En sesión privada, autorizan modificaciones para abrir mina a cielo abierto en BC; ciudadanos toman el Congreso

El cabildo ha permitido la modificación de uso de suelos justo donde se pretende abrir una mina cielo abierto: Los Cardones.

Foto:bcsnoticias.mx 

En las inmediaciones de la Reserva de la Biósfera Sierra La Laguna, en una zona de La Paz, cerca de Los Cabos, desde 2010 algunas corporaciones han intentado abrir una mina de oro a cielo abierto. La cercanía a la Reserva pone en peligro no solo el ecosistema circundante, también el agua potable de una región donde la lluvia es muy escasa.

Por esfuerzo de ciudadanos organizados, la empresa canadiense que primero planeaba abrir esta mina, Vista Gold, desistió de sus planes; sin embargo, ahora la empresa Desarrollos Zapal, propiedad de Ricardo Salinas Pliego, asociada a Grupo México (responsable de la reciente contaminación del Río Sonora) busca abrir el proyecto Los Cardones, una mina de oro a cielo abierto (la modalidad más contaminante en la minería).

El tema parecía haber bajado de tono pero este jueves circuló información que comprueba cómo el cabildo de La Paz, aprobó prácticamente en secreto, en una sesión no pública, el cambio de uso de 18 predios justo donde se prevé el desarrollo de Los Cardones.

El Frente Ciudadano en Defensa del Agua y la Vida y otras organizaciones y ciudadanos han mostrado su descontento ahora que se dio a conocer la aprobación de este cambio de uso de suelo. Según información de medios locales, este 9 y 21 de septiembre el cabildo aprobó las modificaciones.

Los ciudadanos organizados, entre otras actividades, han protestado en carreteras y han tomado el Congreso con mantas que exhiben a los funcionarios que aprobaron el cambio de uso de suelo.

Esta autorización no representa necesariamente la aprobación del proyecto como tal, sin embargo es un paso elemental para ello que no se esperaba. Este es uno de los muchos conflictos mineros en México, asociados con el despojo a las comunidades y la contaminación de sus recursos con el beneficio económico de muy pocas corporaciones.

[SinEmbargo]

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Si te resuena la causa, puedes unirte a la lucha en contra de este proyecto minero “Los Cardones”; puedes tuitear o mencionar en Facebook a la Semarnat y a la Profepa pronunciándote en contra, utilizando el hashtag #AguaValeMásQueOro y denunciando las obscenas implicaciones ambientales de este proyecto.



Sofía Gatica, la mujer que desterró a Monsanto de Maldivas argentinas

Sofía Gatica, la mujer que luchó pública y ampliamente contra los transgénicos de la transnacional agroquímica en tierras argentinas.

Desde hace más de un siglo, Monsanto se ha relacionado con la destrucción de hábitats naturales y la creciente presencia de enfermedades y mutaciones en habitantes cercanos a estas regiones, principalmente cáncer, desórdenes cutáneos, supresión inmune, anemia, diabetes, problemas de hígado, entre otros. 

Pese a los esfuerzos de varias organizaciones no gubernamentales de detener tanto los productos de Monsanto, tales como Dioxin, Glifosato y PCB, como sus consecuencias devastadoras, las fábricas continúan expandiéndose a lo largo del mundo.

Un ejemplo actualmente, en México, las instituciones gubernamentales Sagarpa y Semarnat se han encargado de promover la siembra de soya transgénica de Monsanto en 253 mil 500 hectáreas en varios estados del país. Tan sólo en la zona maya de este país, Monsanto importa “10 millones de toneladas de grano al año, todo biotecnológico de EE.UU.”, ya que es “necesario darle la oportunidad a agricultores mexicanos de usarlas, en lugar de estarle pagando 50 000 millones de pesos al año a productores norteamericanos.” Esto provoca, en consecuencia, no sólo una pérdida de diversidad nacional de sus productos, también la afectación en la salud de los habitantes que consumen sus alimentos genéticamente modificados. Y si bien en México se ha buscado maneras para prohibir la siembra de productos genéticamente modificados, como la soya, la lucha continúa. 

