Más de 36 mil personas exigen revocar proyecto que daña el Sistema Arrecifal Veracruzano y la Reserva de la Biósfera Los Tuxtlas

Para la ampliación del Puerto de Veracruz, el gobierno mexicano autorizó invadir un Área Natural Protegida que guarda humedales y uno de los sistemas arrecifales más importantes.

 Foto:turimexico.com

Recientemente, el gobierno mexicano aprobó la ampliación del puerto de Veracruz en el Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano. También, aprobó  una concesión para explotar  una mina de piedra basáltica en la Reserva de los Tuxtlas (para la construcción de ese puerto).

El Sistema Arrecifal Veracruzano es el más grande de todo el Golfo de México y una barrera natural contra las olas y tormentas; su biodiversidad natural es por demás fundamental. Por su parte, la Reserva de la Biósfera Los Tuxtlas es una de las últimas selvas húmedas de México, un refugio natural de millones de especies, y también un muro natural contra las tormentas tropicales.

La aprobación por parte del gobierno mexicano de la ampliación del Puerto de Veracruz viola el Convenio sobre Diversidad Biológica firmado por México y el Convenio Ramsar, que es un tratado internacional ratificado por México que obliga a preservar los humedales del país. Cabe apuntar que el mismo Estado modificó y viola arbitrariamente un Área Natural Protegida.

Hace unos meses, organizaciones como CEMDA, LITIGA y SENDAS A.C, lanzaron una campaña digital para que el gobierno revoque la ampliación de este puerto cuyos efectos a largo plazo serán irreversibles y que no es justificable bajo ningún criterio económico, pues, además, sus implicaciones generarán más costos que beneficios, finalmente.

Hasta hoy la campaña ha tenido éxito y ya se han sumado más de 36 mil personas para exigirle a la SEMARNAT que revoque estos permisos que dañarán gravemente la barrera coralina. 

Puedes encontrar mayor información de este pernicioso proyecto aquí, o bien, y si te suena, apoyar la campaña acá.

Twitter de la autora: @anapauladelatd



Monsanto invertirá 3 mil millones de pesos en México en los siguientes cinco años

La multinacional anunció que planea invertir 3 mil millones de pesos en México a lo largo de los siguientes cinco años, con el fin de “mantener su estrategia de investigación y desarrollo en el país”.

Monsanto, una de las empresas argoquímicas con mayor presencia en el mercado internacional, se le ha acusado de realizar prácticas antiéticas que han afectado tanto a la biodiversidad, al ecosistema como a la salud general de la población humana. Entre las acciones que se relacionan con el consumo de sus productos es la extinción masiva de las abejas mediante sus pesticidas, la extinción de numerosas subespecies de maíz y soya de regiones latinoamericanas, la incidencia de enfermedades, como cáncer y deformidades congénitas, debido al contacto o consumo de organismos genéticamente modificados –OGM–, etcétera. Pese a esta lista con impactos catastróficos sobre el medio ambiente y la población humana, así como las intervenciones legales en su contra, Monsanto continúa adquiriendo fuerza a lo largo de sus comerciantes y consumidores indirectos.

Ahora la multinacional anunció que planea invertir 3 mil millones de pesos en México a lo largo de los siguientes cinco años, con el fin de “mantener su estrategia de investigación y desarrollo en el país”. De acuerdo con el presidente y director general de Monsanto Latinoamérica Norte, Manuel Bravo, el objetivo es lograr un crecimiento en ingresos de entre 3 y 4 por ciento en el país, y así sumar 1 millón de hectáreas para uso productivo de transgénicos e híbridos. Actualmente la empresa posee ingresos cercanos de 10 mil millones de pesos anuales, 1 100 empleados que manejan el negocio para Centroamérica, Caribe, Ecuador, Perú, Venezuela y Colombia, siete centros de investigación y cuatro plantas de producción. 

En México tiene una presencia predominante mediante las marcas Asgrow y Dekalb, las cuales ofrecen una productividad de entre los 8 y 10 millones de pesos. Según Bravo, esta cifra incluyen los productos vegetales: “Es una operación relevante con semillas de maíz, de algodón, de sorgo y tenemos 23 variedades de vegetales, manejamos tomate y cebolla, entre otros. [Mientras que] en argoquímicos, nuestro producto más grande es Faena, que es la marca líder en glifosato, que es un herbicida selectivo de baja toxicidad que permite un manejo ágil para los agricultores.”

Si bien cada vez hay una creciente denuncia en contra de sus productos así como acusaciones de corrupción, abuso de poder e intimidación hacia comunidades indígenas, Monsanto continúa deseando invertir en México. Incluso Bravo defiende a la empresa estadounidense alegando que: 

Nunca se ha comprobado un caso que la ciencia lo soporte, en biotecnología, maíz y soya, que son para consumo animal y humano, llevamos 20 años de producción y los principales países productores están por arriba dle 90 y 95 por ciento de penetración de las tecnologías. 

