Marcas italianas van en contra de los tóxicos en la ropa (y tú también puedes hacerlo con estos consejos)

Actualmente, 20 compañías en Prato se han unido a la compaña Detox de Greenpeace al remover los químicos tóxicos de sus fábricas.

Desde hace muchos años se ha conocido el impacto negativo de la industria de la moda en la autoestima tanto de hombres como mujeres; sin embargo, poco se conoce sobre las afectaciones que esta industria produce sobre la naturaleza y la salud de las personas.

Detox, campaña lanzada por Greenpeace, ha realizado una serie de estudios que demuestran que la ropa de empresas como American Apparel, Burberry, GAP, Puma, C&A o Nike, adquiere ciertos químicos durante el proceso de coloración textil. Estos químicos provocan tanto efectos negativos en el sistema inmunológico, hormonal y reproductor, como la contaminación de mantos acuíferos, como los ríos, en donde desembocan los desperdicios de las fábricas textiles, y en el suministro de agua al lavar la ropa. 

Entre los químicos tóxicos más utilizados se encuentra el perfluorato, ftalatos, nonifenol, etoxilato de nonifenol y cadmio. Todos ellos se asocian con el desarrollo de enfermedades autoinmunes como el cáncer.

Esta campaña pretende lograr que empresas como Zara y H&M firmen su convenio de responsabilidad con el planeta y la salud de sus consumidores. Como lo hace el distrito textil Prato, una región italiana que provee suministros a marcas como Gucci, Prada y Armani.

 

Actualmente, 20 compañías en Prato se han unido a la compaña Detox de Greenpeace al remover los químicos tóxicos de sus fábricas. Inclusive la Confindustria Toscana Nord, la representación máxima del distrito textil más grande en Europa, aseguró que se están realizando grandes cambios positivos en el mundo de la moda. Al invertir en recursos que registren los progresos y aseguren la transparencia, se están realizando planes de acción que desintoxiquen por completo los productos para el bienestar tanto del medio ambiente como de los consumidores.

Mientras que como consumidor responsable, te compartimos algunas opciones para cuidar tu salud y el porvenir del medio ambiente:

Compartir la información en diferentes redes sociales. Incluso se propone tomarse fotografías con ropa sin marca, postearla en Instagram con hashtags como #detox.

Comprar ropa de segunda mano, o “ropa verde” (aquella que se fabrica con material reciclado o con pinturas naturales)

Enfocarte en la calidad: desde las costuras hasta los botones; en cuanto a los zapatos, verifica qué tan bien pegada está la suela.

Arregla tu propia ropa en vez de cambiarla. Rediseña la ropa con tan sólo cambiar los botones, convertir vestidos en faldas, pantalones en shorts, etcétera.

Recuerda que el planeta es de todos, por lo que necesitamos un apoyo global para mantenerlo de la manera que deseamos.

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También en Ecoosfera: 

Tóxicos ¿en mi ropa? Mira lo que Greenpeace tiene que decir al respecto

Esta campaña sobre ropa libre de tóxicos ha provocado reacciones de las marcas

 



Productos de higiene que pueden ser tóxicos

Estos químicos entran a nuestro interior a través de nuestro órgano más grande, la piel, ya que todo lo que le aplicamos ella lo absorbe y lo lleva vía sanguínea a todo el organismo, intoxicándolo.

Sin duda en el planeta existen varios elementos químicos, unos naturales y otros que con el paso del tiempo hemos fabricado para beneficio humano.

Hoy en día es impensable realizar ciertas actividades cotidianas sin equipo o productos tales como el jabón de baño, pasta de dientes o el champú, productos que utilizamos varias veces todos los días.

Pero, ¿te has detenido a ver los ingredientes que componen estos artículos? El 90% de los productos de este género que se encuentran en el mercado contienen ingredientes nocivos para nuestra salud.

