Puedes conocer tu microbioma a través de un “aura” que expides; estudio

Cada vez será más sencillo detectar el tipo de hábitat que guardas ahí adentro, y con él, incluso la dieta que necesitas.

Foto:formato7.com

En los últimos años, el estudio del microbioma humano se ha vuelto muy popular. Se ha comprobado cómo mucho de la salud humana viene de este sub mundo que habita en nosotros, sober todo en el intestino; de hecho el 90% de nuestros genes son de nuestro microbioma.

Más que nunca se conoce cómo un equilibrio de las bacterias (benéficas y maléficas que ahí habitan es fundamental para la salud), incluso médicos están estudiando el tipo de dieta más óptima para cada persona a partir de sus tipos de microbios, y un reciente estudio hecho por la Univesrsidad de Oregón, encabezado por James Meadow, ha encontrado que tu microbioma puede conocerse a partir de a nube de estos que, de hecho, y sin saberlo, expides.

Esperábamos poder detectar el microbioma humano en el aire, pero para nuestra sorpresa constatamos que la mayor parte de los sujetos del estudio podían ser identificados gracias a su nube microbiana. Explicó.

Los resultados fueron publicados en la revista científica online PeerJ. Para el experimento, 11 sujetos fueron ubicados, uno tras otro, en una habitación esterilizada. “En un plazo de entre una hora y media y cuatro horas recabaron y analizaron tanto material que consiguieron atribuir casi sin error cada “nube microbianas” al sujeto que la emitió.”

En la mayoría de los microbios, la parte de la secuencia 16S es la que cambia genéticamente, así que a partir de este método es sencillo identificar qué tipo de microbios son los que más o menos tienes.

Este descubrimiento personifica una manera más accesible que nunca de acceder a esta información, el microbioma, que se revela cada vez más como imprescindible y elemental para tu equilibrio.



¿Cómo adelgazar? El microbioma tiene la respuesta

Los investigadores encontraron que las bacterias fecales estaban fuertemente relacionadas con la diversidad microbiótica y los niveles de grasa abdominal.

Se dice que el microbioma es el segundo cerebro de nuestro cuerpo, modulado por el número total de microorganismos y material genético. Entre sus funciones más importantes se encuentra regular los procesos digestivos y metabólicos al generar vitamians del complejo B así como enzimas digestivas; ayudar a generar azúcares y grasas complejos aportados por la dieta, etcétera. Y de acuerdo con un estudio realizado en King’s College London, en Reino Unido, el microbioma parece regir también el tamaño del vientre –también conocido como panza– y cintura. 

En otras palabras, y tras el análisis de materia fecal de 1 313 gemelos así como de sus índices de masa corporal, la diversidad bacteriana que reside en nuestro estómago puede estar relacionado con el nivel de grasa en el cuerpo; lo cual facilita la creencia de que el riesgo a la obesidad puede estar influenciada por el microbioma. Fue así que en el estudio se exploraron las relaciones que existen entre la microbiota fecal y la adiposidad abdominal usando la composición corporal como medida base. 

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Dentro del análisis estadístico de marcadores de obesidad, los investigadores encontraron que las bacterias fecales estaban fuertemente relacionadas con la diversidad microbiótica y los niveles de grasa abdominal. Es decir que, mientras menos diversa sea el microbioma, mayor será la grasa abdominal –y viceversa–. 

Para Michelle Beaumont, autora de la investigación, notó que inclusive esta relación entre microbioma y grasa abdominal puede relacionarse también con el factor genético y la heredabilidad. De modo que para reducir el riesgo de obesidad, con sus respectivas consecuencias como enfermedades cardiovasculares, se pretende trabajar directamente con el microbioma. 

Actualmente los investigadores están probando una técnica en la que se congelas tabletas de materia fecal para promover un microbioma saludable. De modo que si las intervenciones, como transplantes fecales que pueden tener impactos efectivos, benéficos y seguros en el proceso. 

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Earthing, sexo y una dieta equilibrada: tres cosas que necesitas para una mente saludable

Nicholas Spitzer ha decidido aclarar algunos mitos sobre cómo fortalecer este elemento tan indispensable para la supervivencia humana.

Cansado de artículos pop sobre la mente, el profesor de Neurociencias en la Universidad de California y editor en jefe de BrainFacts.org, Nicholas Spitzer ha decidido aclarar algunos mitos sobre cómo fortalecer este elemento tan indispensable para la supervivencia humana. 

Hay mitos que han trascendido las barreras del tiempo, falsificando información de generación a generación; como por ejemplo que sólo usamos el 10 por ciento de nuestro capacidad cerebral, que el hemisferio derecho e izquierdo del cerebro funcionan diferente, escuchar música de Mozart eleva inteligencia e inclusive que para fortalecer la mente se requieren juegos de reforzamiento cognitivos –sopa de letras, crucigramas, etcétera–.