Son estas luchas las que han marcado una diferencia en la biodiversidad, el cuidado del medio ambiente y la salud pública de la población. Como lo es el caso de Sofía Gatica, la mujer que luchó pública y ampliamente contra los transgénicos de la transnacional agroquímica en tierras argentinas. Ella, al relatar su historia para la revista feminista Pikara Magazine, ha dado plasmado su oposición al glifosato y la ruptura de las mayores construcciones logrando el destierro de Monsanto en Maldivas Argentinas.

Te compartimos su historia que compartió con Pikara Magazine

[…] Aquel atlas de las desgracias cercanas, una especie de orografía arrugada con ira por el paso del tiempo, se transformó en un informe archivado en el Ministerio de Salud del país suramericano. Entre sus páginas, la constatación ciudadana de que las fumigaciones con glifosato (el herbicida más vendido del mundo) provocaban cáncer y leucemia: “Encontramos 300 casos de cáncer y casi 80 fallecidos, sin contar con las malformaciones. Registramos ratios muy superiores a los normales”.

No había marcha atrás, apenas futuros posibles que construir. Así que las mujeres, bautizadas en 2003 como ‘las Madres de Ituzaingó’, se inmiscuyeron en una carrera de obstáculos en la que no se trataba de ganar o perder sino de aguantar. Lo siguen haciendo 16 años después. Más de 180 meses después han ocurrido muchas cosas, a veces demasiadas, como cuando se contabilizan las muertes, otras históricas, como cuando las crónicas resaltan que una de las transnacionales más poderosas del sector agroquímico inclinó la rodilla.

Fue hace apenas unas semanas, el pasado diciembre, cuando las calles de Malvinas Argentinas, una pequeña localidad de Córdoba, celebraron la salida de Monsanto. La multinacional salía por la puerta de atrás, echando el cerrojo al que estaba llamado a convertirse en uno de sus proyectos más emblemáticos, por tamaño e inversión: “Una de las mayores plantas de acondicionamiento de semillas de maíz no destinadas al consumo del mundo”, tal y como reflejaron en el momento del lanzamiento (junio de 2012, bajo el mandato de Cristina Kirchner) los informes técnicos de la propia compañía, que preveía destinar unos 1.500 millones de dólares (más de 1.400 millones de euros) al proyecto, desembolsos en concepto de investigación y desarrollo aparte.

De los golpes y amenazas

El relato de lo sucedido está sazonado de ambiciones, bloqueos, ganancias, cortes, asambleas, presiones y declaraciones, amenazas verbales y físicas, ilegalidades, alegalidades e incluso leyes redundantemente ilegales. Avances y retrocesos, los de la empresa frente a un amalgama de colectivos de toda Córdoba, entre los que destacan la Asamblea de Vecinos Malvinas Lucha por la Vida, la Asamblea del Bloqueo a Monsanto y las Madres de Ituzaingó. La vida, dejó escrito Shakespeare, es un cuento narrado por un idiota, que las llena de sus ruidos y furias. Tres siglos más tarde, Walter Benjamin matizó que está en todo caso contada por los vencedores.

[…] Un año más tarde, activistas y personas concienciadas organizaron un festival (Primavera sin Monsanto, que continúa celebrándose) en la misma entrada a las instalaciones que ya comenzaban a asomarse. Recibieron el apoyo de parte de la comunidad científica (entre ellos, el médico fallecido Andrés Carrasco) y académica (las universidades de Córdoba, Católica y Río Cuarto rechazaron la instalación de la planta), la artística (músicos como Manu Chao y René Pérez, de Calle 13) e incluso activistas internacionales como el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel o la india Vandana Shiva, se han sumado en algún momento a la causa.