En México importamos entre 10 a 15 toneladas de maíz, y 95 por ciento de la soya que comemos la compramos y es transgénica, pero en el país no hay ni un solo caso documentado de haber provocado una alergia. No hay un solo caso, a pesar de haber servido un millón de millones de comidas, que ligue la biotecnología con tema salud. Ha habido denuncias de parte del activismo, pero ninguna soportada por estudios académicos serios o por la autoridad. 

Por esta razón, presume, que se desea integrar el “paquete tecnológico, financiamiento, comercialización y asesoría técnica” en “un millón de las hectáreas que hoy no usan semilla de maíz mejorada” para que “puedan productir en lugar de una sola tonelada por hectárea que sean cinco o seis toneladas.” Es decir que ahora Monsanto quiere realizar una apuesta hacia una “ganadería intensiva a largo plazo” –en vez de una ganadería extensiva”, sin embargo sólo queda preguntarnos a costa de qué y de quiénes se planea realizar esta inversión. 



Aves de la CDMX comienzan a usar colillas de cigarros en sus nidos

Los científicos suponen que esto se debe a que la nicotina posee propiedades antiparásitas.

Si bien los cigarros no son una herramienta saludable para el ser humano ni el medio ambiente, la vida salvaje ha comenzado a reutilizar las colillas que encuentra en las calles como mecanismo de defensa. De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad Nacional Autónoma de México –UNAM–, las aves urbanas usan estos restos del cigarro como una “bomba” protectora contra insectos y pestes que puedan acercarse a sus nidos. 

Inteligencia o supervivencia, los pinzones Carpodacus mexicanus han empezado a agregar colillas de cigarro para protegerse en contra de las garrapatas, las cuales tienden a succionar sangre e incluso comerse las plumas de sus crías. De modo que al notar que estos parásitos se mantenían a distancia ante las colillas, las aves decidieron colocar las colillas en sus nidos. 

Los científicos suponen que esto se debe a que la nicotina posee propiedades antiparásitas, de lo contrario no hay razones sustentables para que las aves adquieran conductas distintas a su cotidianidad. Para asegurarse de su hipótesis, investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México –UNAM– comenzaron a analizar el comportamiento de 32 pinzones en donde la peste de garrapatas estaría controlada. e

De acuerdo con Constantino Macías García, líder de la investigación, los padres pinzones suelen agregar fibras de las colillas de cigarro a sus nidos cuando éste contiene garrapatas. Sin embargo, este mecanismo de defensa no es del todo positivo: “Las colillas causan daño genético a los pinzones, pues interfieren con la división celular, lo cual pudimos notar al analizar sus células rojas.” De modo que las aves en la Ciudad de México continúan estando bajo un riesgo en un periodo a largo plazo. 



Miles piden salvar al bosque de la Primavera en Jalisco, México

Es la movilización ciudadana más grande que se ha hecho contra los intereses de las inmobiliarias pese al equilibrio del bosque.

 Foto:es.guadalajaralife.com

Pocas ciudades del mundo viven los beneficios de contar con un pulmón, como un bosque, en sus derredores. La zona Metropolitana de Guadalajara es una de esas pocas, con el bosque de la Primavera. Inicialmente esta zona era de 30, 500 ha, que en parte por los incendios, pero también por los permisos para fraccionar, hoy apenas llega a 20 mil.

La historia se remonta al periodo del presidente de México Luis Echeverría, a inicios de la década de los 70. Luego de 36 años de tradición de protección del bosque, el gobierno de Jalisco cambió su tipificación a “de utilidad pública y uso turístico”. Esto abrió las puertas a los primeros permisos para fraccionar la zona con fraccionamientos como Pinar de la Venta, Bugambilias y el Palomar.

Desde esta fecha las inmobiliarias en mancuerna con los permisos del gobierno han ido invadiendo la zona, también la deforestación y los incendios provocados por medidas de prevención poco eficientes. Otro de los estragos contra el bosque fue una planta de electricidad construida por la CFE en el corazón de la zona, una que por cierto, nunca ha funcionado.

Luego de décadas de destrucción del bosque, un grupo de ciudadanos de Tlajomulco, un municipio que forma parte de la Zona Metropolitana, ha iniciado una petición en Change.org que lleva ya más de 20 mil firmas contra un fraccionamiento que pretende construirse en la zona de amortiguamiento del bosque, misma que sirve para filtrar el agua del mismo. Su movilización ha incluido también unas 5 mil denuncias ante la Profepa y unas 1 500 ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco; también han conseguido la apertura de un expediente en la Comisión para la Cooperación Ambiental de América del Norte.

El nombre del fraccionamiento es Santa Anita Hills, también conocido como Bosque Alto y es un proyecto de la empresa Inmobiliaria Rincón del Palomar .

Es la primera vez que una movilización tan grande se da para defender específicamente este bosque pero además es una crítica abierta y simbólica al modelo de crecimiento de las ciudades, donde tanto las inmobiliarias como algunos políticos se enriquecen en detrimento de la calidad de vida de los habitantes y a partir de una nula planeación urbana con fines sustentables.

