¿El agua natural contiene el sabor de insectos, bacterias y descomposición de vegetales?

El sabor del agua para los humanos.

Se dice que el agua simple es inodora, incolora e insabora, sin embargo, esta última característica puede no ser del todo cierta. Investigaciones científicas han descubierto que algunas especies reaccionan al gusto del agua.

En 2015 un grupo de científicos de la Universidad de California, Estados Unidos, informó que ciertos insectos poseen un gen que fabrica proteínas para saborear el agua en las células del gusto. Esta investigación estuvo dirigida por el biólogo Peter Cameron y sus estudios se enfocaron en la mosca del vinagre. La proteína que producen estos insectos se nombró PPK28.

Por otro lado, algunos seres vivos cuentan con acuaporinas, que sirven para transportar y absorber agua a través de membranas celulares. Estas acuaporinas podrían ser clave para que el líquido vital estimule las células del gusto en ciertas especies.

Además, el fisiólogo Sidney Simon de la Universidad Duke, Estados Unidos, halló células para el agua en el cortéx gustativo de las ratas. A pesar de ello, gran parte del mundo científico afirma que estas células no se encuentran en la mayoría de los mamíferos, específicamente en los humanos.

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Inclusive, entre las décadas de 1960 y 1970, se demostró de forma sistemática que el gusto del agua en los humanos, depende de lo que se haya ingerido antes. Esta investigación estuvo a cargo de la psicóloga Linda Bartoshuk, quien publicó una serie de artículos sobre el postgusto o retrogusto del agua. De acuerdo con la investigadora de la Universidad de Florida, el agua tiene sabor, pero sólo tras haber probado otra cosa.

No obstante, el agua simple puede tener un efecto en las papilas gustativas de las personas por la presencia de algunos minerales. Por ejemplo, los cloruros provocan un sabor salado, el magnesio uno amargo y el aluminio uno terroso. 

Químicos, algas, bacterias, descomposición de vegetales y residuos inorgánicos, también pueden modificar el sabor del agua. En dicho caso la calidad del agua potable tiene que estar sujeta a medidas de revisión para prevenir enfermedades.

Sin duda, el agua es vital para todos los seres vivos independientemente de su sabor. Por ello, su cuidado y conservación son claves para la salud, higiene, alimentación y una larga lista de actividades diarias.

 

COLABORACIÓN DE EARTHGONOMIC MÉXICO, A.C. Nuestra misión es fomentar el desarrollo de la sociedad en armonía con el entorno natural y el respeto a los seres vivos. Para más información visita: www.earthgonomic.org @Earthgonomic y /Earthgonomic



Sofía Gatica, la mujer que desterró a Monsanto de Maldivas argentinas

Sofía Gatica, la mujer que luchó pública y ampliamente contra los transgénicos de la transnacional agroquímica en tierras argentinas.

Desde hace más de un siglo, Monsanto se ha relacionado con la destrucción de hábitats naturales y la creciente presencia de enfermedades y mutaciones en habitantes cercanos a estas regiones, principalmente cáncer, desórdenes cutáneos, supresión inmune, anemia, diabetes, problemas de hígado, entre otros. 

Pese a los esfuerzos de varias organizaciones no gubernamentales de detener tanto los productos de Monsanto, tales como Dioxin, Glifosato y PCB, como sus consecuencias devastadoras, las fábricas continúan expandiéndose a lo largo del mundo.

Un ejemplo actualmente, en México, las instituciones gubernamentales Sagarpa y Semarnat se han encargado de promover la siembra de soya transgénica de Monsanto en 253 mil 500 hectáreas en varios estados del país. Tan sólo en la zona maya de este país, Monsanto importa “10 millones de toneladas de grano al año, todo biotecnológico de EE.UU.”, ya que es “necesario darle la oportunidad a agricultores mexicanos de usarlas, en lugar de estarle pagando 50 000 millones de pesos al año a productores norteamericanos.” Esto provoca, en consecuencia, no sólo una pérdida de diversidad nacional de sus productos, también la afectación en la salud de los habitantes que consumen sus alimentos genéticamente modificados. Y si bien en México se ha buscado maneras para prohibir la siembra de productos genéticamente modificados, como la soya, la lucha continúa. 

Son estas luchas las que han marcado una diferencia en la biodiversidad, el cuidado del medio ambiente y la salud pública de la población. Como lo es el caso de Sofía Gatica, la mujer que luchó pública y ampliamente contra los transgénicos de la transnacional agroquímica en tierras argentinas. Ella, al relatar su historia para la revista feminista Pikara Magazine, ha dado plasmado su oposición al glifosato y la ruptura de las mayores construcciones logrando el destierro de Monsanto en Maldivas Argentinas.

