Un niño de diez años crea su empresa de reciclaje

Desde los siete años Vanis Buckholz comenzó a recolectar la basura reciclable de su vecindario, actualmente dirige una empresa que recluta gente necesitada para la colecta de desechos

En algún momento de nuestra formación hemos sentido inspiración por personajes o temas que nos interesan. Seguramente muchos de nosotros llevamos a cabo acciones concretas respecto a ese tema que llegó a “removernos”. Sin embargo, normalmente esa motivación suele bajar de intensidad y seguimos adelante con nuestras vidas enfocados, o incluso sometidos, en lo ordinario.

Vanis Buckholz, se inspiró con el “Día Mundial de la Tierra” cuando tenía 7 años, mientras el tema era celebrado y discutido en su salón. Sin embargo, a diferencia de muchos casos, este entusiasmo no se diluyó, sino que desde ese momento Buckholz comenzó a recorrer su vecindario recolectando desechos reciclables.

Transcurridos tres años el niño Vanis continúa haciendo lo mismo, pero actualmente a una escala mucho mayor mediante la creación de su empresa “My ReCycler”. Por si fuera poco, gracias a su visión también creó la plataforma filantrópica: “Project Hope Alliance,” dedicada a capacitar y organizar personas desprotegidas que normalmente estarían recolectando basura, para que obtengan un ingreso de 25% de las utilidades de esta práctica organizada por su empresa. Estos beneficios financieros oscilan entre los 100 y 200 dólares quincenales. Vanis detectó que un proyecto en el que los participantes no se sienten identificados con su labor, estará condenado ya sea a la extinción o en todo caso a la explotación. 

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Vanis Buckholz ha llamado la atención de autoridades de su localidad y medios de comunicación. Para que las personas logremos una diferencia benéfica y significativa en el mundo necesitamos de inspiración, pero más aún de perseverancia. Así lo demuestra la historia de este niño cuya visión sorprende pero su constancia resulta aún más admirable y por supuesto inspiradora.

http://www.stumbleupon.com/su/4DDrad/www.inhabitots.com/10-year-old-boy-launches-his-own-recycling-business-donates-25-of-profits-to-homeless-children/ (agentes de cambio)



Empresa mexicana y Coca-Cola evitan 8 655 toneladas de dióxido de carbono mediante reciclaje de PET

En 2015, ambas lograron evitar la producción de 8 655 toneladas de dióxido de carbono –CO2–, lo cual equivale a la energía utilizada en 790 hogares durante un año.

Imagen: detektor.fm

Las dos plantas de reciclado de PET en México, tanto América Latina Industria Mexicana de Reciclaje –Imer– y PetStar, empresa mexicana Coca-Cola, logran convertirse en las mayores empresas recicladoras de envases PET. En 2015, ambas lograron evitar la producción de 8 655 toneladas de dióxido de carbono –CO2–, lo cual equivale a la energía utilizada en 790 hogares durante un año. 

Estos son los resultados más relevantes de sus iniciativas en favor del bienestar ambiental a través de tres ejes de acción: agua, empaques y energía; los cuales permitirán mitigar el cambio climático que impacta en numerosas regiones del planeta: “Es una oportunidad para reflexionar acerca de la responsabilidad que tenemos con el cuidado de nuestro planeta y convertirnos además de sus custodios, en agentes de cambio”. 

Actualmente millones de los envases de PET están siendo elaborados con materiales 100 por ciento reciclados, incorporando además 28 por ciento de resina reciclada o proveniente de fuentes renovables; además, de acuerdo con el reporte:

Utilizamos energía proveniente de fuentes renovables como eólica y biomasa e integramos tecnologías de uso eficiente en nuestros equipos de refrigeración, red de distribución y los diferentes procesos que intervienen en nuestra cadena de suministro. Además, fuimos pioneros en el uso de equipos que utilizan CO2 como refrigerante natural, lo que evita en un 99 por ciento las emisiones directas de gases de efecto invernadero.

 De esta manera se pretende contribuir a mitigar el impacto de los efectos del cambio climático, para que así se reduzca un 10 por ciento la huella de carbono en toda la cadena de suministro para el año 2020; y así construir un presente y futuro sustentable para el medio ambiente y la población. De modo que a través del reuso, reducción y reabastecimiento, se pretende asegurar la existencia y renovación de los recursos naturales del planeta. Inclusive, en el reporte, se asegura que desde el 2014, la empresa devuelve a la naturaleza más del 100 por ciento del agua se utilizan en las bebidas de Coca-Cola, mediante la plantación de más de 68 millones de árboles que han contribuido a la absorción del agua en la tierra, “reabasteciendo manantiales, ríos y lagos.”

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Dos alumnos mexicanos crean la primera máquina recicladora de unicel

La máquina REPS-01 es una respuesta proambiental para convertir cualquier artículo fabricado de unicel en pequeñas esferas reutilizables para reglas, plumas o marcos.

Dos alumnos de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, presentaron el prototipo de la primera máquina que recicla el poliestireno expandido (EPS), también conocido como unicel. Es un material de plástico espumado, derivado del poliestireno, utilizado principalmente para fabricar vasos y platos desechables.