Por ello Spitzer ha decidido aclarar la realidad del funcionamiento de la mente: “La mayoría de las personas cree que la música clásica potencializará el funcionamiento cerebral –el efecto Mozart– o jugar cierto tipo de juegos agudizará el funcionamiento cognitivo. Estas teorías se han analizado y no tienen un fundamento real. Es decepcionante de alguna manera.” En su lugar, la investigación de Spitzer ha demostrado que existen ciertas actividades principales para mejorar el funcionamiento de la mente: 

– Ejercicio con sunbathing o forest bathing. 

El sunbathing, earthing, grounding y forest bathing pueden fusionarse con los beneficios del ejercicio. Los baños de bosque permiten un mejor funcionamiento en mente y cuerpo:  “Esto se debe a que el ecosistema es tan variado que brinda una mayor diversidad microbiótica tanto alrededor como dentro de nosotros”, influyendo así en el funcionamiento del cuerpo y en la salud emocional de la persona. Mientras que el hacer ejercicio aeróbico o correr fomenta la regeneración de las células neuronales en la región del hipocampo –el cual se asocia con habilidades cognitivas como la memoria y el aprendizaje–: “Si haces ejercicio al grado de sudar –entre 30 y 40 minutos–, están naciendo nuevas células cerebrales. Y eso sucede en la región de la memoria.”. 

II

– Interacción social. 

En un estudio reciente publicado en Science Magazine, el cerebro libera una diversa gama de neurotransmisores en función de los factores ambientales –como vínculos afectivos y prácticas sexuales–. Por lo que el cerebro liberará neurotransmisores que condicionarán tu estado de ánimo en función de las personas que te rodean. Israel Castillo, psicoterapeuta y traumatólogo mexicano, explica: 

En los Estados Unidos de América, en el censo del año 2000, el promedio de habitantes por casa era de 3; para el año 2010 más de 1/3 de las casas reportaron un promedio de 1 habitante por casa. Como si esta fragmentación social no fuera suficiente, la sociedad actual se ha hecho adicta a la tecnología. En países desarrollados se ha encontrado que las personas mayores de 12 años interactúan 11 horas promedio al día con artefactos electrónicos. Otros estudios señalan que en países industrializados, la interacción social (pláticas, contacto visual, contacto físico, atención, etc.) es interrumpido en promedio más de 150 veces por aparatos electrónicos. Estamos perdiendo la capacidad de estar sintonizados en un verdadero contacto social, reemplazándolo por contactos virtuales que se han hecho llamar “redes sociales.” No es mi papel demonizar la tecnología, pero creo que existen varios fenómenos sociales que está facilitando la desconexión interpersonal que nuestros cerebros necesitan, que nuestras comunidades requieren para seguir siendo funcionales. […] Nuestros cerebros necesitan socializar para mantener su funcionamiento óptimo. Las sociedades y comunidades se están deteriorándose y muriendo debido al aislamiento interpersonal al cuál nos hemos sometido. Las investigaciones señalan que la gente que interactúa física y emocionalmente con más personas son más sanas, reportan mejor calidad de vida, su expectativa de vida es mayor, etc.

Además, se vale combinar el vínculo social y el ejercicio; es decir, el sexo. Según un estudio de Rutgers, el orgasmo femenino libera un flujo sanguíneo significativo en todas las regiones del cerebro, mejorando el funcionamiento cognitivo. 

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– Dieta.  

La alimentación funge como energía para el óptimo funcionamiento del cuerpo, también de nuestros estados de ánimo, mente y espíritu. Las bacterias que habitan el organismo influyen en la manera en que la mente trabaja. Sí, la ansiedad o la depresión pueden estar relacionadas con el hábitat de microorganismos que fluyen en tu cuerpo cada día. 

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En otras palabras, para mantener al cerebro y a la mente “en forma”, lo mejor que puedes hacer es mantenerte activo. El movimiento, en el exterior, son los nutrientes básicos de la mente, a diferencia de los puzzles, sudoku y crucigramas que sólo incrementan las aptitudes verbales y facilitan el aprendizaje de un tema. 



“La vuelta al mundo en 80 comidas”, estos son los hábitos alimenticios de algunas regiones del planeta

Aunque existen cinco dietas saludables muy famosas –la del Mediterráneo, la Nórdica, de Okinawa, la asiática tradicional y la de la “paradoja francesa”–, en realidad el tipo de dieta ideal para el cuerpo depende de la región en que se nació.

La poderosa relación entre mente y cuerpo ha trascendido la lógica de teorías New Age, y llegado al dogmatismo de la ciencia. Gracias a ello, se han realizado numerosos estudios científicos que muestran cómo la dieta influye tanto en el óptimo funcionamiento del cuerpo como en la sensación de bienestar emocional. De hecho, se ha llegado a atribuir el Síndrome de fatiga crónica a una alimentación deficiente en nutrientes y alta en carbohidratos malos –basada principalmente en la famosa junk food o comida chatarra–. 

