Logran que siembra comercial de #MaízTransgénico sea detenida por completo hasta juicio definitivo

En lo que se resuelva el caso en tribunales federales, ninguna autoridad podrá otorgar permisos para el cultivo de maíz transgénico.

No ha sido sencillo, pero la persistencia de la sociedad civil en el tema de la protección del maíz nativo sigue teniendo buenos resultados. Enormes empresas transgénicas como Monsanto, Pioneer, Syngenta, Dupont y Dow han estado presionando por años para que las autoridades mexicanas permitan el cultivo comercial de maíz transgénico.

Primero el colectivo Sin Maíz no Hay País consiguió una medida precautoria que durante años varó el cultivo de maíz transgénico, ahora este tema está resolviéndose definitivamente en tribunales federales. Sin embargo, en agosto de 2014, un juez dejó sin validez la medida precautoria; inmediatamente el colectivo interpuso un amparo.

Hace unos días, el Segundo Tribunal Unitario en materias Civil y Administrativa encabezado por el magistrado federal, Benjamín Soto Sánchez notificó que, mientras se resuelva el juicio las autoridades deberán definitivamente de abstenerse de otorgar permisos a las empresas interesadas.

Este es considerado un triunfo más de la sociedad civil en contra del maíz transgénico y en un comunicado de prensa la Colectividad del Maíz apunta:

Los científicos y especialistas que firman y encabezan la demanda colectiva actúan sin conflicto de interés, puesto que no dependen ni tienen relación alguna con las empresas trasnacionales. Los científicos demandantes son Antonio Turrent Fernández, en agronomía; Víctor Manuel Toledo, en el área socio ambiental; en las materias de antropología, historia y cultura, Julio Glockner y Narciso Barrera Bassols; en ética y patrimonio gastronómico, Raúl Hernández Garciadiego; en el área de derechos humanos, Miguel Concha Malo, director del centro Fray Vitoria; y en el ámbito de patrimonio alimentario, Luciano Concheiro y Patricia Moguel.

 

 



Continúa lucha por la defensa del maíz mexicano contra invasión de transgénicos

Para el abogado que conduce la parte legal de la Demanda Colectiva, René Sánchez Galindo, las próximas semanas serán cruciales.

Han pasado ya cuatro años desde que inició la defensa abierta hacia la biodiversidad endémica de México en contra de la recurrente invasión de transgénicos internacionales –principalmente estadounidenses–. Empezó con la suspensión de la siembra de maíz transgénico por demanda colectiva, y continúa con un debate judicial sobre los posibles daños que promueven hacia la biodiversidad y la salud humana. 

De acuerdo con Desinformémonos, los tribunales mexicanos han abierto el debate judicial en torno a las posibles consecuencias del maíz transgénico sobre la biodiversidad y la salud humana para abarcar numerosos temas al respecto: desde afectaciones que provoca cualquier organismo genéticamente modificado –OGM– sobre las reservas genéticas de los maíces nativos y parientes silvestres en México, hasta las afectaciones a los derechos humanos a la salud y alimentación. De hecho Demanda Colectiva que incitó la suspensión de siembra de maíz transgénico han solicitado que en el debate se contemplen estos puntos como “objeto de análisis por parte de los Tribunales, y esperan que resuelvan también uno de los pendientes solicitados por los demandantes para que escuchen, en audiencias, a especialistas en los temas.” 

Para el abogado que conduce la parte legal de la Demanda Colectiva, René Sánchez Galindo, las próximas semanas serán cruciales ya que “entre las resoluciones pendientes se espera que se ratifique de forma definitiva que los permisos de siembra comercial se suspendan hasta que el juicio finalice y la siembra con fines de investigación tenga una permanente vigilancia judicial.” Y dado que el juicio no se ha ganado aún, “es necesario no confiarse redoblando esfuerzos para la defensa del maíz en su centro de origen.”