Estamos expuestos diariamente a más de 200 químicos en diferentes productos tales como cremas, fragancias, pasta de dientes, en juague bucal, champú, acondicionador, jabón, gel para peinar, jabón para baño de burbujas, crema para rasurar, protector solar y todo tipo de cosméticos.

Estos químicos entran a nuestro interior a través de nuestro órgano más grande, la piel, ya que todo lo que le aplicamos ella lo absorbe y lo lleva vía sanguínea a todo el organismo, intoxicándolo.

El contacto prolongado nos puede causar alergias, fatiga, pérdida de la memoria y concentración, problemas respiratorios, envejecimiento prematuro, dermatitis y ha generado el aumentado de las tasas de cáncer de mama, hígado y riñón, asma, autismo así como de problemas reproductivos.

Algunos de estos químicos son: Lauril Sulfato de Sodio (SLS) y Lauril Éter Sulfato de Sodio (SLES), Triclosán, Compuestos de Polietilenglicol (PEG), Dietanolamina (DEA), Momoethanolamine (MEA), Trietanolamina (TEA), FD&Colorantes artificiales, Parabenes y Ftalatos.

Por ejemplo, el Aceite para bebé es 100% mineral. Usado comúnmente como ingrediente de petróleo, el aceite mineral cubre la piel como una envoltura plástica. El sistema natural inmunológico de la piel es interrumpida por esta capa plástica, impidiendo que pueda respirar y absorber humedad y nutrición. Siendo la piel el órgano más grande de eliminación del cuerpo, esta capa plástica le impide eliminar las toxinas y puede causar acné y otros desórdenes de la piel. Este proceso retrasa el funcionamiento normal y natural del desarrollo de nuevas células, lo que puede causar que la piel envejezca prematuramente.

El Propilene Glicol (PG) es un solvente, componente activo en el “Antifreeze”. Se utiliza para romper la proteína y estructura celular, que es de lo que está hecha la piel, sin embargo, la encontramos en cosméticos, productos para el cabello, lociones para después de afeitarse, desodorantes, enjuagues bucales y pastas de dientes. El PG puede traer consecuencias de anormalidades en el cerebro, hígado y riñones. El desodorante en barra es el que contiene la mayor concentración de esta sustancia.

El consumidor está desprotegido, no hay advertencia en las etiquetas sobre el peligro de estas sustancias que son utilizadas la mayoría por su bajo costo y que los usuarios terminan pagando con su salud.

Ahora que ya lo sabes, has una mejor elección la próxima vez que vayas de compras, revisa las etiquetas y prefiere los fabricados de manera natural.

COLABORACIÓN DE EARTHGONOMIC MÉXICO, A.C. Nuestra misión es fomentar el desarrollo de la sociedad en armonía con el entorno natural y el respeto a los seres vivos. Para más in información visita: www.earthgonomic.org @Earthgonomic y /Earthgonomic



¿Qué es el SlowFood y por qué necesitas comenzar a aplicarlo a tu estilo de vida?

“La cadena alimentaria es criminal ya que “produce, produce, produce… mucha cantidad para luego tirarla. Esto es criminal.”

Carlo Petrini, fundador del movimiento internacional SlowFood, ha recorrido el mundo entero visitando huertos agrícolas con el fin de reivindicar la producción de alimentos “buenos, limpios y justos”. Él comenzó su filosofía de “productos de proximidad y kilómetro cero” en Italia hace más de 20 años, y ahora se ha extendido a más de 170 países.

De acuerdo con él, SlowFood apoya y defiende la economía local, reduce la contaminación en el planeta, mejora las tierras y los cultivos de manera significativa. Por lo que el incentivo a la agricultura urbana, como un fundamento medioambiental hacia el futuro, se establece como símbolo de revolución “contra el maltrato medioambiental y la ignorancia que hoy existe sobre los alimentos que comemos.”

