Los agroquímicos tóxicos de BIMBO provocan “zonas muertas” en Yucatán y Sinaloa

A través de una petición en línea –que podrás encontrar dándole click aquí–, Greenpeace México pidió a la empresa mexicana de alimentos aclare su abastecimiento en materia prima para sus productos.

Desde hace algunas semanas, la ONG ambientalista ha demandado a la empresa BIMBO que impulse la agricultura ecológica en México –principalmente desde que la investigación reveló que la empresa mexicana usa fertilizantes sintéticos que ponen en riesgo la supervivencia de la flora y fauna en los ríos, lagunas costeras y drenes cercanos a las zonas de cultivo de maíz en Sinaloa–. 

A través de una petición en línea –que podrás encontrar dándole click aquí–, Greenpeace México pidió a la empresa mexicana de alimentos aclare su abastecimiento en materia prima para sus productos. Pues, de acuerdo con sus investigaciones, los ecosistemas amenazados por la contaminación de fertilizantes se encuentran principalmente en los cuerpos acuíferos de la Península de Yucatán y Sinaloa, en donde se detectaron altos niveles de nitrógeno y fósforo en todos los sitios del muestreo. De hecho, en algunos de los casos, excedieron hasta 30 veces los límites establecidos en los lineamientos de la Ley de Derechos en materia de agua para la protección de la vida acuática. 

¿Cuál es el problema de esto? La agricultura industrial es la principal fuente de contaminación por nutrientes en el planeta; esto quiere decir que, al analizar los resultados, México aporta el 62 por ciento del nitrógeno en los ecosistemas. Este exceso de nutrientes provoca, a su vez, un crecimiento antinatural de especies de algas en ríos, lagunas y mar; las cuales pueden impactar negativa y tóxicamente en la vida acuática y humana. A este fenómeno se le conoce como Florecimientos Algales Nocivos –FAN– y pueden acabar con el oxígeno haciendo imposible la supervivencia para otros organismos, generando así “zonas muertas” que resultan en crisis económicas relacionadas con la pesca y el turismo. 

Esta acción es realmente el resultado de un modelo de producción agroindustrial que abastece la industria alimentaria de la que BIMBO forma parte, siendo ésta la panificadora más grande del mundo y la tercera más consumida en el país. En palabras de Sandro Laso, vocera de la campaña Comida Sana, Tierra Sana de Greenpeace México, “BIMBO está presente en el 99% de los hogares mexicanos a quienes puede demostrarles ‘el cariño de siempre’ con un plan de transición hacia la agricultura ecológica a lo largo de su cadena de proveedores, libre de agrotóxicos y transgénicos, que produzca alimentos de mejor calidad para las familias mexicanas que la consumen”

El objetivo es lograr una agricultura ecológica que aumente la fertilidad del suelo sin necesidad de usar sustancias químicas ni transgénicos, así para garantizar la soberanía alimentaria para medios de vida rurales justos, indispensables para las personas y la protección de la biodiversidad. 

¿Qué puedes hacer tú? Greenpeace invita a firmar la petición en línea para que BIMBO asuma los compromisos necesarios a través de acciones y plazos definidos para eliminar los agrotóxicos de su producción, y así impulsar proyectos de agricultura ecológica. Dale click aquí. 

 



Un recuento de activistas ambientales asesinados en América Latina

Ejemplos sobran: el asesinato de Berta Cáceres y de otros activistas indígenas, la represión al pueblo mapuche o a tierras wixárikas, el abuso de poder en contra de regiones poblanas, chiapanecas y oaxaqueñas…

Amenazas, abuso físico y psicológico, destrucción del medio ambiente, muerte. Es el saldo que implica el activismo ambiental en América Latina, principalmente en los últimos 30 años en que la ambición ha buscado maneras de apoderarse de la biodiversidad del planeta. Ejemplos sobran: el asesinato de Berta Cáceres y de otros activistas indígenas, la represión al pueblo mapuche o a tierras wixárikas, el abuso de poder en contra de regiones poblanas, chiapanecas y oaxaqueñas…

Apenas este 20 de enero, la noticia del asesinato de Isidro Baldenegro, activista indígena de 51 años de edad quien fue galardonado en 2005 con el Premio Ambiental Goldman por su defensa de los bosques de la Sierra Tarahumara, resonó en numerosos noticieros. Él, junto con otros doce activistas, estaba en defensa del territorio ancestral tarahumara, al norte de México. Frente a esto, Isela González, directora de Alianza Sierra Madre, la red de defensa de territorios indígenas de la Sierra Tarahumara, declaró que “Isidro es el primer muerto del año; uno más de estos, sólo que [su muerte] es de alto impacto porque tenía visibilidad nacional e internacional”.

