Tomar la siesta podría salvarte la vida; un estudio

No solo te da alivio mental; también tiene compensaciones cardiovasculares extraordinarias.

En numerosas culturas, desde la totalidad de las hispanohablantes hasta en Oriente Medio, India y algunos sitios de Asia como China o Taiwán, la siesta, un remanente también de la cultura romana, es una costumbre añeja.

Asociada con la palabra romana de sexta, era la hora en que se hacía pausa en el día para reponer la energía (alrededor de las 14 hrs). Esta costumbre permitía hacer un “receteo” de la mente y el organismo; y si eres una persona que la acostumbra, sabrás que verdaderamente pareciera que a tu cerebro le inyectan una fresca dosis de oxígeno.

Más allá de los mitos, numerosos estudios prueban cómo la siesta tiene efectos muy positivos para tu vida; no solo en el tema psicológico, también con efectos físicos contundentes. Un estudio de Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism mostró como la siesta puede ayudarte a compensar tu déficit de sueño en las noches malas, con resultados positivos para tu sistema inmunológico y neuroendocrino.

Por su parte, otro estudio reciente, encabezado por el doctor Manolis Kallistratos, cardiólogo del Hospital General de Asklepieion Voula en Atenas, ha comprobado que el hábito de la siesta podría salvarte la vida pues esta reduce la presión en la sangre en los niveles suficientes, en comparación con personas que no la toman, como para evitar un ataque cardíaco, por ejemplo.

[Treehugger]



¿Por qué deberías dormir después de comer?

De Frutos Gameros afirma que dormir la siesta es una costumbre aconsejable “siempre y cuando la persona esté cansada y la necesite”, de lo contrario, no tiene esas funciones reparadoras.

El mal del puerco, esta sensación de dormir después de comer, es uno de los males más agobiantes. En especial cuando se está en el trabajo o la escuela. Esa sensación de buscar un lugar cómodo, seguro y caliente, como una cama, para tomar esa siesta. Sin embargo, tendemos a negarle ese placer a nuestro organismo pese a su urgente demanda. ¿Estamos haciendo lo correcto?

De acuerdo con la fisioterapeuta Henar de Frutos Gameros, cada persona requiere de una siesta de 30 minutos después de ingerir alimentos. Esto le ayudará a disminuir el riesgo de padecer enfermedades relacionadas con el estrés, tales como enfermedades del sistema cardiovascular, endocrino, sexual y hasta mental.

Durante el sueño, el cerebro comienza a regular la energía usada en la vigilia y por tanto entra en un estado “de ahorro de energía”. Esto no sólo ayuda a darle un reinicio al cuerpo, también estimula la imaginación y la creatividad para mejorar el desempeño profesional.

De Frutos Gameros afirma que dormir la siesta es una costumbre aconsejable “siempre y cuando la persona esté cansada y la necesite”, de lo contrario, no tiene esas funciones reparadoras.

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El descenso de energía ocurre entre las 13h y las 15h, por lo que sobre las 14h hay una necesidad fisiológica del sueño para recuperar energías: “Lo recomendable es realizar la siesta unos 30 minutos después de comer para que el estómago esté a pleno funcionamiento pero parte del contenido en proceso, de forma que el aporte necesario de sangre sea elevado pero no total.”

Si bien el tiempo ideal es de 30 minutos, una “recarga rápida de energía” es suficiente con diez o 20 minutos. En caso que se quiera mejorar a capacidad cerebral, se puede dormir hasta 60 minutos, y, para aumentar la creatividad, unos 90: “La distribución de esas horas de sueño pueden hacerse en un sólo ciclo o en varios, sin perjuicio para el cuerpo. La siesta tan sólo perjudica al sueño cuando es demasiado prolongada (más de una hora) o demasiado tardía (cercana al sueño nocturno).”



¿Podemos aprender mientras dormimos?

Se cree que las ondas lentas que se registran en el cerebro mientras dormimos, actúan como un eco en la data de la memoria que se retoma a la hora de despertar.

Dormir no sólo brinda un placer excesivo, también una diversa lista de beneficios para el cuerpo y la mente: renueva las células corporales, refuerza los procesos congitivos como la memoria y el aprendizaje, regula las emociones y el estado de ánimo, e inclusive reduce el riesgo de contraer enfermedades graves.

De acuerdo con las últimas investigaciones del neurocientífico Jordan Lewis, dormir ayuda tanto a recuperar energía invertida en las actividades diurnas, como a potencializar el aprendizaje y la memoria mientras se está en los brazos de Morfeo. Se cree que las ondas lentas que se registran en el cerebro mientras dormimos, actúan como un eco en la data de la memoria que se retoma a la hora de despertar.

