¿Libertad o austeridad? Así vive una comuna autosustentable en los bosques de EE.UU. (FOTOS)

Muchas de estas comunas están integradas por residentes, voluntarios temporales y otros allegados que se vieron en la necesidad de probar distintos modelos de vida.

Vivir fuera del sistema es una alternativa de numerosas personas que buscan una vida autosustentable, libre de impuestos y obligaciones típicas de una sociedad principalmente capitalista. Se trata de un estilo de vida que, al sacrificar ciertas comodidades de la modernidad, se reduce la huella ecológica en el planeta al poner a prueba técnicas de agrocultivo sustentable, bioconstrucción y energía alternativa. 

Muchas de estas comunas están integradas por residentes, voluntarios temporales y otros allegados que se vieron en la necesidad de probar distintos modelos de vida. Y entre ellas se encuentra una comunidad en los bosques de Oregon, al noreste de EE.UU., quienes habitan en un área de 16 hectáreas y sobreviven exclusivamente con lo que encuentran en el territorio a través de la caza, recolección de alimentos y otros insumos del bosque. 

La revista Vice se encargó de capturar los momentos de esta comuna autosustentable, dándole una cámara fotográfica a Eve, una integrante del lugar. Ella documentó el día a día de 15 personas que vivieron o transitaron al interior de la comuna:

Levantarse de la cama con base de madera contrachapada; beber un poco de café o té en el pórtico negro con una vista hermosa de varias alternativas de baño de composta. A las 9:00, tenemos una junta de grupo y revisamos tanto con los estudiantes como instructores en dónde aprendimos sobre yesos y pinturas naturales. Después, comemos el almuerzo, un recalentado de las lentejas de anoche con los huevos de la tarde. Alimento a las gallinas y recojo los huevos. Corto un árbol para material crudo, y después nos dirigimos a un río cerca para el primer chapuzón del verano. Finalmente, concluimos el día con una fogata con todos.

Como conclusión, ella se dio cuenta que “la mayoría parece encontrarse en una encrucijada de vida”. Por lo que un estilo de vida con una alimentación más sana –con base en distintos granos y vegetales que tanto cultivan como truquean localmente– y una supervivencia en contacto con la naturaleza. Esto, con el paso del tiempo, permite liberarse de las preocupaciones cotidianas para darle a la naturaleza, el fluir de una trascendencia. 

A continuación te compartimos las imágenes de Eve, integrante de la comuna autosustentable en Oregon, EE.UU.

 



¿Por qué un Estado informado y participativo podrá salvar a la biodiversidad de México?

Uno de los ecosistemas más importantes es el Sistema Arrecifal Veracruzano (SAV) el cual nos ofrece diversos servicios ambientales protegiéndonos contra los vientos y los huracanes.

El Estado de Veracruz ha enfrentado diversos conflictos ambientales en los últimos años debido a las actividades productivas que se desarrollan en el territorio (Rodriguez 2006). Como consecuencia se ha visto un impacto ambiental en sus ecosistemas.

Uno de los ecosistemas más importantes es el Sistema Arrecifal Veracruzano (SAV) el cual nos ofrece diversos servicios ambientales protegiéndonos contra los vientos y los huracanes. En el reporte de un área natural protegida amenazada del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) se puede concluir como el SAV se ha visto amenazado por un mal manejo de las autoridades permitiendo llevarse a cabo diversas actividades que han ocasionado un deterioro dentro de la poligonal. Algunas actividades que han ocasionado un daño son la sobrepesca, el turismo, la contaminación, la extracción de coral para material de construcción, e inclusive se ha visto amenazado por la artesanía, siendo un atractivo turístico en el Puerto, la cual utiliza  diferentes especies como corales blandos y duros, moluscos, crustáceos y otros grupos de animales. 