Antes, durante y después, recuerda Gatica, un bloqueo de más de tres años, hasta la expulsión de Monsanto. “Ha sido muy difícil porque eran 37 hectáreas y, aunque cerrábamos sucesivas entradas con diez personas en cada puesto, ellos trataban de entrar por cualquier sitio”. Los problemas con los trabajadores de la empresa no tardaron en aparecer: “Al principio impedíamos únicamente la entrada a los camiones, por ejemplo metiéndonos bajo las ruedas, hasta que descubrimos que introducían herramientas incluso escondidas en sus maletines, cuando venían vestidos de traje”, añade esta líder argentina, que en 2012 recibió el Premio Goldman, conocido como el Nobel del Medio Ambiente.

Al mes de bloqueo llegó el primer desalojo, “cuando más de 300 policías nos sacaron a la fuerza a un centenar de personas”. Dos compañeras terminaron presas y Sofía, hospitalizada con un traumatismo craneoencefálico. “Pero nos dimos cuenta de que el pueblo es el que manda”, añade Gatica nada más terminar de extenderse con su parte médico: “Pedí el alta voluntaria y regresé con mis compañeros para quedarme. Poco a poco se sumó mucha gente y se empezaron a construir casas. Jamás pudieron ingresar como hubieran querido, pero soportamos casi cuatro años de frío, sin luz, sin agua, de hambre. Mujeres y hombres de todas las edades, con mucha gente joven”.

[…] “Pronto llegaron las amenazas. Me esperaban a la salida del trabajo, me perseguían y me golpeaban. Me amenazaron de muerte junto a mis hijos. Me han llamado de todo: ‘gringa sucia’, ‘zurda’…”. Las presiones, denuncia, se reforzaban con “los palos de la policía”, con “los grupos de choque de la empresa” y con “órdenes de represión” contra los vecinos. “Hubo una vez que los camiones lograron entrar y entonces decidimos impedir también la salida, salvo que se llevaran todo el material. Los obreros nos acusaron de haberles secuestrado”, añade Gatica entre su dilatada retahíla de reconstrucción de los hechos, presentados sin tapujos como “una guerra, en la que Monsanto contrataba matones y nosotros, para sobrevivir, tuvimos que armarnos: maderas con clavos, zanjas gigantes en la tierra, pinchazos a las ruedas de los camiones…”.

A los extremistas violentos

[…] Y es que, allí donde (en los transgénicos) hay quien ve enfermedades y muerte, otros contemplan “oportunidades de progreso y crecimiento para la comunidad y la provincia, sin riesgo ninguno”, afirma la empresa, que vaticinó 400 puestos de trabajo directos. En otra de sus notificaciones, identifica a Sofía Gatica (y a otras personas) como responsable de “agresiones verbales y físicas” que ponen en riesgo la integridad física y vulneran el derecho de expresión”, en referencia a una charla que empleados de Monsanto impartían en la Universidad Nacional del Litoral. Acciones que fueron calificadas de “vandalismo” y posteriormente denunciadas ante las Fiscalía

1.140 días de bloqueo (el número exacto lo tiene clavado en la memoria Gatica), hasta el 1 de noviembre de 2016, en los que la estrategia de Monsanto ha sido la de denunciar las “violaciones al derecho a trabajar” de sus empleados, recordando en sucesivos avisos que cumplían “con todos los requerimientos legales para la construcción de la planta”, citando, entre otras, diferentes ordenanzas, al Concejo Deliberante de Malvinas Argentinas, al Tribunal Superior de Justicia de Córdoba, el Estudio de Impacto Ambiental (elaborado por ellos mismos) y autoridades gubernamentales varias. Su defensa de que “no hay evidencia científica de que el glifosato sea cancerígeno” es radicalmente diferente al que presentan instituciones como la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC, en sus siglas en inglés) que, perteneciente la Organización Mundial de la Salud (OMS) de Naciones Unidas, lo consideró en 2015 como “probablemente cancerígeno para los humanos”. Las conclusiones siguen abiertas y recientemente la OMS, en este caso en una publicación conjunta con la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Alimentación), concluyó que era “improbable” que el glifosato presente riesgos carcinogénicos.