En palabras de Lewis, las ondas lentas durante el sueño profundo forman una especie de consolidación de la memoria de corto y largo plazo: “Durante el sueño profundo, el cual suele suceder durante la primera mitad de la noche, las células del cerebro están altamente sincronizadas. Cuando se mide el sueño con electrodos pegados al cuero cabelludo, el sueño profundo aparece con oscilaciones de amplitudes largas y lentas.”; lo cual es un fenómeno ideal para el proceso del aprendizaje.

Por decirlo de algún modo, el cerebro desarrolló un mecanismo increíble que facilita numerosos procesos cognitivos, principalmente el del aprendizaje y la memoria. Así que si estás en época de exámenes académicos o en entregas importantes en el trabajo, lo indispensable será dormir las horas con las que tu cuerpo esté cómodo y vital.

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¿Por qué hoy debes dormir las horas que necesitas?



¿Por qué hoy debes dormir las horas que necesitas?

Sin las suficientes horas de sueño, tanto el cuerpo como la mente no son capaces de regenerar y renovar células, quemar calorías y descansar de todas las actividades de la vigilia

Ante la presión de una deadline, muchos de nosotros sacrificamos horas de sueño para cumplir responsablemente con el objetivo. Somos capaces de sentir un flujo de adrenalina (a veces mezclado con un poco de fatiga) por nuestro cuerpo, como si nos supiéramos invencibles con un cuerpo y una mente inquebrantables.

No obstante, sin las suficientes horas de sueño, tanto el cuerpo como la mente no son capaces de regenerar y renovar células, quemar calorías y descansar de todas las actividades de la vigilia; ya que, como recordaremos, con esta actividad pasiva el cuerpo genera energía que nos protege de virus y gérmenes que perjudican a nuestra salud integral.

De acuerdo con el investigador Matt Walker, de la Universidad de Berkley, es muy fácil medir las discapacidades en el funcionamiento del cerebro y del cuerpo en caso que durmamos menos de, al menos, siete u ocho horas por cada ciclo de 24 horas. Y es que dormir es un hecho biológico necesario que se vio perjudicado por premisas culturales como la asociación del trabajo excesivo y el éxito, así como la invención de la electricidad (y ahora del internet) para mantenernos despiertos durante más tiempo en la oscuridad.

Desgraciadamente, las horas de sueño perdidas son difíciles de recuperar después. Sin importar cuántas horas duermas al día siguiente, no podrás retroceder el daño al cuerpo… En especial cuando se trata del aspecto cognitivo. Y es que, el buen dormir juega un papel importante en la consolidación de las memorias. En su libro The Organized Mind, Daniel Levitin explica que si no dormimos (bien) durante tres noches seguidas, probablemente nos cueste trabajo recordar eventos que vivimos en ese lapso de tiempo. Esto se ve mayormente afectado cuando el cerebro está en pleno desarrollo, como es en el caso de los niños.

Otra de las afectaciones de la falta de sueño es la alta incidencia de enfermedades. De hecho, de acuerdo con la OMS (Organización Mundial de la Salud), el trabajo nocturno incrementa el riesgo en mujeres de contraer cáncer de mama. Esto sucede ya que el cuerpo interrumpe la producción de melatonina, este antioxidante capaz de reducir el nivel de estrógeno y, por tanto, del cáncer de mama. Así mismo, el sistema inmune pierde su vitalidad hasta en un 70 por ciento si sólo consigues dormir cuatro horas de sueño por noche: se vuelve cada vez más difícil para tu cuerpo el metabolizar los carbohidratos, desencadenando un cuadro de diabetes.

Por estas razones es indispensable adquirir horarios estables de sueño, donde permitamos relajarnos y renovar la energía invertida en el día. A veces sacrificamos nuestro autocuidado por preocupación o exceso de trabajo, provocando sensación de insomnio. En caso que lo sufras o te interese el tema, te compartimos los siguientes enlaces para combatir las pocas horas de sueño:

¿Quieres ser una persona sana? Entonces necesitas dormir más 

¿Cuántas horas necesitas dormir según tu edad?



Descubre lo que tu postura para dormir dice de tu personalidad con este diagrama

La postura al dormir es un tipo de lenguaje corporal que delata mensajes sobre nosotros.

El lenguaje corporal delata mucho sobre nuestra personalidad. Si somos abiertos o más bien reservados; si nos gusta la discreción o si solemos creernos más que los otros. Estos y muchos detalles pueden conocerse con la simple y relatadora mímica de tu cuerpo.

Curiosamente incluso al dormir también ejercemos un lenguaje no verbal. La postura dice de nosotros mensajes que no alcanzamos a leer pero que ahí están. Distintos y cada vez más estudios confirman lo anterior, como los realizados por el especialista en sueño Chris Idzikowsky, Director del Sleep Assessment and Advisory Service en Londres. Según uno de sus análisis el 41% de las personas duermen en posición fetal y ha concluido cómo las personas que duermen en una posición de tronco son más sociables.

