¡Excelentes noticias! San Dionisio del Mar festeja autonomía contra empresa eólica

Hace cinco años, Mareña Renovables pretendía construir un parque eólico que habría afectado la actividad pesquera de los pueblos ikjoots –huaves– y zapotecas de la región del Istmo de Tehuantepec, en Oaxaca.

El próximo viernes 29 de enero se conmemorará el cuarto aniversario de la creación de la Asamblea de Pueblos de San Dionisio del Mar – APSDM–, la cual se estableció en defensa del territorio contra la empresa eólica Mareña Renovables.

Hace cinco años, Mareña Renovables pretendía construir un parque eólico que habría afectado la actividad pesquera de los pueblos ikjoots –huaves– y zapotecas de la región del Istmo de Tehuantepec, en Oaxaca. De modo que al crear la asamblea se pudo evitar el impacto natural y cultural en los pueblos de Álvaro Obregón, San Mateo del Mar, Santa María Chimalapa y la Unión de Comunidades de la Zona Norte del Istmo. Como resultado, ahora se reúnen a festejar el logro en defensa de sus territorios sobre sus regiones.

Don Pedro, uno de los dirigentes de la APSDM, afirmó que este festejo es para hacer un llamado de consciencia, un recordatorio que “representa nuestra lucha que triunfó pase a la represión sufrida por parte del gobierno estatal y porque la defensa territorial es algo que no tiene tregua, más cuando se habla de por lo menos seis proyectos mineros en la zona. Hemos oído de una mina de sal y de que quieren explotar oro y cobre pero no sabemos a quiénes se les concesionaron.”

En sus palabras, este logro de resistencia fue gracias a que la opinión pública separó el despojo del territorio del conflicto político entre los partidos políticos del PRI y PRD: “éramos una asamblea de ciudadanos campesinos pescadores que estaban defendiendo sus tierras. Logramos romper el cerco mediático”.

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Si bien en 1994, la empresa había firmado ya un convenio con las autoridades comunales para la entrega de 1 643 hectáreas para finales del 2011, la gente de los pueblos mareos comenzó a movilizarse ante el riesgo de perder la pesca –y su estilo de vida–. Don Pedro cuenta la historia:

La resistencia se inició primero por Pueblo Viejo de San Dionisio del Mar y luego se van sumando más comuneros y más pescadores. Todo se complica cuando los comuneros se enteran de que el presidente municipal, Miguel Castellanos López, había recibido varios millones de pesos por eso. El 29 de enero de 2012 el presidente municipal niega haber recibido 20.5 millones de pesos y hace como que rompe el contrato con la empresa pero entonces se toma del palacio municipal, que sigue tomado. […] el gobierno estatal llama a los compañeros y amenaza a los que iban en la comisión de que les va a pasar lo que en San José del Progreso con la minera canadiense (Cuzcatlán filial de la canadiense Fortuna Silver Mines) -donde matan a Bernardo Vázquez y meten a la cárcel a otro compañero-. Eso enoja más a la población y empieza la represión selectiva contra los comisionados; unos se van retirando y entramos  a la lucha Saúl Celaya y yo. […] gobierno del Estado intentó en dos ocasiones, el 2 noviembre de 2012 y el 2 de febrero de 2013, “romper por la vía militar el cerco nuestro y eso que ya existía la suspensión provisional del amparo (interpuesto contra el proyecto de Mareña). La suspensión del amparo se concedió unos días antes de esos enfrentamientos.” Después se les concedió en 2015 la suspensión definitiva, por lo que Mareña se lleva el proyecto a Juchitán y El Espinal, pero ahora se llama Eólica del Sur.

Actualmente la  APSDM se encarga de proteger la zona, principalmente desde que algunos campesinos se encuentran destruyendo el manglar que protege a la zona de la barra de Santa Teresa, “para hacer carbón de manera extensiva, son las personas que fueron coptadas por las empresas para que le entraran al parque y en venganza están destruyendo el manglar.”.

