Conoce el documental que muestra el imparable aumento de la agricultura urbana en el mundo

Nueva Orleans, Londres, Shangai, Nueva York, India, Etiopía; cultivar tus alimentos en tu propia ciudad es una tendencia.

Cuando reparamos en el gran poder de las corporaciones nos quedamos azorados. Estas van comprando gobiernos para crecer el cultivo y consumo de transgénicos, y obtienen permisos para perforar el Ártico pese al creciente cambio climático; ahí nos asalta el ¿y para qué existe el Estado?

Lo cierto es que cuando este, el Estado, incumple su tarea más básica, propiciar la calidad, verdadera calidad de vida de los habitantes, tenemos del lado la propia cultura. Cuando los habitantes van cambiando sus hábitos, entonces el Estado tiene la última opción de adaptarse a la nueva realidad.

Algo así está pasando con el tema de los cultivos urbanos, creciendo exponencialmente, para fortuna de todos. En lotes baldíos, pedazos verdes de aceras, parques, andadores, techos verdes y patios. Quizá la industria piensa que este movimiento carece de un futuro real para abastecer a la población de alimentos; lo cierto es que si se hace de manera inteligente y coordinada bien  podría poner a temblar a las corporaciones más grandes.

El documental Plant This Movie, que en 2011 alcanzó su financiamiento en Kickstarter, nos muestra ahora cómo desde Cuba, Shanghai, Lima, India, Etiopía, y muchas otras ciudades, el movimiento de granjas urbanas, silencioso pero consolidado está creciendo, afortunada, y exponencialmente.

Puedes ver el documental completo aquí por solo 3 dólares.



Otorgan amparo y protección judicial al manglar Tajamar

La viralización en redes sociales del ecocidio del manglar Tajamar provocó la atención de numerosas instituciones para frenar la ambición de las empresas turísticas sobre la biodiversidad de la región. Ahora, de acuerdo con el periódico La Jornada, el tercer tribunal del vigesimoséptimo circuito otorgó un amparo y protección de la justicia federal a grupos […]

La viralización en redes sociales del ecocidio del manglar Tajamar provocó la atención de numerosas instituciones para frenar la ambición de las empresas turísticas sobre la biodiversidad de la región. Ahora, de acuerdo con el periódico La Jornada, el tercer tribunal del vigesimoséptimo circuito otorgó un amparo y protección de la justicia federal a grupos ambientalistas que se opusieron a la construcción del complejo inmobiliario –el cual causó la devastación de 59 hectáreas de manglares–. 

Frente a esto, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos  Naturales –Semarnat– se abstendrá de ejecutar la autorización del impacto ambiental otorgada al Fondo Nacional de Turismo –Fonatur–, prohibiendo la remoción del manglar para llevar a cabo el complejo inmobiliario. Fue así que tanto el Grupo Ecologista del Mayab –Gema–, Centro para la Diversidad Biológica, Centro Mexicano de Derecho Ambiental –Cemda– y Greenpeace México y otras organizaciones ambientales han solicitado que la Semarnat se vea obligado a abstenerse de emitir una nueva autorización y de restaurar la zona afectada. 

Todas estas organizaciones ambientales aclaran que el tribunal fundó su sentencia para prevenir, promover tanto la responsabilidad como el desarrollo sustentable, y asegurar el reconocimiento de derechos colectivos que prevalecen sobre la propiedad privada en torno a la lucha por la protección y el respeto dle medio ambiente. Para ellos, es indispensable la resolución del tribunal para “identificar cómo se debe restaurar o reforestar la porción del manglar afectada.” Las organizaciones ambientalistas motivan a la resolución del tribunal colegiado en Quintana Roo para convertir el precedente ambientalista en una gran trascendencia y un referente para el derecho ambiental en México. 

Para las organizaciones ecologistas, aplaudimos del mismo modo que el tribunal reconozca el interés legítimo de las quejosas al identificar su residencia en Cancún y principalmente destacando el beneficio social que se hizo valer al querer proteger los manglares del malecón Tajamar. Esto es para combatir la autorización de impacto ambiental del proyecto Anteproyecto malecón Cancún, los trabajos de tala y la remoción del manglar con maquinaria pesada, por violar el derecho humano a un ambiente sano. 

