¿Utilizarías un incinerador de heces caninas como alternativa ecológica?

Luis Eduardo Carrillo, especialista ambiental, explica que “permitir que exista [este tipo] de basura en la vía pública, siempre será un daño contra la ecología y la salud.

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En los últimos años, 50 toneladas de excrementos caninos han diariamente flotado en el aire de la ciudad. Estos deshechos, al combinarse con otros contaminantes, tienen el potencial de inocular parásitos y hongos tanto al ser humano como a otros perros; tales como parvovirus, parasitosis, neumonías y problemas alérgicos.

Luis Eduardo Carrillo, especialista ambiental, explica que “permitir que exista [este tipo] de basura en la vía pública, siempre será un daño contra la ecología y la salud. […] Se convierten en focos de riesgo en la transmisión de la rabia, sarna, fecalismo, agresiones físicas y contaminación de mercados o basureros.”

Para Carrillo, entre las alternativas de solución se encuentran:

Implementar en la materia de ecología de primaria y secundaria, aspectos sobre la polución por desechos animales y su eliminación. En tal sentido diversas instancias gubernamentales deben realizar campañas educativas. […] El ciudadano debe tirar los materiales orgánicos de sus mascotas por medio de vías rutinarias, como son el camión de la basura o el drenaje.

Para reducir la infestación de bacterias en el aire, Israel Oded Shoseyoy, de la Universidad Hebrea de Israel, y Paulee Cleantec, desarrollaron un dispositivo capaz de aspirar los excrementos de la mascota y convertirlos en ceniza. Lo llamaron AshPoopie.

 

Este dispositivo pretende no sólo ayudar a acabar con la contaminación por desechos fecales, también a reducir el consumo de bolsas de plástico. En palabras de Shoseyoy, “las bolsas de plástico son mucho más perjudiciales para el medio ambiente que las heces convertidas en cenizas, por lo que sería una buena opción para contribuir en el cuidado de nuestro entorno.”

El funcionamiento es aparentemente sencillo: AshPoopie recoge los excrementos del perro como si fuera una aspiradora y los devuelve convertidos en polvo. Esto funciona gracias a un cartucho, que contiene una especie de cápsula, que desintegra el desecho a 95ºC. El resultado es sólo ceniza.

El objetivo de este dispositivo es hacer consciencia ambiental, reduciendo así el riesgo de expandir infecciones tanto en humanos como en animales. ¿Utilizarías tú AshPoopie?

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¿Por qué las instalaciones de musgo son la solución a la contaminación en las ciudades?

Bajo el concepto de CityTree, estas instalaciones citadinas están cubiertas por musgo, aprisionando cierta materia como óxido nitrógeno y CO2 mientras produce cantidades significativas de oxígeno y refresca el medio ambiente.

Numerosas ciudades del mundo han tenido que adaptarse a la cada vez más creciente sobrepoblación; han tenido que desarrollar nuevas infraestructuras tanto públicos como privados para agilizar el transporte y efectivar la vivencia de millones de habitantes. Desgraciadamente no todas las ciudades cuentan con conceptos y diseños que sean capaces de ser sostenibles tanto con las necesidades humanas como con la resiliencia de la naturaleza. Frente a ello, surge una startup tecnológica llamada Green City Solutions, la cual instala fitros de aire mediante cultivos de musgo. 

Bajo el concepto de CityTree, estas instalaciones citadinas están cubiertas por musgo,  aprisionando cierta materia como óxido nitrógeno y CO2 mientras produce cantidades significativas de oxígeno y refresca el medio ambiente. Cada instalación es alrededor de 3 metros de anchoy 4 metros de alto, en donde hay plantas a lo largo de 2.19 metros de profundidad. Además, es capaz de ofrecer un beneficio ambiental de 275 árboles, absorbiendo 250 gramos de partículas al día y removiendo 240 toneladas métricas de dióxido de carbono cada año. 

De acuerdo con el cofundador de Green City Solutions, Zhengliang Wu, “los cultivos de musgo poseen mucha más área de superficie vegetal que cualquier otra planta. Esto significa que puede capturar más contaminantes.” Y gracias a que cada instalación posee sensores vía Wi-Fi, se puede medir la calidad de aire alrededor de ella: se ha comprobado su efectividad a un bajo costo –cada instalación cuesta alrededor de 25 000– para limpiar el aire. 

