Caminar y andar en bici en las ciudades es mejor incluso en las más contaminadas; estudio

Aunque a nadie beneficia una ciudad contaminada, no dudes en usar otros medios antes que el coche.

En esta década son cada vez más recurrentes las contingencias ambientales. En lugares como China pero también en ciudades como la Ciudad de México o París.

Cuando los niveles de contaminación son alarmantes pareciera que la mejor alternativa para la salud es simplemente exponerse lo menos a los exteriores. Y lo más lógico sería evitar los trayectos en la ciudad al aire libre como caminar o ir en bicicleta; respecto a ello ¿Qué dicen los expertos?

El investigador Marko Tainio de la Universidad de Cambridge en mancuerna con investigadores del Medical Research Council y la Universidad Anglia Oriental buscaron responder precisamente a esta pregunta y lo que encontraron es reconfortante.

Hicieron primero un análisis de la cantidad de contaminantes que enfrentan las personas en distintas ciudades del mundo al atravesar su ciudad a la intemperie. Encontraron que aunque vivir con contingencias ambientales es naturalmente fatal, los efectos físicos de caminar y de andar en bicicleta son mayores que el riesgo que implica el realizar estas actividades en circunstancias contaminadas.

Por ejemplo, los riesgos contraproducentes para una persona que realiza estas actividades llegarían cuando el ambiente se encontrara tan contaminado como 100 µg/m3 y luego de que hubiese montado su bicicleta sin parar durante hora y media, o bien, luego de 10 horas consecutivas de caminata. Lo anterior es prácticamente imposible, en el mundo el promedio en las grandes ciudades es de  (22 µg/m3).

Nuestro modelo indica que en Londres los beneficios de un trayecto al aire libre sobrepasan los malos efectos de la contaminación. Incluso en Nueva Delhi, una de las ciudades más contaminadas del mundo, con niveles diez veces más altos que en Londres, las personas habrían de andar en bici hasta 5 horas por semana para que los riesgos de la contaminación sobrepasen los beneficios.

Puedes checar los datos sobre tu ciudad acá.

 

 



¿Cómo tratar la diarrea? Remedios naturales para cuidarte durante este malestar estomacal

Es importante comprender que el cuerpo está combatiendo la infección que está provocando la diarrea, por lo que proveerle el descanso necesario para su estabilización es recomendable.

La diarrea, por sí sola, es incómoda. Provoca cólicos, retortijones, constantes idas al baño, deposiciones con altos niveles de agua en la materia fecal, dolor de cabeza, debilidad, dolor de estómago. Y en muchas ocasiones puede ser causada por consumir alimentos en mal estado y que conducen una intoxicación alimentaria, beber agua contaminada, comer productos venenosos o tóxicos, tener una reacción alérgica a alimentos o  problemas de absorción de los mismos como la intolerancia a la lactosa o la indigestión por edulcorantes, sufrir de gastroenteritis, estrés, enfermedad de Crohn, síndrome del intestino irritable, colitis ulcerativa, VIH-Sida, cáncer o tumores, diabetes, entre otros. 

Para reducir los síntomas de la diarrea es indispensable una dieta abundante en líquidos durante unos días para evitar la deshidratación. Basta con beber agua, caldo y jugo de manera regular a lo largo del día para reponer los líquidos que se pierden con la diarrea. En caso en que las náuseas sean excesivas, chupar trozos de hielo puede reducir la sensación y ayudar a hidratar al cuerpo. 

Además es importante comprender que el cuerpo está combatiendo la infección que está provocando la diarrea, por lo que proveerle el descanso necesario para su estabilización es recomendable. Dormir bastante, mantenerse caliente y dejar que el cuerpo descanse son recomendaciones básicas para combatir la diarrea. 

En cuanto a la dieta, es ideal una basada en líquidos y unas 6 “comidas” pequeñas a lo largo del día; principalmente los alimentos que enlistamos a continuación: 

– Líquidos, como agua –con gas o natural–, jugo de fruta sin pulpa, gelatina, café y té –sin azúcar ni cafeína–, caldo –no crema–, miel. 

–  Alimentos bajos en grasa y fibra: plátano, arroz, puré de manzana, pan tostado, fideos, puré de papa, probióticos, puré de zanahorias, agua de arroz. 

– Evita consumir frutas y verduras, granos enteros y salvado, comida grasosa como carne roja, manteja, margarina, productos lácteos enteros, comida rápida, procesada y golosinas, alcohol, fructosa y endulzantes artificiales. 

– Tés. En especial el negro, de menta, de canela y cáscara de naranja. 