Antes de Baldenegro, existía ya una larga lista de activistas asesinados. Tan sólo en la región ancestral tarahumara han asesinado a doce en los últimos 30 años; de los cuales, cuatro de ellos, el último año. Es decir que en 2016 fueron asesinados los activistas Victor Carrillo, Elpidio Torres y Valentín Carrillo; mientras que Isidro Baldenegro fue el primero del 2017 en perder la vida. En palabras de Isela González: “Va un es del año y ya hay una víctima relacionada con la defensa del territorio.”

De acuerdo con las autoridades, Baldenegro llegó a la comunidad de Coloradas de la Virgen el jueves 12 de enero para ayudar al traslado de una tía a una valoración médica en la comunidad de Baborigame –a unas cinco horas de camino–. Durante el traslado, Baldenegro fue balaceado seis veces por Romero R.M, quien se relacionó con una familia armada del crimen organizado y ésta, a su vez, con un cacique que pretendió despojar del bosque a la comunidad. Además, uno de los hermanos de Romero R.M. fue señalado como uno de los asesinos del activista Victor Carrillo en 2016.

Si bien este es un ejemplo que llamó la atención de la Red Nacional de Organismos Civiles “Todos los Derechos para Todas y Todos” y de la Delegación de la Unión Europea –UE– y las embajadas de los Estados miembros en México, en especial para pedir a las autoridades a identificar y juzgar a los responsables ya que se trata de un asesinato de caso “grave y emblemático de la vulnerabilidad” hacia los defensores de la naturaleza y los derechos humanos, existe una larga víctimas cuyo caso no ha sido renombrado y, por tanto, no se les ha hecho justicia. 

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www.latribuna.hn

La quintaesencia de esta situación es la de Berta Cáceres, una de las activistas hondureñas que obtuvo el mayor impacto en el medio. Ella luchó en contra del proyecto hidroeléctrico Agua Zarca, en el río Gualcarque, en Honduras; sin embargo, hubo un obstáculo que no pudo superar: su asesinato el 2 de marzo del 2016. Antes de ello, Cáceres recibió el Premio Goldman, uno de los máximos reconocimientos por la defensa del medio ambiente, y ahí sentenció: “¡Despertemos humanidad, ya no hay tiempo!”

 

Otro ejemplo es la encarcelamiento del activista indígena mexicano de Ildefonso Zamora por su movimiento pacífico en contra de la tala ilegal. En palabras de la directora para las Américas de AI, Erika Guevara-Rosas, “A Ildefonso Zamora lo están castigando por denunciar los daños que se están causando al territorio y al entorno de su comunidad. Nunca debió haber sido encarcelado y debe ser puesto en libertad inmediata e incondicionalmente. Proteger el medio ambiente y defender los derechos humanos no son delitos“. Zamora fue, en otras palabras, inculpado con acusaciones sobre testimonios falsos: “el fiscal registró las declaraciones de testigos presenciales que describieron los hechos usando exactamente las mismas palabras que si las estuvieran leyendo de un guión, no se preservó la escena del crimen y no se manejaron debidamente las pruebas.”

 

Finalmente pero no menos importante, el caso de grupo de activistas mexicanos que fueron detenidos en Nicaragua en el 2016, es un ejemplo vívido de esta situación. Bajo el nombre de Caravana para el buen vivir, estos chicos se dedicaron a recorrer México y América del Sur a favor de la incidencia en educación ambiental. Se encargaban de brindar información fe de digna sobre el uso adecuado y ecosustentable de las tierras que trabajan así como de sus derechos frente a empresarios que intentan abusar de la ignorancia e inocencia de las comunidades. Desgraciadamente el conocimiento adecuado es un factor que resulta en un conflicto de intereses para los empresarios y, por tanto, algunos miembros del gobierno de cualquier país. Por esta razón es más fácil “eliminar” a la fuente de información, a “los revoltosos”, que respetar a la biodiversidad que habita en los terrenos indígenas. 

Y si bien algunos de los chicos fueron liberados, la realidad es que el activismo en América Latina no debería, en primer lugar, impactar en los derechos humanos y seguridad de los mismos personajes conscientes de la importancia del medio ambiente; y en segundo lugar, no se cuenta con las garantías institucionales para proteger a la biodiversidad, a los habitantes que viven de ella y a los defensores de los dos primeros. 