Te compartimos su historia que compartió con Pikara Magazine

[…] Aquel atlas de las desgracias cercanas, una especie de orografía arrugada con ira por el paso del tiempo, se transformó en un informe archivado en el Ministerio de Salud del país suramericano. Entre sus páginas, la constatación ciudadana de que las fumigaciones con glifosato (el herbicida más vendido del mundo) provocaban cáncer y leucemia: “Encontramos 300 casos de cáncer y casi 80 fallecidos, sin contar con las malformaciones. Registramos ratios muy superiores a los normales”.

No había marcha atrás, apenas futuros posibles que construir. Así que las mujeres, bautizadas en 2003 como ‘las Madres de Ituzaingó’, se inmiscuyeron en una carrera de obstáculos en la que no se trataba de ganar o perder sino de aguantar. Lo siguen haciendo 16 años después. Más de 180 meses después han ocurrido muchas cosas, a veces demasiadas, como cuando se contabilizan las muertes, otras históricas, como cuando las crónicas resaltan que una de las transnacionales más poderosas del sector agroquímico inclinó la rodilla.

Fue hace apenas unas semanas, el pasado diciembre, cuando las calles de Malvinas Argentinas, una pequeña localidad de Córdoba, celebraron la salida de Monsanto. La multinacional salía por la puerta de atrás, echando el cerrojo al que estaba llamado a convertirse en uno de sus proyectos más emblemáticos, por tamaño e inversión: “Una de las mayores plantas de acondicionamiento de semillas de maíz no destinadas al consumo del mundo”, tal y como reflejaron en el momento del lanzamiento (junio de 2012, bajo el mandato de Cristina Kirchner) los informes técnicos de la propia compañía, que preveía destinar unos 1.500 millones de dólares (más de 1.400 millones de euros) al proyecto, desembolsos en concepto de investigación y desarrollo aparte.

De los golpes y amenazas

El relato de lo sucedido está sazonado de ambiciones, bloqueos, ganancias, cortes, asambleas, presiones y declaraciones, amenazas verbales y físicas, ilegalidades, alegalidades e incluso leyes redundantemente ilegales. Avances y retrocesos, los de la empresa frente a un amalgama de colectivos de toda Córdoba, entre los que destacan la Asamblea de Vecinos Malvinas Lucha por la Vida, la Asamblea del Bloqueo a Monsanto y las Madres de Ituzaingó. La vida, dejó escrito Shakespeare, es un cuento narrado por un idiota, que las llena de sus ruidos y furias. Tres siglos más tarde, Walter Benjamin matizó que está en todo caso contada por los vencedores.

[…] Un año más tarde, activistas y personas concienciadas organizaron un festival (Primavera sin Monsanto, que continúa celebrándose) en la misma entrada a las instalaciones que ya comenzaban a asomarse. Recibieron el apoyo de parte de la comunidad científica (entre ellos, el médico fallecido Andrés Carrasco) y académica (las universidades de Córdoba, Católica y Río Cuarto rechazaron la instalación de la planta), la artística (músicos como Manu Chao y René Pérez, de Calle 13) e incluso activistas internacionales como el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel o la india Vandana Shiva, se han sumado en algún momento a la causa.

Antes, durante y después, recuerda Gatica, un bloqueo de más de tres años, hasta la expulsión de Monsanto. “Ha sido muy difícil porque eran 37 hectáreas y, aunque cerrábamos sucesivas entradas con diez personas en cada puesto, ellos trataban de entrar por cualquier sitio”. Los problemas con los trabajadores de la empresa no tardaron en aparecer: “Al principio impedíamos únicamente la entrada a los camiones, por ejemplo metiéndonos bajo las ruedas, hasta que descubrimos que introducían herramientas incluso escondidas en sus maletines, cuando venían vestidos de traje”, añade esta líder argentina, que en 2012 recibió el Premio Goldman, conocido como el Nobel del Medio Ambiente.

Al mes de bloqueo llegó el primer desalojo, “cuando más de 300 policías nos sacaron a la fuerza a un centenar de personas”. Dos compañeras terminaron presas y Sofía, hospitalizada con un traumatismo craneoencefálico. “Pero nos dimos cuenta de que el pueblo es el que manda”, añade Gatica nada más terminar de extenderse con su parte médico: “Pedí el alta voluntaria y regresé con mis compañeros para quedarme. Poco a poco se sumó mucha gente y se empezaron a construir casas. Jamás pudieron ingresar como hubieran querido, pero soportamos casi cuatro años de frío, sin luz, sin agua, de hambre. Mujeres y hombres de todas las edades, con mucha gente joven”.