¿Cómo lograr que nuestros niños sean activistas por el medio ambiente?

Estos pequeños pasos harán una gran diferencia y aydarán a que las futuras generaciones sean mucho más amables con el planeta de lo que hemos sido nosotros.

La consciencia ambiental no sólo es cosa de los adultos, cada día es más importante desarrollar el respeto hacia la naturaleza en los niños. Una forma muy sencilla de involucrarlos es añadirles actividades relacionadas al cuidado del medio ambiente en su rutina y así, de forma natural, se les desarrollarán hábitos para el cuidado de la naturaleza y el Planeta.

Más allá del cuidado y respeto de los árboles y animales, que es importante, hay otras acciones que también se les debe de inculcar para tener un planeta sano y un mejor futuro para todos.

Es por ello que la Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI-WAECE) precisó un decálogo para que los niños pongan en práctica y puedan contribuir en la protección del medio ambiente:

1- Reciclar es un juego muy divertido cuando deseas colocar cada cosa en el cubo del color adecuado. Existen contenedores diferentes para cada tipo de basura y separar los residuos puede ser muy entretenido para los niños.

2- El agua es un bien escaso. Cuando se laven los dientes después de comer o las manos antes de cada comida, no deben olvidar cerrar el grifo. El mundo les agradecerá ahorrar agua.

3- No hay que tirar desechos al suelo. Si van de paseo por la calle y no ven ningún contenedor guarden en el bolsillo lo que quieran tirar para después desecharlo en casa, en el cubo del color que le corresponde.

4- Apaga la luz de la habitación (cuarto, cocina, salón, etc.) cada vez que salgas.

5- Como los recursos son limitados, enséñale a compartir juguetes y su material escolar con otros niños. Cuando no los use más, dónenlos a otros niños.

6- Cuando quiera dibujar, aprovechen la parte trasera de una hoja ya usado, así estarán reutilizando papel.

7- Las plantas son seres vivos, por tanto no hay que pisarlas ni arrancarlas y hay que regarlas a diario. Ellas dependen del cuidado humano.

8- Las mascotas son animales de compañía que pueden estar a su cuidado bajo tu asesoría. Por ello tienen que darles de comer, de beber, llevarlas al veterinario frecuentemente y no solo cuando se enferman; jugar con ellas, sacarles a pasear para que vayan al baño, darles cariño… Y sobre todo, no hacerles cosas que les puedan molestar, doler o hacer sufrir.

9- Las cosas que hay en la calle, como bancas, faroles, letreros, jardineras, son de todos y no hay que dañarlas, romperlas o ensuciarlas.

10- Hay que cuidar y respetar el medio ambiente, pero también hay que respetar y cuidar a las personas que te rodean.

Estos pequeños pasos harán una gran diferencia y aydarán a que las futuras generaciones sean mucho más amables con el planeta de lo que hemos sido nosotros. No lo dejes pasar, e involucra a tus pequeños, hijos, sobrinos y primos.

COLABORACIÓN DE EARTHGONOMIC MÉXICO, A.C. Nuestra misión es fomentar el desarrollo de la sociedad en armonía con el entorno natural y el respeto a los seres vivos. Para más in información visita: www.earthgonomic.org @Earthgonomic y /Earthgonomic.



El hielo del Ártico está más vulnerable de lo que creíamos

El problema del flujo de las aguas deshieladas es que desprotegen la zona polar de los océanos más cálidos, provocando fracturas y derretimiento de la mayoría de los glaciares.

En los últimos años ha surgido la preocupación ante el deshielo de los polos debido al calentamiento global. Poco a poco se ha tratado de investigar a profundidad las causas, consecuencias y medidas de prevención para enfrentar esta crisis global. Un ejemplo de ello es la investigación realizada por The Earth Institute de Columbia University, desde el siglo XX, en la cual se surgiere que la Antártica es más vulnerable ante los próximos aumentos de temperatura de lo que se solía creer. 

Para llegar a esa conclusión, los científicos grabaron los canales de agua deshielada para tratar de encontrar la distancia que recorrían y el tiempo que hacían para llegar a los océanos. Los resultados no fueron gratos. En palabras de Jonathan Kingslake, glaciólogo y miembro de la investigación, “Esto no es el futuro. Se está expandiendo ahora mismo y ha sido así en las últimas décadas.” 

Anteriormente se creía que el agua deshielada se quedaba en la zona; sin embargo la investigación demostró que estas aguas se mueven a lo largo de la superficie de la Antártica recorriendo grandes áreas. En total, hay 700 canales y lagunillas que recorren desde 121 km hasta 604 km a 1 300 metros sobre el nivel del mar. Suponen sitios en donde se pensó que era imposible el flujo acuífero y que, pese a la lógica física, pueden llegar a formar cascadas; como la que se encuentra en Nansen Ice Shelf, con una altura de 122 metros. 