El primer bosque de comida está por abrir en Seattle

Esta inspiradora fuente de alimentos fue posible gracias al financiamiento colectivo, y voluntario, de la comunidad local.

Foto: foodurbanism.org

Hoy en día el hecho de tomar una fruta de un árbol y comerla nos parece una delicia digna del paraíso. En un mundo donde la mayoría de los alimentos que consumimos provienen de lugares remotos, y llegan a nosotros tras distantes procesos de producción, tener un bosque de alimentos en una ciudad es un enorme privilegio.

La ciudad de Seattle ha abierto al público el primer ‘bosque alimenticio urbano’: un bosque que contará con decenas de plantas y frutas comestibles (nueces, zarzamoras, guayabas, piñas, diferentes cítricos, ciruelas, manzanas, etc.). Este jardín de las delicias ya cuenta con 35 árboles plantados y tiene un presupuesto inicial de 100 mil dólares.

El proyecto, Beacon Food Forest, ha surgido de una plataforma de crowdsourcing, en la que los ciudadanos han participado decidiendo qué tipo de árboles se plantarán, qué hacer con las plagas y anticipándose a problemas cómo: ¿qué pasaría si alguien se lleva todas las frambuesas? A lo que, con una actitud siempre positiva, el comité organizador ha respondido “Bueno, si al final de la temporada de frambuesas no tenemos más, eso significará que ha sido un éxito”. En este sentido, el proceso de creación de este espacio alimenticio es un ejemplo de democracia participativa y colaboración ciudadana con beneficios compartidos.

Según Falling Fruit, organización que monitorea alimentos públicamente disponibles, existen más de 554 comestibles comúnmente distribuidos en más de 570 mil localidades en el mundo –la mayoría de los cuales se echa a perder, aplastados en el concreto. El bosque de comida de Seattle además de proveer un delicioso servicio a la comunidad, es un poderoso ejemplo de concientización. Resulta difícil de detener la tendencia global al urbanismo, pero con conciencia estratégica bien podrían aflorar en las ciudades, algunos de los mayores beneficios de la naturaleza.



La agricultura biodinámica, una técnica de cultivo que beneficia la tierra

El alemán Rudolf Steiner propuso a inicios del siglo pasado una agricultura denominada biodinámica, la cual trata a las granjas como organismos complejos.

 En 1924 un grupo de agricultores alemanes notaron que sus tierras perdían fertilidad y los suelos se encontraban desgastados. Ante el problema solicitaron alternativas a la academia de su país, por lo que se llevaron a cabo un conjunto de conferencias lideradas por Rudolf Steiner, padre de la agricultura biodinámica, la cual, concibe a las granjas  como organismos complejos cuya dinámica natural incluye a los animales y al hombre.

La agricultura biodinámica se basa en nueve tipos de preparados inventados por Steiner, que a la fecha han comprobado tener efectos en la estructura del suelo y en los microorganismos, mejorando la fertilidad del suelo e incrementando su biodiversidad. Este revolucionario pensador creía que estos preparados transferían poderes sobrenaturales terrestres y fuerzas cósmicas al suelo. La rareza de estos es innegable, se dividían en dos tipos: los preparados para la preparación del suelo y los utilizados para la preparación y aplicación de composta.

Este tipo de siembra toma en cuenta un calendario de cultivo basado en el movimiento de los astros. Para la preparación del campo por ejemplo Steiner propuso el llamado cuerno de abonar, basado en una mezcla de tierra negra preparada al llenar el cuerno de una vaca que se entierra en la tierra en otoño para dejarlo descomponer durante el invierno y recuperarse para su uso la siguiente primavera. En este cuerno se añade además cuarzo molido en polvo preparado.

Actualmente esta técnica se utiliza en más de 50 países y cuenta con una agencia de certificación para sus productos denominada “Demeter International” (en alusión a la diosa griega de la agricultura). Los métodos del agrocultivo biodinámico profundizan en la interconexión de los componentes de los sistemas incluyendo al humano como parte de este. Se trata de una concepción filosóficamente sensible sobre la agricultura, que incluso nos remite a una especie de proceso de purificación alquímica, que empata perfectamente con un nuevo pensamiento acerca de la unidad de la materia y la vida.

 



Radiografía: Pan Bimbo Cero Cero ¿Qué contiene?

