Así se verían las piedras de los océanos con hermosos mandalas

Elspeth McLean retomó la naturaleza del océano para transformarla en extraordinarias obras de arte.

Los mandalas son dibujos geométricamente perfectos que poseen la habilidad –o cualidad– de fungir como herramienta terapéutica para reducir síntomas de estrés, depresión o ansiedad. Es un símbolo espiritual que refleja el equilibrio del universo y el universo en equilibrio; por lo que cada uno de sus diseños representan metafísica o simbólicamente el centro del todo. 

Numerosos artistas como Kathy Klein o Lincoln Harrison, han fusionado la creatividad con esta herramienta terapéutica. Ahora es el turno de Elspeth McLean, quien retomó la naturaleza del océano para transformarla en extraordinarias obras de arte. Por lo que, con la ayuda de pinturas vibrantes e hipnotizantes, McLean logró un puntillismo perfecto en la formación de mandalas en piedras del océano. Lo llamó Dotillism. Te compartimos sus obras: 



¿Cómo mejorar el aprendizaje? Consejos de la neurociencia para lograrlo

De acuerdo con un reciente estudio de Nature Neuroscience, se requiere un poco de manipulación de los neurotransmisores, forzado por la práctica, para fortalecer el aprendizaje en el día a día.

El aprendizaje, junto con la atención y la memoria, ayuda al ser humano a desarrollar numerosas herramientas para la supervivencia y la cotidianidad. Y de acuerdo con un reciente estudio de Nature Neuroscience, se requiere un poco de manipulación de los neurotransmisores, forzado por la práctica, para fortalecer el aprendizaje en el día a día. 

Para los investigadores, el comprender el efecto del sobreaprendizaje sobre el desarrollo de un nuevo recurso, fue un proceso vital para un mejor entendimiento del cerebro. Para lograrlo dividieron en dos grupos a los voluntarios. 

El primero fue expuesto a ejercicios de aprendizaje sobre un tema, al haber mejoría en la habilidad en práctica tomaban un descanso de 30 minutos y regresaban para más ejercicios de aprendizaje sobre otro tema. Al día siguiente realizaban una post-prueba, en donde los individuos tenían buenos resultados en último tema practicado y pésimos en el primero. Estos resultados fueron como si el grupo no hubiese sido entrenado en nada.  En palabras de Takeo Watanabe, profesor de Ciencias Cognitivas, Lingüísticas y Psicológicas en Brown University, en EE.UU., y autor del estudio, “Cuando uno deja de entrenar inmediatamente después de haber adquirido una habilidad nueva, el área del cerebro asociada con esta habilidad aún es plástico”. Es decir, débil. El cerebro es flexible y se adapta en función del aprendizaje de nuevas herramientas; por lo que si uno se detiene justo después de haber adquirido una de ellas, el cerebro está en un estado plástico, en un estado “preparado-para-el-aprendizaje”, y absorberá la información del segundo conocimiento –y no del primero–. 

El segundo grupo practicó el tema por más tiempo y más repeticiones, un descanso de 30 minutos y un nuevo tema que aprender. Al día siguiente, en el post-test, los individuos obtuvieron mejores resultados en aquellos temas que pasaron un poco más de 20 minutos extras en practicar, sin que un tema pudiese interferir con el otro. 

De modo que aunque el primer grupo no “sobreaprendió”, tuvo un mejor resultado en el último tema; el segundo mostró un una mejoría global con un lapso mayor de práctica y aprendizaje. Para comprender las causas, Watanabe y sus colegas realizaron fMRI, escanografías del cerebro mediante el registro de oxígeno; es decir que requirieron ver las áreas cerebrales que se activaban usando más oxígeno, carbono y nitrógeno –traducido en la presencia de neurotransmisores– permitiendo deducir cuáles químicos incrementan en niveles durante el proceso de aprendizaje.