La gran amenaza que está enfrentando hoy en día el SAV es la ampliación del Puerto de Veracruz. Desde hace varios años diversas organizaciones como el CEMDA y la Asociación Interamericana de Derecho Ambiental (AIDA) se han manifestado para que este proyecto no se lleve a cabo y así poder salvaguardar este ecosistema, pero ¿cómo vamos a defender algo de lo que no estamos enterados? ¿Cuántos realmente conocen la importancia del Sistema Arrecifal Veracruzano? Y ¿Cuántos de nosotros estamos enterados de las amenazas por las que ha pasado? Debemos de saber que los arrecifes de coral son uno de los ecosistemas más diversos y complejos en la Tierra (Hernández y Vives, 2002). Éstos  empiezan a formarse cuando un pólipo se adhiere a una roca del lecho marino dividiéndose en miles de clones, se crean colonias gracias a la estructura calcacea de los pólipos que se conectan entre sí y cuando las colonias van creciendo estas se agrupan formándose arrecifes (National Geographic 2010).

La importancia de los arrecifes de coral reside en los servicios ambientales que brinde, otorgándoles una importancia ecológica, social y económica (AIDA 2015). Los servicios ambientales son las condiciones y procesos naturales de los ecosistemas por medio de los cuales cuáles el hombre obtiene algún tipo de beneficio (Cortina et al 2007).

Los servicios ambientales se pueden dividir en cuatro clases (MEA 2005):

– Servicios de suministro: son los productos obtenidos de los ecosistemas como el alimento.

– Servicios de regulación: son obtenidos mediante diversos procesos de los ecosistemas. Por ejemplo, sirven como amortiguamiento a los efectos negativos de los eventos hidrometeorologicos extremos.

– Servicios culturales: son los beneficios no materiales obtenidos de los ecosistemas. Por ejemplo, el valor científico que tienen diversos ecosistemas llevándose a cabo diversas investigaciones en el área o el valor recreativo que tienen algunos ecosistemas permitiendo diversas actividades.

– Servicios de soporte: mantienen los procesos de los ecosistemas permitiendo la provisión del resto de los servicios como el mantenimiento de la biodiversidad (Inecol 2010).

Como se observa, podemos obtener diversos beneficios a través de los ecosistemas, por ejemplo la industria turística se beneficia a través de los servicios culturales ya que dentro de ellos se encuentra un valor recreativo permitiendo de esta manera el ecoturismo. Analizándolo de esta manera son más importantes de lo que pensamos, como ciudadanos debemos generar una conciencia ambiental para preservarlos y protegerlos de las diversas amenazas que enfrentan hoy en día.

Una vez entendido lo importante que es un sistema arrecifal por los diversos servicios que nos ofrecen, debemos hacernos la pregunta ¿es necesario que el desarrollo de una ciudad implique un gran impacto ambiental sobre uno de sus ecosistemas? La respuesta es fácil y sencilla: no. Al permitir estos tipos de proyectos nos estamos olvidando del desarrollo sostenible que de acuerdo con la Declaración de Río de 1992: “el derecho al desarrollo debe ejercerse en forma tal que responda equitativamente a las necesidades de desarrollo y ambientales de las generaciones tanto presentes como futuras, es imposible considerarse de forma aislada ya que la protección al medio ambiente es parte integrante del proceso de desarrollo” (Principio 3 y 4 de la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de 1992). La Comisión Oceanográfica Intergubernamental nos informa que un aspecto fundamental del desarrollo sostenible es un medio ambiente sano y productivo ya que los ecosistemas que presentan buena salud y un funcionamiento óptimo brindan un mayor potencial de maximación a largo plazo de los beneficios sociales y económicos.

Retomando el caso del SAV, es necesario informarnos sobre la amenaza que está enfrentando, de qué manera está siendo afectado y con ello qué consecuencias se generarán en la ciudad, ya que al generar un impacto ambiental dentro del arrecife se puede generar una perdida en los servicios que nos ofrecen y estos son diversos, por ejemplo: los arrecifes nos proporcionan alimento, funcionan como barreras contra los impactos del cambio climático, generan beneficios para el turismo debido a su gran belleza (AIDA 2015), la flora y fauna que viven dentro de los arrecifes son proveedoras de sustancias útiles en farmacología (Romeu 1995).