Sentencias firmes

Los entresijos jurídicos, que acompañaron a la lucha activista, dieron un primer vuelco radical en enero de 2014, cuando la Sala II dela Cámara de Trabajo detuvo la construcción, declarando inconstitucionales los permisos emitidos tanto por la Municipalidad como por la Provincia. Un mes más tarde, la Secretaría de Ambiente provincial también rechazó el estudio de impacto ambiental presentado por la compañía.

Paradójicamente (o no), la empresa guarda un celoso silencio de estos reveses. Tampoco ha querido manifestarse antes las repetidas apelaciones en las que Pikara Magazine le ha brindado su micrófono. Ha preferido mantenerse al margen también de su salida de Malvinas Argentinas, de la que no existe postura oficial alguna por parte de la compañía, si bien una “alta fuente” de la multinacional admitió a un portal argentino de actualidad y análisis económico que “no se pudo avanzar con la planta y esto también influyó. Pero lo más trascendente fue que el negocio cambió y dejó de ser conveniente para Monsanto”.

Los cambios que anónimamente denuncia Monsanto se refieren a modificaciones legales introducidas por las nuevas políticas agropecuarias, que han disminuido la expansión máxima de la superficie del maíz: “La pauta de procesamiento de la planta estaba en el orden de 3,5 millones de hectáreas pero, en los últimos años, apenas se pasó de los 2,5 millones. Una inversión así no tiene sentido desde el punto de vista del negocio”.

Jamás van a admitir que el pueblo los venció. No se fueron por la Justicia”, subraya Gatica, convencida de que fue Cristina Kirchner, la anterior presidenta del país, quien “negoció con la salud del pueblo. Seguramente bajo su mandato no hubiera sido posible nuestra victoria, si bien es cierto el actual Gobierno [de Mauricio Macri] también responde a las corporaciones y no a la gente”.

Una victoria, pero ¿de quién?

Malvinas Argentinas aún está resacosa de celebraciones. Forzosa o voluntariamente, Monsanto se ha ido de la localidad, pero no del país. Falta por escribir qué sucederá a partir de ahora, cuando el municipio adquiera la verdadera dimensión de lo logrado. La transnacional no solamente sigue operando en Argentina, sino que los insumos destinados al fracasado proyecto han sido trasladados a la próxima localidad de Rojas, unos 500 kilómetros al oeste y próxima a Buenos Aires.

Los reveses sufridos por Monsanto en Malvinas Argentinas y el hecho de que siga sin poder modificar la Ley de Semillas (por la que pretenden garantizarse ganancias por los derechos de uso de casi toda la soja, el maíz y el algodón que siembran en el país americana) les sepa seguramente mejor con el balance comercial cosechado en 2016, que la sitúan como dominadora absoluta en el negocio del maíz y en la venta de glifosato. Según los datos de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (CASAFE), sus ingresos en este sentido aumentaron con respecto al ejercicio anterior.

Además de las instalaciones de Rojas, Monsanto mantiene otras 36 plantas en el país. La transnacional “desarrolla los planes a largo plazo, por lo que mover su inversión a otro lado tiene su lógica. Seguirá proveyendo a semillas al área de Córdoba. Que no tenga una planta levantada no significa que dejará de tener presencia”, según analizaron expertos en la materia a  un medio uruguayo.

“Es una batalla que vamos a ganar, nos va a costar, pero se la vamos a ganar”, vaticinó Sofía Gatica en octubre de 2012, al poco de saberse las intenciones de Monsanto en Malvinas Argentinas. Muchas “sangres” después (“América se ha escrito con sangre y seguirá escribiéndose con sangre. Vamos a luchar dejando nuestras vidas”, respondía la protagonista en una entrevista posterior, publicada por el autor en formato e-book), Sofía Gática, parte de esa Argentina que desterró a Monsanto, lo tiene claro: “Hemos ganado una pequeña batalla porque Monsanto está aislado en distintas partes del país. Vamos a seguir ahí, dándoles batalla y resistiendo”.