De hecho, entre los puntos más importantes para Demanda Colectiva que deben presentarse en el debate judicial se encuentran: 

Sometidos a juicio todos los transgénicos de maíz en el país

· 4 años de impugnaciones abren debate judicial sobre daños a la biodiversidad y a la salud humana

· Pendiente aprobación de audiencias con especialistas

· Llamado a seguir defendiendo al maíz nativo dentro y fuera de los tribunales

Por primera vez en la historia de los organismos genéticamente modificados (OMG) uno de sus cultivos, el maíz, objeto de alteraciones, será sometido a juicio en toda una nación. Tribunales mexicanos, después de 4 años de impugnaciones, han abierto el debate judicial sobre si su siembra acarreará daños a la biodiversidad y a la salud humana, en el territorio que es centro de origen mundial de este cultivo. Y es que, en el juicio no sólo se analizará cada zona de cultivo, sino los potenciales daños a larga distancia y entre las diferentes regiones. Esto supera las evaluaciones que hasta antes de 2013 había practicado la Secretaria de Agricultura (SAGARPA) para siembras de tipo experimental y en programas piloto, que solo se enfocan al área de liberación de los transgénicos.

A diferencia de los juicios sobre transgénicos que se han realizado o realizan en otros países, en que solamente se estudian a los herbicidas, o los daños que puede ocasionar exclusivamente un evento transgénico, el debate judicial en México comprende las afectaciones que cualquier organismo alterado genéticamente pueda ocasionar sobre las reservas genéticas de los maíces nativos y sus parientes silvestres en México, es decir sobre la biodiversidad de la cual depende el cultivo de este cereal en todo el orbe. Las afectaciones a los derechos a la salud y a la alimentación también serán objeto de análisis; sin embargo, aún no se ha definido si estas afectaciones pueden estudiarse dentro de un juicio colectivo como parte de los daños que ocasiona la liberación de OGM al ambiente.

El juicio federal de acción colectiva que fue impulsado por la Colectividad del Maíz[1] desde julio de 2013, espera que se cumpla la finalidad que consiste en que la autoridad judicial federal declare que la liberación o siembra de maíces transgénicos dañará el derecho humano a la diversidad biológica de los maíces nativos, de las generaciones actuales y futuras; así como los derechos relacionados: derecho a la alimentación, derecho a la salud y derechos de los pueblos originarios y por lo tanto la negación de permisos.

Desde septiembre de 2013 los tribunales federales han dictado diversas órdenes para suspender la siembra comercial. En marzo de 2016 un tribunal de apelaciones sujetó a vigilancia judicial las siembras con fines de investigación científica; sin embargo, la SAGARPA ha pospuesto la tramitación de tales permisos. Lo anterior arroja un logro de 46 meses en los que no se ha autorizado en el país siembra alguna de maíz transgénico, por mandato judicial.

En el tiempo que ha pasado, con base en las resoluciones de los tribunales de apelaciones y de amparo, las partes implicadas en el juicio han tenido la oportunidad de proponer sus pruebas, no obstante, entre las resoluciones que quedan pendientes está, por un lado, “que se aprueben las audiencias con especialistas que como demandantes propusimos para demostrarlo, por otro que se ratifique -definitivamente- que los permisos de siembra pre comercial y comercial estén suspendidos hasta el final del juicio y finalmente que se confirme -también definitivamente- que los permisos con fines de investigación científica estén sujetos a vigilancia judicial, con la amenaza que de no hacerlo se reinstale la suspensión”, explicó el Colectivo. De esta forma, las próximas semanas serán cruciales para conocer cuál será el futuro del maíz transgénico en México según los tribunales de este país.

Finalmente la Colectividad Ciudadana señala que el juicio aún no está ganado y lanza el llamado a seguir defendiendo al maíz nativo dentro y fuera de los tribunales ante las latentes amenazas que enfrenta el maíz nativo, la soberanía alimentaria y los derechos campesinos, y ante la presencia del maíz transgénico en el campo y en nuestra comida. “Es necesario no confiarse y redoblar esfuerzos en la defensa del maíz en su centro de origen, salvaguardar la riqueza biocultural del maíz en su centro de origen, proteger el ambiente, la salud y estar alerta a las decisiones del Poder Judicial sobre nuestro principal alimento y bien común de la humanidad”.