Sin duda una comunidad informada toma mejores decisiones, es tiempo de tomar responsabilidad en estas problemáticas. La exigencia del cumplimiento de la normatividad ambiental requiere que esta sociedad sea activa y participante (Carmona, s.f). Un ejemplo claro es Cabo en Pulmo, un sistema arrecifal ubicado en el Golfo de California que se ha encontrado amenazado por diversos proyectos pero que gracias al esfuerzo de las comunidades aledañas en conjunto con diversas asociaciones civiles, académicos y científicos han logrado salvaguardar este parque nacional con resultados exitosos ya que el área se ha recuperado de la sobrepesca permitiendo el regreso de especies migratorias como el tiburón ballena y las tortugas marinas (Cabo Pulmo vivo, s.f).

Es esencial que la comunidad se involucre en las problemáticas ambientales, a fin de generar conciencia y con ello ser responsable de las decisiones que se tomen en el territorio. Debemos convertirnos en ciudadanos ambientales, es decir, aquellos voluntarios comprometidos a aprender acerca del ambiente para poder involucrarse por medio de la acción generando soluciones a favor del desarrollo sin descuidar el enfoque ambiental (Mrazek 1992, citado en Gaudiano 2003).

En conclusión, para poder convertirnos en esos ciudadanos ambientales necesitamos generar nociones de aprendizaje y de participación y sólo lo lograremos comprometiéndonos a informarnos sobre los problemas ambientales, sus causas y sus posibles soluciones para saber cómo actuar. Necesitamos crear un sentido de pertenencia a través de las diversas prácticas sociales y culturales. (García 1995, citado en Gaudiano 2003). Debemos asumir un compromiso con el bienestar común, necesitamos desempeñar un rol de protección al medio ambiente exigiendo el cumplimiento de nuestros derechos ambientales mediante el acceso a la información, uso de herramientas legales y a través de la participación en la toma de decisiones.



¿Cuántos recursos consumirás en toda tu vida?

En 65 años habrás comido más de 13 mil huevos.

Todos los días consumimos, ya sea alimentos, ropa, tecnología, papelería, agua o cualquier otro artículo que nos resulte necesario para sobrevivir. El planeta nos brinda todos estos elementos con la materia prima para transformarlos a nuestra utilidad.

Sin embargo, actualmente se consumen recursos naturales más rápido de lo que se pueden volver a generar y se desechan residuos más rápido de lo que pueden ser degradados. Se calcula que actualmente el medio ambiente tarda 18 meses en recuperarse de lo que los humanos gastan y desechan en un año.

Ser consciente de lo que se consume y desecha implica una serie de pequeñas decisiones día con día, ¿beber café en vaso de unicel?, ¿reutilizar o no el papel?, ¿qué envoltura utilizar para envolver un regalo?, etc.

A lo largo de toda una vida habremos consumido una gran lista de productos naturales y manufacturados, mismos que se traducen en enormes cantidades de residuos, por ejemplo, se calcula que en México existen 65,000,000 de teléfonos celulares y cada año se desechan 15,000,000 de los mismos.

Para hacernos una idea de cuánto consume una persona en toda su existencia, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) hizo el cálculo promedio de una vida de 65 años.

Los resultados son los siguientes:

* 13,345 huevos

* 5,272 manzanas

* 400 cremas

* 5,800 pañales

* 4,280 barras de pan

* 15 cerdos

* 845 latas de alimentos

* 190 shampoos

* 78 cepillos de dientes

* 35 geles para el cabello

* 270 desodorantes

* 2,450 periódicos

* 16 teléfonos celulares

* 1,200 pollos

* 7,550 litros de leche

* 10,866 zanahorias

* 276 pastas de dientes

* 5.6 bronceadores

* 21 borregos

* 4 vacas

* 4,500 litros de cerveza

* 5,600 litros de refrescos de cola

* 4,000 rollos de papel higiénico

* 11,000 toallas sanitarias o tampones

* 10,000 barras de chocolate

A cada habitante del planeta nos corresponde un promedio de 1.8 hectáreas para satisfacer nuestras necesidades, el equivalente a 2.5 canchas de fútbol, sin embargo, actualmente cada persona consume 2.7 hectáreas, es decir, 3.6 canchas.