[…] “Pronto llegaron las amenazas. Me esperaban a la salida del trabajo, me perseguían y me golpeaban. Me amenazaron de muerte junto a mis hijos. Me han llamado de todo: ‘gringa sucia’, ‘zurda’…”. Las presiones, denuncia, se reforzaban con “los palos de la policía”, con “los grupos de choque de la empresa” y con “órdenes de represión” contra los vecinos. “Hubo una vez que los camiones lograron entrar y entonces decidimos impedir también la salida, salvo que se llevaran todo el material. Los obreros nos acusaron de haberles secuestrado”, añade Gatica entre su dilatada retahíla de reconstrucción de los hechos, presentados sin tapujos como “una guerra, en la que Monsanto contrataba matones y nosotros, para sobrevivir, tuvimos que armarnos: maderas con clavos, zanjas gigantes en la tierra, pinchazos a las ruedas de los camiones…”.

A los extremistas violentos

[…] Y es que, allí donde (en los transgénicos) hay quien ve enfermedades y muerte, otros contemplan “oportunidades de progreso y crecimiento para la comunidad y la provincia, sin riesgo ninguno”, afirma la empresa, que vaticinó 400 puestos de trabajo directos. En otra de sus notificaciones, identifica a Sofía Gatica (y a otras personas) como responsable de “agresiones verbales y físicas” que ponen en riesgo la integridad física y vulneran el derecho de expresión”, en referencia a una charla que empleados de Monsanto impartían en la Universidad Nacional del Litoral. Acciones que fueron calificadas de “vandalismo” y posteriormente denunciadas ante las Fiscalía

1.140 días de bloqueo (el número exacto lo tiene clavado en la memoria Gatica), hasta el 1 de noviembre de 2016, en los que la estrategia de Monsanto ha sido la de denunciar las “violaciones al derecho a trabajar” de sus empleados, recordando en sucesivos avisos que cumplían “con todos los requerimientos legales para la construcción de la planta”, citando, entre otras, diferentes ordenanzas, al Concejo Deliberante de Malvinas Argentinas, al Tribunal Superior de Justicia de Córdoba, el Estudio de Impacto Ambiental (elaborado por ellos mismos) y autoridades gubernamentales varias. Su defensa de que “no hay evidencia científica de que el glifosato sea cancerígeno” es radicalmente diferente al que presentan instituciones como la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC, en sus siglas en inglés) que, perteneciente la Organización Mundial de la Salud (OMS) de Naciones Unidas, lo consideró en 2015 como “probablemente cancerígeno para los humanos”. Las conclusiones siguen abiertas y recientemente la OMS, en este caso en una publicación conjunta con la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Alimentación), concluyó que era “improbable” que el glifosato presente riesgos carcinogénicos.

Sentencias firmes

Los entresijos jurídicos, que acompañaron a la lucha activista, dieron un primer vuelco radical en enero de 2014, cuando la Sala II dela Cámara de Trabajo detuvo la construcción, declarando inconstitucionales los permisos emitidos tanto por la Municipalidad como por la Provincia. Un mes más tarde, la Secretaría de Ambiente provincial también rechazó el estudio de impacto ambiental presentado por la compañía.

Paradójicamente (o no), la empresa guarda un celoso silencio de estos reveses. Tampoco ha querido manifestarse antes las repetidas apelaciones en las que Pikara Magazine le ha brindado su micrófono. Ha preferido mantenerse al margen también de su salida de Malvinas Argentinas, de la que no existe postura oficial alguna por parte de la compañía, si bien una “alta fuente” de la multinacional admitió a un portal argentino de actualidad y análisis económico que “no se pudo avanzar con la planta y esto también influyó. Pero lo más trascendente fue que el negocio cambió y dejó de ser conveniente para Monsanto”.

Los cambios que anónimamente denuncia Monsanto se refieren a modificaciones legales introducidas por las nuevas políticas agropecuarias, que han disminuido la expansión máxima de la superficie del maíz: “La pauta de procesamiento de la planta estaba en el orden de 3,5 millones de hectáreas pero, en los últimos años, apenas se pasó de los 2,5 millones. Una inversión así no tiene sentido desde el punto de vista del negocio”.