Anteriormente en Ecoosfera, en el artículo “La situación del maíz transgénico en México” mencionamos el impacto de este juicio sobre el futuro tanto de la biodiversidad como de las futuras generaciones: 

El tema central de esta demanda es la defensa de los derechos de las generaciones presentes y futuras de aprovechar la diversidad de los maíces nativos. En lo que va del juicio, tanto las empresas transnacionales –Monsanto, Syngenta Agro, Dow Agrosciences, PHI-Pioneer Dupont– como el Gobierno Federal –Semarnat y Sagarpa– han impugnado esta demanda al menos 97 veces. Sin embargo, desde septiembre de 2013 se logró por mandato judicial que se suspendiera la siembra de maíz transgénico en todo el territorio nacional. 

[…] El maíz se originó y diversificó en México, esta plata se domesticó hace cinco mil años y actualmente tenemos 64 razas de maíz y miles de variedades, que son el resultado de la interacción de las comunidades y sus sistemas agrícolas. Se estima que para los mexicanos, el maíz representa el 53% del total de calorías que consumimos y el 39% de todas las proteínas, siendo así el cultivo más importante para el país. Lamentablemente, desde el 2001 se empezó a detectar contaminación de maíces nativos con genes transgénicos. Esto es extremadamente grave porque la diversidad genética de las razas nativas es uno de los más grandes legados de México. Considerando que las condiciones climáticas en todo el mundo están cambiando, la diversidad genética de los maíces nativos mexicanos será una pieza clave para garantizar la seguridad alimenticia de las siguientes generaciones.

[…] Es importante saber que el maíz transgénico tiene una tolerancia al herbicida glifosato y al mismo tiempo produce una sustancia tóxica que funciona como insecticida. Por lo tanto, cuando se rocían grandes cantidades de glifosato sobre los cultivos, todas las plantas mueren excepto las transgénicas, pues son resistentes. El glifosato es una sustancia catalogada como posible cancerígeno por la Organización Mundial de la Salud. Comúnmente, el glifosato se rocía utilizando avionetas en grandes extensiones de tierra. Este herbicida se dispersa con el viento, el riego y la lluvia y llega a otros cultivos, ecosistemas y cuerpos de agua tanto en la superficie como en el subsuelo. Evidentemente, esto pone en riesgo tanto a las poblaciones humanas como a la biodiversidad. Por ejemplo, ya se ha detectado glifosato en al agua subterránea en Chiapas y se tiene evidencia de que la mariposa monarca ha disminuido su población debido al aumento de glifosato en su ruta migratoria.

[…] La industria de los transgénicos se ha caracterizado por disfrazar los peligros de soluciones. Sin duda, México debe unirse a la creciente lista de países que prohíben la siembra de organismos transgénicos en sus territorios. Pues no hay argumento que justifique poner en juego nuestra soberanía alimentaria.

De este modo la toma de consciencia sobre este tema es el inicio para asegurar un futuro prolijo tanto de la biodiversidad del territorio mexicano como la salud plena de sus habitantes. Es decir mediante un llamado a la ciudadanía para difundir estas contradicciones, y así, a su vez, se pueda lograr un llamado de atención a los jueces en función de la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados. El objetivo es suspender definitivamente la siembra de transgénicos durante y después de todo el juicio. 

 



Estudio confirma toxicidad del maíz transgénico

Los argumentos científicos insisten en tomar precaución frente al maíz transgénico, reduciendo en la medida de lo posible la importación de grano y la semilla de maíz de EE.UU. y otros países similares

El futuro de la agricultura campesina y la alimentación mundial se encuentra en riesgo debido a la continua presencia de organismos genéticamente modificados –OGM–. Si bien hasta ahora no habían pruebas científicas contundentes sobre la toxicidad de estos productos, en el último año hay un importante grupo de la ONU, científicos y activistas que promueven su desuso. 
 
