Desmitificando: remedios naturales para la tos que no funcionan (o tienen efectos secundarios)

Algunos productos naturales tienen también efectos colaterales indeseables, y otros, simplemente son un mito que se ha hecho una “verdad” cultural.

Foto:http:eldiariodelanena.com

Casi cualquier problema en las vías respiratorias se manifiesta a través de la tos para que tu organismo expulse aquello que le está haciendo mal. Un cambio de temperatura o algún alérgeno puede causartártela, asimismo, el fumar, el reflujo gastroesofágico; en fin, una multiplicidad de factores hacen de este mal uno de lo más usuales.

Por ello, lo mejor es tratarte con remedios naturales, que generalmente conllevan menos efectos  secundarios en tu organismo y son más sanos. Los más comunes como la miel, un baño caliente, té de pimienta negra y té de tomillo; líquidos, limón, jengibre, etc.. son útiles, pero quizá como en todo, existe alguna información diseminada que pareciera un aforismo y en realidad no lleva tanta verdad como se cree.

El sitio Healthline ha elaborado un interesante análisis de aquellos remedios naturales para la tos que son más y menos efectivos e incluso aquellos que llevan efectos secundarios indeseables. 

En el siguiente infográfico se presentan las opciones más efectivas conforme a un color.  El rojo son los remedios menos deseables y representa la palabra cuidado, el naranja se refiere que tengas cautela; el amarillo significa efectivo y el verde, no te preocupes, pues se trata de la mejor opción.

Traducción.

En rojo: sprays nasales de zinc.

Naranja: equinacea y gingsen.

Amarillo: pastillas de zinc, vitamina C.

Verde: caldo de pollo

 

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Acá te desglosamos los efectos secundarios, y también su contraparte, las bondades, de algunos de los remedios naturales y caseros contra la tos más comunes.

 

Caldo de Pollo:

Es curioso, pero este remedio de siglos, pareciera ser realmente efectivo contra la tos y gripe. Algunos estudios sugieren que su sal y la hidratación que proporciona verdaderamente combaten el virus de la gripe. El caldo de pollo con vegetales además puede matar las células virales y prevenir el crecimiento de nuevas.

Su contraparte:

Algunas personas alérgicas a la sal pueden tener problemas con ella; así mismo, los huesos de la misa pueden ser peligrosos para los niños. Aún son débiles los estudios sobre sus efectos reales.

 

Suplementos de zinc como pastillas o sprays:

El zinc está asociado con el fortalecimiento del sistema inmunológico y muchos estudios lo vinculan al combate del virus de la gripe.

Su contraparte:

Así como existen numerosos estudios que vinculan al zinc, por cierto contenido en alimentos como ostras, res, frijoles y avena, con el combate de la gripe y la tos, muchos otros dicen lo contrario. Por su parte, de las plantillas y sprays de zinc, han habido muchas quejas en el mercado por su poca efectividad.

 

Vitamina C:

Tienen pocos efectos secundarios y no existe una sobredosis de esta como tal. Estudios la vinculan a ser un buen aliciente para combatir la gripe y tos, sin embargo no así como una sustancia que la prevenga.

Su contraparte:

En realidad es una sustancia muy amable, e incluso puede usarse con otros medicamentos sin que esta interrumpa el efecto de los segundos.

 

Gingseng:

Estudios indican que los suplementos de gingsen pueden reducir la frecuencia, severidad y duración de los resfriados comunes; su efectividad está ligada a sus polisacáridos, ginsenósidos y un componente activo llamado CVT-E002.

Su contraparte:

Puede causar cambios en la presión de la sangre, azúcar baja, diarrea, problemas de sueño, dolores de cabeza y nervios; también en algunas personas, reacciones alérgicas.

 

Ajo:

Aunque existen numerosos estudios en ambos lados: los que encuentran que el ajo es de hecho bueno para prevenir la tos y la gripa y disminuir su severidad, también los hay que dicen que no es posible asegurar esta correlación. De cualquier manera no existen estudios que nieguen su posible efectividad.

Su contraparte:

Algunas personas pueden presentar efectos colaterales como acidez, nausea, vómito, diarréa, hedor y gas.

Encuentra mayor información sobre los mitos de productos naturales contra la tos aquí.



8 remedios caseros y naturales para la piel grasa

Si bien existen varios productos que ayudan a controlar la piel grasosa, como limpiadores y tonificantes, la mayoría posee elementos químicos que afectan a nuestra salud.