Aunque existen cinco dietas saludables muy famosas –la del Mediterráneo, la Nórdica, de Okinawa, la asiática tradicional y la de la “paradoja francesa”–, en realidad el tipo de dieta ideal para el cuerpo depende de la región en que se nació. Es como si el estómago estuviera acostumbrado, antes de haber nacido, a los alimentos naturales de la región. Por ello es importante consumir productos endémicos de la región; pero entonces, ¿cuáles son las dietas alrededor del mundo? 

El fotógrafo estadounidense Peter Menzel se dedicó a viajar por el mundo estudiando la dieta de las personas alrededor del planeta. Sin importar sus profesiones ni ubicación geográfica, él coleccionó y publicó las dietas en su libro ¿Qué como? La vuelta al mundo en 80 comidas? Fue así que logró registrar los hábitos alimenticios que crean un equilibrio entre las costumbres, cultura y la unión mente-cuerpo que dejan huella en sus vidas. A continuación, te compartimos sus fotografías. 



La ingesta de ciertas bacterias podría mejorar la salud mental

Pacientes han mostrado una disminución de la ansiedad y signos de depresión a partir de la ingesta de bacterias específicas.

Una de las premisas más conocidas en el mundo de la salud es la máxima de Hipócrates “que la salud sea tu mejor medicamento”. Ello basta para comprender que aquello que ingerimos provoca distintos estados en nuestra mente y cuerpo.

En los últimos años ha sido descubierto que nuestro microbioma, millones de microorganismos que viven al interior de nuestro organismo, sobre todo en los intestinos, está más relacionado con la salud de lo que creemos. Naturalmente este microbomia cambia dependiendo el tipo de alimentación que tengamos, y en este sentido, contamos con el poder de influir en él.

Nuevos estudios han comprobado que las bacterias que habitan el organismo influyen en la manera en que la mente trabaja. Sí, la ansiedad o la depresión pueden estar relacionadas con el hábitat de microorganismos que fluyen en tu cuerpo cada día.

De hecho, como apunta este artículo de sciencenews, una de las prescripciones que están mejorando enfermedades mentales como depresión, son tratadas con píldoras de bacterias. También, algunos estudios han probado que animales que han sido inyectados con bacterias de personas con depresión, presentan, posteriormente, signos de depresión. Es decir, el tipo de bacterias que llevamos dentro influye en nuestra salud o enfermedad.

Algunos de los científicos que están estudiando la relación entre el microbioma y la salud mental es Jhon Cryan de la University College Cork en Irlanda, o bien. el psiquiatra Ted Dinan, quien de hecho inventó el término psicobióticos para referirse a la posible medicina que podría emplearse en mejorar la salud mental humana a través de las bacterias.

No resulta descabellado pensar en la importantísima relación que tenemos con el microbioma, más del 90% de la información genética que cargamos en nuestro cuerpo proviene de bacterias, y de hecho, la vida misma viene de la evolución de estos organismos. Somos, de algún modo, ellos…

 



Esto es lo que provoca un beso en el microbioma (además de compartir de bacterias)

La boca alberga más de 700 variedades de bacterias, por lo que ayuda a la flora bacteriana oral a fortalecer el ecosistema del cuerpo.

En tan sólo un beso de diez segundos, dos personas pueden transferirse como mínimo 80 millones de bacterias. Y sorprendentemente, el impacto entre ecosistemas bucales durante un beso resulta ser benéfico para el microbioma.

El cuerpo requiere de un ecosistema de más de 100 miles de millones de microorganismos llamado microbioma, el cual ayuda para digerir los alimentos, prevenir enfermedades y sintetizar nutrientes. Cada cuerpo construye un microbioma único en función de la genética, dieta, edad y, sí, también, las personas a quienes besamos. Principalmente porque la boca alberga más de 700 variedades de bacterias, por lo que ayuda a la flora bacteriana oral a fortalecer el ecosistema del cuerpo.

Remco Kort, del departamento de Microbiología y Biología de Sistemas de la Organización Holandesa para la Investigación Científica Aplicada –TNO–, realizó un estudio con 21 parejas para analizar la composición de su flora bacteriana oral a lo largo de sus beso entre sí. Los resultados enfatizaron que, además de besarse con una frecuencia significativamente alta, las floras bacterianas salivales se vuelven similares. Es decir que en un promedio de nueve besos por día –como mínimo–, sus microbiotas salivales se volvieron significativamente común.

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El beso íntimo que implica un contacto completo con la lengua e intercambio de saliva parece ser un comportamiento de cortejo exclusivo de los humanos, y es común en más del 90% de las culturas que se conocen. Curiosamente, las actuales explicaciones respecto a la función del beso íntimo entre los seres humanos incluyen un papel importante para la flora bacteriana presente en la cavidad oral, aunque para nuestro conocimiento, los efectos exactos del beso íntimo en la microbiota oral nunca han sido estudiados. Quisimos averiguar en qué medida las parejas tienen una flora bacteriana similar, y lo que resultó es que cuanto más se besan, más la comparten.

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