Gracias a esta motivación revolucionaria desde hace 20 años, Petrini se ha dedicado a recrear los huertos en Alemania, EE.UU., África, etcétera, con los cuales dan trabajo a más de 100 000 personas y de comer a más de 1 300 niños. Además que busca la manera de generar consciencia sobre el consumo de carne sostenible, mediante “la contracción por parte de quienes son consumidores y convergencia por parte de quienes consumen poca”. Para él, “[e]n África se consumen 5 kilos de carne al año, nada. Nosotros, los italianos, consumimos casi 100 kilos anuales. Y la salud lo sufre. La OMS ha denunciado que el consumo de carne roja está generando efectos tumorales, hay que tomar nota.”

De modo que esta revolución, como “cosa seria”, se relaciona con la economía y política. Pero ahora la gastronomía actual se habla como “espectáculo desde su aspecto económico y social”. Para él, “[f]alta educación alimentaria en Europa, también la enorme necesidad de defender a los agricultores locales y la cultura alimentaria. Estamos condicionados por una publicidad masiva de la industria alimentaria.” En otras palabras, “el sistema alimentario actual es ‘criminal’” ya que “destruye la biodiversidad, la pequeña producción agrícola, el medioambiente, la monocultura. Se usan de forma exagerada productos químicos y transgénicos.”

Frente a esta situación, Petrini invita a volver a las buenas prácticas de la agricultura local, en donde la política se interese más por la economía local. Como por ejemplo, menciona el sociólogo y gastrónomo, “[e]stamos condicionados por una publicidad masiva de la industria alimentaria. Pero, ¿no somos demasiados para poder abastecernos así? ¿No es más fácil y barato acudir al supermercado? ¿Cómo se puede llevar a cabo este cambio de paradigma?” Al responder estas preguntas, uno se va dando cuenta de los pros y contras de esta situación: “ Los productos industriales de los supermercados son más baratos, pero luego se pagan en medicinas. Los productos de los agricultores quizás sean un poco más caros, pero ayudan a la economía del territorio, a defender la propiedad pública.”

En otras palabras, al ir al super y no comprar los productos nacionales, sino aquellos que llegan de la otra parte del mundo, se está hablando de una insostenibilidad: “Productos llenos de conservantes y colorantes.”, en donde la cadena alimentaria es criminal ya que “produce, produce, produce… mucha cantidad para luego tirarla. Esto es criminal. Esta sensibilidad está creciendo en el mundo.” Concluye Petrini que “los productos industriales de los supermercados son más baratos, pero luego se pagan en medicinas.” Por ello es importante la implementación de huertos urbanos y el consumo de productos locales que fortalezcan la salud y economía de una comunidad. 



Biofertilizante para maíz blanco podría convertirse en arma contra EE.UU.

En palabras de Echaide Aquino, “la idea era crear un biofertilizante a base de bacterias con la capacidad de aumentar la asimilación de principales nutrientes hacia la planta, en este caso el maíz blanco.”

Nació como una alternativa a la fertilización química y una medida para reducir el impacto económico, ecológico y salubridad, el biofertilizante para maíz blanco se presentó como un proyecto dedicado a cuidar a las tierras mexicanas.

Para su inventor, Jesús Francisco Echaide Aquino de la Universidad Autónoma de Guadalajara –UAG–, se trata principalmente de un proyecto para reducir el uso de los productos comerciales que tienden a generar contaminación en el cultivo y toxicidad en las tierras fértiles. Mediante el uso de ocho bacterias endófitas –aquellas que habitan en tejidos de las plantas–, el biofertilizante se encarga de aumentar la asimilación de los principales nutrientes del maíz blanco y de regular los químicos que pueden afectar el suelo.

En palabras de Echaide Aquino, “la idea era crear un biofertilizante a base de bacterias con la capacidad de aumentar la asimilación de principales nutrientes hacia la planta, en este caso el maíz blanco.” De modo que al ser orgánico y específico con el cultivo, “esas bacterias por lo regular son propias de la planta, no estamos echando nada extraño.”