Jamás van a admitir que el pueblo los venció. No se fueron por la Justicia”, subraya Gatica, convencida de que fue Cristina Kirchner, la anterior presidenta del país, quien “negoció con la salud del pueblo. Seguramente bajo su mandato no hubiera sido posible nuestra victoria, si bien es cierto el actual Gobierno [de Mauricio Macri] también responde a las corporaciones y no a la gente”.

Una victoria, pero ¿de quién?

Malvinas Argentinas aún está resacosa de celebraciones. Forzosa o voluntariamente, Monsanto se ha ido de la localidad, pero no del país. Falta por escribir qué sucederá a partir de ahora, cuando el municipio adquiera la verdadera dimensión de lo logrado. La transnacional no solamente sigue operando en Argentina, sino que los insumos destinados al fracasado proyecto han sido trasladados a la próxima localidad de Rojas, unos 500 kilómetros al oeste y próxima a Buenos Aires.

Los reveses sufridos por Monsanto en Malvinas Argentinas y el hecho de que siga sin poder modificar la Ley de Semillas (por la que pretenden garantizarse ganancias por los derechos de uso de casi toda la soja, el maíz y el algodón que siembran en el país americana) les sepa seguramente mejor con el balance comercial cosechado en 2016, que la sitúan como dominadora absoluta en el negocio del maíz y en la venta de glifosato. Según los datos de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (CASAFE), sus ingresos en este sentido aumentaron con respecto al ejercicio anterior.

Además de las instalaciones de Rojas, Monsanto mantiene otras 36 plantas en el país. La transnacional “desarrolla los planes a largo plazo, por lo que mover su inversión a otro lado tiene su lógica. Seguirá proveyendo a semillas al área de Córdoba. Que no tenga una planta levantada no significa que dejará de tener presencia”, según analizaron expertos en la materia a  un medio uruguayo.

“Es una batalla que vamos a ganar, nos va a costar, pero se la vamos a ganar”, vaticinó Sofía Gatica en octubre de 2012, al poco de saberse las intenciones de Monsanto en Malvinas Argentinas. Muchas “sangres” después (“América se ha escrito con sangre y seguirá escribiéndose con sangre. Vamos a luchar dejando nuestras vidas”, respondía la protagonista en una entrevista posterior, publicada por el autor en formato e-book), Sofía Gática, parte de esa Argentina que desterró a Monsanto, lo tiene claro: “Hemos ganado una pequeña batalla porque Monsanto está aislado en distintas partes del país. Vamos a seguir ahí, dándoles batalla y resistiendo”.

La dueña de las semillas

Monsanto ya no es sólo una empresa. Atrás quedaron sus inicios, allá por el arranque del siglo XX, en los que producía sacarina para Coca-Cola. Ahora es una transnacional con pies, dedos, garras, manos y tentáculos en casi cada esquina del globo, aunque sus principales mercados son Estados Unidos, Brasil, Argentina y Canadá. La producción de semillas transgénicas y el herbicida glisofato comercializado bajo la marca Roundup son dos de sus principales negocios, que la convierten prácticamente en dueña de la agricultura mundial.

Sobre todo tras su reciente fusión con Bayern, otra de las agroquímicas más grandes del mundo. “Con la transacción se fusionan dos negocios diferentes pero altamente complementarios. El negocio conjunto sacará partido del liderazgo de Monsanto en el ámbito de semillas y (…) por una parte, y del amplio abanico de productos de protección de cultivos de Bayern (…)  por la otra”, decía la compañía.

La sospecha siempre está detrás de cualquier acción de Monsanto, tanto por los temores hacia los organismos modificados genéticamente (OMG), como por las investigaciones que han sufrido varios de sus productos (la controversia sobre el glisofato es muy alta y ha sido prohibido su uso en varios territorios), las condenas por soborno en Indonesia, la venta de productos tóxicos o por el oligopolio que ejerce sobre la alimentación.

Y las resistencias también se multiplican. El pasado mes de octubre La Haya acogió en el Tribunal Internacional Monsanto, una “iniciativa de la sociedad civil para que Monsanto se responsabilice por violaciones a derechos humanos, crímenes contra la humanidad y ecocidio”, a la que la transnacional respondió. La sentencia estará en abril de 2017.

 
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Descubren dragón rubí en las aguas de Australia (VIDEO)

El dragón marino rubí es una especie que sólo se conocía en bosquejos de museos y libros escolares.