En México, el uso del maíz transgénico está poniendo en riesgo la diversidad de esta especie autóctona, la calidad tanto de la tierra como del agua y la salud de los consumidores de este producto. Frente a esto, el primer tribunal colegiado en materia civil de la Ciudad de México ha puesto en suspensión el otorgamiento de permisos para la siembra de maíz transgénico en nuestro país. 
 
A 20 años de haberse introducido en tierras mexicanas, los transgénicos han impactado negativamente en el país: 
 
– No aumentan los rendimientos ni aminoran los costos ambientales de la agroindustria; 
– la siembra implica costos inaceptables en salud pública;
– afectan a la biodiversidad de la especie y la región. 
 
 

 

El segundo punto se demostró en un estudio publicado en Nature, en el cual se demuestra que ratas alimentadas con el grano genéticamente modificado presentan disminución en longevidad y aumento en tumoraciones cancerígenas. Además, el “plantar semillas transgénicas trasnacionales se ha convertido en un atentado histórico en contra de todos”. En palabras de Elena Álvarez Buylla, colaboradora para el periódico La Jornada, “sus impactos no podemos enumerarlos o predecirlos, y eventualmente serán dañinos e imposibles de revertir. Una decisión así atentará contra un bien común, sustento de millones de campesinos en México y el mundo, y base de la diversidad genética del cereal más importante del planeta.”

Los argumentos científicos insisten en tomar precaución frente al maíz transgénico, reduciendo en la medida de lo posible la importación de grano y la semilla de maíz de EE.UU. y otros países similares: “Todos debemos exigir que se cuide nuestro alimento básico –el maíz– de esta contaminación desde el campo hasta nuestras mesas.”



Monsanto apuesta por cultivos de transgénicos en México

Estro traería numerosas consecuencias para el pueblo mexicano y su biodiversidad, principalmente para generaciones futuras que poseen el derecho humano de utilizar la diversidad de maíces nativos, en el entorno donde se desarrollaron.

Como un plan nacional de desarrollo, la próxima reforma agraria pretende incluir la siembra de semillas genéticamente modificadas. Como respuesta, Manuel Bravo, director de Monsanto Latinoamérica, tiene la esperanza que, una vez resueltos los problemas legales que enfrentan en tribunales, la compañía podrá realizar negocios de larga duración con el Gobierno federal.

“El Gobierno ha sido muy claro de lo importante de estas tecnologías en el campo”, recalcó Manuel Bravo, quien ha sostenido pláticas con Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural –Sagarpa– acerca del uso de los productos transgénicos en los cultivos. “Por la abrumadora información científica que habla (a favor) de estas tecnologías estamos seguros de que se va a favorecer a los productores con la posibilidad de tener esta opción y competir cara a cara con los productores de otros países”.

Sin embargo, asociaciones e institutos activistas, como Greenpeace y Demanda Colectiva Maíz, han encontrado relaciones de los transgénicos y un impacto negativo en el medio ambiente, la salud de sus consumidores –o habitantes cercanos a los campos de cultivo– y el mercado nacional. Y pese a que Monsanto niega la veracidad de estos datos, actualmente esta empresa posee 27 permisos de maíz detenidos: unos para la etapa experimental, otros para la piloto y unos más para la comercial.

Más información: Descubre cómo apoyar la suspensión definitiva de la siembra del maíz transgénico en México

Actualmente Monsanto “exporta 10 millones de toneladas de grano al año, todo biotecnológico de Estados Unidos”, pues es “necesario darle la oportunidad a agricultores mexicanos de usarlas, en lugar de estarle pagando 50 000 millones de pesos al año a productores norteamericanos.” Mientras tanto, en México no sólo se está perdiendo la diversidad nacional de sus productos, también el el 73, 9 por ciento de la población considera que el consumo frecuente de alimentos genéticamente modificados puede ser dañino para la salud (INEGI).