Estas aguas deshieladas usualmente se congela de nuevo en invierno, sin embargo en los últimos años se ha vivido una pérdida considerable de hielo debido al calentamiento global. Esto quiere decir que hay ahora más agua deshielada de la que se vuelve congelar, y conforme las temperaturas aumenten, continuará el mismo curso de deshielo ocasionando numerosas crisis en el planeta. 

 

El problema del flujo de las aguas deshieladas es que desprotegen la zona polar de los océanos más cálidos, provocando fracturas y derretimiento de la mayoría de los glaciares. En otras palabras, estas aguas deshieladas dejan expuestos y en vulnerabilidad a los polos; como muestran las zonas rojas de la imagen a continuación:

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Si usas la bici, disminuirán también tus ganas de consumir alcohol y tabaco

Un informe señala que el uso de la bici es adictivo y contagioso, y que, además, disminuye los hábitos insanos.

Es curioso como muchos fenómenos atraen a sus pares similares. Así como la vida es una cadena unida al todo, en la vida cotidiana los hábitos (probablemente la herramienta al alcance más poderosa para impulsar una buena o mala calidad de vida), producen también una cadena de efectos similares.

Si adoptamos hábitos insanos, lo más probable es que estos crezcan en esta dirección (incluso aunque no te hagan sentir bien); en su contraparte, cuando adoptamos hábitos más saludables, van sumándose a esta cadena nuevos hábitos más sanos. 

En el caso de la bicicleta, que está siendo adoptada como medio de transporte por millones de personas en el mundo– de alguna manera orillados por la inviabilidad del tráfico en las ciudades, esta provoca que las personas que la usan se vuelvan más saludables. 

Un nuevo informe realizado por Cyclescheme sobre la población del Reino Unido ha comprobado cómo el uso de la bicicleta es contagioso y adictivo. Pero además, la mayoría de los encuestados que han adoptado su uso declararon haber disminuido sus hábitos de consumo de tabaco y de alcohol. 

Un 53% de los encuestados respondieron que el uso de la bicicleta se ha convertido en un hábito del que ya no desean prescindir: una saludable adicción. En el estudio fueron analizados 10.000 ciudadanos, y la mayoría coincide en que han reducido significativamente el consumo de alcohol y tabaco desde que decidieron usar la bicicleta como medio de transporte.



Un estudio comprueba que andar en bici también te mantiene joven

Además de los beneficios a la salud, ahora se comprobó que también es un remedio antivejez

Cada vez que veo a un adulto sobre una bicicleta no pierdo la esperanza para el futuro de la humanidad.

H. G. Wells

Hay algo de sano en mantener una cierta fantasía infantil en la mente adulta. Lo anterior está estrechamente ligado a cómo percibimos el mundo y cómo lo vivimos. Luego de que el auto, sobre todo desde mediados del siglo pasado se convirtiera en un sinónimos de estatus y calidad de vida, fue perdiéndose el uso de la bicicleta como un sistema lúdico, que conlleva un dejo fantasioso.

En el uso de la bicicleta hay algo divertido, inexorablemente unido a nuestras percepciones. En una bicicleta uno se siente más alerta del entorno, de los sonidos, olores, y sensaciones. Así, andar en bicicleta activa tu imaginación, pero además hace que tu cuerpo se mantenga más joven.

Aunque lo anterior de alguna forma ya se conocía, pues sabemos que andar en bici es muy saludable, ahora se ha comprobado directamente, mediante un estudio, que las personas que usan más este medio de transporte mantienen las cualidades psicológicas de personas más jóvenes. El estudio fue publicado por el Journal of Physiology y fue realizado por el King’s College de Londres  y la Universidad de Birmingham.

Según los resultados, los ciclistas mayores a 55 años tienen una función psicológica que los sitúa en una edad más joven que el resto de sus coetáneos. Cabe anotar que el análisis se hizo en base a personas que suelen usar la bici de una manera más profunda, pues son capaces de recorrer unos 100km en menos de 6 horas y media. Sin embargo, los resultados apuntan a que el empleo de la bicicleta es la razón de su juventud perenne.

Aunque cualquier ejercicio es recomendable, andar en bici implica un esfuerzo muscular, nervioso, cardiovascular y respiratorio, además de que conlleva tintes lúdicos, quizá un elemento que también influye en que las personas que usan la bicicleta como medio de transporte se mantengan más jóvenes.

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