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Presa hidroeléctrica Chicoasén II, no hay quinto malo en el Río Grijalva

En el sureste de México se localiza la mayor riqueza hidrológica de México, cuenta con la cuenca hidrológica Grijalva-Usumacinta, la más importante del país por su tamaño 91,345.00 km2 y volumen de agua 36,500 millones de m3 anuales. Particularmente la Cuenca del río Grijalva alberga cuatro presas hidroeléctricas (La Angostura,  Chicoasén, Malpaso y Peñitas) que en su conjunto representan aproximadamente el 45 %, de la capacidad hidroeléctrica en operación del país.

La corriente más importante es el río Grijalva el cual tiene una longitud aproximada de 600 km desde sus orígenes en la Sierra de Los Chuchumatanes en Guatemala hasta su confluencia con el río Usumacinta. Ya en territorio Mexicano sus escurrimientos son regulados, primero a través de la presa La Angostura (construida en 1976), cruza la Depresión Central de Chiapas hasta llegar al cañón del Sumidero donde alimenta al embalse de la presa Chicoasén (construida en 1980), la cortina la más alta en su tipo (la cortina es del tipo enrocamiento, con una elevación de la corona de 402.00 m.s.n.m. y una longitud de corona de 584 m de longitud. Su cortina tiene una altura máxima de 262 m desde la base, por lo que se considera una de las más altas del país y del mundo por su perfil irregular de la barranca y la gran altura de la obra hacían indispensable que la cortina tuviese cierta “flexibilidad”, por lo que se optó por construir el corazón de la cortina con arcilla mezclada con lutita (roca blanda), ambos materiales locales, con respaldos de enrocamiento; los trabajos de construcción de la cortina duró tres años y medio[1]); continúa su recorrido y llega al vaso de la presa Malpaso(construida en 1966); aguas abajo de esta central hidroeléctrica sus aguas se ven nuevamente interrumpidas por la última presa en la corriente principal, la central Hidroeléctrica de Peñitas(inaugurada en 1987); las aguas del desfogue de esta central constituyen el río Mezcalapa, las cuales entran al Estado de Tabasco para unirse al río Usumacinta y desembocar al Golfo de México (Chiapas, 2011).

La construcción de estas 4 presas en el río Grijalva desde hace varias décadas provocó conflictos sociales e impactos en el ambiente como la modificación del régimen hidrológico, pérdida de cobertura vegetal, desplazamiento de fauna terrestre, reducción de hábitat, cambio de un sistema lótico a un sistema léntico en el río y efecto barrera.

La mayor afectación fue la pesca en la región, debido a que usualmente, se disminuye el volumen de peces, debido a los cambios en el caudal o temperatura del río, la degradación de la calidad del agua, la pérdida de los sitios de desove y las barreras que impiden la migración de los peces. En la parte social los conflictos fueron principalmente por el pago de las tierras inundadas de los propietarios donde se les pago muy poco y en otros casos nada. Los beneficios ofrecidos a la comunidad como escuelas, clínicas rurales y caminos no cumplidos por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) han originado un descontento de las comunidades ubicadas en la cuenca del río Grijalva en la construcción de una nueva presa hidroeléctrica denominada Chicoasén II.  En la figura 1 se puede observar el complejo de las cuatro presas hidroeléctricas y la ubicación de la quinta presaentre las presas Chicoasén y Malpaso, su caudal está conformado principalmente por los desfogues de la Central Hidroeléctrica Ing. Manuel Moreno Torres (Chicoasén).

 

presa chicoasen

 

Figura 1. Complejo hidroeléctrico en el rio Grijalva

Fuente: MIA Chicoasén II.

 

El río Grijalva ha sido transformado y fragmentado por cuatro presas hidroeléctricas que actualmente están operando y la construcción de una quinta presa en su cauce ¿es conveniente e indispensable? de acuerdo a CFE  la presa Chicoasén II se encuentra incluido y denominado en la cartera de proyectos del Programa de Obras e Inversiones del Sector Eléctrico (POISE 2011 – 2025) como proyecto Copainalá, previendo iniciar operación en el año 2017 y contribuir a satisfacer la creciente demanda de energía eléctrica de la región oriente del país que comprende los Estados de Hidalgo, Tlaxcala, Puebla y parte de Veracruz e incrementar el porcentaje de generación eléctrica en la CFE con energías renovables; ya que para el 2025 se requerirá de 25 946 MW para el servicio público (Chiapas, 2011). Es decir, la CFE justifica la construcción de la presa Chicoasén II para satisfacer la demanda energética que la región Oriente del país requiere.