Uno de los grandes problemas de la piel grasa son las impurezas, poros abiertos y brillos tanto en la nariz, frente y barbilla. Son problemas que pueden surgir frente a la acumulación excesiva de grasa; sin embargo, existen soluciones viables para controlar este tipo de piel.  Por ello, antes de comenzar a contemplar alternativas para reducir la grasa en la piel, es importante tomar en consideración las ventajas de la piel grasa: contiene mayor elasticidad, resiste por más tiempo a las arrugas y a los efectos dañinos del sol, y es más fácil de tratar que la piel reseca. 

 

Si bien existen varios productos que ayudan a controlar la piel grasosa, como limpiadores y tonificantes, la mayoría posee elementos químicos que afectan a nuestra salud. Por esta razón te compartimos una serie de recomendaciones naturales para cuidar la piel grasosa: 

 

– Antes de colocar cualquier producto, procura mantener el cutis limpio. La piel grasa atrae bacterias y suciedad, por lo que es propenso a tener acné y puntos negros. Para mantener limpio el cutis, lávala dos veces al día con agua tibia y, antes de finalizar, enjuaga con agua fría para cerrar los poros. 

– Aceite de oliva virgen. Este tipo de aceite regular las glándulas sebáceas por lo que producen menos grasa. Puedes poner un poco de aceite de oliva después de lavarte la cara por las noches. 

– Jugo de naranja. Beber diario un vaso de jugo de naranja durante dos semanas, reducirá la grasa de la piel y mejorará la absorción de los nutrientes para una piel más saludable. 

– Agua de hamamelis o maravilla. Es una excelente solución para la piel grasosa: mezcla una parte de agua de hamamelis y agua de rosas; aplica con un algodón para eliminar la grasa de la cara. No es necesario enjuagarse. 

– Mascarilla de papa. Hierve una papa, machácala y agrégale dos cucharadas de leche, migas de pan y unas gotas de limón. Úntalo en el rostro y déjalo reposar durante 20 minutos. Enjuaga con agua fría. 

– Mascarilla de romero. Muele hojas secas de romero, mézclalas con una cucharada de miel y una yema de huevo. Aplica en toda la cara y el cuello, deja reposar durante 20 minutos y luego lava con agua caliente. 

– Mascarilla con 1 clara de huevo, 1 jitomate, 1 cucharada de levadura de cerveza, 1 taza de agua, 3 hojas de laurel seco; haz un té con el agua y el laurel, déjalo reposar hasta que se enfríe; prepara la clara a punto de nieve, agregándole el jitomate pelado y machacado, y agrega la levadura junto con las dos cucharadas del té de laurel. Revuelve y aplícalo en zonas grasosas con un pincel, déjalo durante 15 minutos. Lava el rostro con el té de laurel. 

– Mascarilla de avena. Mezcla una clara de huevo a punto de nieve, jugo de un limón y avena hasta formar una pasta. Aplícalo y déjalo reposar durante 10 minutos. Lava con agua fría. 

 



Remedios caseros para aliviar la fiebre

Muchas infecciones se mantienen en una temperatura corporal normal, por lo que el sistema inmune eleva la temperatura para eliminar del cuerpo a las bacterias

La fiebre es, a pesar del malestar que puede causar, la reacción natural de nuestro cuerpo para protegerse de una infección o una enfermedad. Muchas infecciones se mantienen en una temperatura corporal normal, por lo que el sistema inmune eleva la temperatura para eliminar del cuerpo a las bacterias. Por ello, en la mayoría de los casos, la fiebre es una respuesta corporal que debería dejarse ser.

Esto se debe a que, en caso de reducirla, podría causarse que la enfermedad durara más tiempo. Además, medicamentos como Tylenol o Advil tienden a producir efectos secundarios, tales como problemas del hígado a futuro. Debido a esto, en caso de que la temperatura se mantenga a menos de 39º, puedes dejar que fluya para combatir naturalmente a la infección. De lo contrario, si la fiebre supera los 39º o 40º, es importante disminuirla para evitar cualquier daño neuronal.

Estos hacks naturales te ayudarán a cuidar tu cuerpo en esos momentos de fiebre:

Toma un baño de agua tibia. Si lo haces con agua fría, el cuerpo reaccionará tratando de calentarse.

Enchílate. La capsaicina, una sustancia típica de los chiles, generará sudor y estimulará la circulación sanguínea.