anthony-640x400

Los representantes de Monsanto, como Manuel Bravo y Jesús Madrazo Yris, vicepresidente global de asuntos corporativos de Monsanto, están confiados que en unos meses todo se resolverá a su favor, una vez que los oponentes a la biotecnología decidan entablar un diálogo abierto: “Hay declaraciones sobre el maíz transgénico y yo respeto mucho la opinión de estos líderes y estoy sensibilizado con su preocupación, pero creo que la mejor manera de resolver los problemas no es haciendo una declaración, sino teniendo una conversación sobre qué significan estas tecnologías para el agricultor y la sociedad, cuáles son los riesgos y cómo podemos trabajar juntos para enfrentarlos”. Por ello, Bravo e Yris, esperan que una vez que concluyan los litigios y se avance en la reforma al campo, se comiencen a destrabar los permisos. De hecho, en el Plan Nacional de Desarrollo elaborado por el Gobierno federal pretende “orientar la investigación y desarrollo tecnológico hacia la generación de innovaciones que aplicadas al sector agroalimentario eleven la productividad y competitividad”, por tanto darle importancia a los transgénicos desde el inicio de la gestión.

Estro traería numerosas consecuencias para el pueblo mexicano y su biodiversidad, principalmente para generaciones futuras que poseen el derecho humano de utilizar la diversidad de maíces nativos, en el entorno donde se desarrollaron –sin transgénicos–.

2014526114451956734_20

[El País]



Es urgente difundir las mentiras sobre el maíz transgénico, y son estas

En el proceso legal para la prohibición definitiva del cultivo del maíz transgénico, tanto las dependencias de gobierno como las empresas, han incurrido en inconsistencias que deben conocerse.

Hemos entrado en una nueva etapa contra la siembra de maíz transgénico. Primero la colectividad Sin Maíz No hay País (integrada por científicos y más de 20 organizaciones) consiguió una suspensión temporal del cultivo de este para proteger el maíz nativo. Ahora mismo, en el ámbito legal, está discutiéndose en un juzgado federal si la suspensión será definitiva.

Los intereses son monumentales, por un lado están 5 grandes empresas transnacionales, entre ellas la oscura Monsanto, cuya presión a los funcionarios mexicanos es grande, y por otro está la sociedad civil armada de argumentos científicos, muchos de ellos producto de investigaciones independientes (incluyendo a muchos miembros prestigiados de la UNAM, científicos e intelectuales).

En estos meses de proceso legal para la suspensión definitiva, ambas partes, tanto la sociedad civil como las empresas transgénicas, han interpuesto sus argumentos. Entre ellos, los del gobierno y las empresas transgénicas, llevan contradicciones que han sido documentadas por la Colectividad del Maíz pues es muy importante seguir el proceso.

Entre este ejercicio también ha estado involucrado Greenpeace quien en un artículo ha expuesto los argumentos-mentiras que han usado los actores en pro del transgénico y pueden verse aquí.

Entre las inconsistencias de los argumentos registradas por la Colectividad del Maíz, están las siguientes:

 

Si los maíces nativos se contagian de transgénicos, su entorno se verá afectado. Al contestar al juez, la Sagarpa afirma:

1. Que ante el contagio de transgénicos a maíces nativos…

2. Habría un supuesto beneficio…

3. RECONOCE que con ello se modificaría el entorno…

4. Afectar el entorno implica violar el derecho humano a la conservación de los elementos específicos de la especie maíz.