Sin duda, estas cifras nos hacen considerar integrar prácticas a favor del consumo responsable que pueden resultar muy sencillas como consumir productos locales, frutas de temporada y elegir productos ecoamigables. Con pequeñas acciones se pueden resultar grandes resultados. Y tú ¿cuánto consumes?



4 sencillos hábitos que reducirán notablemente tu huella ecológica

Los seres humanos necesitamos volvernos responsables de nuestro planeta, y por tanto de su sustentabilidad.

Hace alrededor de veinte años el grupo musical Dead Can Dance, cantó cómo el ser humano necesitaba aprender a tratar bien a nuestra madre; y es que: “si le ofrecemos de regreso sus diamantes, ella ofrecerá su perla más preciada”. Sin embargo, ¿cómo las personas podemos volvernos responsables para recibir este regalo de nuestra tierra madre?

Los seres humanos necesitamos volvernos responsables de nuestro planeta, y por tanto de su sustentabilidad. Al reducir nuestra huella ecológica, somos capaces de transitar hacia una sociedad que cuide al medio ambiente a través de la regulación del uso de energía, agua, transporte, residuos del basura, entre otros. Y a través de ciertas actividades, esta acción puede implementarse en nuestro día a día:

– Maneja menos. Cerca de una quinta parte de las emisiones es causada por automóviles que liberan alrededor de 11 kg de cada dióxido de carbono y gases de efecto invernadero por cada cuatro litros. De modo que, para reducir tu huella ecológica, la alternativa más eficiente es disminuir el uso del automóvil (incluyendo taxis) y comenzar a usar el transporte público, caminatas o bicicletas. Una persona que viaja en transporte público alrededor de 32 km de camino, reduce hasta un 2177kg de emisiones de CO2 al año, lo cual equivale a un 10 por ciento de la reducción de los gases de efecto invernadero al año.

– Deshazte de los vampiros de energía. Muchas personas dejamos los cargadores de los teléfonos móviles en el enchufe, lo cual provoca que la energía se consuma aunque no esté conectado con el celular. Este tipo de “vampiros de energía” no sólo incrementa la cuenta de electricidad, también gasta cantidades significativas de energía. Para evitar esto, basta con desconectar los enchufes, apagar la luz, entre otras opciones que sea desconectar la luz cuando se utilice.

– Para reservar el consumo de agua (y por tanto de la energía usada para el calentador y la bomba -lo cual ayuda a prevenir la contaminación del aire), es ideal una técnica usada en la marina. Es una técnica que ayuda a ahorrar agua en botes, y son sólo tres pasos: Primero empapa el cuerpo y el cabello; segundo, cierra la llave para enjabonar; tercero, abre la llave para enjuagar. Esta técnica ahorra alrededor de 56781 litros de agua.

– Compra en línea y de proximidad, y así reducir la huella ecológica que impacta alrededor del 35 por ciento del consumo de energía y de las emisiones del dióxido de carbono. Al poner en práctica estos modos de compra, se disminuye el transporte del automóvil personal así como el impacto de los empaques.

Fotografía principal: Cyclesprog.uk



¿Lego sin plástico? la empresa está gastando millones de dólares para deshacerse de este en sus juguetes

Para cumplir su meta, Lego está asociándose con universidades y organizaciones sin fines de lucro, invitando a otras compañías a unirse al centro de investigación (aún si la empresa no sea especialista en juguetería).

En este año, Greenpeace lanzó un video donde exponía el peligro ambiental que resultaba de la asociación entre la empresa Shell y Lego. Se trataba de una llamada de atención para defender el Ártico en 2015, ya que la marca petrolera pretendía perforar el piso ártico para obtener esta materia orgánica de hidrocarburos insolubles en agua. Fue entonces que, en consecuencia, Lego decidió finalizar su asociación Shell, y así comenzar a revolucionar su empresa en relación con el medio ambiente.

Desde 1949, la empresa danesa Lego se ha dedicado a manufacturar piezas coloridas de plástico en forma de ladrillos y otras minifiguras, las cuales se llegaron a convertir en castillos inquebrantables, ciudades magníficas y hecatombes marítimas. Sin embargo, el uso de este plástico, con base en aceite, para la fabricación de estos juguetes ha provocado una serie de afectaciones en el medio ambiente.

