¿Sabías que mejorar el medio ambiente es combatir la violencia?

Con sede en Miami, este grupo voluntario trabaja con comunidades marginadas del sur de Florida para recuperar sus ecosistemas.

Foto: rbangreenworks.org

Está demostrado que los lugares marginados, aquellos que carecen de servicios básicos, están generalmente asociados a la pobreza, criminalidad y degradación del medio ambiente. Lo anterior convierte a estas zonas en círculos viciosos de exclusión sostenida, y una de las principales herramientas para combatir este fenómeno es el empoderamiento de sus habitantes.

De acuerdo con lo anterior, la organización Urban Green Works, con sede en Miami, atiende mediante programas eco amigables a comunidades marginadas al sur del estado.

Opciones como seguridad alimentaria, que involucra a granjeros locales, jardines y huertos en escuelas y cárceles, recuperación de espacios ecológicamente deteriorados para convertirlos en zonas de esparcimiento, son algunas de las estrategias empleadas en esta iniciativa .
La agrupación intenta promover entre la población con problemas económicos, una visión integral de su entorno, en donde puedan ejercer mecanismos rentables y de sustentabilidad, lo cual resulta en el empoderamiento de la comunidad y la dota de una conciencia medioambiental.

Generalmente, cuando el entorno visual es decadente, tendemos a descuidarlo. El mejoramiento ambiental y visual de los espacios, sobre todo en zonas de bajos recursos, transforma la manera en que las personas se perciben a sí mismas y a sus hogares.

Urban Green Works promueve una visión de beneficio-compromiso, entre la comunidad y su entorno, que regenera el tejido social, y refuerza un sentimiento de pertenencia ante un espacio que hasta entonces parecía condenado.

 



Sistema Trappist-1: los siete planetas descubiertos por la NASA (VIDEO)

Esta es la primera vez que astrónomos logran identificar un sistema solar similar al nuestro con siete planetas.

En una conferencia de prensa, la NASA reveló el pasado miércoles 22 de febrero el descubrimiento de nuevos siete planetas, del tamaño de la Tierra, orbitando alrededor de una estrella. Este nuevo sistema se encuentra a tan sólo 40 años luz de nosotros, lo cual facilitaría tanto su exploración como investigación. Por el momento, la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de EE.UU. intuye que tres de los planetas recién descubiertos cuentan con características similares a nuestro planeta, haciéndolos habitables para vida humana. 

Esta es la primera vez que astrónomos logran identificar un sistema solar similar al nuestro con siete planetas. Por ejemplo, los planetas cuentan con un tamaño y condiciones atmosféricas –oxígeno, metano, ozono y dióxido de carbono– similares a los nuestros, facilitando incluso una superficie acuífera en cada uno de ellos.  

El autor de esta investigación, llamada TRAPPIST, Michael Gillon, ha considerado que este descubrimiento es una pieza clave para el rompecabezas del universo, en donde los ambientes habitables eran pensados como sueños fallidos. Pero parece ser que este sistema, el cual está asociado con el de Acuario a tan sólo 235 billones de kilómetros del nuestro, cuenta con planetas terrestres como la Tierra y una estrella solar más pequeña y ligera que nuestro Sol. De hecho, las órbitas de los planetas más cercanos a la estrella son de aproximadamente 1.5 y 2.4 días, mientras que el del sexto planeta, 12 días. Se cree que el último planeta tiene una órbita de 20 días. 

 Al nuevo sistema solar se le nombró “Sistema Trappist”, en honor al telescopio Transiting Planets and Planetesimals Small Telescope en Chile que ayudó a encontrar a tres de los siete planetas en mayo del 2016. Con el apoyo de otros telescopios del telescopio de la NASA Spitzer y el European Southern Observatory’s Very Large Telescope, se consiguió descubrir los otros planetas del sistema. Y fue a partir de este año que los investigadores notaron que uno de los planetas cuenta con la presencia de agua, facilitando la sospecha que los demás tienen condiciones similares. 

 

 



¿Cómo mejorar el aprendizaje? Consejos de la neurociencia para lograrlo

De acuerdo con un reciente estudio de Nature Neuroscience, se requiere un poco de manipulación de los neurotransmisores, forzado por la práctica, para fortalecer el aprendizaje en el día a día.

El aprendizaje, junto con la atención y la memoria, ayuda al ser humano a desarrollar numerosas herramientas para la supervivencia y la cotidianidad. Y de acuerdo con un reciente estudio de Nature Neuroscience, se requiere un poco de manipulación de los neurotransmisores, forzado por la práctica, para fortalecer el aprendizaje en el día a día. 

