Tribus comprueban que quizá no necesitamos dormir tanto como creemos

Las 8 horas de sueño recomendadas globalmente quizá lo sean mucho en comparación con el tiempo que duermen comunidades que aún viven como tribus.

 

Foto:photography.nationalgeographic.com

 

Todo lo que vemos o parecemos es solamente un sueño dentro de un sueño

Edgar Allan Poe.

El sueño es la necesidad quizá más poética. En esas horas de reposo, los niveles de actividad del organismo bajan más que nunca, y los estímulos externos afectan a lo mínimo a los sentidos. Estos últimos parecieran apagarse para activar la maquinaria de imágenes formadas en nuestro cerebro mientras ocurre esta no-actividad.

Un buen sueño está ligado naturalmente a una buena calidad de vida, y su contraparte puede resultar en problemas físicos como obesidad, diabetes, depresión, alta presión sanguínea, etc. Por ello, millones de personas en el mundo se esfuerzan diariamente por alcanzar como mínimo las 8 horas de sueño que recomiendan múltiples estándares en el mundo ( aunque se reconoce que esta puede variar también según la persona).

Pero ¿cuánto dormían nuestros ancestros? Estos solían seguir más los ritmos naturales del día, levantarse al amanecer y acostarse simplemente al oscurecer. No existía la luz eléctrica y mucho menos los dispositivos electrónicos que hoy absorben nuestra atención nocturna. Para resolver este interrogante, un grupo de científicos investigó a 3 tribus actuales, que aún viven bajo las condiciones prístinas de los primeros asentamientos humanos, e incluso algunas son cazadoras.

Este trabajo publicado en el diario Current Biology, estudió los hábitos de sueño de los Tsimané (Chimané), cazadores y horticultores de Bolivia; los Hadza, cazadores que viven cerca del Parque Nacional Serengeti de Tanzania y los San, cazadores que habitan en el desierto Kalahari de Namibia.

Los resultados apuntan a que en este trío de tribus las horas de sueño son de un promedio de 6 horas, uno que en occidente sería considerado como deficitario. Los resultados están basados en las necesidades de sueño de los adultos de la tribu. La mayoría duermen unas tres horas luego de que se ha puesto el sol y despiertan al inicio del amanecer.



Cancelan película de DreamWorks por maltrato animal (VIDEO)

En el video, rodado en noviembre de 2015, aparece cómo un pastor alemán resiste con todas sus fuerzas, clavando sus garras en el piso, para evitar entrar a la corriente de aguas turbulentas.

Hace unos días se viralizó un video en donde mostraba cómo, durante el rodaje, se obligaba a un perro a saltar en contra de su voluntad a una corriente de aguas turbulentas. Esto desató la furia tanto de numerosos seguidores como de asociaciones protectoras de animales. 

En el video, rodado en noviembre de 2015, aparece cómo un pastor alemán resiste con todas sus fuerzas, clavando sus garras en el piso, para evitar entrar a la corriente de aguas turbulentas. Y aunque los animales que aparecen en películas están entrenados para realizar sus papeles, este video muestra la predominancia de la ambición sobre el bienestar de un animal. 

 

Frente a esto, dos entrenadores se encargaron de ir a rescatar al perro; pero no fue suficiente: ahora PETA ha convocado un boicot para cancelar la película. Y parece que lo ha logrado. El estreno estaba programado para este fin de semana en Los Ángeles, en EE.UU.; sin embargo Universal y Amblin Entertainment han optado por cancelarla ya que “no quieren que nada obscurezca esta película que celebra la relación entre humanos y animales.”