Enfría el cuerpo desde dentro tomando bebidas frías o paletas de jugo de frutas.

Bebe muchísimos líquidos, como agua o tés herbales.

Coloca compresas de agua fría y arcilla en la frente, nuca y vientre.

Después de remojar los pies en agua caliente y los calcetines en agua fría (y exprimirlos), póntelos antes de acostarte.

Prepara una fusión de ruda y eucalipto. Junta en un frasco de vidrio unas ramas de ruda y eucalipto, dos pastillas de alcanfor y ron (hasta la mitad). Deja reposar durante 2 días y guárdalo en un lugar fresco. Cada vez que alguien tenga fiebre, calienta esta preparación y aplícala en las coyunturas.

Alcohol de romero como un cataplasma.

Probióticos.



Remedios con cítricos que podrían ayudarte con tu gripa

Recurrimos a las recetas ancestrales que nuestros padres o abuelos solían darnos cuando éramos pequeños

Estamos entrando en épocas donde el frío predomina en el ambiente, convirtiéndonos en seres vulnerables a infecciones tales como la gripa. En consecuencia sufrimos de un interminable dolor corporal y muscular, ardor en la garganta, fiebre, pérdida de apetito, conjuntivitis, tos e inclusive vómito.

Al visitar al doctor este nos receta un sinfín de antibióticos y desinflamatorios para los ganglios y, de paso, una alimentación rica en vitaminas C y D, hierro y magnesio, entre otros. Entonces recurrimos a las recetas ancestrales que nuestros padres o abuelos solían darnos cuando éramos pequeños:

– Un jugo fresco de limón para elevar los niveles de vitamina C. Exprime ½ limón en una taza con agua purificada. Bébelo tres veces (o más) al día. En caso de querer eliminar la mucosidad de la gripa, añade al jugo pimienta negra o jengibre en polvo.

– Té con limón y vapor. Coloca una olla con agua a hervir, añadiéndole dos cucharadas de ungüento de menta o hierbabuena. Una vez hervida, coloca una toalla encima de la olla para contener el vapor; de esa manera podrás sentir los beneficios del vapor conforme tomas el té. En cuanto a la bebida, necesitas té de hojas de naranja, miel y jugo de limón: haz el té hirviendo las hojas, agregándole una cucharadita de miel y otra de jugo de limón. Es recomendable hacer este remedio antes de dormir, y lo más caliente posible. Así, al entrar en cama, sentirás el calor recorrer el cuerpo (relajándolo).

– Jarabe de limón y miel. Coloca en una olla dos vasos de zumo de limón y seis cucharadas de miel. Deja la mezcla a fuego lento durante 1 hora y media. Toma tres veces al día para aliviar los síntomas.

– Jugo de cítricos. Necesitas dos naranjas, un limón y dos cucharadas de miel. Extrae los jugos de las naranjas y el limón, agregándole la miel al final. Tómalo en pequeños tragos.

 Fotografía principal: José Luis Ruiz



Remedios caseros y naturales para esta época de resfriados

Atiende los primeros síntomas con remedios milenarios y naturales

¿Recuerdas a alguna persona que actualmente esté enferma de gripa o resfriado? Es común que entrando a una época de frío experimentemos un golpe de cambios fisiológicos que, desgraciadamente, terminan en alguna enfermedad. La gripa o el resfriado son padecimientos comunes, que tienden a propagarse a través de la inhalación de gotas provenientes de una tos o un estornudo de alguien agripado; también es posible contraer el virus al tocar un objeto (o persona) que lo contenga y luego tocarse boca, nariz u ojos.

A menudo, los síntomas de ambas enfermedades comienzan de manera rápida, sintiéndolos entre uno y siete días después del contacto con el virus: sensación de cuerpo cortado, escalofríos, mareos, dolor de cabeza, náuseas, fiebre, tos seca, problemas respiratorios, rinorrea, estornudos, dolor de garganta, etcétera.

Existen algunos remedios caseros que pueden reducir los síntomas, aunque lo ideal es visitar a un doctor para eliminar el virus por completo:

– Carbón vegetal activado.

Jarabe de sambucus (saúco). 

– Vinagre de sidra de manzana. Añade una cucharadita a un vaso con agua.

– Manzanilla.

– Magnesio. Unta un poco de aceite de magnesio en los pies para fortalecer el sistema inmunológico.