El dragón marino rubí es una especie que sólo se conocía en bosquejos de museos y libros escolares; sin embargo recientemente se descubrieron dos ejemplares nadando en las profundidades de las aguas de Australia. Mediante un vehículo operado por control remoto, los investigadores de Scripps Institution of Oceanography en la Universidad de California San Diego y la Western Australian Museum lograron grabar durante media hora y a más de 50 metros de profundidad en el Archipiélago Recherche. 

Gracias a esto, los investigadores lograron recolectar mayor información sobre su anatomía, hábitat y patrones de comportamiento. Por ejemplo, a diferencia de otros subespecies similares, los dragones rubí no cuentan con apéndices para camuflajearse; poseen una cola enroscada como los caballos de mar y su color hace referencia a un cambio evolutivo. 

Para los investigadores se trata de tan sólo un descubrimiento de los varios que se planean realizar en la zona sureste de Australia, en especial en lo que se refiere en la diversidad de hábitats, especies animales y vegetales. 

Te compartimos el video del dragón rubí: 

 

 

 



Conoce los 4 tipos psicotrópicos ancestrales de México

Cada una de ellas promueve tanto la biodiversidad de la región como el conocimiento de aquellas generaciones cargadas de chamanes, misticismo y conexión con la naturaleza.

Con una amplia diversidad en hierbas medicinales, numerosos pueblos mexicanos usan la sabiduría en la herbolaria como parte de su repertorio alimenticio y curativo. De alguna manera, estas plantas medicinales mexicanas han acompañado tanto a pueblos ancestrales como a nuestra actual cultura, como parte de la dieta cotidiana y paliativos mentales, corporales o espirituales.

Cada una de ellas promueve tanto la biodiversidad de la región como el conocimiento de aquellas generaciones cargadas de chamanes, misticismo y conexión con la naturaleza. Aunque las que gozan de una mayor popularidad son aquellas conocidas como “de poder”, aquellas que siempre se han caracterizado por su imponente alteración en la percepción visual y manifestado en las figuras geométricas intensamente coloreadas, los petroglifos, las tablas huicholas, entre otros. 

En otras palabras, estas plantas, de la familia de las drogas psicodislépticas, se distinguen en cuatro subfamilias: los alucinógenos, los cognodislépticos, los inductores de trance y los delirógenos. Con el fin de seguir promoviendo el conocimiento milenario mexicano sobre la medicina herbolaria, te compartimos una explicación de cada una de los tipos de psicotrópicos endémicos de México

 

Inductores de trance. Pese a ser usadas desde la prehistoria mesoamericana, este tipo de plantas difícilmente producen alucionaciones. En su lugar generan una sensación cargada de letargo y languidez, incrementando la percepción al grado de provocar irritación. Hay quienes reportan “una estimulación de la imaginación que se usa, de manera adivinatoria, en contextos rituales.” Una inductora de trance mexicana es la hoja de la pastora o pipiltzintzintli Salvia divinorum–; también, la marihuana –Cannabis sativa–. 

Salvia divinorum plantas medicinales mexicanas

Cognodislépticos. Al igual que los inductores de trance, estimular la imaginación pero no producen alucinaciones. Sus efectos se ven principalmente reflejados en la alteración de mecanismos de la memoria; es decir, aunque la memoria a corto plazo se puede “perder” en el Inconsciente, se avivan todas las sensaciones y la fantasía. El uso cotidiano de estas plantas es la oniromancia, la adivinación durante el sueño. Un cognodislépticos mexicano es el Manto de la Virgen o ololiuhqui –Turbina corymbosa–.

Turbina corymbosa plantas medicinales mexicanas

Delirógenos. Con efectos potentes que disminuyen la conciencia, el consumo excesivo de estas plantas provocan un delirio con desorientación e intensas alucinaciones que puedan confundir la realidad interna con la externa. Son conocidas por ser de “tradición oscura y secreta”, usadas principalmente en ritos de hechicería y para hacer daño a enemigos. Un delirógeno mexicano es el toloache o tolohuaxihuitl –Datura stramonium–.

Alucinógeno. Como su nombre indica, estas plantas producen alucinaciones. La quintaesencia de los alucinógenos es la mezcalina del peyote o la psilocibina de los hongos, además que ambas plantas son consideradas como sagradas por excelencia. 



¡Dales agua, Dales agua! (o los beneficios de beber más agua)

La deshidratación contribuye a corto y a largo plazo a diversos problemas de salud y beber más agua mejora la capacidad de aprender.