Un vistazo a sus ingredientes, ¿son verdaderamente sanos?

Bimbo, una de las empresas paneras más grandes del mundo, es considerada como de comida chatarra por los pocos nutrientes que aporta y, sobre todo, por las altas cantidades de azúcar que contiene. De hecho, se cree que es gran responsable, junto con otras empresas de la industria chatarra, de los altos niveles de obesidad en países como México.

En los últimos años esta empresa ha elaborado algunos productos bajos en azúcar y grasa, pero, ¿Qué tan saludables son en realidad? La organización El Poder del Consumidor comparte un análisis hecho por especialistas nutriólogos sobre este producto:

Aquí algunos datos:

  • Tiene cero azúcar y cero grasa adicionada, pero con endulzante artificial (no recomendado para niños) y con ácidos grasos sueltos.
  • Contiene doble gluten, personas con enfermedad celiaca o sensibles al gluten deberían ser alertados.
  • Es básicamente harina de trigo integral, gluten (adicional al gluten presente en el trigo) y aditivos (12 aditivos en total). Para las personas con sensibilidad al glúten es peligroso y la etiqueta no lo especifica.

Ingredientes:

Harina de trigo integral (gluten), gluten de trigo, levadura, salvado de trigo (se hace la aclaración de que el salvado presente es utilizado sólo en la superficie), cloruro de potasio, sal yodada, vinagre, fosfato monocálcico, mono y diglicéridos, propionato de calcio, ésteres de ácido diacetil tartárico, enzimas, sucralosa (9 mg/100 g), sorbato potásico, lecitina de soya.

*Hay que recordar que para el pan, lo mejor es que no contenga más de 5 ingredientes.



¿Qué hay detrás de tus marcas favoritas?

Si crees que la valentía se limita a las películas de acción, te tenemos una noticia: elegir lo que comes es un acto de valor que realizas tres veces al día.

¿Cómo? Muy sencillo, como consumidores tenemos el poder de decidir qué llevamos a nuestra mesa y cómo nutrirnos. A veces se nos olvida la responsabilidad que tenemos de nuestra alimentación y dejamos que la publicidad y las marcas nos digan cómo hacerlo. Pero hoy tenemos un reto enorme como consumidores: recuperar nuestro poder de elección.

Los productos procesados que compramos en el supermercado tienen un origen dudoso, no sabemos cómo son producidos ni de dónde provienen los ingredientes para su elaboración porque las empresas que los elaboran no son transparentes con sus consumidores.

Las empresas de alimentos nos ofrecen comida para “hacernos la vida más fácil” e incluso han creado productos “más sanos” y nos los llevamos a la boca pensando en que  nos ofrecen los nutrientes necesarios para nuestro cuerpo. Hoy sabemos que esto no es así, la comida procesada está relacionada con los altos índices de obesidad  y sobrepeso a nivel mundial por sus altos contenidos de azúcar y grasas.

Si miramos más a fondo encontramos que los alimentos procesados también tienen un pasado oscuro que impacta al medio ambiente, y nosotros como consumidores somos cómplices involuntarios de estos daños cada vez que decidimos comprar alimentos que provienen de la agricultura industrial, que contamina recursos valiosos como el agua y el suelo, indispensables para tener comida sana en nuestra mesa. 

Además, esta forma de producción no solo pone en riesgo la biodiversidad, sino que amenaza la salud de los trabajadores del campo con el uso de agrotóxicos como el glifosato, catalogado recientemente por la Organización Mundial de la Salud como probable cancerígeno para el ser humano y que es utilizado sin ningún tipo de control en el campo mexicano.

Este panorama es alarmante para todos, y como consumidores tenemos en nuestras manos un papel clave en el rumbo de esta historia con cada elección de compra y pidiéndole a las empresas de alimentos que nos informen sobre la forma en la que elaboran sus productos. Juntos podemos transitar hacia una agricultura ecológica, que proteja al medio ambiente y a las personas.

Desde Greenpeace, te invitamos a ser parte de una comunidad a favor de la comida sana y a preguntarle a las 15 corporaciones más relevantes en el país sobre cómo producen y cuál es el origen de los ingredientes que utilizan, a través del sitio web: www.greenpeace.mx/comidasana.

Gobierno, empresas y consumidores, somos parte de un problema de alimentación que no permite el acceso a alimentos suficientes y de calidad, pero hoy más que nunca, también somos parte de la solución. 

 

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Twitter del autor: @PrensaGPMX @greenpeacemx 

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