Gracias a su estructura química, el EPS cuenta con una increíble capacidad de absorber líquidos y humedad, sin pudrirse ni descomponerse. Sin embargo, por la misma razón, puede tardar en degradarse hasta 500 años, generando un verdadero problema para el medio ambiente.

Por lo que la máquina REPS-01 (Reciclaje de EPS prototipo 01) es una respuesta proambiental para convertir cualquier artículo fabricado de unicel en pequeñas esferas reutilizables para reglas, plumas o marcos.

De acuerdo con sus creadores, Héctor Ortiz Chávez y Jorge Luis Hinojosa Magaña, consideran que:

 El prototipo representa un importante paso al combinar un proyecto escolar con la aventura de ser emprendedores. Llegamos a este momento luego de realizar, como integrantes de la Sociedad de Energía y Medio Ambiente de la FI, un estudio sobre el reciclaje en Ciudad Universitaria y una campaña para promover una cultura para impulsar el correcto manejo de los residuos sólidos.

Para ellos, la REPS-01 representa un reto sin ningún antecedente para reciclar ese tipo de material. No obstante, confían que la máquina cuenta con un potencial muy alto, a pesar de que no existan prácticas formales para su desarrollo. “Es una herramienta útil para empresas y gobiernos que hacen uso intensivo de este material”, comentó Héctor Ortiz.



Ciudadanos de Pekín pagan su viaje en metro con botellas de PET

A través de máquinas que recogen botellas de plástico en cada estación, los pekineses tendrán la oportunidad de recorrer la ciudad.

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Pekín tiene un enorme ejército informal de personas que se dedican a recoger botellas de plástico para después venderlas a compañías de reciclaje. El impacto de estos trabajadores es enorme, y se estima que hasta 20 millones de personas trabajan como recolectores de botellas de PET. Para incrementar sus ganancias, una de las compañías de reciclaje trabajó con el gobierno para instalar máquinas que permitan intercambiar botellas por un boleto en el metro.

Más de 100 máquinas recolectoras serán instaladas en el metro de Pekín, a lo largo de la línea 10. Un empleado de la compañía de reciclaje Incom explica que “Será tan fácil de usar como un cajero automático, esperamos poner una en cada estación de la ruta, y después expandirnos hacia otras líneas, paradas de autobús y áreas residenciales”.  Por cada botella que depositen en las máquinas, los transeúntes recibirán entre 5 fen y 1 mao (aproximadamente 15 centavos de dólar).

A través de la instalación de las máquinas la compañía, que recicla 50 millones de toneladas de botellas cada año, espera poder incitar a la población en general a reciclar, no solo a los recogedores informales. Por otro lado, Adam Minter, que reside en Pekín y escribe un libro sobre la industria de desechos en China explica a The Guardian que:

En occidente, reciclar es una actividad verde. En países asiáticos en desarrollo, es una actividad económica. Una cosa está garantizada. Si no se les paga a los donadores al precio del mercado, no funcionará.

Incom sostiene que los beneficios ambientales deben considerarse al mismo tiempo que los factores económicos.

Por su lado, Feng Yongfeng, de la ONG Green Beagle, explica que “Usar una mejor tecnología para reciclar es generalmente algo bueno. Pero el reciclaje de botellas no es un problema urgente en China. Ya tenemos un sistema maduro para eso. Nuestra verdadera necesidad es un sistema completo y comprensivo de reciclaje”.

Este tipo de programa de reciclaje se instaló en Shanghái hace un par de años, y su impacto ha sido mínimo. Aunque es un buen concepto —intercambiar basura por transporte— el sistema parece ignorar las particularidades del pueblo Chino. Sin embargo, este bien podría ser el primer paso hacia una cultura más consciente del impacto de los desechos y del valor del reciclaje.

[The Guardian]



La sociedad del desperdicio: 11 datos increíbles sobre la basura

Gran parte de nuestros recursos productivos se consumen en empaques o en cosas desechables: y es que las cosas ya no están hechas para durar, sino para convertirse en basura lo más pronto posible.

Somos una sociedad que valora la acumulación, y la acumulación –es decir, el poseer mucho más de lo que necesitamos para vivir y disfrutar– se convierte eventualmente en un estorbo y en basura. El concepto mismo de “basura” habla mucho del estado de nuestra civilización: fabricamos objetos para envolver otros objetos que, luego de esta modesta función, son desechados. Pero al igual que los desperdicios diarios nos deshacemos de muchas cosas que podrían tener un mejor uso, o que, como las pilas de los teléfonos celulares, hacen mucho daño al medio ambiente.

Estos son 11 datos que no sabes en torno a la basura, recogidos de diferentes organizaciones y grupos a favor del reciclaje, quienes abordan esta industria como una manera de hacer negocio y de tratar de salvar al mundo de inundarse en sus propios desechos.

11.

15.8 millones de toneladas de materiales de lectura (libros y revistas) además de muchos otros productos de papelería se desecharon en 2010.

10.