Fotografía principal: Reuters

El agua es la base  de la vida, es una sustancia indispensable e insustituible en nuestra dieta. Eso todos lo sabemos, pero lo que tal ves nos resulte sorprendente es el echo de que el incremento en la ingesta de agua puede contribuir a una disminución espontánea del consumo de refrescos y de bebidas azucaradas en los niños y mejorar sus funciones cognitivas.

Alrededor del sesenta por ciento del cuerpo está formado por agua, es el componente más abundante de todas las células, constituye el 90% de nuestro cerebro y conforma el medio básico para la actividad vital de nuestro organismo.

El consumo promedio recomendado varía de una  a otra autoridad médica, pero podemos mencionar las siguientes cifras como un patrón general del consumo recomendado ( de acuerdo con Instituto de Medicina de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos):

cantidad de agua para beber

La Agencia Europea de Estándares de Alimentos  recomienda un consumo total  de 1600 ml/día para niños y niñas de 4 a 8 años de edad, 2100 ml/día para niños de 9-13 años de edad, 1900 ml para niñas de 9-13 años de edad (1).

Aunque la opinión prevaleciente entre las autoridades es que la población promedio no presenta deshidratación, algunos autores discrepan al respecto. Escuchemos por ejemplo la opinión de Susan M Kleiner, profesora asistente del Programa de Ciencias Nutricionales de la Universidad de Washington y directora de un Centro de Salud Nutricional en esa misma ciudad.  Según ella,  las encuestas de consumo de alimentos en los Estados Unidos, indican que una porción de la población puede estar sufriendo una deshidratación  crónica ligera, causada por varios factores, y  la investigación más reciente ha asociado dicha condición con un aumento del riesgo de sufrir numerosas enfermedades como: piedras renales, cáncer de mama, colon y vías urinarias, obesidad en niños y adolescentes, prolapso de la válvula mitral, disfunción de las glándulas salivales y deterioro de la salud en general en los ancianos (2). También vale la pena conocer los trabajos del Dr. Batmanghelidj quien durante varias décadas se dedicó a tratar múltiple enfermedades tan sólo con agua (3).

Los niños en particular, tienen mayor riesgo de sufrir deshidratación pues dependen de otros para el suministro de líquido, son más activos, tienen una mayor proporción de superficie/masa  que los adultos y presentan un mecanismo de regulación de la sed  inmaduro. Diversos estudios a nivel mundial han llamado la atención sobre este problema y han comenzado a surgir campañas de promoción del consumo de agua en las escuelas.

En el Reino Unido, el Colegio Real de Pediatría y Salud Infantil realizó una encuesta sobre la disponibilidad y consumo de agua en las escuelas de dicho país. En el informe final afirmaron  que el acceso al agua era a menudo insatisfactoria , lo cual dio lugar a la campaña llamada “Water is Cool in School” que inició en el año 2000. Su informe señalaba que la deshidratación contribuye a corto y a largo plazo a diversos problemas de salud y beber más agua mejora la capacidad de aprender,  los autores del informe afirmaban que  “cuando estamos sedientos, el rendimiento mental se deteriora en un 10%”. ( citado por Benton, ver nota 1).

Como parte de esta campaña se promovió no solo la instalación de surtidores de agua potable gratuita en las escuelas sino también una iniciativa mediante la cual se permitía el consumo de agua durante las clases. Un estudio que investigó los resultados de esta iniciativa encontró  que  en promedio el 80% de los niños de las escuelas en las cuales no se permitía el consumo de agua en las aulas, consumían menor cantidad de agua que el mínimo recomendado en las escuelas y concluyó recomendando que las primarias deberían no sólo permitir sino también promover el consumo de agua durante las clases ( 4).

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National Geographic

En 2010, en los Estados Unidos se lanzó un iniciativa para la disponibilidad de agua potable gratuita en las escuelas. En las políticas de dicha iniciativa se afirma que el consumo inadecuado de agua puede tener consecuencias negativas en la salud general de los niños y en  su capacidad para aprender y que  los niños que están deshidratados tienden a experimentar una caída en su rendimiento cognitivo y  especialmente en su memoria a corto plazo. Y lo que es peor, en lugar  de agua potable, los niños tienden a beber bebidas azucaradas ( refrescos, jugos comerciales, bebidas para deportistas, tés endulzados, etc.) ( 4).

Vale la pena recordar aquí la opinión, nada complaciente, de la Dra. Raquel Burrows,  médico cirujano con especialidad en Pediatría y Endocrinología Infantil, académica del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Chile (INTA) y jefe del Programa Clínico de Obesidad Infantil de dicho instituto. La evidencia científica ha demostrado que la fructosa, comenta la Dra. Burrows,  “ altera las estructuras cerebrales que tienen que ver con la memoria y el aprendizaje, que están en una zona que se llama hipocampo. Por lo tanto a igualdad de coeficiente intelectual, un niño que consume fructosa [el azúcar se compone de glucosa y fructosa] en forma diaria, no va a rendir igual que un niño que no lo hace” (5).

