¿Qué pasa si dejas un taco al pastor o una hamburguesa procesada en un frasco durante 15 días? (VIDEO)

El objetivo era observar lo que sucedía con cada uno de ellos, sus reacciones según la descomposición de sus componentes.

El proceso natural de un alimento es la descomposición, pues se requiere de espacio, agua, aire y una bacteria para continuar con el ciclo de vida. Sin embargo, si un alimento no puede descomponerse, ¿qué tan saludable sería consumirlo?

Ana Larrañaga Flota, coordinadora de proyectos de nutrición en Fundación Mídete, y el periódico digital SinEmbargo, realizaron un experimento con distintos alimentos que los mexicanos incluyen en su dieta diaria. El objetivo era observar lo que sucedía con cada uno de ellos, sus reacciones según la descomposición de sus componentes.

Para ello, los alimentos fueron colocados en envases transparentes –sin sellado al vacío– en temperatura ambiente. Entre ellos están: una gringa al pastor, dos tacos de la misma carne y una quesadilla, comprados en un puesto callejero, papas de McDonald’s, una hamburguesa de la misma cadena, otra de Burger King, un sándwich de Starbucks, así como una papa cocida, un pepino y un plátano

¿Los resultados? Te compartimos el video con las escalofriantes conclusiones:

 

Parece ser que existen alimentos en la dieta diaria del mexicano que requieren más de 15 días para descomponerse. Principalmente aquellos que forman parte de grandes cadenas internacionales, pues “contienen distintos tipos de potenciadores de sabor, fijadores de color y muchos productos que contienen algún tipo de sodio”.

La nutrióloga Larrañaga advierte que: “[e]s una mala señal, es un indicador de que nuestro cuerpo puede pasarla mal tratando digerir eso”.



5 alimentos que la OMS podría prohibir por ser insalubres

Hay publicidad de algunos productos procesados que requiere regular sus ingredientes hacia un mejor perfil nutricional.

En el mercado alimenticio existen numerosos productos que se venden bajo la imagen de ser saludables para la población infantil. Sin embargo, al revisar sus ingredientes, parece ser que están lejos de ser un alimento ideal para niños –ni para adultos–; ya que la mayoría cuenta con cantidades casi desorbitantes de azúcar, grasas, sal u otros químicos tóxicos para la salud. 

Frente a la publicidad de productos malsanos, la OMS incita a regular estos productos sin que las empresas alimenticias evadan las reglas –como reducir el tamaño, no la cantidad de ingredientes–; de lo contrario, consideraría en prohibirlos si no se regula próximamente. De hecho, y de acuerdo con el documental Más allá del peso, grabado en Brasil, hay publicidad de algunos productos procesados que requiere regular sus ingredientes hacia un mejor perfil nutricional. 

Por esta razón, estableció una serie de restricciones, en 17 categorías de alimentos, para lograr regular los alimentos procesados. Principalmente si la composición excede la cantidad de azúcar, sal o grasa marcada por cada 100g de producto, ya que no contarán con el permiso para anunciarse. Estos son algunos de los productos que la OMS prohibiría –pero, continúan emitiéndose a diario–. 

 

Cereales

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La OMS advierte que sólo podrán publicitarse aquellos que aporten a menos de 10g de grasas totales, 15 g de azúcares totales y 1.6g de sal. No obstante, los cereales Kellogg’s y Nestlé han decidido obviar la información nutricional de sus productos web en español. 

 

Comidas precocinadas 

 

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Sólo podrán publicitarse aquellos alimentos que aporten menos de 10g de grasas totales, 4 de grasas saturadas, 10 de azúcares totales, 1 de sal y aportar 225 kcal/100g. La mayoría de este tipo de productos superan la cantidad de sal sugerida entre un 20 y un 70 por ciento, la de grasa por un 42 por ciento y la de calorías por un 75 por ciento. Un ejemplo de ellos son McDonald’s, Burger King, Telepizza y PizzaHut

Helados

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Según las recomendaciones de las OMS, no deberían permitirse sus anuncios dirigidos a los niños. Principalmente los helados de Nestlé. 