Para los investigadores, el comprender el efecto del sobreaprendizaje sobre el desarrollo de un nuevo recurso, fue un proceso vital para un mejor entendimiento del cerebro. Para lograrlo dividieron en dos grupos a los voluntarios. 

El primero fue expuesto a ejercicios de aprendizaje sobre un tema, al haber mejoría en la habilidad en práctica tomaban un descanso de 30 minutos y regresaban para más ejercicios de aprendizaje sobre otro tema. Al día siguiente realizaban una post-prueba, en donde los individuos tenían buenos resultados en último tema practicado y pésimos en el primero. Estos resultados fueron como si el grupo no hubiese sido entrenado en nada.  En palabras de Takeo Watanabe, profesor de Ciencias Cognitivas, Lingüísticas y Psicológicas en Brown University, en EE.UU., y autor del estudio, “Cuando uno deja de entrenar inmediatamente después de haber adquirido una habilidad nueva, el área del cerebro asociada con esta habilidad aún es plástico”. Es decir, débil. El cerebro es flexible y se adapta en función del aprendizaje de nuevas herramientas; por lo que si uno se detiene justo después de haber adquirido una de ellas, el cerebro está en un estado plástico, en un estado “preparado-para-el-aprendizaje”, y absorberá la información del segundo conocimiento –y no del primero–. 

El segundo grupo practicó el tema por más tiempo y más repeticiones, un descanso de 30 minutos y un nuevo tema que aprender. Al día siguiente, en el post-test, los individuos obtuvieron mejores resultados en aquellos temas que pasaron un poco más de 20 minutos extras en practicar, sin que un tema pudiese interferir con el otro. 

De modo que aunque el primer grupo no “sobreaprendió”, tuvo un mejor resultado en el último tema; el segundo mostró un una mejoría global con un lapso mayor de práctica y aprendizaje. Para comprender las causas, Watanabe y sus colegas realizaron fMRI, escanografías del cerebro mediante el registro de oxígeno; es decir que requirieron ver las áreas cerebrales que se activaban usando más oxígeno, carbono y nitrógeno –traducido en la presencia de neurotransmisores– permitiendo deducir cuáles químicos incrementan en niveles durante el proceso de aprendizaje.

Fue así que repitiendo el experimento con la máquina MRS, con dos cambios principales –uno, que los dos grupos estarían entrenando la misma cantidad de veces sin el segundo entrenamiento; dos, antes y durante tanto del entrenamiento como la prueba se estaría escaneando la actividad cerebral. El resultado fue sorprendente: si uno no “sobreaprende”, el cerebro consigue niveles altos de glutamato-dominante –el cual facilita al cerebro a entrar en modo plástico o “preparado-para-el-aprendizaje”–; pero si se sobre carga de información, los niveles de glutamato disminuyen y los de GABA incrementan –encargado de estabilizar el cerebro–. Para Watanabe, “Si se sobreaprende la habilidad, el estado del cerebro cambia muy rápido de ser plástico a estable”, lo cual significa que el cerebro tiene más tiempo de “congelar” la habilidad previniendo de olvidarla. 

Es decir que para aprender un tema es recomendable “sobreaprender” –repetir y repetir– la base para comprender así lo complejo. Si bien se dice que hay un riesgo del olvido con el paso del tiempo, la realidad es que existen numerosas técnicas para mantener el conocimiento en un periodo a largo plazo; como por ejemplo, dar tiempo a que suceda el aprendizaje sin necesidad de mezclar los temas. 



La pobreza alimentaria aumenta cada vez más en Estados Unidos

Las condiciones del mundo actual hacen que cada vez más gente del llamado “primer mundo” o países desarrollados experimente dificultades para alimentarse a sí mismos y a sus familias.

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El Pew Research Center (PRC) ha elaborado la siguiente gráfica sobre gente que no puede permitirse en ocasiones comprar su propio alimento:

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En la gráfica destacan países africanos como Uganda y Senegal, y un país en desarrollo como México, donde millones de personas viven en extrema pobreza. Sin embargo, es de notarse que los Estados Unidos (cuyo ingreso per cápita anual es de alrededor de $55 mil dólares) posea una tasa del 24% de población que en ocasiones es incapaz de alimentarse a sí misma por falta de recursos económicos.

Analistas del PRC afirman que este nivel de escasez en Estados Unidos recuerda más a la experiencia de países como Indonesia o Grecia que a los propios del “primer mundo”, como Inglaterra o Canadá, añadiendo que el porcentaje de estadunidenses que el año pasado no pudieron alimentar correctamente a sus familias es el doble que en Italia y Canadá, y triplica el porcentaje de Alemania. Al hambre se agrega el 31% de la población de EU que no puede pagar por el acceso a la salud y el 27% para el vestido.