Según las pruebas, la calidad del biofertilizante es superior a la del fertilizante tradicional, “pues tenían más vigor y un color más uniforme.” Además que se evidenció una disminución significativa de la plaga del huitlacoche y roya, funcionando como fungicida o biocontrol: “Notamos más salud en nuestro cultivo y el tamaño de las mazorcas era comparable al del fertilizante químico” importados de países como EE.UU. y Europa

Este proyecto ganó el Premio Estatal de Ciencia y Tecnología 2016 en la categoría de Investigación Temprana.



Esta campaña sobre ropa libre de tóxicos ha provocado reacciones de las marcas

En muy poco tiempo las protestas han provocado la respuesta de las corporaciones involucradas.

El siglo pasado la producción en serie hizo que el criterio de la eficiencia fuera el más importante por sobre todos. Ello nos llevó a que la búsqueda de ganancias por parte de las corporaciones fuera tan cruda que los efectos hacia la salud del medio ambiente y de los humanos pasara, paradójicamente, a segundo término.

Hace un año una buena noticia dio la vuelta al mundo. En el rubro de los textiles, gracias a una campaña global llamada Detox Movement se consiguió que el 10% de las marcas más importantes de la industria de la ropa se comprometiera a prescindir del uso de químicos que dañaran el medio ambiente o a las personas en la elaboración de sus productos.

Lo anterior fue inédito y ahora la campaña “Pide una ropa libre de tóxicos”,  iniciada también por la organización internacional Greenpeace, ha conseguido que la marca de ropa de montaña The North Face se haya comprometido a la elaboración de ropa térmica y de alpinismo prescindiendo del  PFC, el cual contamina el agua, aire y suelo.

En todo el mundo se han hecho 13 manifestaciones luego de que una investigación de Greenpeace hace unas semanas revelara la existencia de este componente tóxico en la ropa de marcas como The North Face y Mammut.

The North Face reaccionó ya e informó que para el 2020 prescindirá de PFC en sus productos. Mammut por su parte ha dicho que necesita de este para conseguir la resistencia de la ropa, aunque los activistas argumentan que existen marcas que prescinden de este y consiguen productos de calidad.

La respuesta ha sido muy rápida y puedes unirte a la campaña acá.

Acá algunas fotos de las protestas.

green.canadá

greenpeace.argentina

greenpeace.mex_

greenpeace.hongkong

 



Estas son las marcas de ropa que han acordado no usar químicos en sus productos y no contaminar (Infográfico)

El llamado Detox Movement ha alcanzado ya el 10% de esta industria.

Hace unos 4 años se inició una campaña global liderada por Greenpeace para que las compañías de ropa dejaran de contaminar y usar químicos tóxicos en sus productos. En este tiempo se logró que grandes marcas, el 10%  de este sector, se suscribieran a estos acuerdos (el Detox Movement). 

Para muchos podría ser un alcance minúsculo, sin embargo se trata de enormes empresas que están marcando una tendencia ecoamigable desde esta millonaria industria, lo que también les suma popularidad y legitimidad; dos cualidades que la mayoría de las marcas buscarán en algún momento.

Greenpeace ha estado monitoreando los avances que se han tenido en esta materia a través del sitio CatWalk, ahí podrás encontrar las acciones concretas que han iniciado. 

Hoy que el capitalismo global casi homogéneo (con excepción en algunos países) se ha abierto camino, este debe volcarse a un manejo responsable de los recursos naturales y humanos: esta campaña (entre muchas otras acciones), considerada un éxito, están abriendo las bases para ello. 

Estas son las 18 marcas que hasta hoy se han suscrito para dejar de contaminar (tratando sus desechos, por ejemplo) y prescindir de químicos nocivos en su ropa: 

Detox-Impacts-Infogrpahic

Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

Biblioteca Ecoosfera

Una compilación de lecturas (libros, ensayos, etc) disponibles en PDF sobre temas como sustentabilidad, medioambiente y salud.

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