Zumos y jugos

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La mayoría de los zumos y jugos anuncian tener 100 por ciento pulpa ofrutas, sin embargo la mayoría sólo contienen azúcares añadidos y adulcorantes. Entre las bebidas que se desglosan en esta categoría, se encuentran bebidas lácteas, bebidas energéticas y otras bebidas como refrescos, limonadas, naranjadas, bebidas azucaradas, aguas minerales saborizadas y zumos. 

 

Quesos y similares

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No hay porcentajes salvables ni opción para anunciar productos en esta categorías. Ni siquiera los de Bimbo. La mayoría de los quesos procesados, suben el colesterol y el azúcar hasta tres veces. 

 



20 sustitutos naturales de alimentos artificiales y comunes en tu vida

Conocer las posibilidades naturales a tu al rededor es muy importante para que las adoptes de una vez.

Foto:.lavidalucida.com

Para las madres de familia de hace medio siglo, los alimentos industriales y listos para calentarse fueron un alivio (sobre todo para aquellos que no estaban dedicadas exclusivamente al hogar). Pero este sueño ilusorio tuvo un costo, en algún punto la producción en masa arrasó incluso con nuestro conocimiento sobre las propiedades nutricionales de lo alimentos naturales que estábamos perdiéndonos.

Con la llegada de la era de la información, vamos enterándonos de un montón de efectos nocivos que desconocíamos prácticamente sobre los ingredientes de los productos procesados, y en este mar de información hay que ser muy cuidadosos porque las propias industrian van publicando su propia “información científica” ad hoc... Lo cierto es que sin ser fatalistas, pues también la esperanza de vida nunca había sido tan alta en el planeta, también hay que congraciarnos de que, como nunca, existe más transparencia sobre este mar de alimentos procesados.

Hoy te presentamos una lista de 20 alimentos procesados comunes; que puedes sustituir con su contraparte natural y accesible.

Traducción:

1.Mantequilla, manteca o aceite – puré de manzana

2.Sopas cremosas para preparar- puré de zanahorias u ojuelas de papas machacadas

3. Azúcar- canela

4. Azúcar-miel, salsa de manzana

5. Crema de leche- leche evaporada

6. Mantequilla- plátano, aguacate machacado y semillas de chía

7. Chips de chocolate- semillas de algarroba

8. Aceite de canola- yogurth griego

9. Harina refinada blanca- puré de de frijoles negros

10. Glaseado (pasteles)- crema de malvavisco

11.Huevos- semillas de chía

12. Pasta- cintas de zuchinni

13.Arroz- coliflor al vapor semi molida

14. Puré de papas- coliflor al vapor

15. Spray para cocinar- aceite de oliva con un poco de agua

16. Crema- leche de coco

17.Crema agria- yogurth griego

18. Tortillas- hojas de lechuga

19. Mayonesa- aguacate machacado

20. Harina de avena-quinoa

 

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¿Qué hay detrás de tus marcas favoritas?

Si crees que la valentía se limita a las películas de acción, te tenemos una noticia: elegir lo que comes es un acto de valor que realizas tres veces al día.

¿Cómo? Muy sencillo, como consumidores tenemos el poder de decidir qué llevamos a nuestra mesa y cómo nutrirnos. A veces se nos olvida la responsabilidad que tenemos de nuestra alimentación y dejamos que la publicidad y las marcas nos digan cómo hacerlo. Pero hoy tenemos un reto enorme como consumidores: recuperar nuestro poder de elección.

Los productos procesados que compramos en el supermercado tienen un origen dudoso, no sabemos cómo son producidos ni de dónde provienen los ingredientes para su elaboración porque las empresas que los elaboran no son transparentes con sus consumidores.