De acuerdo con el informe de CONEVAL 2013, en Chiapas 10 comunidades con mayor grado de rezago social conformado por mil o más habitantes no cuentan con energía eléctrica en sus viviendas; en contraste si Chiapas produce más del 40%  de energía para el país, aún queda el atraso en la entidad en proporcionar los servicios básicos a todas las comunidades.

Hoy en día se destacan los problemas de las grandes represas por los impactos sociales y ambientales que estos han traído consigo. Las grandes represas fragmentan y transforman los ríos del mundo (considerando que hoy en día la mitad de los ríos del mundo tiene al menos una gran represa), repercutiendo en el sector social como es la oposición a la construcción de las hidroeléctricas (Loreto, 2004). La oposición a la construcción de represas tiene un gran alcance global, en México, pueblos y comunidades se han organizado y movilizado en varios Estados de la Republica obteniendo éxito, tal es el caso de la suspensión de la Presa La Parota en Guerrero en el 2006 (Agua, 2006) y en Oaxaca desde hace 8 años hicieron suspender la construcción de la presa El Paso de la Reina (COPUDEVER, 2015).

En el caso de la presa Chicoasén II la CFE ha realizado todos los trámites de la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales para que les autoricen la construcción de la presa; sin embargo, las comunidades principalmente la cabecera municipal de Chicoasén han formado el movimiento 14 de septiembre donde han realizado asambleas con representantes de la CFE y del gobierno del Estado de Chiapas, estas personas no están en contra de la construcción del megaproyecto solo solicitan que no los despojen de sus tierras y que los pagos a sus terrenos sean justos y la de indemnización sea conforme a la ley. Lamentablemente las comunidades de impacto directo al proyecto de la presa (Chicoasén, Vistahermosa, La Represa y Monte Grande) históricamente han vivido por generaciones abusos y violaciones a sus derechos por parte de la paraestatal, conformándose con lo que les dan.

Es importante, destacar que aunado a los conflictos sociales heredados por la presa Chicoasén, más los efectos que causará el desarrollo de la Hidroeléctrica Chicoasén II, principalmente en la etapa de construcción por el número de trabajadores que llegaran a instalarse en la zona y en los pueblos cercanos habrá como repercusión mayor alcoholismo, prostitución, drogadicción y enfermedades. El costo de los alimentos y viviendas aumentará teniendo como efecto, el desplazamiento, el empobrecimiento de las personas, la destrucción de ecosistemas para cultivar o la sobreexplotación de los recursos pesqueros, además de la inequidad de la distribución de los beneficios.

En resumen, la construcción de la presa hidroeléctrica Chicoasén II es un hecho a costa del deterioro y fragmentación del río Grijalva; y solo para satisfacer la demanda energética de la región Oriente de México. Los movimientos sociales para detener la construcción de esta presa solo se fundamentan en la defensa de pagos justos a las tierras y beneficios a las comunidades. Sin embargo, aún no se defiende al río Grijalva por su belleza natural y las diferentes especies de flora y fauna que se perderán si seguimos permitiendo más sobreexplotación a este caudaloso río.

Autora: Patricia Abraján Hernández abrajanhp@hotmail.com

 

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Agua, T. L. (Mayo de 2006). Obtenido de http//www.tragua.com/es/archivostla/audencias/03/ver

Chiapas, U. d. (2011). Manifiesto de Impacto Ambiental Chicoasén II. Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

Loreto, A. T. (12 de Mayo de 2004). Efecto de las empresas transnacionales en las comunidades indígenas: Endesa y la comunidad mapuche-pehuenche . Puebla, Puebla, Mexico.

Social, C. N. (2013). Informe de pobreza y evaluación Chiapas 2012-2013. México: CONEVAL.


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