El tribunal evidenció que no existe constancia de que la urbnación y edificación del malecón estuviese terminada, por lo que no son actos consumados de forma irreparable, como er la intención de hacer valer el Fonatur: “Con este amparo ya no hay nada que pueda hacer algún desarrollador inmobiliario y al parecer es la última palabra legal. No obstante, la Suprema Corte de Justicia de la Nación todavía no ha resuelto el tema del derecho a un medio ambiente sano que demandaron 113 niños por la devastación ocurrida en Malecón Tajamar.”

 


¿Por qué las instalaciones de musgo son la solución a la contaminación en las ciudades?

Bajo el concepto de CityTree, estas instalaciones citadinas están cubiertas por musgo, aprisionando cierta materia como óxido nitrógeno y CO2 mientras produce cantidades significativas de oxígeno y refresca el medio ambiente.

Numerosas ciudades del mundo han tenido que adaptarse a la cada vez más creciente sobrepoblación; han tenido que desarrollar nuevas infraestructuras tanto públicos como privados para agilizar el transporte y efectivar la vivencia de millones de habitantes. Desgraciadamente no todas las ciudades cuentan con conceptos y diseños que sean capaces de ser sostenibles tanto con las necesidades humanas como con la resiliencia de la naturaleza. Frente a ello, surge una startup tecnológica llamada Green City Solutions, la cual instala fitros de aire mediante cultivos de musgo. 

Bajo el concepto de CityTree, estas instalaciones citadinas están cubiertas por musgo,  aprisionando cierta materia como óxido nitrógeno y CO2 mientras produce cantidades significativas de oxígeno y refresca el medio ambiente. Cada instalación es alrededor de 3 metros de anchoy 4 metros de alto, en donde hay plantas a lo largo de 2.19 metros de profundidad. Además, es capaz de ofrecer un beneficio ambiental de 275 árboles, absorbiendo 250 gramos de partículas al día y removiendo 240 toneladas métricas de dióxido de carbono cada año. 

De acuerdo con el cofundador de Green City Solutions, Zhengliang Wu, “los cultivos de musgo poseen mucha más área de superficie vegetal que cualquier otra planta. Esto significa que puede capturar más contaminantes.” Y gracias a que cada instalación posee sensores vía Wi-Fi, se puede medir la calidad de aire alrededor de ella: se ha comprobado su efectividad a un bajo costo –cada instalación cuesta alrededor de 25 000– para limpiar el aire. 

 

 

Este tipo de proyectos que busca la ecosustentabilidad de las ciudades proveería numerosos beneficios tanto a la salud general de la población como a la ecología de la región. Varios estudios han comprobado la toxicidad de los contaminantes derivados de los medios de transporte, la basura, entre otros. De modo que incorporar esta tecnología podría ayudar a fortalecer la infraestructura citadina, mejorar el medio ambiente y regular la temperatura de las ciudades. 

 



El primer bosque de comida está por abrir en Seattle

Esta inspiradora fuente de alimentos fue posible gracias al financiamiento colectivo, y voluntario, de la comunidad local.

Foto: foodurbanism.org

Hoy en día el hecho de tomar una fruta de un árbol y comerla nos parece una delicia digna del paraíso. En un mundo donde la mayoría de los alimentos que consumimos provienen de lugares remotos, y llegan a nosotros tras distantes procesos de producción, tener un bosque de alimentos en una ciudad es un enorme privilegio.

La ciudad de Seattle ha abierto al público el primer ‘bosque alimenticio urbano’: un bosque que contará con decenas de plantas y frutas comestibles (nueces, zarzamoras, guayabas, piñas, diferentes cítricos, ciruelas, manzanas, etc.). Este jardín de las delicias ya cuenta con 35 árboles plantados y tiene un presupuesto inicial de 100 mil dólares.