La gente de la zona de Tehuantepec e Ixtepec están atentas y listas para frenar estos desastres contra natura, por lo que la celebración de la APSDM es digna de celebrarse –principalmente como la primera fiesta ambientalista en que la gente del pueblo se la apropia. 



Suecia, la próxima potencia en energías ecosustentables

Esta ley pretende comprometer la neutralidad de carbono para el 2021, convirtiéndolo en el único país con más de 1 millón de personas con el mismo objetivo ambicioso.

Desde 2018, la Ley del Clima en Suecia entrará en rigor planteando como metas que la política climática del gobierno en torno a los objetivos del Acuerdo de París. Este proyecto busca promover una ley de presupuesto así como un plan de acción de política climática para la consecución de sus objetivos climáticos cada cuatro años. 

Esta ley pretende comprometer la neutralidad de carbono para el 2021, convirtiéndolo en el único país con más de 1 millón de personas con el mismo objetivo ambicioso. En palabras de Gareth Redmond-King, jefe de clima y energía de World Wildlife Fund, “Con Donald Trump planeando retirarse del acuerdo de París, ahora más que nunca necesitamos que el resto del mundo aumente su contribución en la lucha contra el cambio climático. Es una victoria importante, no sólo para Suecia, sino para todos los que se preocupan por el futuro de nuestro medio ambiente.”

En los últimos años, Suecia ha ido eliminando el carbono de su suministro de energía. Desde la década de los 70, comenzó a construir una flota de reactores de energía nuclear; en la década de los 90, introdujo un impuesto sobre el carbono, que alentó un alejamiento de los combustibles fósiles; hasta ahora, que se comenzó a invertir más en energías renovables, como la eólica y solar. De hecho, actualmente sólo una cuarta parte de la energía de Suecia proviene de los combustibles fósiles, en comparación con las 4/5 partes en EE.UU. y Reino unido. 

Esta ley compromete al país a reducir sus emisiones absolutas de gases de efecto invernadero hasta en un 85 por ciento por debajo de los niveles de la década de los 90. Se planea compensar las emisiones invirtiendo en proyectos que contribuyan a reducir la contaminación en Suecia y en otros lugares.  



Otorgan amparo y protección judicial al manglar Tajamar

La viralización en redes sociales del ecocidio del manglar Tajamar provocó la atención de numerosas instituciones para frenar la ambición de las empresas turísticas sobre la biodiversidad de la región. Ahora, de acuerdo con el periódico La Jornada, el tercer tribunal del vigesimoséptimo circuito otorgó un amparo y protección de la justicia federal a grupos […]

La viralización en redes sociales del ecocidio del manglar Tajamar provocó la atención de numerosas instituciones para frenar la ambición de las empresas turísticas sobre la biodiversidad de la región. Ahora, de acuerdo con el periódico La Jornada, el tercer tribunal del vigesimoséptimo circuito otorgó un amparo y protección de la justicia federal a grupos ambientalistas que se opusieron a la construcción del complejo inmobiliario –el cual causó la devastación de 59 hectáreas de manglares–. 

Frente a esto, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos  Naturales –Semarnat– se abstendrá de ejecutar la autorización del impacto ambiental otorgada al Fondo Nacional de Turismo –Fonatur–, prohibiendo la remoción del manglar para llevar a cabo el complejo inmobiliario. Fue así que tanto el Grupo Ecologista del Mayab –Gema–, Centro para la Diversidad Biológica, Centro Mexicano de Derecho Ambiental –Cemda– y Greenpeace México y otras organizaciones ambientales han solicitado que la Semarnat se vea obligado a abstenerse de emitir una nueva autorización y de restaurar la zona afectada. 