La productora Amblin Entertainment afirmó que Hércules, el pastor alemán, “no había sido obligado a rodar” y que el equipo “esperaba que estuviera preparado” para grabar la escena. Pero… Es importante recalcar que todos los animales ruedan contra su voluntad, pese a estar entrenados para ello. Además, durante el rodaje estuvo presente la American Humane Association –AHA–, organización no gubernamental encargada de monitorear el trato que reciben los animales en las producciones cinematográficas y otorgar –o denegar– la etiqueta “Ningún animal resultó herido en el rodaje de esta película”; pero la asociación es reconocida por la cantidad de animales que mueren o desaparecen bajo su tutela. Según el periódico web Sin Embargo, “el 99.98 por ciento de las películas que se ruedan obtienen su sello de garantía. Esta también la tuvo. AHA ha dicho que han cesado al representante en cuestión, pero no se ha publicado su nombre ni hay pruebas de su cese.”. 

Un ejemplo contundente de estos hechos es la serie Lucky con Dustin Hoffman de la HBO, la cual fue cancelada cuando TMZ PETA difundieron fotos de caballos muertos: su protagonista, Real Awesome Jet, había sufrido tantos golpes en la cabeza al grado de tenerlo que sacrificar. En sí, en la mayoría de sus películas se realizan muertes innecesarias que pasan desapercibidas. 


Seamos adultos con educación ambiental de calidad

Es momento de dejar atrás las clases de ciencias naturales básicas y poder desempeñar roles profesionales para el desarrollo de un estilo vida sustentable en el trabajo, la política, cultura, etc. Pasar de la teoría a la práctica.

Hasta hace pocos años hablar la educación ambiental era considerada un área de estudio que podías encontrar medianamente explicada en la currícula escolar dentro de las materias de ciencias naturales, o geografía, un poco más en civismo e incluso biología. Sin embargo, en ningún caso se le prestaba la suficiente atención e importancia que merece el tema que aborda y no solamente por parte de los niños, sino en la cotidianidad de los adultos.

Casi como si fuera un cliché, la educación ambiental se considera como un conjunto de dinámicas de juegos y manualidades que enseñan a los niños a cuidar el medio ambiente. Pero en realidad es una disciplina metodológica que brinda las herramientas, conocimientos y refuerza habilidades para que todas las personas, sin importar su edad, conozcan cuáles son las maneras en las que pueden contribuir a un desarrollo sustentable de la sociedad.

La educación ambiental va más allá de buscar concientizar a las personas sobre las problemáticas de nuestro planeta, sino que se enfoca en generar cambios e iniciar acciones reales, con resultados tangibles, a nivel individual, comunitario e incluso gubernamental.

Ahora, esta disciplina es más importante que nunca, especialmente enfocada a las personas adultas, porque debido al avance acelerado de los daños ambientales que estamos sufriendo, no podemos esperar a que las nuevas generaciones estén listas para incidir un cambio. Es hoy cuando debemos empezar a implementar soluciones. Somos los adultos de hoy quienes tenemos la responsabilidad de cuidar nuestro entorno y además de brindar educación ambiental a los más pequeño, pero ¿Cómo lo haremos si como adultos nos resistimos a ser educados?

Necesitamos adultos preparados para afrontar las crisis ambientales en el aspecto económico, que construyan nuevos modelos de desarrollo que busquen la sostenibilidad y sustentabilidad, en incluso que se implementen proyectos que reviertan los impactos negativos que estamos generando día con día. Por ello, la educación ambiental no debe ser sólo para los niños, sino para los adultos que pueden implementar medidas correctivas en este momento.

Si bien es cierto que la sensibilización y concientización son eje trasversal de la educación ambiental, los adultos debemos ir un paso más allá y comenzar a profesionalizarnos en materia ambiental. Sin importar tu desempeños personal o profesional, tus gustos, aficiones o hobbies, todos somos responsables del cuidado del medio ambiente y desde la trinchera de cada uno se puede hacer algo para asegurar su estabilidad.

Cuando alguien desea incrementar sus conocimientos, mejorar su habilidades o conocer nuevas técnicas, por ejemplo, se toman cursos o talleres. Lo mismo sucede con quienes estén interesados en cuidar el medio ambiente. Algunas veces no basta con regar una planta o ver una película, es necesario comenzar a educarnos en temas ambientales para poder realizar aportaciones significativas y con resultados tangibles.

