Jamás creerías que estos lugares poseerían hipnotizantes mandalas

Además de ser un arte creativo y hermoso, estas configuraciones mandaloides en los templos católicos transmiten una sensación de tranquilidad y trascendencia.

Como representaciones simbólicas de espiritual y lo terrenal, los mandalas pretenden fundir el macrocosmos en el microcosmos en un espacio sagrado. Se trata de materializar el centro del universo como vía de un soporte de la concentración.

Pese a que los mandalas se reconocen principalmente en el hinduismo y budismo, otras culturas poseen configuraciones mandaloides con objetivos espirituales; por ejemplo, en el arte católico medieval se encuentran la mandorla, los pavimentos de las iglesias góticas, los rosetones de los vitrales, etcétera. Como si los arquitectos y artistas hubieran querido concentrar la perfección que evocara el eterno retorno de los ciclos de la naturaleza –uróboros– en un espacio sacro. Y un ejemplo de esto son las cúpulas de las iglesias, basílicas y catedrales a lo largo de Europa medieval.

Además de ser un arte creativo y hermoso, estas configuraciones mandaloides en los templos católicos transmiten una sensación de tranquilidad y trascendencia. Impacto. Te compartimos algunos ejemplos, y cuéntanos qué sensación te transmiten.



Sistema Trappist-1: los siete planetas descubiertos por la NASA (VIDEO)

Esta es la primera vez que astrónomos logran identificar un sistema solar similar al nuestro con siete planetas.

En una conferencia de prensa, la NASA reveló el pasado miércoles 22 de febrero el descubrimiento de nuevos siete planetas, del tamaño de la Tierra, orbitando alrededor de una estrella. Este nuevo sistema se encuentra a tan sólo 40 años luz de nosotros, lo cual facilitaría tanto su exploración como investigación. Por el momento, la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de EE.UU. intuye que tres de los planetas recién descubiertos cuentan con características similares a nuestro planeta, haciéndolos habitables para vida humana. 

Esta es la primera vez que astrónomos logran identificar un sistema solar similar al nuestro con siete planetas. Por ejemplo, los planetas cuentan con un tamaño y condiciones atmosféricas –oxígeno, metano, ozono y dióxido de carbono– similares a los nuestros, facilitando incluso una superficie acuífera en cada uno de ellos.  

El autor de esta investigación, llamada TRAPPIST, Michael Gillon, ha considerado que este descubrimiento es una pieza clave para el rompecabezas del universo, en donde los ambientes habitables eran pensados como sueños fallidos. Pero parece ser que este sistema, el cual está asociado con el de Acuario a tan sólo 235 billones de kilómetros del nuestro, cuenta con planetas terrestres como la Tierra y una estrella solar más pequeña y ligera que nuestro Sol. De hecho, las órbitas de los planetas más cercanos a la estrella son de aproximadamente 1.5 y 2.4 días, mientras que el del sexto planeta, 12 días. Se cree que el último planeta tiene una órbita de 20 días. 

 Al nuevo sistema solar se le nombró “Sistema Trappist”, en honor al telescopio Transiting Planets and Planetesimals Small Telescope en Chile que ayudó a encontrar a tres de los siete planetas en mayo del 2016. Con el apoyo de otros telescopios del telescopio de la NASA Spitzer y el European Southern Observatory’s Very Large Telescope, se consiguió descubrir los otros planetas del sistema. Y fue a partir de este año que los investigadores notaron que uno de los planetas cuenta con la presencia de agua, facilitando la sospecha que los demás tienen condiciones similares. 

 

 



¿Cómo mejorar el aprendizaje? Consejos de la neurociencia para lograrlo

De acuerdo con un reciente estudio de Nature Neuroscience, se requiere un poco de manipulación de los neurotransmisores, forzado por la práctica, para fortalecer el aprendizaje en el día a día.

El aprendizaje, junto con la atención y la memoria, ayuda al ser humano a desarrollar numerosas herramientas para la supervivencia y la cotidianidad. Y de acuerdo con un reciente estudio de Nature Neuroscience, se requiere un poco de manipulación de los neurotransmisores, forzado por la práctica, para fortalecer el aprendizaje en el día a día. 

Para los investigadores, el comprender el efecto del sobreaprendizaje sobre el desarrollo de un nuevo recurso, fue un proceso vital para un mejor entendimiento del cerebro. Para lograrlo dividieron en dos grupos a los voluntarios. 

El primero fue expuesto a ejercicios de aprendizaje sobre un tema, al haber mejoría en la habilidad en práctica tomaban un descanso de 30 minutos y regresaban para más ejercicios de aprendizaje sobre otro tema. Al día siguiente realizaban una post-prueba, en donde los individuos tenían buenos resultados en último tema practicado y pésimos en el primero. Estos resultados fueron como si el grupo no hubiese sido entrenado en nada.  En palabras de Takeo Watanabe, profesor de Ciencias Cognitivas, Lingüísticas y Psicológicas en Brown University, en EE.UU., y autor del estudio, “Cuando uno deja de entrenar inmediatamente después de haber adquirido una habilidad nueva, el área del cerebro asociada con esta habilidad aún es plástico”. Es decir, débil. El cerebro es flexible y se adapta en función del aprendizaje de nuevas herramientas; por lo que si uno se detiene justo después de haber adquirido una de ellas, el cerebro está en un estado plástico, en un estado “preparado-para-el-aprendizaje”, y absorberá la información del segundo conocimiento –y no del primero–. 