Todas estas organizaciones ambientales aclaran que el tribunal fundó su sentencia para prevenir, promover tanto la responsabilidad como el desarrollo sustentable, y asegurar el reconocimiento de derechos colectivos que prevalecen sobre la propiedad privada en torno a la lucha por la protección y el respeto dle medio ambiente. Para ellos, es indispensable la resolución del tribunal para “identificar cómo se debe restaurar o reforestar la porción del manglar afectada.” Las organizaciones ambientalistas motivan a la resolución del tribunal colegiado en Quintana Roo para convertir el precedente ambientalista en una gran trascendencia y un referente para el derecho ambiental en México. 

Para las organizaciones ecologistas, aplaudimos del mismo modo que el tribunal reconozca el interés legítimo de las quejosas al identificar su residencia en Cancún y principalmente destacando el beneficio social que se hizo valer al querer proteger los manglares del malecón Tajamar. Esto es para combatir la autorización de impacto ambiental del proyecto Anteproyecto malecón Cancún, los trabajos de tala y la remoción del manglar con maquinaria pesada, por violar el derecho humano a un ambiente sano. 

El tribunal evidenció que no existe constancia de que la urbnación y edificación del malecón estuviese terminada, por lo que no son actos consumados de forma irreparable, como er la intención de hacer valer el Fonatur: “Con este amparo ya no hay nada que pueda hacer algún desarrollador inmobiliario y al parecer es la última palabra legal. No obstante, la Suprema Corte de Justicia de la Nación todavía no ha resuelto el tema del derecho a un medio ambiente sano que demandaron 113 niños por la devastación ocurrida en Malecón Tajamar.”

 


¿Por qué las instalaciones de musgo son la solución a la contaminación en las ciudades?

Bajo el concepto de CityTree, estas instalaciones citadinas están cubiertas por musgo, aprisionando cierta materia como óxido nitrógeno y CO2 mientras produce cantidades significativas de oxígeno y refresca el medio ambiente.

Numerosas ciudades del mundo han tenido que adaptarse a la cada vez más creciente sobrepoblación; han tenido que desarrollar nuevas infraestructuras tanto públicos como privados para agilizar el transporte y efectivar la vivencia de millones de habitantes. Desgraciadamente no todas las ciudades cuentan con conceptos y diseños que sean capaces de ser sostenibles tanto con las necesidades humanas como con la resiliencia de la naturaleza. Frente a ello, surge una startup tecnológica llamada Green City Solutions, la cual instala fitros de aire mediante cultivos de musgo. 

Bajo el concepto de CityTree, estas instalaciones citadinas están cubiertas por musgo,  aprisionando cierta materia como óxido nitrógeno y CO2 mientras produce cantidades significativas de oxígeno y refresca el medio ambiente. Cada instalación es alrededor de 3 metros de anchoy 4 metros de alto, en donde hay plantas a lo largo de 2.19 metros de profundidad. Además, es capaz de ofrecer un beneficio ambiental de 275 árboles, absorbiendo 250 gramos de partículas al día y removiendo 240 toneladas métricas de dióxido de carbono cada año. 

De acuerdo con el cofundador de Green City Solutions, Zhengliang Wu, “los cultivos de musgo poseen mucha más área de superficie vegetal que cualquier otra planta. Esto significa que puede capturar más contaminantes.” Y gracias a que cada instalación posee sensores vía Wi-Fi, se puede medir la calidad de aire alrededor de ella: se ha comprobado su efectividad a un bajo costo –cada instalación cuesta alrededor de 25 000– para limpiar el aire. 

 

 

Este tipo de proyectos que busca la ecosustentabilidad de las ciudades proveería numerosos beneficios tanto a la salud general de la población como a la ecología de la región. Varios estudios han comprobado la toxicidad de los contaminantes derivados de los medios de transporte, la basura, entre otros. De modo que incorporar esta tecnología podría ayudar a fortalecer la infraestructura citadina, mejorar el medio ambiente y regular la temperatura de las ciudades. 

 



Vaquita, ¿cómo hemos llegado hasta aquí?

En 1978, P. sinus, fue incluida en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) (Brownell & Robert. 1983).