Las empresas de alimentos nos ofrecen comida para “hacernos la vida más fácil” e incluso han creado productos “más sanos” y nos los llevamos a la boca pensando en que  nos ofrecen los nutrientes necesarios para nuestro cuerpo. Hoy sabemos que esto no es así, la comida procesada está relacionada con los altos índices de obesidad  y sobrepeso a nivel mundial por sus altos contenidos de azúcar y grasas.

Si miramos más a fondo encontramos que los alimentos procesados también tienen un pasado oscuro que impacta al medio ambiente, y nosotros como consumidores somos cómplices involuntarios de estos daños cada vez que decidimos comprar alimentos que provienen de la agricultura industrial, que contamina recursos valiosos como el agua y el suelo, indispensables para tener comida sana en nuestra mesa. 

Además, esta forma de producción no solo pone en riesgo la biodiversidad, sino que amenaza la salud de los trabajadores del campo con el uso de agrotóxicos como el glifosato, catalogado recientemente por la Organización Mundial de la Salud como probable cancerígeno para el ser humano y que es utilizado sin ningún tipo de control en el campo mexicano.

Este panorama es alarmante para todos, y como consumidores tenemos en nuestras manos un papel clave en el rumbo de esta historia con cada elección de compra y pidiéndole a las empresas de alimentos que nos informen sobre la forma en la que elaboran sus productos. Juntos podemos transitar hacia una agricultura ecológica, que proteja al medio ambiente y a las personas.

Desde Greenpeace, te invitamos a ser parte de una comunidad a favor de la comida sana y a preguntarle a las 15 corporaciones más relevantes en el país sobre cómo producen y cuál es el origen de los ingredientes que utilizan, a través del sitio web: www.greenpeace.mx/comidasana.

Gobierno, empresas y consumidores, somos parte de un problema de alimentación que no permite el acceso a alimentos suficientes y de calidad, pero hoy más que nunca, también somos parte de la solución. 

 

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Twitter del autor: @PrensaGPMX @greenpeacemx 



Revisa que tu mayonesa no contenga estos ingredientes nocivos para la salud

Puede contener almidón para darle una consistencia más espesa, y colorantes y conservadores artificiales derivados del petróleo como el EDTA

En los últimos años varios estudios han puesto en evidencia la toxicidad de alimentos procesados, por lo que asociaciones como la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) han empezado a tomar medidas para regular el etiquetado tanto de bebidas como de alimentos.

De acuerdo con los criterios de la COFEPRIS, estos productos procesados requieren de un distintivo nutrimental que reduzca el riesgo de enfermedades. Sólo de ese modo cuentan con la posibilidad de publicitarse en horarios infantiles, ya que el gobierno mexicano los avala como “los mejores productos”.

Desgraciadamente, la regulación nutrimental de la COFEPRIS no ha marcado una diferencia significativa a la hora de calificar los productos altos en azúcar y calorías representando, así, un riesgo a la salud de los mexicanos.

Por ello, Poder del Consumidor se ha encargado de denunciar públicamente los criterios que ha aprobado la COFEPRIS, los cuales se consideran como un riesgo que agrava la salud tanto física como psicológica de los consumidores. En este caso, de la mayonesa.

Originalmente la mayonesa se elabora con aceite, huevo, vinagre y limón. Sin embargo, es frecuente que algunas mayonesas comerciales contengan pequeñas cantidades de azúcar (sin estar reflejada en su tabla nutrimental), lo que puede provocar implicaciones metabólicas a mediano y largo plazo. También pueden contener almidón para darles una consistencia más espesa, y colorantes y conservadores artificiales derivados del petróleo como el EDTA. Las dosis continuas pueden ocasionar anomalías en el túbulo distal del riñón.  

La alternativa más saludable es consumir mayonesa casera hecha con aceite de oliva, vinagre y hierbas (como orégano o albahaca), huevo, limón, pimienta y sal. Primero vierte el huevo en la licuadora, añadiendo poco a poco el aceite, el vinagre, las gotas de limón, la sal y la pimienta. Licúa hasta conseguir una consistencia deseable. Esta mayonesa dura entre 2 y 3 días en refrigeración.



