Close

Cuando la dopamina obliga a la naturaleza humana a trascender

Naomi Wolf, escritora y sexóloga, explica que la dopamina es el responsable no sólo de las sensaciones placenteras, también de una serie de funciones corporales; tales como los movimientos musculares, la toma de decisiones y la regulación del aprendizaje y la memoria. La autora inclusive explica que la dopamina activa el riego sanguíneo, actuando como un factor antidepresivo y estimulando tanto la motivación como la toma de decisión.

Es decir que, una vez que la dopamina que es segregada por la amígdala cerebral, librará sensaciones de bienestar y satisfacción: “se actuará con determinación y perseverancia en la consecución del trabajo; los sentimientos hacia los demás serán intensos; se tomarán decisiones acertadas y las expectativas serán realistas.” En otras palabras, las personas con niveles estables de dopamina sulfuran de sentimientos que les permiten crear, explorar, comunicarse, conquistar, trascender.

Sin embargo, ¿cómo lograr que los niveles de dopamina se regularicen en nuestro cuerpo? Si bien hay métodos naturales, como los orgasmos, para elevar los niveles de dopamina, existen alternativas enfocadas en la desensibilización y el reprocesamiento de creencias disfuncionales que afectan nuestra actitud frente al trabajo, la escuela o algún evento obligatorio.

tumblr_m68ow9OtUz1qmqha2o1_500

De acuerdo con la premisa budista, una creencia negativa o irracional es una carga de energía que afecta en nuestra esencia. Por lo tanto, transformar la energía de la obligación al placer es un acto liberador y autosanador; es decir, aprender a enfocar la atención en el objetivo a lograr con actividades que se disfrutan o se desean realizar –en vez de lo que no se quiere hacer–. Es decir que cada vez que “se aparean” la idea de un objetivo y la de una acción placentera, cambia la perspectiva de nuestra motivación. Un ejemplo es cuando alguien detesta hacer ejercicio pero disfruta de escuchar música, es posible asociar ambas actividades para comenzar a disfrutar del ejercicio mientras la atención está puesta en las canciones.

La regularización de la dopamina así como de la energía que fluye a lo largo de nuestra psique, también puede verse reflejadas en el cambio del vocabulario. Es decir que, de afirmar “tengo que”, cambiarlo a “disfruto hacer”. Cambiar frases como “tengo que perder peso”, “tengo que dejar de fumar” o “tengo que levantar y lavar la casa” a “me gustará ser capaz de comprar nueva ropa porque la que tengo ya no me queda”, “me gusta la persona que soy cuando no estoy fumando”, “me gusta cómo se ve la casa después de haber hecho la limpieza”. A partir de entonces el inconsciente comenzará a asociar estas actividades con sensaciones placenteras y fáciles de realizar.

tumblr_mkdwujULn41rg2wq9o1_500

Y finalmente, ama a tu ser sin importar lo que hagas, pienses o suceda. Si los niveles de dopamina están regulados, difícilmente una persona actuará contra sí misma: “Será difícil llevarla hacia su propia destrucción, manipularla y controlarla.” Habrán días en que no se tendrán ganas de comer saludable, ejercitarse o limpiar la casa, y realmente no hay un problema alguno. La regularización de la energía positiva –y la dopamina– en el cuerpo requiere de la liberación de juicios acerca “de lo que se debería hacer y no se realiza”; es decir que si nos tratamos a nosotros mismos con mayor compasión y amor, habrá una ecología emocional en nuestra energía psíquica que estaremos expandiendo sobre nuestro medio ambiente. Mientras nuestras vibraciones y los niveles de dopamina se eleven, nuestras acciones serán energéticamente más extensas.

[FractalEnlightment]

Ver Más
Close