Estos programas  hacen eco de todo un conjunto de estudios que reportan diversas ventajas de promover el consumo de agua entre la población infantil y muy particularmente en las escuelas.  Mencionemos los puntos  más importantes:

1.Intervención en las escuelas:  los niños pasan la mayor parte de su día en la escuela, y este es el ámbito formativo que complementa a la familia, de suerte que los programas escolares y políticas de la escuela pueden tener un impacto significativo en alentar  o desalentar el consumo de agua y/o de bebidas azucaradas.

2.El estatus de hidratación de los niños en las escuelas, por lo general, no es óptimo. Diversos estudios han mostrado que los niños no consumen suficiente agua antes de ingresar en las escuelas ni tampoco durante su estancia en las escuelas (6).

3. Los niveles bajos de hidratación han mostrado afectar negativamente las capacidades cognitivas de los niños: disminuyen la memoria de corto plazo y  la capacidad de atención, la capacidad de búsqueda y de atención visual mejora con un buen nivel de hidratación. Uno de los estudios mostró que los niños mejor hidratados ponen mayor atención en sus tareas y las resuelven en menos tiempo (1). Otro estudio reportó que la deshidratación moderada en los niños no sólo afecta sus capacidades cognitivas sino que también les produce confusión, irritabilidad y letargo (7).

4. Diferentes estudios de intervención han demostrado que el aumento en el consumo de agua afecta benéficamente los patrones de consumo de otras bebidas y alimentos (aunque otros estudios no corroboran estos resultados), pero tomados de conjunto estos estudios de intervención dejan claras algunas conclusiones evidentes y otras no tan obvias.

Por un lado, señalan el echo evidente de que cuando se promueve el consumo de agua como sustituto de las bebidas azucaradas,  disminuye la ingesta calórica y esto ayuda a prevenir el sobrepeso y la obesidad. Pero también,  que simplemente promover el consumo de agua puede disminuir el riesgo de obesidad, como lo demostró un estudio realizado con 2950 alumnos de 32 escuelas primarias en dos ciudades alemanas. El estudio duro un año y consistió en una intervención muy ligera. Los participantes fueron divididos en dos grupos: uno (1641 niños) recibió 4 lecciones que promovían el consumo de agua y el otro grupo ( 1309 niños) no. Al final del estudio el riesgo de obesidad en el grupo que recibió las lecciones disminuyó 31% en comparación con el otro grupo ( control) (8).

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Pinterest

Destaca entre este grupo de estudios un  trabajo  realizado en el Departamento de Nutrición, Ejercicio y Deportes, de la Universidad de Copenhague, que incluyó 203 adolecentes de 12 a 15 años de edad, que consumían habitualmente leche y yogurt ( 250 ml en promedio por día) y que tenían sobrepeso. Este estudio  se dedicó a investigar   diversas variables asociadas con la dieta y el sobrepeso. Los adolescentes registraron sus dietas antes de la intervención (semana 0) y en la última semana de la intervención (semana 12).Otras medidas, tales como la antropometría,  muestras de sangre, actividad física y presión arterial, también se llevaron a cabo.

Los participantes fueron asignados aleatoriamente a consumir 1l. al día  de leche descremada, suero de leche,  de caseína o de agua durante las 12 semanas estudio y se los alentó a comer su dieta habitual durante el período entero del estudio.

Basándose en los datos proporcionados por dicho estudio los investigadores constataron que en todos los grupos se observó una mejoría del patrón dietético, disminuyendo la ingesta excesiva de alimentos, incluyendo bebidas azucaradas.Pero la disminución de la ingesta de energía durante la intervención fue significativa sólo para el grupo que consumía  agua. El consumo de energía en el grupo de agua disminuyó en promedio 236.8 kcal/d durante la intervención, lo cual equivale a una posible disminución de 2 kg de peso al año. Además los autores del estudio reportaron que la ingesta incrementada de agua produjo una reducción espontánea importante del consumo de bebidas azucaradas (9).