Fue así que repitiendo el experimento con la máquina MRS, con dos cambios principales –uno, que los dos grupos estarían entrenando la misma cantidad de veces sin el segundo entrenamiento; dos, antes y durante tanto del entrenamiento como la prueba se estaría escaneando la actividad cerebral. El resultado fue sorprendente: si uno no “sobreaprende”, el cerebro consigue niveles altos de glutamato-dominante –el cual facilita al cerebro a entrar en modo plástico o “preparado-para-el-aprendizaje”–; pero si se sobre carga de información, los niveles de glutamato disminuyen y los de GABA incrementan –encargado de estabilizar el cerebro–. Para Watanabe, “Si se sobreaprende la habilidad, el estado del cerebro cambia muy rápido de ser plástico a estable”, lo cual significa que el cerebro tiene más tiempo de “congelar” la habilidad previniendo de olvidarla. 

Es decir que para aprender un tema es recomendable “sobreaprender” –repetir y repetir– la base para comprender así lo complejo. Si bien se dice que hay un riesgo del olvido con el paso del tiempo, la realidad es que existen numerosas técnicas para mantener el conocimiento en un periodo a largo plazo; como por ejemplo, dar tiempo a que suceda el aprendizaje sin necesidad de mezclar los temas. 



Estas fotos te darán una idea de cómo se ven tus alimentos a la hora de cosecharlos

Muy pocas veces sabemos de dónde vienen, cómo se ven antes de cosecharse o cuáles son sus cuidados agricultores.

Parece fácil: estar en la mesa del comedor con un bocado de una jugosa piña en la boca, esa frescura acidulce del desayuno que nos brinda una cantidad desbordante de nutrientes y un placer inexpresable a los primeros momentos del hambre matutino. Es realmente un instante sencillo que tan sólo requirió ir al mercado a comprarla, cortarla con cuidado y servirla fresca y amarilla. Sin embargo, ¿cuál fue el proceso que pasó una piña para llegar a nuestra mesa?

Muchas veces pasamos por una verdulería o las estanterías del supermercado, vemos las frutas y verduras, las tanteamos para sospechar su frescura y las llevamos a casa. Pero muy pocas veces sabemos de dónde vienen, cómo se ven antes de cosecharse o cuáles son sus cuidados agricultores. 

En caso que surja un poco de curiosidad, te compartimos algunas fotografías de cómo se ven los alimentos a la hora de cosecharse: 

 

 


Mexicali Resiste: movimiento civil contra cervecera Constellation Brands

Esta resistencia civil se ha mantenido en el lugar hasta que el gobernador panista Francisco Vega de Lamadrid detenga la instalación de la firma y la cimentación del acueducto de 17 kilómetros que pretende llevar el agua de la región hacia la zona de la empresa.

Desde hace dos años, la tercera empresa cervecera más grande en EE.UU., Constellation Brands, anunció que invertiría alrededor de 1 500 millones de dólares en una nueva planta en Mexicali, al norte de México. Esto con el objetivo de incrementar de 10 a 25 millones de hectolitros anuales de la capacidad de su actual planta en Nava, Coahuila –también en México–, y así abastecer la creciente demanda de EE.UU.

Con marcas como Corona Extra, Corona Light y Modelo Especial, Constellation Brands pretende concluir en 2017 la ampliación, expandiendo hasta un 14 por ciento su participación de mercado en el territorio estadounidense –en donde la demanda de cerveza premium y artesanal van en aumento–. En palabras de Edgar Guillaumin, vicepresidente de Relaciones Externas, “Será la planta cervecera más grande América, pues por ahora ninguna tiene 25 millones de hectolitros de capacidad al año.

¿O no? 

Pese a que Guillaumin indicó que “Ahora somos productores de la cerveza en México, importadores en EE.UU. y toda la cadena que sigue en el proceso de venta de las marcas de Modelo”, activistas, productores agrícolas y comisarios ejidales se unieron para bloquear los accesos a los trabajos de construcción de la planta. Con pancartas y autodenominándose el movimiento “Mexicali Resiste“, los manifestantes comenzaron a argumentar que la operación de esta compañía estadounidense sobreexplotará el agua del manto acuífero de la zona agrícola de Mexicali, impactando negativamente tanto a la actividad, economía como biodiversidad de la región. 