El sitio witcherrr ha elaborado un práctico diagrama sobre este tema:

 

Fetal:

La mayoría de las personas (el 41%) embonan en esta categoría. Probablemente porque viene de una postura de protección de nuestro inconsciente prenatal. En este rubro las personas se  califican como sensibles, ansiosas y a la defensiva.

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Estrella de Mar:

Son muy leales y amistosos; esto es para ellas muy importante. Les encanta escuchar.

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Caída libre:

Es una de las posturas más curiosas. Suelen ser personas tolerantes, alivianadas, suertudas y juguetonas. Aunque pareciera contradictorio (por su espíritu libre) son personas que necesitan estabilidad ansiosamente.

 

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Del soldado:

Con el cuerpo boca arriba y los brazos pegados a los costados de los muslos. Son leales y aunque esperan mucho de sus amigos siempre devuelven  lo mismo.

 

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La postura del anhelo:

Si duermes con el cuerpo recto de lado y los brazos estirados se considera un sinónimo de que eres una persona abierta y accesible. Suelen también ser muy indecisos y cuando finalmente han tomado una decisión son muy tercos con ella.

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La postura del tronco:

Las personas que duermen con los brazos y piernas estiradas suelen ser ligeras o “alivianadas” a las que les gusta rodearse de personas. Son confiables e incluso por algunos consideradas hasta ingenuas.

 

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8 actividades que debes evitar antes de dormir para descansar realmente

Quizá tu falta de sueño no tenga qué ver con un estado de tu mente o metabolismo, sino con tus hábitos.

Ya lo sabemos, debemos dormir de 8 a 9 horas diariamente; aunque más que dormir, se trata de descansar. Muchas veces te sientes cansado y desconoces porqué es, pero si indagas un poco más, tal vez encuentres que no estás descansando realmente por las noches. 

Además del estrés cotidiano y el ajetreo de la vida contemporánea, quizá estés agregando algunos ingredientes que están pasando desapercibidos para ti y que te están impidiendo descansar lo que debieras. Te decimos algunas de las actividades más comunes que debes evadir antes de dormir para descansar mejor:

1.Tomar una ducha solo ocasionalmente durante la noche:

Sabemos que los hábitos son muy poderosos; de alguna manera tu cuerpo se acostumbra a ellos y se convierten en símbolos para tu organismo. Si sueles levantarte temprano y bañarte, y luego esporádicamente lo haces en la noche, entonces tu cuerpo recibirá la señal errónea y seguramente se avivará. Por ello, evita bañarte por la noches si tu organismo ya se ha acostumbrado a la ducha matutina.

2. Dormir con alguna mascota:

Sus cliclos de sueño son distintos a los tuyos y su movimiento probablemente te despierte justo en un momento en que tú ya te habías adentrado en una etapa de sueño más profundo.

3.Usar algún dispositivo justo antes de dormir:

Está comprobado cómo justo los fotones de los dispositivos desbalancean el nivel de melatonina que tu organismo emitiría normalmente; esta hormona es conocida como la del sueño.

4. Te acuestas acelerado:

Si ya has terminado tu día, has desempeñado muchas actividades, y de pronto solo te recuestas sin antes haberte dado un fade out no es recomendable. Es importante que antes de dormir hagas alguna actividad con más calma que pueda relajarte al menos 30 minutos antes de acostarte. Si te vas a a la cama con la mente acelerada es muy probable que tardes más en conciliar el sueño.

5. Tomar mucha agua antes de dormir:

Si lo haces seguramente estarás levantándote durante la noche irrumpiendo con ello tus ciclos de sueño. Siempre, además, asegúrate de ir al baño antes de dormir.

6. Checar tu mail de trabajo antes de dormir:

Probablemente estés esperando un correo importante y creas que si por fin llega te dormirás más tranquilo. Lo cierto es que si lo último que haces antes de acostarte es leer el correo de trabajo tu mente seguirá en esa línea de pensamiento por un tiempo, lo que suele ser inquietante.

7. Comer alimentos picosos o engorrosos:

Bien se conoce que uno debe de cenar ligero. Si decides comerte tu hamburguesa antes de dormir, además de que estarás lleno, tu metabolismo cambiará por la digestión que habrá de hacer tu cuerpo, lo que te llevará a descansar poco. También, si comes alimentos picosos o muy condimentados, tu cuerpo tenderá a tener reflujos gástricos o acidez, lo que evidentemente no ayudará a tu descanso. 

8. Tomar alcohol o fumar:

Aún si tomas poco alcohol, como una copa o dos antes de dormir, cuando tu metabolismo está digiriéndolo se reduce tu descanso en una etapa esencial para el sueño; en el caso de la orina, seguro en algún momento te hará levantarte. Por su parte, la nicotina es un estimulante, por lo que, si fumas antes de dormir es probable que contribuya a tu insomnio.

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