La situación de pobreza en EU no deja de ser alarmante, pero sirve sobre todo para contrastar el estado general del mundo con quienes –se supone– son aún una de las mayores potencias económicas del mundo. El acceso medio de 14 países en desarrollo a nivel mundial se mantiene en un nivel medio de 49% para alimentación, 55% de acceso a la salud y 56% de acceso a vestimenta. Uganda sigue siendo el país con el más bajo nivel de acceso a estos servicios básicos.

[Co. Exist]



Proyecto de estufas para gente en pobreza extrema

Los suecos Lucas Belenky y Björn Hammar emprendieron un proyecto para que la gente en pobreza extrema pueda cocinar en estufas adecuadas.

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Más de 2.8 billones de africanos aún preparan comida en hoyos, estufas antiguas, con carbón, madera, biomasa o estiércol, todos estos métodos son eficientes pero desperdician energía.

Un nuevo proyecto que recauda fondos en Indiegogo ha creado una alternativa: la Baker Stove que despide tres veces más calor y reduce dos tercios del combustible requerido para cocinar.

Baker Stove podría ayudar a reducir el humo dañino que la gente respira y el tiempo que la gente pasa recolectando leña, particularmente mujeres, que al hacer esto se exponen a agresiones sexuales.

Los dos fundadores del proyecto, Lucas Belenky y Björn Hammar han pensado bien en los detalles de la manufactura y la distribución. Belenky, quien vivie en Nairobi, Kenia, dice que prefirió que el producto se construyera localmente, para mantener un ojo en el proceso, y que no aumentara el precio por tarifas de envío.

Top Third Ventures, la compañía que fabrica la estufa cuenta con una tienda, en Kenia, que

reparte las estufas en un radio de 20 millas.

Baker Stove cuesta entre 25 y 29 dólares (dependiendo de la distancia del traslado), se trata de un precio bajo pero es un producto de alta calidad.

Top Third captura los datos de cada cliente en una app móvil, lo cual es importante porque Belenky necesita comprobar cada venta. Para financiar la estufa, Belenky solicitará créditos a través de Clean Development Mechanism, un programa de carbón dirigido por las Naciones Unidas. Cada tonelada de CO2 que ahorra la estufa equivale a un valor en el mercado internacional de carbón. Actualmente el carbón cuenta 7 dólares la tonelada, tal vez más.

Después de Kenya, Belenki y Hammar quieren expandirse a Tanzania, Uganda y Etiopía.

“Nuestra misión no es necesariamente promover nuestro producto porque hay demasiada gente que necesita una estufa y nosotros no podemos producirla a tan grande escala. Lo que deseamos es asegurar que todo mundo tenga acceso a una aunque no sea nuestro modelo. Podemos lograrlo con nuestro programa de crédito de carbón, la app y experiencia.”  Dijo Belenky.

 [Co. Exist]



¿Podrías vivir con $1.50 dólares al día para alimentar a tu familia? Programa te reta a hacerlo

Millones de personas en el mundo viven con menos de un dólar y medio al día. Entérate del reality que te reta a hacer conciencia de la pobreza alimentaria.

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La estadística de pobreza y desnutrición en el mundo muchas veces nos vuelve insensibles a las situaciones reales. Tal vez esta historia sea uno de los pocos casos donde un reality show puede mostrarnos la desarmante realidad de la pobreza: en Live Below the Line, los participantes tratan de vivir una semana con el dinero destinado a comida en los países más pobres, $1.50 USD.

El objetivo del show es recaudar fondos para el Global Poverty Project, una suma de organizaciones no lucrativas que el año pasado recibió $3 millones de dólares gracias al programa, además de crear conciencia sobre la dificultad que muchas familias en el mundo deben pasar diariamente, y no frente a las cámaras de televisión.

Este año será el primero en que se aplique en tres países distintos, Australia, EU y Gran Bretaña, además de contar con la participación de Jonah Hill, Ben Affleck, y Sophia Bush.

Los participantes suelen sustituir alimentos más caros como el café, azúcar y jugo de fruta por lentejas, frijoles, pastas y comida enlatada, además de diluir la leche de los niños con agua; al terminar el show, muchos de ellos se convertirán en embajadores del proyecto en organizaciones como Opportunity International, CARE y la UNICEF. Pero al apagar la TV no se apagará la situación de millones de personas que aún duermen con hambre.

[Co. Exist]

Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

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Una compilación de lecturas (libros, ensayos, etc) disponibles en PDF sobre temas como sustentabilidad, medioambiente y salud.

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