Autor: Andrea Tapia García

Vaquita (Phoecena sinus), mejor conocida como vaquita marina. Es una especie endémica del Golfo de California que actualmente se encuentra en peligro crítico de extinción con una población cercana a los 30 individuos. ¿Cómo fue que esta especie llegó a este punto?

El Golfo de California, también conocido como Mar de Cortés, es uno de los mares biológicamente mas ricos y productivos en todo el mundo. Su riqueza ecológica y alta productividad, ha hecho que las actividades económicas aumentaran constantemente a lo largo del Golfo, convirtiéndolo en una región económicamente activa y causando un crecimiento incontrolado de la población (Urban, Rojas, Guerrero, Jaramillo & Findley, 2005).

Este mar es el hogar de cerca de 43 especies de mamíferos marinos, incluida la endémica vaquita. Debido a las diversas e insostenibles actividades humanas, como lo son la pesca, turismo, contaminación y cambio climático; los mamíferos marinos de esta área han sufrido diversas amenazas, logrando disminuir sus poblaciones, en algunos casos a un nivel crítico (Arrellano, Torreblanca & Smith, 2014).

Actualmente la vaquita es el cetáceo más amenazado en todo el mundo. Siendo la causa principal son las capturas incidentales en redes de pesca (Rohr, 2016). Durante las actividades pesqueras, los mamíferos marinos son capturados y mueren. Esto es conocido como captura incidental; y representa un problema para muchas especies de cetáceos alrededor del mundo (Danemann & Ezcurra 2007).

El poner en riesgo a esta especie, nos lleva a cuestionarnos ¿Qué se hizo bien?, ¿qué fue lo que faltó?, ¿queda algo más por hacer?. A partir de estas y otras preguntas, se tratará de dar un panorama sobre el porqué esta especie se encuentra al borde de la extinción.

La vaquita (P. sinus), es el cetáceo más pequeño de todo el mundo con un tamaño cerca de los 140 cm. De acuerdo a Norris y Mc Farland (1958; citados por Urban et al. 2005), su distribución se encuentra limitada a la parte Norte del Golfo de California. Suelen estar en grupos pequeños o solitarios y se calcula una vida media de 20 años, con una reproducción de un individuo cada 2 años. Aunque la edad de madurez sexual ha sido difícil de estimar, se cree que maduran alrededor de los 5 años (Mateos, 2017; Brownell & Robert. 1983; Rohr, 2016; Urban et al. 2005).

La vaquita comparte aguas con un pez conocido como totoaba, también endémico de la región. La vejiga de este pez, al que se le atribuyen capacidades afrodisiacas y medicinales, puede venderse en Asia con un precio que llega alcanzar hasta los 60 mil dólares, consumiéndose principalmente en China (El Universal, 2017). Desde el año de 1942, la pesca furtiva y el tráfico para su vejiga han provocado una pesca incontrolada e ilegal, involucrando tanto a pescadores mexicanos como traficantes estadunidenses (Brownell & Robert. 1983).

El primer reporte registrado de vaquita en una red de pesca data del año 1961 por Norris y Prescott. La captura incidental por las flotas pesqueras en la década de 1970, estaba en el rango de decenas a cientos de vaquitas (Brownell & Robert. 1983). En el año 1975, se declaró la veda permanente para la totoaba; sin embargo, la pesca con redes de enmalle siguieron operando.

En 1978, P. sinus, fue incluida en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) (Brownell & Robert. 1983). Se contrató personal profesional en áreas protegidas y se desarrolló un plan de manejo (Arrellano et al. 2014). A pesar de esto, las pescas incidentales, no se detuvieron, teniendo un rango de muerte de 32 vaquitas por año (Brownell & Robert. 1983).