Es momento de dejar atrás las clases de ciencias naturales básicas y poder desempeñar roles profesionales para el desarrollo de un estilo vida sustentable en el trabajo, la política, cultura, etc. Pasar de la teoría a la práctica.

Es cierto que no puedes cuidar lo que no amas y parte fundamental de esta premisa parte del desinterés de las personas por convivir con espacios naturales e incluso de simplemente querer participar en la cuidado de la naturaleza.

No necesitamos vivir rodeados de árboles o estar en medio de un bosque para aprender a cuidar nuestro entorno. Cuidar el medio ambiente es una tarea cotidiana que podemos hacer en cualquier lugar.

Por ello, hoy toma más importancia que las personas adultas puedan prepararse y recibir educación ambiental que les permita crecer personal y comunitariamente en un entorno saludable.

Algunas veces las soluciones están tan cerca que no las vemos, pero te invitamos a abrir tu computadora y buscar talleres en línea, consultorías, cursos y convenciones que puedan mejorar tu educación ambiental para que tú te conviertas en un embajador por el cuidado del medio ambiente.

Deja atrás las creencias donde se adjudica a las nuevas generaciones la responsabilidad de revertir el daño que estamos haciendo ahora y comienza asumir tu compromiso ambiental de una manera más profesional y especializada.

COLABORACIÓN DE EARTHGONOMIC MÉXICO, A.C. Nuestra misión es fomentar el desarrollo de la sociedad en armonía con el entorno natural y el respeto a los seres vivos. Para más información visita: www.earthgonomic.org @Earthgonomic y /Earthgonomic



¿Podemos aprender mientras dormimos?

Se cree que las ondas lentas que se registran en el cerebro mientras dormimos, actúan como un eco en la data de la memoria que se retoma a la hora de despertar.

Dormir no sólo brinda un placer excesivo, también una diversa lista de beneficios para el cuerpo y la mente: renueva las células corporales, refuerza los procesos congitivos como la memoria y el aprendizaje, regula las emociones y el estado de ánimo, e inclusive reduce el riesgo de contraer enfermedades graves.

De acuerdo con las últimas investigaciones del neurocientífico Jordan Lewis, dormir ayuda tanto a recuperar energía invertida en las actividades diurnas, como a potencializar el aprendizaje y la memoria mientras se está en los brazos de Morfeo. Se cree que las ondas lentas que se registran en el cerebro mientras dormimos, actúan como un eco en la data de la memoria que se retoma a la hora de despertar.

En palabras de Lewis, las ondas lentas durante el sueño profundo forman una especie de consolidación de la memoria de corto y largo plazo: “Durante el sueño profundo, el cual suele suceder durante la primera mitad de la noche, las células del cerebro están altamente sincronizadas. Cuando se mide el sueño con electrodos pegados al cuero cabelludo, el sueño profundo aparece con oscilaciones de amplitudes largas y lentas.”; lo cual es un fenómeno ideal para el proceso del aprendizaje.

Por decirlo de algún modo, el cerebro desarrolló un mecanismo increíble que facilita numerosos procesos cognitivos, principalmente el del aprendizaje y la memoria. Así que si estás en época de exámenes académicos o en entregas importantes en el trabajo, lo indispensable será dormir las horas con las que tu cuerpo esté cómodo y vital.

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Ya sea que sufras de insomnio una vez al año o por temporadas largas, estas técnicas de relajación te pueden llevar de la mano hasta el mundo de los sueños.

Todos, en algún punto u otro, hemos sufrido de insomnio. Pocas cosas son tan molestas o frustrantes como estar listos para descansar y sin poder dormir.  Hay muchos factores que pueden detonar el insomnio: estrés, depresión, alcohol o hasta una cena pesada.