5. RECONOCE que los contagios continúan activos generación tras generación y su propiedad insecticida también continuará afectando organismos de los agro-ecosistemas.

d.       A pesar de que debiera existir CERO caso de nativos contagiados de transgénicos, el gobierno encontró 89 casos. En un estudio del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático de la SEMARNAT, que el Colectivo presentó a los jueces, se encontraron 89 casos de maíces nativos contagiados por transgénicos, en 6 estados del país durante la última década. Conforme a la Ley ninguno de los 89 casos debió suceder. Por lo que resulta obvio que si se siembran a gran escala los transgénicos contagiarían todo el territorio mexicano. Algunas consecuencias son que los campesinos perderán el derecho a elegir, pues la presencia de transgénicos sería generalizada; igualmente se verían afectadas actividades como la cocina mexicana, que es patrimonio mundial de la humanidad, dejarían de ser libres de transgénicos.

e.      Las generaciones futuras tienen el derecho humano de utilizar la diversidad de maíces nativos, en el entorno donde se desarrollaron (sin transgénicos). Una vez reconocido ante los jueces que los transgénicos contagiarían a los maíces nativos, también se afectaría a las generaciones futuras protegidas por el CONVENIO  DE DIVERSIDAD BIOLÓGICA. Nuestros hijos tendrían que enfrentar cambios climáticos con maíces contagiados de transgénicos. Por tanto también perderían los mercados de libres de transgénicos.

Públicamente hacen creer que:

F.     Los transgénicos de maíz están debidamente aprobados por las autoridades sanitarias.

Ante la justicia reconocen que:

f.      Las autoridades sanitarias NO evalúan los impactos de la siembra de transgénicos de maíz, lo que significaría que todo el maíz que comeríamos sería transgénico. En la opinión que la Secretaría de Salud dirige a los jueces, se acepta que no hay ni habría estudios sanitarios sobre la siembra de maíz transgénico, puesto que se declaran incompetentes en la materia.

Públicamente hacen creer que:

G.    Los transgénicos producen más toneladas que los demás.

H.    Los transgénicos pueden tener mejor  rendimiento porque aunque no produzcan más, podría ser más barato producirlos.

Ante la justicia reconocen que:

g.     Los transgénicos NO producen más. En la contestación de Sagarpa a los jueces, reconoce que los transgénicos NO incrementarían la producción de maíz.

h.     Producir transgénicos es más caro que los demás. Las semillas transgénicas son más caras, así lo reconoció la CIBIOGEM (Comisión del gobierno encargada del tema) a través de la opinión que envió a los jueces, la que enumeró diversas investigaciones científicas que financió. Las autoras de uno de estos estudios explicaron a los jueces que en su investigación documentaron el incremento en los costos.

Públicamente hacen creer que:

I.      Los transgénicos representan avances en investigación científica.

Ante la justicia reconocen que:

i.      Las empresas trasnacionales buscan explotar a los transgénicos comercialmente y en forma exclusiva. En la contestación dirigida al juez, Syngenta reconoce que con la siembra de maíz transgénico las empresas transnacionales buscan aprovechar y explotar en forma exclusiva su tecnología, lo que significa que sólo buscan ganancias comerciales; es decir que no tienen fines científicos como algunos afirman.

El colectivo hace finalmente un llamado a la ciudadanía para difundir estas contradicciones y pueda hacérsele ver a los jueces que los requisitos para sembrar transgénicos establecidos en la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados no se están cumpliendo, y que debe suspenderse definitivamente la siembra durante el juicio.

Puedes también, si te suena, unirte a la campaña digital en contra del cultivo de maíz transgénico acá.



Descubre cómo apoyar la suspensión definitiva de la siembra del maíz transgénico en México

El problema del maíz transgénico es esta tolerancia al herbicida glifosato, el cual produce sustancias tóxicas resistentes al ataque de ciertos insectos.

*1) viaorganica.com

Frente al abandono del campo y sector agrario, la dependencia al mercado internacional en México se vuelve una evidencia palpable. ¿Cómo enfrentar las consecuencias en el mercado nacional cuando existe un cabildeo entre los poderes ejecutivo y legislativo, la práctica de “puertas giratorias” –rotación de altos cargos del sector público y privado–, la formación de alianzas entre empresas y miembros de la comunidad científica –como Alianza Pro Transgénico– y la implementación de corporaciones multinacionales de semillas transgénicos de Monsanto, Cargill, Dow AgroSciences y Syngenta?