Cómo las etiquetas de nutrición están hechas para timar al consumidor

¿Cómo saber realmente lo que estas comiendo basándote en la información nutricional de los productos?

Muchas personas interesadas en comer sanamente basan sus compras en la información nutricional de los productos del supermercado; desafortunadamente, a veces hasta el más consciente de los lectores de etiquetas puede ser engañado.

Calorías

La cantidad de calorías que consumimos resulta en aumento o disminución de peso, eso es cierto. Entonces ¿cuál es la diferencia entre una misma cantidad de calorías encontrada es fruta fresca y en unos Doritos?

La nutrióloga Melanie Warner nos indica que incluso si los alimentos tienen la misma cantidad de calorías, a menudo proporcionan distintos niveles de saciedad. “Haz de cuenta que comes la misma cantidad de calorías en papas fritas que en un plátano”, apunta Warner. “No hay duda de que te sentirás más lleno si te comes el plátano. Así que las calorías no son lo mismo, porque si comes las papas probablemente tengas que comer más después para compensar. Y también están los nutrientes. Estas comiendo una cantidad fenomenal de nutrientes en el plátano. No estas consumiendo nada de eso con las papas fritas”.

Grasa

Hoy en día muchos consumidores se preocupan por la grasa en su comida. Grasa total, calorías de grasa, grasa saturada, grasa insaturada, poliinsaturada, etc. Y alguna vez fue fácil entender estas etiquetas. La grasa era mala cuando era saturada y la peor de todas era la grasa trans.  Pero hoy en día es mucho más complicado que eso. Los alimentos empaquetados anuncian las grasas buenas: omega-3. Pero sigue siendo muy simplista, y desafortunadamente, las etiquetas nutricionales no proporcionan suficiente información para tomar decisiones informadas acerca de las grasas. La buena noticia es que, si sabes un poco de aceites y grasas, la lista de ingredientes puede ayudarte a tomar mejores decisiones.

Fibra

Sabemos que tenemos que comer más fibra. Las mujeres necesitan 25 gramos al día y los hombres necesitan 38 gramos. Las barras de fibra, que podrían parecer la solución, toman su fibra de la raíz de endibias (también conocidas como inulina) que causa problemas gastrointestinales en algunas personas. Y aunque estas barras sean mejor que nada, nuestros cuerpos necesitan diferentes tipos de fibra.

Vitaminas y minerales

Cuando los ingredientes en sí mismos nos son nutritivos, las empresas fortifican sus productos de vitaminas y minerales. Los empaques de cereal, sobre todo, pueden ser increíblemente engañosos. Normalmente añaden vitaminas que ni siquiera estarían en el alimento en primer lugar, lo cual puede ser muy confuso para los consumidores.

Las vitaminas que están en la naturaleza nuca están aisladas, vienen en un paquete completo con otros nutrientes. La absorción de vitaminas y minerales tiene que ver con la combinación; todas trabajan en concierto. Pero si te dan vitaminas añadidas, por ejemplo en un cereal, difícilmente tu cuerpo podrá absorberlas de manera eficiente.

Lo mismo pasa con los multivitamínicos. Algunas personas creen que mientras estén tomando esto no importa lo que coman, y la mayoría de las vitaminas y minerales ni siquiera están siendo absorbidos correctamente por el cuerpo.

El tema común es que las etiquetas de nutrición no te cuentan la historia completa acerca de los nutrientes de los alimentos. Sí parece demasiado bueno para ser verdad, probablemente lo sea. Un chocolate bajo en calorías no es la solución a todas tus necesidades de fibra, y un cereal fortificado no es una excusa para dejar de comer frutas y verduras.

La solución es comer la mayor variedad de alimentos posible. Y aunque a veces sea rico comer chatarra, no te engañes pensando que es saludable, incluso si la etiqueta dice que es.

[Alternet]

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