 

 

Este tipo de proyectos que busca la ecosustentabilidad de las ciudades proveería numerosos beneficios tanto a la salud general de la población como a la ecología de la región. Varios estudios han comprobado la toxicidad de los contaminantes derivados de los medios de transporte, la basura, entre otros. De modo que incorporar esta tecnología podría ayudar a fortalecer la infraestructura citadina, mejorar el medio ambiente y regular la temperatura de las ciudades. 

 



Vaquita, ¿cómo hemos llegado hasta aquí?

En 1978, P. sinus, fue incluida en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) (Brownell & Robert. 1983).

Autor: Andrea Tapia García

Vaquita (Phoecena sinus), mejor conocida como vaquita marina. Es una especie endémica del Golfo de California que actualmente se encuentra en peligro crítico de extinción con una población cercana a los 30 individuos. ¿Cómo fue que esta especie llegó a este punto?

El Golfo de California, también conocido como Mar de Cortés, es uno de los mares biológicamente mas ricos y productivos en todo el mundo. Su riqueza ecológica y alta productividad, ha hecho que las actividades económicas aumentaran constantemente a lo largo del Golfo, convirtiéndolo en una región económicamente activa y causando un crecimiento incontrolado de la población (Urban, Rojas, Guerrero, Jaramillo & Findley, 2005).

Este mar es el hogar de cerca de 43 especies de mamíferos marinos, incluida la endémica vaquita. Debido a las diversas e insostenibles actividades humanas, como lo son la pesca, turismo, contaminación y cambio climático; los mamíferos marinos de esta área han sufrido diversas amenazas, logrando disminuir sus poblaciones, en algunos casos a un nivel crítico (Arrellano, Torreblanca & Smith, 2014).

Actualmente la vaquita es el cetáceo más amenazado en todo el mundo. Siendo la causa principal son las capturas incidentales en redes de pesca (Rohr, 2016). Durante las actividades pesqueras, los mamíferos marinos son capturados y mueren. Esto es conocido como captura incidental; y representa un problema para muchas especies de cetáceos alrededor del mundo (Danemann & Ezcurra 2007).

El poner en riesgo a esta especie, nos lleva a cuestionarnos ¿Qué se hizo bien?, ¿qué fue lo que faltó?, ¿queda algo más por hacer?. A partir de estas y otras preguntas, se tratará de dar un panorama sobre el porqué esta especie se encuentra al borde de la extinción.

La vaquita (P. sinus), es el cetáceo más pequeño de todo el mundo con un tamaño cerca de los 140 cm. De acuerdo a Norris y Mc Farland (1958; citados por Urban et al. 2005), su distribución se encuentra limitada a la parte Norte del Golfo de California. Suelen estar en grupos pequeños o solitarios y se calcula una vida media de 20 años, con una reproducción de un individuo cada 2 años. Aunque la edad de madurez sexual ha sido difícil de estimar, se cree que maduran alrededor de los 5 años (Mateos, 2017; Brownell & Robert. 1983; Rohr, 2016; Urban et al. 2005).

La vaquita comparte aguas con un pez conocido como totoaba, también endémico de la región. La vejiga de este pez, al que se le atribuyen capacidades afrodisiacas y medicinales, puede venderse en Asia con un precio que llega alcanzar hasta los 60 mil dólares, consumiéndose principalmente en China (El Universal, 2017). Desde el año de 1942, la pesca furtiva y el tráfico para su vejiga han provocado una pesca incontrolada e ilegal, involucrando tanto a pescadores mexicanos como traficantes estadunidenses (Brownell & Robert. 1983).

El primer reporte registrado de vaquita en una red de pesca data del año 1961 por Norris y Prescott. La captura incidental por las flotas pesqueras en la década de 1970, estaba en el rango de decenas a cientos de vaquitas (Brownell & Robert. 1983). En el año 1975, se declaró la veda permanente para la totoaba; sin embargo, la pesca con redes de enmalle siguieron operando.

En 1978, P. sinus, fue incluida en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) (Brownell & Robert. 1983). Se contrató personal profesional en áreas protegidas y se desarrolló un plan de manejo (Arrellano et al. 2014). A pesar de esto, las pescas incidentales, no se detuvieron, teniendo un rango de muerte de 32 vaquitas por año (Brownell & Robert. 1983).

En 1993, el Alto Golfo de California y el Río Colorado, son decretados Reserva de la Biosfera. El gobierno especifica la protección legal de la vaquita, complementando las regulaciones de la reserva. Al observar que la población seguía disminuyendo, se realizaron estudios de población que demostraron que el área protegida no coincidía con su distribución. Además, la zona de reserva no contaba con los señalamientos adecuados para la prohibición de pesca.