La dueña de las semillas

Monsanto ya no es sólo una empresa. Atrás quedaron sus inicios, allá por el arranque del siglo XX, en los que producía sacarina para Coca-Cola. Ahora es una transnacional con pies, dedos, garras, manos y tentáculos en casi cada esquina del globo, aunque sus principales mercados son Estados Unidos, Brasil, Argentina y Canadá. La producción de semillas transgénicas y el herbicida glisofato comercializado bajo la marca Roundup son dos de sus principales negocios, que la convierten prácticamente en dueña de la agricultura mundial.

Sobre todo tras su reciente fusión con Bayern, otra de las agroquímicas más grandes del mundo. “Con la transacción se fusionan dos negocios diferentes pero altamente complementarios. El negocio conjunto sacará partido del liderazgo de Monsanto en el ámbito de semillas y (…) por una parte, y del amplio abanico de productos de protección de cultivos de Bayern (…)  por la otra”, decía la compañía.

La sospecha siempre está detrás de cualquier acción de Monsanto, tanto por los temores hacia los organismos modificados genéticamente (OMG), como por las investigaciones que han sufrido varios de sus productos (la controversia sobre el glisofato es muy alta y ha sido prohibido su uso en varios territorios), las condenas por soborno en Indonesia, la venta de productos tóxicos o por el oligopolio que ejerce sobre la alimentación.

Y las resistencias también se multiplican. El pasado mes de octubre La Haya acogió en el Tribunal Internacional Monsanto, una “iniciativa de la sociedad civil para que Monsanto se responsabilice por violaciones a derechos humanos, crímenes contra la humanidad y ecocidio”, a la que la transnacional respondió. La sentencia estará en abril de 2017.

 
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Descubren dragón rubí en las aguas de Australia (VIDEO)

El dragón marino rubí es una especie que sólo se conocía en bosquejos de museos y libros escolares.

El dragón marino rubí es una especie que sólo se conocía en bosquejos de museos y libros escolares; sin embargo recientemente se descubrieron dos ejemplares nadando en las profundidades de las aguas de Australia. Mediante un vehículo operado por control remoto, los investigadores de Scripps Institution of Oceanography en la Universidad de California San Diego y la Western Australian Museum lograron grabar durante media hora y a más de 50 metros de profundidad en el Archipiélago Recherche. 

Gracias a esto, los investigadores lograron recolectar mayor información sobre su anatomía, hábitat y patrones de comportamiento. Por ejemplo, a diferencia de otros subespecies similares, los dragones rubí no cuentan con apéndices para camuflajearse; poseen una cola enroscada como los caballos de mar y su color hace referencia a un cambio evolutivo. 

Para los investigadores se trata de tan sólo un descubrimiento de los varios que se planean realizar en la zona sureste de Australia, en especial en lo que se refiere en la diversidad de hábitats, especies animales y vegetales. 

Te compartimos el video del dragón rubí: 

 

 

 



Oro y agua: un conflicto en Baja California Sur

Las corporaciones han puesto sus ojos en el oro que contiene en su subsuelo. No obstante, la gente se ha organizado para defender lo que para ellos es un recurso más valioso: el agua.

Baja California Sur es un estado semidesértico ubicado al noroeste del territorio, su extensión es de 74,608 km2 y alberga solo al 0.6% de la población del país, uno de los limitantes para su crecimiento es el agua, ya que es un recurso escaso y tan solo alcanza para cubrir las necesidades básicas de su pequeña población.

Al año llueve entre 0 a 400 mm, en las sierras llega hasta un promedio de 700mm, y esa poca agua que cae solo se concentra en lugares muy específicos como es el caso de la Reserva de la Biosfera Sierra de La Laguna, ubicada entre los municipios de La Paz y Los Cabos rodeada de matorral y desierto, que debido a su altura y humedad han dado vida al único bosque de pino-encino y selva baja caducifolia de BCS, haciéndolo un lugar único por su importancia biológica e hidrológica.