En 1993, el Alto Golfo de California y el Río Colorado, son decretados Reserva de la Biosfera. El gobierno especifica la protección legal de la vaquita, complementando las regulaciones de la reserva. Al observar que la población seguía disminuyendo, se realizaron estudios de población que demostraron que el área protegida no coincidía con su distribución. Además, la zona de reserva no contaba con los señalamientos adecuados para la prohibición de pesca.

La International Whale Commission (IWC) basándose en un estudio con una mortalidad de entre 39 y 84 vaquitas en 1995 (D’Agrossa et al, 2000), propuso el cierre de la pesquería de totoaba. Se necesitaba reconsiderar los permisos de pesca, realizar acciones para detener el comercio ilegal de totoaba y desarrollar un plan de protección a largo plazo para la vaquita. En dicho plan necesitaba incluirse educación y alternativas para pescadores, así como acciones de monitoreo (Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita marina [CIRVA], 2014). De no ponerse en marcha, calcularon que la población bajaría durante los siguientes 15 años a 50 individuos (Urban et al. 2005).

En la década de los 90 la gestión de áreas litorales se basaba en un modelo integrador, donde se tomaba en cuenta el desarrollo sostenible junto con la participación pública (Pérez C. 2014). Si se observa el caso de la reserva de Cabo Pulmo en Baja California, resulta evidente que para que un plan de manejo sea exitoso, debe haber una implementación de las acciones por parte del gobierno y las personas afectadas por dicho manejo (Olsen et al 1999).

En el caso del Mar de Cortés, se prohibieron las redes de enmalle, pero sin dar una solución a los pescadores. Los pescadores locales argumentaron que las nuevas redes eran insuficientes para mantenerse y que mientras no se diera una solución eficaz, seguirían utilizando redes de enmalle (CIRVA, 2014).

La CIRVA sostuvo que debido a la falta de medidas eficaces para controlar la pesca, las vaquitas habían seguido un rápido camino a la extinción y que para detenerlo se debían retirar todas las redes de enmalle. (CIRVA, 2014). Después de que Omar Vidal, director de la WWF, comentara que las redes de enmalle eran la razón por la que la población de vaquitas se encontraba encolapso, la SEMARNAT (Secretaria de Medio Ambiente y de Recursos Naturales), comenzó a trabajar en una alternativa para sustituir este tipo de redes, trabajo que hasta la fecha sigue inconcluso. (Zamarrón, 2016).

A pesar de las advertencias, el gobierno Mexicano no realizó las acciones necesarias. Inclusive la IWC afirmó que si el gobierno hubiera seguido las recomendaciones, la vaquita probablemente no se encontraría en esta situación. (CIRVA, 2014). No fue hasta el año 2012, que se realizaron los primeros esfuerzos reales para detener el comercio ilegal (CIRVA,2014). A pesar de los esfuerzos en patrullar las zonas y hacer cumplir las normas, el proceso judicial es descuidado y no se logran las condenas establecidas. Consecuentemente, el comercio ilegal no ha podido ser detenido (Méndez E. 2017). En este punto, el retirar las redes de enmalle era insuficiente, se necesitaba prohibir todo tipo de pesca en la zona (CIRVA, 2014).

Debido a los pocos avances logrados, en el año 2016 se lanzó una iniciativa, donde se buscaba considerar la pesca de totoaba como un delito grave y sin derecho a fianza, con la finalidad de cesar con las redes de pesca de manera definitiva. Actualmente esta iniciativa sigue en proceso de revisión. (Garduño J., 2017).

De acuerdo a la CIRVA en noviembre de 2016 quedaban 30 individuos. Al no poder parar la caza ilegal y al borde de la extinción, científicos han propuesto capturar especímenes y colocarlos en un corral marino. Junto con ayuda de delfines entrenados por parte la marina de EUA, se buscaría localizar los individuos para transferirlos a un estanque temporal, construido dentro de su hábitat.

Sin embargo, aunque este plan pudiera llevarse a cabo, los científicos ven poco probable que la reproducción en cautiverio, pudiera restaurar la población. Este plan de manejo, representa una última alternativa, para evitar la extinción de la vaquita, que requeriría de grandes esfuerzos de manera continua, durante décadas (Mendez E., 2017).