A continuación te presentamos algunas técnicas que te pueden ayudar a lidiar con el problema, cortesía del Huffington Post:

  1. Visualización guiada: imagina que tu cuerpo está relajado de pies a cabeza. Esta técnica es similar a la meditación de atención plena la cual nos pide que escuchemos y observemos nuestro cuerpo. Si conscientemente recorremos nuestro cuerpo pensando en relajar nuestra frente, cara, mandíbulas, lengua, cuello, etc. En el proceso nos perdemos e inevitablemente dejamos ir un poco de la ansiedad, enojo o estrés que nos aqueja. Si no puedes hacerlo solo puedes bajar, gratuitamente, la aplicación de meditaciones guiadas de UCLA.
  2. Analiza tu ciclo de sueño: según Ari Meisel, fundador de Less Doing More Living, tener un registro de tus horas de sueño (hay una serie de aplicaciones que pueden medir desde el movimiento de tu cuerpo mientras duermes, hasta tu ritmo cardíaco) te puede ayudar a encontrar patrones, los cuales puedes emplear a tu favor después. Esta técnica es un tanto psicológica, ya que en casos extremos, como cuando sientes que solo dormiste 15 minutos cuando en realidad lo hiciste por tres horas, podría ayudarte a darte cuenta de que no estás tan mal como creías.
  3. Acepta y trata tu ansiedad: en el mundo en cambio constante en el que vivimos, es casi imposible no sentir ansiedad de vez en cuando, lo cual no es necesariamente malo. Es parte de nuestras vidas y por lo tanto debemos aceptarla y lidiar con ella antes de que nos cause más problemas. Algunos de los mejores métodos para controlar el exceso de estrés o ansiedad incluyen practicar yoga, meditar, ir a museos, o quizá pasar más tiempo en familia.
  4. Cuenta hacia atrás: el secreto de esta técnica es hacerlo lento. Empieza con el 100 y tómate tu tiempo. Domina tu frustración y mantén la calma, que el ritmo sea lento lo convierte en un acto casi hipnótico.
  5. Imágenes guiadas: pensar en imágenes específicas te puede ayudar a promover el sueño. Puedes imaginar una bola de estambre, esta contiene la tensión de tu cuerpo. Imagina que mientras la bola se desenreda tu tensión disminuye, mientras más se aleja la bola, mientras más pequeña se vuelve, tus músculos se relajan. Una vez que todo el estambre esta suelto en el piso, también tu cuerpo entrará a un estado de descanso y soltura.

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¿Qué tanto afecta a nuestro cuerpo la falta de sueño?

Dormir menos de 6 horas por varios días seguidos o varias semanas puede alterar hasta 700 genes, provocar enfermedades cardiacas, obesidad, pobres funciones cerebrales e inmunológicas.

bostezo

¿Qué ocurre dentro de nuestros cuerpos después de una racha de noches con poco sueño? Puede afectar a nuestro cuerpo en muchos niveles, de acuerdo con un estudio de la Universidad de Surrey.

Se analizó la sangre de 26 personas después de que habían pasado una semana durmiendo hasta 10 horas cada noche. Luego pasaron una semana durmiendo menos de 6 horas diarias, y se compararon ambas muestras.

Se descubrió que más de 700 genes se alteraron durante este cambio. Cada uno de ellos contiene las instrucciones para construir proteínas, así que se alteró el contenido químico del cuerpo. En ocasiones se produjeron más proteínas, pero en otros casos se entorpecían las funciones.

También se encontró que se ven afectados el sistema inmune y la forma en que el cuerpo responde al daño y al estrés. “Claramente, el sueño es crítico para reconstruir el cuerpo” dijo el profesor Colin Smith, “si no podemos reparar y reemplazar a nuestras células, entonces eso nos llevará a enfermedades degenerativas”.

Por si fuera poco, existen demasiadas personas que obtienen mucho menos horas de sueño, o por tiempos más prolongados, que los sujetos del estudio, así que estos padecimientos son comunes. Por suerte, se pueden prevenir con tomar una o dos horas extras de sueño.

[BBC]

 

 

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