Los centros de reciclaje de aluminio reportan que en 2011 se desecharon 32.7 mil millones de latas de aluminio en Estados Unidos, con valor de $820 millones de dólares.

9.

Según Unite for Sight, más de cuatro millones de pares de anteojos terminan en la basura.

8.

En 2010 se desecharon más de 22.3 mil toneladas de textiles, incluyendo ropa.

7.

Las 38 mil millas de listón que se desechan cada año serían suficientes para atar un nudo alrededor de la Tierra, según el departamento de reciclaje de California.

6.

Según datos de los fabricantes de caucho, 1.3 mil millones de toneladas de llantas usadas terminaron en tiraderos de basura en 2009.

5.

En el 2010 los estadunidenses tiraron 152 millones de teléfonos móviles y otros aparatos portátiles, de los cuales 135 millones terminaron en la basura.

4.

Cada año más de 350 millones de pares de zapatos terminan en botaderos, según asociaciones como Shoes for the Cure.

3.

Según reBonus, un negocio de reciclaje, cada año se desechan casi 20 mil toneladas de pelotas de tenis usadas.

2.

Estados Unidos manufactura cerca de mil millones de CDs y DVDs al año, millones de los cuales terminan en la basura, según el Centro de Reciclaje de EU.

1.

Más de 10 millones de bicicletas se tiran en basureros de Estados Unidos y Europa cada año, según Bicycles for Humanity.

[Huffington Post]



Oslo: la ciudad que compra basura para producir energía limpia

Mientras la mayoría de las ciudades del mundo enfrentan constantes problemas para deshacerse efectivamente de sus desechos, Noruega ve subexplotada su capacidad de reciclaje industrial a gran escala.

Oslo, capital de Noruega, a diferencia de la mayoría de las ciudades del mundo es una ciudad que no sólo produce basura sino que la importa. Barcos con basura proveniente de Inglaterra, Irlanda e incluso de sus vecinos suecos llegan con sus fétidas toneladas a laguna de las muchas plantas industriales que transforman los residuos de nuestra era de consumo desmedido en energía eléctrica y calorífica.

Se estima que más o menos la mitad de la ciudad y la mayoría de las escuelas utilizan calefacción proveniente de basura quemada: desechos caseros, desperdicios industriales e incluso materiales tóxicos provenientes de fábricas y hospitales (además de drogas decomisadas incluyendo alcoholes importados ilegalmente) terminan en uno de los muchos centros de combustión de basura.

Sin embargo, esta fuente alternativa de combustibles no-fósiles se halla en una paradójica disyuntiva: la ciudad de 1.4 millones de habitantes produce una cantidad mínima de basura, por lo que Oslo literalmente necesita importarla de otros países. En el Norte de Europa se producen unas 150 toneladas de basura al año, lo que según los expertos se quedaría muy corto para la capacidad noruega, que puede procesar más de 700 millones de toneladas.

Según Hege Rooth Olvergsveen, asesor del programa de recuperación de desechos de Oslo, la basura “es un mercado en crecimiento.” Aunque los suecos y los ingleses estén implementando programas similares (en Inglaterra vender la basura resulta rentable para reducir impuestos a los tiraderos), los noruegos siguen a la cabeza del mundo en la producción de combustibles: no sólo producen energía a partir de la basura, sino que se encuentran entre los 10 más grandes exportadores de hidrocarburos y gas, además de tener abundantes reservas de carbón y una red de más de 1000 plantas hidroeléctricas que producen energía limpia gracias a la vasta red acuífera de sus montañas. Pero según Pal Mikkelsen, director de una de las plantas de reciclaje más grandes del país, quemar la basura fue “una apuesta por la energía renovable, para disminuir el uso de combustibles fósiles.”

La posibilidad de utilizar estos desechos como energía va de la mano de un cambio en los hábitos de la población, algo sólo posible mediante la educación: los noruegos tienen un sistema de separación de basura completamente funcional. La basura doméstica se separa en bolsas verdes para desechos orgánicos, azules para plásticos y el vidrio en otra. Las bolsas de colores son ofrecidas gratuitamente por el gobierno.

Las bolsas son separadas automáticamente en las plantas por sensores computarizados, disponiendo de ellos en los incineradores adecuados. La planta donde trabaja Mikkelsen, además, compite a nivel arquitectónico con la recientemente inaugurada casa de la ópera en Oslo.

Pero por atractivo que pudiera parecer este método de reciclaje, podría no ser una solución medioambiental sustentable a largo plazo. Lars Haltbrekken, líder de uno de los grupos de ambientalistas noruegos más antiguos del país, afirma que importar basura es bueno, mientras la prioridad principal siga siendo reducir los desechos, no generar una demanda mayor de estos.

En la lista de tareas ambientales, según Haltbrekken, producir menos basura debería ser prioritario, mientras que generar energía alternativa a partir de la basura debería ser el último. “El problema es que nuestra última prioridad está en conflicto con la primera.”

Mientras los gobiernos del mundo comienzan a adoptar la apuesta por producir combustibles alternativos de manera sustentable, el curioso caso de Noruega permanece como un referente para cualquier estrategia de reciclaje a gran escala en el mundo.

[NYT]

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