Alrededor de tres cuartas partes de la huella de carbono que produce Lego, proviene de la extracción y el refinamiento del uso del aceite en los juguetes. Roar Trangbaek, cabeza de la prensa de Lego Group, explica que, ante la situación de riesgo del medio ambiente, parecería lógico que la empresa tuviera que encontrar una manera de reducir su huella ambiental: “Si observamos la huella de CO2 como una compañía, la mayor parte de nuestro impacto proviene de actividades offscreen – básicamente lo que sucede antes de que recibamos cualquier material crudo en nuestra fábrica.”

De modo que la compañía empezó a indagar las principales causas de su huella ecológica. Y es que aunque Lego realizara otros proyectos ambientales, como invertir en una granja eólica para hacer uso de energía renovable en fábricas, la realidad es que no estaban generando ningún progreso sin analizar al plástico mismo.

De modo que se plantearon el objetivo de encontrar una alternativa sustentable para el 2030, y para lograrlo, “se necesita invertir una cantidad significativa de dinero”. Actualmente la empresa está asignando alrededor de 150 millones de dólares en un centro de nuevos materiales sustentables que abrirá en 2016, así como en otros 100 nuevos empleos dedicados específicamente a encontrar materiales nuevos para sus juegos y empaques. De modo que, “los ladrillos clásicos tengan la misma apariencia visual y táctil cuando la empresa haga el cambio; el material seguirá siendo plástico, pero de algo que no sea de aceite.”

En la búsqueda de este tipo de materiales, Lego visualizó el reciclaje de algunos plásticos con base biosustentable: “El año pasado reciclamos el equivalente de 70 millones de ladrillos Lego, pero eso lo podemos realizar con nuestras fábricas dado que nos aseguramos que el producto todavía esté en condición de prístino. Por ende no podemos comprometernos en la calidad ni en la seguridad del producto – es decir, no sabemos exactamente qué material estamos usando y qué contiene su interior. El reto con los materiales reciclados proveniente del exterior es que no sabemos sus ingredientes.”

Para cumplir su meta, Lego está asociándose con universidades y organizaciones sin fines de lucro, invitando a otras compañías a unirse al centro de investigación (aún si la empresa no sea especialista en juguetería): “Producimos 60 miles de millones de ladrillos Lego cada año, pero los ladrillos son pequeños, y el consumo total de plástico es pequeño. No podemos resolverlo solos. Esperamos poder inspirar a otros hacer lo mismo.”



Alerta: en el 8o mes del año alcanzamos los números rojos de los recursos del planeta

De acuerdo con los datos de Global Footprint Network, la organización mundial de WWF, la humanidad agotó hoy este presupuesto anual

El mundo posee un presupuesto ecológico anual, el cual marca la huella ecológica del humano sobre la capacidad del planeta para regenerar lo que se ha consumido. Esta cantidad consumida de recursos naturales por país ha reducido significativamente la superficie forestal, escaseado los recursos naturales hídricos, degradado la cantidad de tierra y diversidad biológica e incapacitado al planeta para absorber las emisiones de CO2, entre otras consecuencias.

De acuerdo con los datos de Global Footprint Network, la organización mundial de WWF, la humanidad agotó hoy este presupuesto anual. Por consiguiente, se alcanzó el Día del exceso de la Tierra. Esta situación nos brinda la oportunidad de tomar medidas contra el consumo desmedido de los recursos naturales. 

Año con año, la humanidad llega antes de esta fecha. En esta ocasión, desde hace meses habíamos llegado a estar en focos rojos hasta que, en menos de 8 meses, se alcanzó superar la huella ecológica sobre la capacidad del planeta. Según Marco Lambertini, director general de WWF, debemos conservar el capital natural que queda y administrar sustentablemente los recursos del planeta, ya que es el futuro para los niños, es nuestro hogar.

 

 

Para cambiar esta tendencia, debemos comenzar a modificar los hábitos de consumo: elegir modelos basados en energías renovables, reducir el nivel de emisiones que contaminan el medio ambiente, escoger productos derivados de prácticas sustentables, etcétera.

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Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

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