 

Esta resistencia civil se ha mantenido en el lugar hasta que el gobernador panista Francisco Vega de Lamadrid detenga la instalación de la firma y la cimentación del acueducto de 17 kilómetros que pretende llevar el agua de la región hacia la zona de la empresa. De modo que con un plantón en las oficinas gubernamentales del Centro de Gobierno de Mexicali, los integrantes de la resistencia civil describieron cómo Constellation Brands documentaron los terrenos de manera irregular; aunque apenas se dará a conocer la documentación en que, según los activistas, “los predios fueron enajenados por el gobierno del Estado para dárselo a la empresa de una manera onerosa”. 

El rechazo de la población hacia Constellation Brands se ha convertido en uno de los once puntos de pliego petitorio en que el movimiento Mexicali Resiste se enfrenta desde principios del año 2017. Se pretende que esta misma resistencia civil se presente en zonas como Obregón, Sonora, y Zaragoza, Coahuila, en donde se planean las instalaciones de otras dos plantas con una inversión de 2 000 millones de dólares cada una. 

 

 


Jamás creerías que estos lugares poseerían hipnotizantes mandalas

Además de ser un arte creativo y hermoso, estas configuraciones mandaloides en los templos católicos transmiten una sensación de tranquilidad y trascendencia.

Como representaciones simbólicas de espiritual y lo terrenal, los mandalas pretenden fundir el macrocosmos en el microcosmos en un espacio sagrado. Se trata de materializar el centro del universo como vía de un soporte de la concentración.

Pese a que los mandalas se reconocen principalmente en el hinduismo y budismo, otras culturas poseen configuraciones mandaloides con objetivos espirituales; por ejemplo, en el arte católico medieval se encuentran la mandorla, los pavimentos de las iglesias góticas, los rosetones de los vitrales, etcétera. Como si los arquitectos y artistas hubieran querido concentrar la perfección que evocara el eterno retorno de los ciclos de la naturaleza –uróboros– en un espacio sacro. Y un ejemplo de esto son las cúpulas de las iglesias, basílicas y catedrales a lo largo de Europa medieval.

Además de ser un arte creativo y hermoso, estas configuraciones mandaloides en los templos católicos transmiten una sensación de tranquilidad y trascendencia. Impacto. Te compartimos algunos ejemplos, y cuéntanos qué sensación te transmiten.



Lo efímero de la naturaleza en mandalas de flores (FOTOS)

Kathy Klein revive esta herramienta de aprendizaje hinduista a través de los pétalos de distintas flores.

El mandala es un símbolo espiritual del hinduismo y del budismo que representa el universo en equilibrio. Aunque hay diversos diseños, los mandalas básicos contienen un cuadrado con cuatro puertas, y adentro un círculo con un punto central. Está compuesto por patrones geométricos que representan metafísica o simbólicamente el centro del todo.

El mandala se puede crear con diferentes materiales; en este caso, Kathy Klein decidió utilizar pétalos de flores para formar mandalas temporales y efímeros en lugares cercanos a su casa. Les compartimos las fotografías de lo que ella llama “piezas de danmalas”:

El término tiene su origen en el compendio sagrado Rig Veda, en donde se menciona como parte de tradiciones espirituales en distintas religiones. Los mandalas se utilizan para enfocar la atención espiritual, para enseñar la importancia de mantener un lugar sagrado para la meditación y la inducción. El hinduismo afirma que el mandala es un símbolo de las verdades cósmicas como un mapa instructivo de la experiencia humana dentro de un aspecto espiritual.

Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

Biblioteca Ecoosfera

Una compilación de lecturas (libros, ensayos, etc) disponibles en PDF sobre temas como sustentabilidad, medioambiente y salud.

Ir a Biblioteca