El problema del maíz transgénico es esta tolerancia al herbicida glifosato, el cual produce sustancias tóxicas resistentes al ataque de ciertos insectos. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud –OMS–, el glifosato es una sustancia catalogada como posible cancerígeno, el cual se dispersa y alcanza cultivos, ecosistemas y cuerpos de agua superficiales y subterráneos.

Esto supone, como resultado, un riesgo potencial en poblaciones humanas vecinas y para la biodiversidad. Principalmente desde que hace 15 años, el 30 por ciento de los mexicanos consumen el maíz transgénico que llega al país. Un ejemplo de los efectos del glifosato es la disminución de la población de la mariposa monarca debido a la muerte de las plantas de su ruta migratoria con el aumento de este químico tóxico.

Como respuesta a este factor de riesgo para la biodiversidad y el mercado mexicano, organizaciones sociales como el Colectivo Sin Maíz no Hay País, han buscado suspender la siembra de maíz transgénico. Pese a haberlo logrado, y que esto representara un gran triunfo para la sociedad civil, aún continúa la lucha sobre si el maíz transgénico daña o no el derecho humano de generaciones presentes y futuras a la diversidad biológica de los maíces nativos y criollos. La siguiente lucha legal en tribunales federales pretende prohibir la siembra de transgénicos en el país; como un candado definitivo como un símbolo de respeto a las tierras mexicanas.

2) esmateria.com
2) esmateria.com

México es el centro del origen y diversificación del maíz. Es aquí en donde existen 64 razas de maíz y miles de variedades que se mantienen como resultado de una herencia milenaria entre comunidades humanas y ecosistemas agrícolas. Hoy por hoy, el maíz representa en el país el 53 por ciento de la ingesta calórica y el 39 por ciento de la proteína.

Sin embargo,  en los últimos cinco años se detectaron maíces contaminados con productos transgénicos, alterando gravemente los genes de las plantas silvestres. Esto supone un riesgo potencial de contaminación para la diversidad nativa de plantas, para la bioseguridad y el control de variedades del maíz nativo. Pues, de acuerdo con la Alianza por la Salud Alimentaria:

  • Nueve de cada diez de las líneas transgénicas en el mercado, son tolerantes al Round-up, cuyo componente activo es el glifosato.
  • El glifosato es un disrruptor endócrino que provoca daño hepático y renal, malformaciones y daños en animales experimentales. Su presencia se ha asociado con una mayor incidencia de malformaciones en bebés de madres que viven cerca de siembras de transgénicos; mayores alteraciones celulares y genéticas en trabajadores en plantíos de soya transgénico; un aumento en la incidencia de enfermedades hepáticas, renales y cáncer en zonas cercanas a siembras de transgénicos.
  • El glifosato se acumula en el agua, suelo y aerosoles, llegando incluso al agua que bebemos. Se ha detectado glifosato en orina, sangre y leche materna.
3) Ecoosfera
3)Ecoosfera

En palabras de Pánfilo Hernández Ortiz,  integrante de la organización campesina Grupo Vicente Guerrero del estado de Tlaxcala, “Estos maíces son la riqueza que los campesinos han venido guardando, reproduciendo y que también tienen temor de perderlo ante la entrada de algunas semillas que podrían ser transgénicas o en el caso de las híbridas que no son productivas, en cambio las nativas criollas se enfrentan a las condiciones climáticas de cada año, en diferentes parcelas los campesinos sembramos toda esta diversidad de colores.”

Por esta razón se hace un llamado a la ciudadanía para que mediante la difusión de estas contradicciones, se pueda lograr un llamado de atención a los jueces en función de la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados. Debe suspenderse definitivamente la siembra de transgénicos durante todo el juicio.

Para más información: 

Demanda Colectiva Maíz

Change.org: Lic. Enrique Peña Nieto, mantener la suspensión de la siembra de maíz transgénico en México a campo abierto

 

Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

Biblioteca Ecoosfera

Una compilación de lecturas (libros, ensayos, etc) disponibles en PDF sobre temas como sustentabilidad, medioambiente y salud.

Ir a Biblioteca