Este caso de pérdida de biodiversidad debido al comercio y el tráfico ilegal, la falta de comunicación entre sociedad y gobierno, y la falta de acciones por parte del gobierno Mexicano, Estadunidense y Chino; deberá tomarse como referencia para poder realizar planes de manejo completos, eficaces e integradores. Se debe ayudar a la gente a ver en una perspectiva diferente. Informarlos, entender sus problemas y entre todos buscar una solución. Sólo de esta manera, los recursos marinos podrán ser aprovechados de manera sostenible; y la conservación y el manejo de recursos, podrán ir de la mano.



Una pequeña comunidad mexicana detiene la construcción de una hidroeléctrica en Oaxaca

Luego de constantes protestas por las implicaciones ambientales, la principal inversora del proyecto en la comunidad de Santa Úrsula, desertó.

Santa Úrsula es una pequeña localidad del estado de Oaxaca, México, de apenas unos mil habitantes. Esta comunidad comenzó a luchar desde el 2010 en contra de la construcción de una hidroeléctrica en el lugar,  de 15 megavatios, y que estaría situada adyacentemente a la represa del Cerro de Oro.

Antes, en 1989, la represa del Cerro de Oro ya había causado que unas 26 mil personas de la zona fuesen desplazadas para su construcción. Así, los habitantes de Santa Úrsula ya conocían las implicaciones de este tipo de proyectos, que finalmente, a las personas que suelen beneficiar poco es a los habitantes próximos y dueños de las tierras. 

En el caso de la hidroeléctrica, la comunidad de Santa Úrsula comenzó a preocuparse cuando se inició una exhaustiva tala de árboles de unos dos kilómetros. Para alimentar las turbinas, se hicieron detonaciones al interior de las rocas para hacer un túnel y por estas explosiones se cuartearon algunas viviendas. A partir de estas últimas, los habitantes comenzaron a notar también contaminada el agua de su río, lo que insinuaba que los manantiales de la montaña podrían haber sido afectados, mismos que alimentaban a unas dos mil personas. 

Cuando habitantes de Santa Úrsula investigaron más, los miembros de la comunidad repararon en que la construcción de la hidroeléctrica únicamente generaría empleos para los habitantes durante los tres años en que se prolongaría la construcción; después, la electricidad generada iría a parar a otros estados de México. 

 Los habitantes no están en oposición a la generación de energías limpias como lo advirtió Federico Cohetero, miembro de la comunidad: 

“Sabemos que la energía limpia es importante”, añadió el agricultor Cohetero. “Pero, ¿qué caso tiene decirse ‘hay energía limpia’ pero a cambio de eso están matando un arroyo?”

La visión de Cohetero, aunque para algunos podría parecer simplista, en realidad devela una mentalidad que occidente ha omitido y ha llevado al colapso ecológico en el que nos encontramos. Todo está unido, la muerte de un arroyo implica una cadena de efectos, cuyo mensaje es más profundo que la, aparentemente, simple muerte de una arroyo. 

Luego de constantes protestas, que se han replicado desde 2010, la comunidad logró que Overseas Private Investment Corp. (OPIC), una de las principales inversoras, luego de visitar el lugar, desistiera del proyecto.

El modelo de desarrollo actual ha privilegiado la supuesta modernidad por un sistema que pareciera llevar al colapso al medio ambiente. Es curioso, pero la ideología de estas pequeñas comunidades es necesaria para que el mundo pueda seguir funcionando sin una tragedia de por medio.  De esta manera, más allá de los casos particulares, la comunidad vs las hidroeléctricas, se trata de un paradigma que evidentemente tiene que ser rebasado por una ideología distinta que el “desarrollo” promovido hasta hoy. Por ello, la cancelación de este proyecto, se trata de una pequeña victoria para todos.

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