El segundo grupo practicó el tema por más tiempo y más repeticiones, un descanso de 30 minutos y un nuevo tema que aprender. Al día siguiente, en el post-test, los individuos obtuvieron mejores resultados en aquellos temas que pasaron un poco más de 20 minutos extras en practicar, sin que un tema pudiese interferir con el otro. 

De modo que aunque el primer grupo no “sobreaprendió”, tuvo un mejor resultado en el último tema; el segundo mostró un una mejoría global con un lapso mayor de práctica y aprendizaje. Para comprender las causas, Watanabe y sus colegas realizaron fMRI, escanografías del cerebro mediante el registro de oxígeno; es decir que requirieron ver las áreas cerebrales que se activaban usando más oxígeno, carbono y nitrógeno –traducido en la presencia de neurotransmisores– permitiendo deducir cuáles químicos incrementan en niveles durante el proceso de aprendizaje.

Fue así que repitiendo el experimento con la máquina MRS, con dos cambios principales –uno, que los dos grupos estarían entrenando la misma cantidad de veces sin el segundo entrenamiento; dos, antes y durante tanto del entrenamiento como la prueba se estaría escaneando la actividad cerebral. El resultado fue sorprendente: si uno no “sobreaprende”, el cerebro consigue niveles altos de glutamato-dominante –el cual facilita al cerebro a entrar en modo plástico o “preparado-para-el-aprendizaje”–; pero si se sobre carga de información, los niveles de glutamato disminuyen y los de GABA incrementan –encargado de estabilizar el cerebro–. Para Watanabe, “Si se sobreaprende la habilidad, el estado del cerebro cambia muy rápido de ser plástico a estable”, lo cual significa que el cerebro tiene más tiempo de “congelar” la habilidad previniendo de olvidarla. 

Es decir que para aprender un tema es recomendable “sobreaprender” –repetir y repetir– la base para comprender así lo complejo. Si bien se dice que hay un riesgo del olvido con el paso del tiempo, la realidad es que existen numerosas técnicas para mantener el conocimiento en un periodo a largo plazo; como por ejemplo, dar tiempo a que suceda el aprendizaje sin necesidad de mezclar los temas. 



Estas fotos te darán una idea de cómo se ven tus alimentos a la hora de cosecharlos

Muy pocas veces sabemos de dónde vienen, cómo se ven antes de cosecharse o cuáles son sus cuidados agricultores.

Parece fácil: estar en la mesa del comedor con un bocado de una jugosa piña en la boca, esa frescura acidulce del desayuno que nos brinda una cantidad desbordante de nutrientes y un placer inexpresable a los primeros momentos del hambre matutino. Es realmente un instante sencillo que tan sólo requirió ir al mercado a comprarla, cortarla con cuidado y servirla fresca y amarilla. Sin embargo, ¿cuál fue el proceso que pasó una piña para llegar a nuestra mesa?

Muchas veces pasamos por una verdulería o las estanterías del supermercado, vemos las frutas y verduras, las tanteamos para sospechar su frescura y las llevamos a casa. Pero muy pocas veces sabemos de dónde vienen, cómo se ven antes de cosecharse o cuáles son sus cuidados agricultores. 

En caso que surja un poco de curiosidad, te compartimos algunas fotografías de cómo se ven los alimentos a la hora de cosecharse: 

 

 


Así se verían las piedras de los océanos con hermosos mandalas

Elspeth McLean retomó la naturaleza del océano para transformarla en extraordinarias obras de arte.

Los mandalas son dibujos geométricamente perfectos que poseen la habilidad –o cualidad– de fungir como herramienta terapéutica para reducir síntomas de estrés, depresión o ansiedad. Es un símbolo espiritual que refleja el equilibrio del universo y el universo en equilibrio; por lo que cada uno de sus diseños representan metafísica o simbólicamente el centro del todo. 

Numerosos artistas como Kathy Klein o Lincoln Harrison, han fusionado la creatividad con esta herramienta terapéutica. Ahora es el turno de Elspeth McLean, quien retomó la naturaleza del océano para transformarla en extraordinarias obras de arte. Por lo que, con la ayuda de pinturas vibrantes e hipnotizantes, McLean logró un puntillismo perfecto en la formación de mandalas en piedras del océano. Lo llamó Dotillism. Te compartimos sus obras: 



Lo efímero de la naturaleza en mandalas de flores (FOTOS)

Kathy Klein revive esta herramienta de aprendizaje hinduista a través de los pétalos de distintas flores.

El mandala es un símbolo espiritual del hinduismo y del budismo que representa el universo en equilibrio. Aunque hay diversos diseños, los mandalas básicos contienen un cuadrado con cuatro puertas, y adentro un círculo con un punto central. Está compuesto por patrones geométricos que representan metafísica o simbólicamente el centro del todo.

El mandala se puede crear con diferentes materiales; en este caso, Kathy Klein decidió utilizar pétalos de flores para formar mandalas temporales y efímeros en lugares cercanos a su casa. Les compartimos las fotografías de lo que ella llama “piezas de danmalas”:

El término tiene su origen en el compendio sagrado Rig Veda, en donde se menciona como parte de tradiciones espirituales en distintas religiones. Los mandalas se utilizan para enfocar la atención espiritual, para enseñar la importancia de mantener un lugar sagrado para la meditación y la inducción. El hinduismo afirma que el mandala es un símbolo de las verdades cósmicas como un mapa instructivo de la experiencia humana dentro de un aspecto espiritual.

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