Fotografía principal: Edna Rocío

 



10 remedios naturales y caseros para la tos

La próxima vez que sufras de una molesta tos, toma estos consejos que te servirán mejor que cualquier remedio de farmacia.

La tos ocurre cuando los virus, bacterias, polvo, polen o otras sustancias irritan las terminaciones nerviosas en las vías respiratorias entre la garganta y los pulmones. La tos es la manera en que el cuerpo se trata de liberar de estas sustancias y limpiar los pasajes.

Pero, mientras la tos crónica puede ser signo de una enfermedad seria, la mayoría de las personas considera a la tos más como una molestia que como un evento de salud. Y mientras muchas personas, al sentir el comienzo de una tos, van directo a la farmacia a comprar medicina, expertos del American College of Chest Physicians apuntan que esto es una pérdida de dinero. Existe una gran variedad de remedios caseros que funcionan tan bien o mejor que las combinaciones farmacéuticas. Estos son los más efectivos:

1. “Jarabe” de miel para la tos

Existe evidencia científica de que la miel puede ser efectiva en el tratamiento de la tos y la garganta irritada. Puedes tomarla directamente o, para mejores resultados, mezclar miel con aceite de coco y jugo de limón. También puedes tratar el viejo remedio de las abuelas antes de dormir: un trago de whiskey o coñac mezclado con miel.

2. Un baño caliente

Abre el agua caliente, cierra las ventanas y apaga cualquier tipo de ventilador. El vapor puede ser el peor enemigo de la tos; pero también tu mejor aliado. El vapor trabaja suavizando las vías respiratorias y aflojando la congestión nasal y las flemas en tu garganta y pulmones. (Aunque si sufres de asma, el vapor puede exacerbar la tos).

3. Té de pimienta negra y miel

Para la tos húmeda puedes probar un remedio de té de pimienta y miel; se dice que funciona porque la pimienta estimula la circulación y el flujo de flemas, y la miel es un alivio natural de la tos. Utiliza una cucharadita de pimienta fresca y dos cucharadas de miel en una taza, y luego llénala con agua hirviendo. Tapa y deja remojando por 15 minutos, cuela y bebe. (Ojo, para las personas que sufren de gastritis no se recomiendo ingerir pimienta de ningún tipo).

4. Té de tomillo

En Alemania, el tomillo es un tratamiento contra la tos, las infecciones respiratorias y la bronquitis aprobado oficialmente. Las pequeñas hojas de la hierba contienen un potente remedio que calma la tos y relaja los músculos de la tráquea, al tiempo que reduce la inflamación. Puedes hacer té de tomillo remojando dos cucharadas de tomillo machacado en una taza de agua hirviendo por diez minutos, y luego colar. Añadir miel y limón mejora el sabor y añade fuerza al remedio.

5. Toma muchos líquidos

Beber muchos líquidos, ya sea cualquiera de los tés enlistados aquí o agua simple, puede ser muy bueno para aliviar la tos. Los fluidos ayudan a adelgazar los mocos y mantiene a las membranas húmedas, lo cual ayuda a reducir la tos.

6. Gotas para la tos

Las gotas de mentol para la tos adormecen la parte de atrás de la garganta, lo cuál ayuda a domesticar el reflejo de la tos.

7. Chupa un limón

Este remedio popular es realmente eficiente. Prepara la mitad de un limón y añade sal y pimienta, y después chúpalo.

8. Mezclas comerciales de té

La mayoría de las tiendas de salud tienen una variedad de tés para la tos. El té de hierbabuena, de hisopo o de flor de sauco, por ejemplo, son muy buenos para esto.

9. Jengibre

El jengibre tiene muchísimas propiedades, y se ha utilizado desde la antigüedad por sus propiedades medicinales. Tiene capacidades antistamínicas y descongestionantes. Puedes hacer un té de jengibre añadiendo 12 rebanadas de jengibre fresco en una olla con tres tazas de agua. Deja hervir a fuego lento por 20 minutos y retíralo del calor. Cuélalo y añade una cucharada de miel y exprime un limón. Pruébalo; si está muy picante añade más agua.

10. Orozuz

La raíz de regaliz (o orozuz) ha sido utilizada desde hace siglos para tratar la tos. El orozuz puede ayudar a suavizar las gargantas inflamadas o irritadas para curar la tos. Puedes chupar el palo de orozuz o dejarlo hervir por 20 minutos. Colarlo, añadir una cucharada de miel y un limón y beber.

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