Este lugar de gran importancia está en riesgo, debido a que la empresa minera Los Cardones (primero llamada Paredones Amarillos y Concordia) ha puesto sus ojos en el oro que contiene en su subsuelo. No obstante, la gente se ha organizado para defender lo que para ellos es un recurso más valioso: el agua.

Este ensayo hablará de como una comunidad, compuesta de personas oriundas y foráneas, se han organizado para evitar que la empresa Paredones Amarillos construya una mina a cielo abierto en las inmediaciones de La Sierra de la Laguna; primero se expondrán datos de la importancia del lugar, después se mencionará la magnitud del proyecto y la ineficiencia de las autoridades, en seguida se describirá la acción colectiva que se ha llevado a cabo para evitar la construcción del megaproyecto y para finalizar se presentará una conclusión.

La Reserva de la Biosfera La Sierra de La Laguna (RBSL) fue decretada como Área Natural Protegida en 1994 debido a los ecosistemas y especies únicas que alberga, también por su valor como sitio de recarga de los mantos acuíferos, ya que los principales arroyos y cuerpos de agua subterráneos del estado se localizan en esta región. Contiene una gran variedad de especies endémicas; 79 vegetales, 24 de aves, 4 de mamíferos, entre otros organismos. Cuenta con una zona núcleo de 32, 520 has, dos zonas de amortiguamiento una de 79,317 has y la otra de 600 has. Su altura es de 2 080 msnm dándole características de “isla”, ya que las plantas y animales que  crecen en la Sierra difieren mucho de los que se encuentran a las faldas de esta, vemos un  contraste: en la parte baja tenemos desierto constituido principalmente por matorral; mientras que en la parte alta tenemos bosque de pino.

El Proyecto Minero Los Cardones planea ubicarse en la zona de amortiguamiento del ANP con una superficie de 543.659 has (figura 1) y un tiempo de vida de 10 años. Constará de dos cráteres excavados a cielo abierto, una planta desalinizadora, una presa de jales, entre otras obras que son necesarias en la minería a cielo abierto. Se utilizarán aproximadamente entre 40 – 80 toneladas de explosivos al día, entre 35 – 80 toneladas de cianuro a la semana, un aproximado de 118 m3 de agua, y miles de toneladas de arsénico proveniente de las rocas de desecho. Analizando estas cantidades, tendremos los desechos de cianuro y arsénico que contamina cielo y agua durante el funcionamiento de la mina y después de haberse cerrado. También está la salmuera de la desalinizadora, que según el Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA) presentado, será desechada al mar provocando un impacto en las especies de esa zona costera.

Mapa_Los-Cardones-1

Figura 1. Muestra la ubicación de la mina con un numero dos.

Los intereses económicos y políticos del gobierno mexicano rápidamente se hacen evidentes con este proyecto, ya que fue aprobado por Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales a pesar de que la MIA está llena de irregularidades. Tan solo rompe con varias de las reglas del Programa de Manejo de la RBSL, como por ejemplo: la  Regla No. 89 del Programa de Manejo de la RBSL en su Apartado XVIII dictamina: “En toda la reserva no se permitirá el relleno y desvió de causes de arroyo”, acción que quiere llevar a cabo la minera; también rompe con la Regla No.84 apartado XII la cual prohíbe Las emisiones de ruido, vibraciones, energía térmica y lumínica y la generación de contaminación visual, que puedan causar alteraciones a las especies de fauna silvestre, así como modificar o alterar formaciones naturales y estructuras rocosas.

La destrucción que amenaza con generar el proyecto minero ha provocado en los Sudcalifornianos una actitud de defensa por sus recursos naturales, haciendo que su capital social vaya en aumento. Tal como se menciona en el trabajo de Ostrom y Ahn (2003): “El capital social se halla sobre todo en las formas de normas compartidas, saberes comunes, reglas de uso y se subraya que es un medio para solucionar problemas de acción colectiva” (p. 164). Por lo que el capital social, que lleva a la acción ciudadana, es uno de los principales factores para solucionar problemas de la comunidad, y en este caso gracias a la acción ciudadana el proyecto ha sido suspendido varias veces.