La International Whale Commission (IWC) basándose en un estudio con una mortalidad de entre 39 y 84 vaquitas en 1995 (D’Agrossa et al, 2000), propuso el cierre de la pesquería de totoaba. Se necesitaba reconsiderar los permisos de pesca, realizar acciones para detener el comercio ilegal de totoaba y desarrollar un plan de protección a largo plazo para la vaquita. En dicho plan necesitaba incluirse educación y alternativas para pescadores, así como acciones de monitoreo (Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita marina [CIRVA], 2014). De no ponerse en marcha, calcularon que la población bajaría durante los siguientes 15 años a 50 individuos (Urban et al. 2005).

En la década de los 90 la gestión de áreas litorales se basaba en un modelo integrador, donde se tomaba en cuenta el desarrollo sostenible junto con la participación pública (Pérez C. 2014). Si se observa el caso de la reserva de Cabo Pulmo en Baja California, resulta evidente que para que un plan de manejo sea exitoso, debe haber una implementación de las acciones por parte del gobierno y las personas afectadas por dicho manejo (Olsen et al 1999).

En el caso del Mar de Cortés, se prohibieron las redes de enmalle, pero sin dar una solución a los pescadores. Los pescadores locales argumentaron que las nuevas redes eran insuficientes para mantenerse y que mientras no se diera una solución eficaz, seguirían utilizando redes de enmalle (CIRVA, 2014).

La CIRVA sostuvo que debido a la falta de medidas eficaces para controlar la pesca, las vaquitas habían seguido un rápido camino a la extinción y que para detenerlo se debían retirar todas las redes de enmalle. (CIRVA, 2014). Después de que Omar Vidal, director de la WWF, comentara que las redes de enmalle eran la razón por la que la población de vaquitas se encontraba encolapso, la SEMARNAT (Secretaria de Medio Ambiente y de Recursos Naturales), comenzó a trabajar en una alternativa para sustituir este tipo de redes, trabajo que hasta la fecha sigue inconcluso. (Zamarrón, 2016).

A pesar de las advertencias, el gobierno Mexicano no realizó las acciones necesarias. Inclusive la IWC afirmó que si el gobierno hubiera seguido las recomendaciones, la vaquita probablemente no se encontraría en esta situación. (CIRVA, 2014). No fue hasta el año 2012, que se realizaron los primeros esfuerzos reales para detener el comercio ilegal (CIRVA,2014). A pesar de los esfuerzos en patrullar las zonas y hacer cumplir las normas, el proceso judicial es descuidado y no se logran las condenas establecidas. Consecuentemente, el comercio ilegal no ha podido ser detenido (Méndez E. 2017). En este punto, el retirar las redes de enmalle era insuficiente, se necesitaba prohibir todo tipo de pesca en la zona (CIRVA, 2014).

Debido a los pocos avances logrados, en el año 2016 se lanzó una iniciativa, donde se buscaba considerar la pesca de totoaba como un delito grave y sin derecho a fianza, con la finalidad de cesar con las redes de pesca de manera definitiva. Actualmente esta iniciativa sigue en proceso de revisión. (Garduño J., 2017).

De acuerdo a la CIRVA en noviembre de 2016 quedaban 30 individuos. Al no poder parar la caza ilegal y al borde de la extinción, científicos han propuesto capturar especímenes y colocarlos en un corral marino. Junto con ayuda de delfines entrenados por parte la marina de EUA, se buscaría localizar los individuos para transferirlos a un estanque temporal, construido dentro de su hábitat.

Sin embargo, aunque este plan pudiera llevarse a cabo, los científicos ven poco probable que la reproducción en cautiverio, pudiera restaurar la población. Este plan de manejo, representa una última alternativa, para evitar la extinción de la vaquita, que requeriría de grandes esfuerzos de manera continua, durante décadas (Mendez E., 2017).

Este caso de pérdida de biodiversidad debido al comercio y el tráfico ilegal, la falta de comunicación entre sociedad y gobierno, y la falta de acciones por parte del gobierno Mexicano, Estadunidense y Chino; deberá tomarse como referencia para poder realizar planes de manejo completos, eficaces e integradores. Se debe ayudar a la gente a ver en una perspectiva diferente. Informarlos, entender sus problemas y entre todos buscar una solución. Sólo de esta manera, los recursos marinos podrán ser aprovechados de manera sostenible; y la conservación y el manejo de recursos, podrán ir de la mano.



Construye tu propio generador eléctrico con una bicicleta (VIDEO)

En tan solo seis minutos el artista Chris Hackett te enseña cómo construir un generador de energía para emergencias.