Como podemos ver el asunto está claro: debemos promover el consumo de agua en los niños y desalentar el consumo de las bebidas azucaradas. La fisiología humana obra en favor de esta política, pues como lo han demostrado algunos estudios, el simple echo de ingerir más agua ayuda a los niños a sentirse mejor y a disminuir su deseo de ingerir las bebidas azucaradas. La información científica disponible no deja lugar a dudas: es suficiente para justificar una campaña internacional en contra del consumo de refrescos y bebidas azucaradas, especialmente entre la población infantil. Sin embargo, los intereses que se vería afectados son enormes. Por fortuna, en el ámbito del consumo individual  nuestras elecciones marcan la diferencia, así que de nuevo te sugiero querido lector/ lectora: ¡DALES AGUA, DALES AGUA¡.

BIBLIOGRAFÍA.

1. Nutrients. 2011 May; 3(5): 555–573.

Published online 2011 May 10., Dehydration Influences Mood and Cognition: A Plausible Hypothesis?, David Benton.

  1. J Am Diet Assoc. 1999 Feb;99(2):200-6, Water: an essential but overlooked nutrient, Kleiner SM. Child
  2. El lector interesado puede visitar www.watercure.com
  3. Care Health Dev. 2007 Jul;33(4):409-15.A study of the association between children’s access to drinking water in primary schools and their fluid intake: can water be ‘cool’ in school?

Kaushik A1, Mullee MA, Bryant TN, Hill CM).

“Drinking Water Access in Scchools”, en ww.changelabssolutions.org

(5 )http://www.uchile.cl/noticias/112531/ninos-sin-azucar-adios-al-consumo-dulce

6. (Ann Nutr Metab. 2012;60(4):257-63. 

French children start their school day with a hydration déficit, Bonnet F1, Lepicard EM, Cathrin L, Letellier C, Constant F, Hawili N, Friedlander G).

– Public Health Nutr. 2012 Nov;15(11) Epub 2012 Jan 27, What is the cell hydration status of healthy children in the USA? Preliminary data on urine osmolality and water intake.

Stookey JD1, Brass B, Holliday A, Arieff A.

7. Nutr Rev. 2006 Oct;64(10 Pt 1):457-64.Hydration and cognitive function in children, D’Anci KE1, Constant F, Rosenberg IH). (Water, Hydration and Health, Barry M. Popkin, Kristen E. D’Anci, and Irwin H. Rosenberg.

8. Pediatrics. 2009 Apr;123(4),Promotion and provision of drinking water in schools for overweight prevention: randomized, controlled cluster trial. Muckelbauer R1, Libuda L, Clausen K, Toschke AM, Reinehr T, Kersting M.

9. International Journal of Food Sciences and Nutrition, Volume 67, 2016,  Issue 3, The effect of water and dairy drinks on dietary patterns in overweight adolescents, Louise B. B. Andersen, Karina Arnberg, Ellen Trolle, Kim F. Michaelsen, Rasmus Bro, Christian B. Pipper & Christian Mølgaard.



¿Por qué las verduras son mejores que el agua alcalina?

Según especialistas, la moda del agua alcalina podría ser rebasada si volteamos a ver de nuevo hacia los vegetales.

En los últimos años el agua alcalina o ionizada ha ganado una notable popularidad debido a la creencia de que es positiva para la salud. Sin embargo, sus efectos suelen diluirse porque es muy difícil que el agua ionizada guarde su nivel de pH hasta el momento en que es abierta, por ejemplo. 

Para dar un contexto, el agua alcalina es agua tratada por medio de un proceso de electricidad, o bien, de “mineralización”. Se cree que el agua alcalina es muy benéfica para la salud porque por medio de sus electrones funge como un antioxidante que diluye la acicidad del cuerpo. Hay algo de certero en lo anterior, pero solo en una pequeña medida, al menos en opinión de algunos expertos. 

De acuerdo con Dan Heil, investigador de la Universidad de Montana, y líder de algunos estudios sobre los efectos del agua alcalina, la sociedad hemos sobrevaluado el potencial de este producto. En su opinión, para que sus resultados fuesen muy efectivos deberíamos de tomar mucha de esta agua. De alguna manera, también alude a que se trata de una moda, pues en realidad tenemos a nuestro alance fuentes que regulan los niveles de ácido en la sangre mucho más económicas y efectivas al alcance: las verduras. 

Para Heil, en ocasiones nos dejamos llevar por las nuevas tendencias, sin embargo, pareciera que la naturaleza nos ha dotado de los mejores alicientes desde su magnifico acervo: solo hace falta estar conscientes de las propiedades de los alimentos y saberlos combinar para llevar una mejor salud (sin necesidad de fórmulas que parecieran prometer una pócima de  magia).

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