Algunos ejemplos de la acción ciudadana son: en el 2011 se juntaron 9,446 personas en la playa El Tule, ubicada en Los Cabos BCS, para manifestarse en contra de la mina; en lo más reciente el 4 de mayo de este año hubo una manifestación en Todos Santos BCS durante la visita del Gobernador del Estado, donde las personas se presentaron con carteles que decían: “Oro para pocos, cáncer para todos”, “Por favor prohíban la minería tóxica en BCS” y “El agua vale más que oro”.

Además de la acción ciudadana participan otros actores que tienen mucha influencia sobre la comunidad, como se menciona en el trabajo de Crozier y Friedberg (1990): “Entre la estructura objetiva de un problema y su solución mediante la acción colectiva, se intercala una medición autónoma que es la de los constructores de acción colectiva, que imponen sus propias exigencias y su propia lógica” (p.2), en este caso los constructores de acción colectiva son las organizaciones de protección al ambiente, como: Agua vale más que oro, SOS Sociedad Organizada por  Sudcaliforniana, Defiende la Sierra, Medio Ambiente y Sociedad AC, Quaayaip, Niparajá, entre otras se han dedicado a informar y educar a la población, así como a analizar cada documento y MIA que ha presentado el proyecto.

Por otro lado está el proyecto Tres Santos, un esfuerzo de acción colectiva, que consiste en la edificación de un hotel boutique frente a la playa, casas, un jardín comunitario orgánico, un sendero de libre acceso que une al pueblo con la playa, un restaurante que destaca por ofrecer alimentos directos del huerto a la mesa, acceso público a la playa, además del “Centro Universitario Todos Santos” de la Colorado State University. Todo esto ubicado en el pueblo de Todos Santos BCS  (a 28 km de la mina). Este centro se vería afectado si la mina contamina la poca agua que hay. Además de destruir parte de Reserva de la Biosfera, lugar donde se realizan trabajos de investigación.

                En conclusión, los intereses de empresas con poder económico han propiciado la organización ciudadana y las acciones de las organizaciones civiles. Esto ha sido crucial para  no permitir la construcción de la mina, además de enfatizar el trabajo que se ha realizado para divulgar y transparentar la información. Quizás una fortaleza en la defensa por el agua en Sierra Laguna ha sido el flujo de información entre la comunidad, luchar inteligentemente y no dejarse llevar por palabra bonitas y promesas falsas. Lo mejor que hemos hecho es investigar y formar nuestro propio criterio, porque entre más ignoremos más poder tienen sobre nosotros.

Referencias

Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales/Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (2013), Mapas y guías de senderismo en Áreas Naturales Protegidas de México, Reserva de la Biosfera Sierra La Laguna, B.C.S. México.

Documento de Manifiesto de Impacto Ambiental, Proyecto Minero Los Cardones 2013.

Gobierno Federal (2008), Panorama Minero del Estado de Baja California Sur, México D.F.

Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (2003), Programa de Manejo Reserva de La Biosfera Sierra La Laguna, México D.F.

Imagen disponible en: http://defiendelasierra.org/dls/los-cardones-antes-paredones-amarillos-y-concordia/otros-documentos/?future=false

Autor: Claudia Pamela Peiro Nuño pamela.peiro@uabc.edu.mx



La Reserva de los Tuxtlas y el Sistema Arrecifal Veracruzano en peligro: Ong´s

La explotación de la roca basáltica y la ampliación del Puerto de Veracruz amenazan dos tesoros naturales.

Cada vez más, los mega proyectos en pro de la “modernidad” pese al medio ambiente son rechazados por la sociedad. Hemos estado documentando una serie de atropellos del voraz sector minero en México que, además de la posibilidad de contaminar sin grandes consecuencias, relegar a los pobladores de los beneficios de sus propias tierras, y usar los recursos naturales en beneficios de unos cuantos particulares, invaden también áreas protegidas.

