. De acuerdo con una entrevista en el semanario Proceso acerca del frente “Yo Defiendo a Holbox” (YDH), los dueños que asistieron a la reunión no son nativos ni vecinos de la isla, sino empresarios o prestanombres yucatecos que obtuvieron ilegalmente los certificados ejidales. Mientras que, afuera de la reunión, se manifestaban decenas de pobladores y ejidatarios en contra del despojo de sus hogares. 

Fue entonces que cerca de 200 ejidatarios tomaron el domingo la alcaldía en protesta por la asamblea ilegal. Advirtiendo que no abandonarán las instalaciones hasta que el presidente municipal, Luciano Sima, los defienda del fraude por parte de Península Maya Developments. 

Como consecuencia de la manifestación hubo un operativo policiaco, encabezado por el secretario estatal de Seguridad Pública, General Carlos Bibiano Villa Castillo, donde la policía aventó rocas y gases lacrimógenos. Personas de la tercera edad, niños y mujeres embarazadas salieron lastimadas. 

La aprobación de la división de la isla provocará el despojo de 2000 habitantes de la isla. Aunque aún falta que se ciertos acuerdos se apliquen, Holbox está siendo el escenario entre la injusticia y la desesperación. Con el fin de evitar que el desalojo se lleve a cabo, varios medios empezaron a movilizarse para que la isla se convierta en Patrimonio de la Humanidad. Firma tu petición aquí, para salvaguardar a la isla de la manos de las mafias coorporativas. Te toma un minuto.

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