Chris Hackett es un artista de Brooklyn, Estados Unidos que dedica su vida al eco-arte y reutiliza la basura para crear objetos útiles. Cuando el Huracán Sandy azotó Estados Unidos, dejo a más de 7 millones de personas sin electricidad, evento que lo inspiró a crear una fuente de electricidad utilizando objetos caseros.

Materiales para el generador:

  • Una batería de ciclo profundo
  • Un convertidor
  • Un motor magnético permanente
  • Una bicicleta
  • Un eje de metal
  • Un marco de metal
  • Circuito de carga de corriente

Hackett menciona (1.40) que la pieza central del cargador casero es el motor magnético permanente y recomienda buscar uno de los que se usa para sillas de ruedas eléctricas (unos 250 watts). El eje de metal se conecta al motor y la rueda de la bicicleta se coloca sobre el eje: la hace girar y alimenta el motor. Hackett utiliza el marco de metal para fijar la bicicleta (3.06), explica que para evitar desperdiciar energía el eje y la rueda de la bicicleta deben estar montados de manera inmóvil y ajustada. El circuito de carga de corriente se conecta a la batería, y ayuda a determinar la cantidad de volts del sistema, según Hackett, rebasar los 13-14 volts creará un corto circuito.

Aunque el sentido del humor del artista es un tanto oscuro, refiriéndose a un apocalipsis sin fuentes eléctricas, su sistema es útil y sencillo de construir.



SafeSIPP: un contenedor que al rodar purifica el agua

Ante la inminente crisis mundial del agua, este novedoso invento transforma un barril en un purificador de agua al alcance de cualquiera.

Todos hemos visto cientos de imágenes y videos que nos muestran a personas de bajos recursos y sin acceso a agua potable caminando por kilómetros y kilómetros para llegar a algún pozo remoto. Por esta razón, tres graduados de la Universidad del Estado de Arizona crearon el SafeSIPP, un aparato que ayuda a transportar el agua, haciendo que esta ruede y además la purifica al mismo tiempo.

Su idea fue relativamente sencilla, utilizaron contenedores de 20 litros y les pusieron un asa, y además incluyeron un sistema de purificación adentro que remueve la tierra, bacteria y parásitos. El aparato ha sido puesto a prueba dentro de un ambiente controlado y funciona, sin embargo aún no ha sido utilizado afuera del laboratorio.

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Para llevar el proyecto a la próxima etapa, la incubadora Mac 6 lo ha adoptado para darle al trío de Arizona acceso a fondos. Estiman que el proyecto estará listo a principios del 2014. Planean re-utilizar contenedores ya existentes para reducir los costos de producción, de manera que puedan vender el producto final a organizaciones sin fines de lucro a un precio mínimo.

Uno de los inventores, Jared Schoepf explica la sencillez del producto “Las personas van a la fuente. Llenarán el barril, y mientras el barril rueda hacia el pueblo, se purifica el agua. Una vez que lleguen a su casa, las personas tendrán agua potable”.

Cabe hacer notar que no se han dado a conocer detalles sobre el funcionamiento del SafeSIPP porque su patente se encuentra en trámite.

[FastCo.Exist]



Investigadores construyen chip que se disuelve en agua (VIDEO)

El software tiene una vida útil limitada, ¿por qué el hardware debería quedarse atrás? Si esta tecnología llegara a implementarse, podríamos reducir a cero nuestra basura electrónica.

La obsolescencia programada hace que nuestros dispositivos electrónicos dejen de ser útiles después de un tiempo; si los sistemas operativos terminan su vida útil, ¿por qué seguir guardando los contenedores físicos de la información? Investigadores de la universidad de Illinois imaginan que el futuro de la tecnología, además de seguir siendo rentable para las marcas de software, verá una generación de hardware que puede disolverse y no convertirse en basura.

El objetivo es desarrollar tecnología “que pueda disolverse al final de su vida útil, salvando así espacio en basureros y reduciendo la basura.” Y aunque aún no hayan conseguido deshacer una tablet completa, al menos ya existe un chip hecho de fibras de seda que se disuelve al ser mojado con agua.

John Rogers, profesor en ciencia e ingeniería de materiales, afirmó que “uno no necesita que su celular dure 25 o 50 años. Nadie quiere conservarlo tanto tiempo después de todo.” Aunque no se tiene un panorama de salida al mercado, esta tecnología abre interesantes líneas de investigación, además de planear un futuro sin desechos de procedencia electrónica.

[Tree Hugger]

Observatorio

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