En las últimas semanas organizaciones sociales han denunciado cómo en Baja California, cerca de Los Cabos y La Paz, en las inmediaciones de la Reserva de la Biósfera Sierra La Laguna, empresas del grupo de Ricardo Salinas Pliego y de Grupo México (responsable del derrame de ácido sulfúrico en el Río Sonora), buscan explotar minas de oro a cielo abierto con el proyecto Los Cardones (se trata del tipo de explotación minera más contaminante) . 

El capítulo anterior y los permisos para explotar la roca basáltica en La Reserva de los Tuxtlas y el Sistema Arrecifal Veracruzano son dos casos en que la sociedad civil está luchando contra los intereses de las grandes corporaciones. El historial de marginación es amplio y ahora otros episodios como los amparos interpuestos por grupos indígenas y campesinos en contra de proyectos mineros se van sumando; el rechazo es cada vez mayor pese a la permisividad del Estado. 

Hace pocos días organizaciones como el CEMDA, LITIGA y SENDAS A.C,  lanzaron una campaña digital de recolección de firmas para que se protejan, tanto La Reserva de los Tuxtlas como el Sistema Arrecifal Veracruzano, cancelando la ampliación del Puerto de Veracruz y de la explotación de roca basáltica. 

Hace casi un año una petición digital, y la presión generada por organizaciones como Greenpeace, lograron que se extrajera de la deleznable reforma energética a las Áreas Naturales Protegidas de las posibilidades de explotación de hidrocarburos. La nueva petición es un seguimiento de este tipo de esfuerzos que suelen dar resultados…

Si te suena puedes firmar la petición aquí.



Buscan explotar una nueva mina a cielo abierto en Baja California; advierte ONG

El proyecto “Los Cardones” estaría ubicado en las inmediaciones de una Reserva de la Biósfera y atenta contra el medio ambiente y el derecho al agua.

En México, sobre todo el último año, después del terrible accidente en el Río Sonora, por el derrame de hasta 40 mil metros cúbicos de ácido sulfúrico vertidos por una mina de Grupo México, se han destapado los monumentales privilegios de estas empresas (sobre todo en materia de impuestos, y la poca responsabilidad legal que enfrentan cuando ensucian el medio ambiente). 

En México, además, la historia de la explotación minera ha involucrado el desplazamiento de miles de indígenas y campesinos que son excluidos de los beneficios de sus propias tierras y a cambio reciben la contaminación de sus aguas. 

En el terreno de la minería, la que se hace a cielo abierto es la más contaminante de todas. Esta vez se trata de Zapal (empresa propiedad de Ricardo Salinas Pliego) y que, asociada a Grupo México (responsable de la reciente contaminación del Río Sonora), busca la apertura de una mina de oro a cielo abierto ahora en las inmediaciones de la Reserva de la Biósfera Sierra La Laguna, en la zona de La Paz, cerca de Los Cabos. 

La cercanía a la Reserva pone en peligro no solo el ecosistema circundante, sino también el agua potable de una zona donde la lluvia es muy escasa. Cientos de ciudadanos, incluyendo a la organización social Agua Vale más que Oro A.C., se han movilizado para generar presión e impedir la explotación de esta mina. 

Hasta ahora su demanda más importante es la cancelación de las concesiones de esta mina y el impedimento del cambio de uso de suelos que harían posible la explotación. Están haciendo un llamado a la sociedad para que, de una vez, tanto la Semarnat como el gobierno estatal, paren este atropello que continúa con una lógica de explotación de la naturaleza por sobre los derechos ambientales y sociales. 

Si te resuena la causa, puedes unirte a la lucha en contra de este proyecto minero llamado “Los Cardones”, puedes tuitear o mencionar en Facebook a la Semarnat y a la Profepa pronunciándote en contra, utilizando el hashtag #AguaValeMásQueOro y denunciando las obscenas implicaciones ambientales de este proyecto.

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