Así, aunque la defensa de la Primavera se trate de un caso coyuntural, es también una movilización por una mutación de paradigma hacia ciudades, y su naturaleza, protegidas por sus propios habitantes de los meros intereses económicos.

 

*Si te suena, puedes firmar acá la petición.

 

 Twitter de la autora: @anapauladelatd



La Reserva de los Tuxtlas y el Sistema Arrecifal Veracruzano en peligro: Ong´s

La explotación de la roca basáltica y la ampliación del Puerto de Veracruz amenazan dos tesoros naturales.

Cada vez más, los mega proyectos en pro de la “modernidad” pese al medio ambiente son rechazados por la sociedad. Hemos estado documentando una serie de atropellos del voraz sector minero en México que, además de la posibilidad de contaminar sin grandes consecuencias, relegar a los pobladores de los beneficios de sus propias tierras, y usar los recursos naturales en beneficios de unos cuantos particulares, invaden también áreas protegidas.

En las últimas semanas organizaciones sociales han denunciado cómo en Baja California, cerca de Los Cabos y La Paz, en las inmediaciones de la Reserva de la Biósfera Sierra La Laguna, empresas del grupo de Ricardo Salinas Pliego y de Grupo México (responsable del derrame de ácido sulfúrico en el Río Sonora), buscan explotar minas de oro a cielo abierto con el proyecto Los Cardones (se trata del tipo de explotación minera más contaminante) . 

El capítulo anterior y los permisos para explotar la roca basáltica en La Reserva de los Tuxtlas y el Sistema Arrecifal Veracruzano son dos casos en que la sociedad civil está luchando contra los intereses de las grandes corporaciones. El historial de marginación es amplio y ahora otros episodios como los amparos interpuestos por grupos indígenas y campesinos en contra de proyectos mineros se van sumando; el rechazo es cada vez mayor pese a la permisividad del Estado. 

Hace pocos días organizaciones como el CEMDA, LITIGA y SENDAS A.C,  lanzaron una campaña digital de recolección de firmas para que se protejan, tanto La Reserva de los Tuxtlas como el Sistema Arrecifal Veracruzano, cancelando la ampliación del Puerto de Veracruz y de la explotación de roca basáltica. 

Hace casi un año una petición digital, y la presión generada por organizaciones como Greenpeace, lograron que se extrajera de la deleznable reforma energética a las Áreas Naturales Protegidas de las posibilidades de explotación de hidrocarburos. La nueva petición es un seguimiento de este tipo de esfuerzos que suelen dar resultados…

Si te suena puedes firmar la petición aquí.



¡Atención! Peligran Áreas Naturales Protegidas de Veracruz: ONG’s

La ampliación del puerto de Veracruz y el permiso para la explotación de una mina en la Reserva de la Biosfera Los Tuxtlas ponen en entredicho la salud de dos ecosistemas protegidos

Al menos 11 organizaciones de la sociedad civil, representantes de la comunidad científica, y buzos deportivos, han escrito una carta al secretariado del Convenio sobre Diversidad Biológica, un acuerdo del cual México forma parte. Lo anterior con la finalidad de que se exhiba internacionalmente al gobierno mexicano por aprobar dos proyectos que afectarán la Reserva de la Biosfera Los Tuxtlas y el Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano (PNSAV).

En el PNSAV, ubicado en el estado de Veracruz, viven al menos 23 arrecifes de distintos tamaños, forma y profundidad; ahí confluyen ecosistemas de arrecifes de coral, lechos marinos submareales, aguas marinas someras, playas de arena y manglares. El lugar está registrado desde 2004 como un humedal de importancia prioritario según la Convención de Ramsar y en México, en 1992, fue declarado Área Natural Protegida. Por su parte, la reserva de la región de Los Tuxtlas tiene un valor biogeográfico y ecológico importante. Es uno de los últimos reductos de selvas húmedas en el país y alberga especies endémicas, algunas en peligro de extinción, y 223 de las 565 aves migratorias de Norteamérica.

Los proyectos, que podrían dañar los dos maravillosos ecosistemas descritos, son la ampliación del proyecto del puerto de Veracruz, que impactaría a ambos e implicaría la explotación de una mina de piedra basáltica en la Reserva de la Biosfera Los Tuxtlas para la construcción de las escolleras del nuevo puerto, aun cuando el programa de manejo de la reserva prohíbe expresamente el uso de explosivos en el área.

En el caso de la Biosfera Los Tuxtlas el programa mencionado veta expresamente la utilización de explosivos en la zona, y en el caso del PNSAV, la ampliación del puerto fue autorizada dentro del arrecife.

“La modificación del PNSAV, así como las autorizaciones de impacto ambiental para la ampliación portuaria y la extracción de roca basáltica en la RBLT violan la obligación del Estado mexicano de proteger la biodiversidad de su territorio. (…) de ejecutarse los proyectos de la ampliación del puerto de Veracruz y la extracción de roca basáltica en Los Tuxtlas, se impactará de manera irreparable la diversidad biológica y ecosistemas donde se asienta”.

Aquí puedes leer la carta completa.

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