El proyecto, Beacon Food Forest, ha surgido de una plataforma de crowdsourcing, en la que los ciudadanos han participado decidiendo qué tipo de árboles se plantarán, qué hacer con las plagas y anticipándose a problemas cómo: ¿qué pasaría si alguien se lleva todas las frambuesas? A lo que, con una actitud siempre positiva, el comité organizador ha respondido “Bueno, si al final de la temporada de frambuesas no tenemos más, eso significará que ha sido un éxito”. En este sentido, el proceso de creación de este espacio alimenticio es un ejemplo de democracia participativa y colaboración ciudadana con beneficios compartidos.

Según Falling Fruit, organización que monitorea alimentos públicamente disponibles, existen más de 554 comestibles comúnmente distribuidos en más de 570 mil localidades en el mundo –la mayoría de los cuales se echa a perder, aplastados en el concreto. El bosque de comida de Seattle además de proveer un delicioso servicio a la comunidad, es un poderoso ejemplo de concientización. Resulta difícil de detener la tendencia global al urbanismo, pero con conciencia estratégica bien podrían aflorar en las ciudades, algunos de los mayores beneficios de la naturaleza.



Si cuidas espacios verdes obtendrás descuentos en el Distrito Federal

A quien crezca azoteas verdes, cuide banquetas, espacios verdes aledaños a su hogar, o cuide espacios naturales en su casa, el gobierno del Distrito Federal le otorgará descuentos en el pago de impuestos.

Además de las bondades que te da el contacto con la naturaleza y la pertinencia de la  agricultura urbana hay otros tipos de beneficios en cultivar los espacios naturales. Parte de nuestra labor como comunidad es cuidar nuestro entorno. Si afuera de tu casa hay un gran árbol, de alguna forma te pertenece, y su cuidado es una labor con benéficos efectos sociales.

En la Ciudad de México, siguiendo con una tendencia para generar espacios verdes (hasta hoy los edificios públicos acoplaron azoteas verdes, y se planea la verdificación del acueducto, una de las avenidas más grandes la Ciudad), también se quiere fomentar la cultura de la agricultura urbana en los hogares. El gobierno otorgará descuentos en los pagos del predial (impuesto sobre las propiedades) a aquellas personas que cuiden en sus hogares o calles, espacios verdes con árboles adultos y vivos, o áreas verdes que ocupen cuando menos la tercera parte de la superficie del predio.

También se darán descuentos a las personas que cuiden sus banquetas aledañas. La  deducción puede llegar hasta el cien por ciento. Se quiere además incentivar la incubación de azoteas verdes, y a quien acredite tener una, recibirá un 10% en el pago de predial anual.

Las personas interesadas en obtener este descuento deberán llamar al teléfono 072 de la Agencia de Gestión Urbana (AGU) para registrar su solicitud. A los ciudadanos que reconstruyan o mantengan banquetas se les emitirá una constancia anual, a los que atiendan áreas verdes, de momento, les será expedida una provisional cada dos meses, pues  la definitiva se otorgará los primeros tres días hábiles de diciembre del año en curso.

Estas medidas son pioneras en un país como México, que ha ido perdiendo su arraigo con la naturaleza. Hoy que vivimos agrupados en las ciudades, los respiros de naturaleza son más urgentes que nunca: la tendencia de la preservación y generación de espacios verdes viene para quedarse, recordemos que incluso solo ver  una foto de la naturaleza nos vuelve, increíblemente, más felices.



La azotea verde más grande de Latinoamérica crece en la Ciudad de México

Cuenta con 2 mil metros cuadrados de vegetación de tres distintos ecosistemas, tiene andadores, y hasta una pista semiolímpica para correr.

Las azoteas verdes se están apropiando de los techos en las ciudades. Esta afortunada tendencia y casi palpable moda es bienvenida por multi factores, como el hecho de que cualquier contacto con la naturaleza nos hace más felices, ¡incluso ver una imagen de ella!, hasta razones de mejoramiento del clima y la purificación del aire.

Se calcula que para el año 2050 el 70% de las personas en el planeta vivirán en las ciudades, y los citadinos hemos perdido, por obvias razones, nuestro lazo orgánico con la naturaleza. Practicar jardinería, por ejemplo, te familiariza con los ritmos y procesos naturales, y te recuerda que el tiempo es una invención cultural. Las granjas urbanas y las azoteas verdes son cada vez más populares, quizá porque en el fondo todos queremos responder a ese llamado que late  inconscientemente.

En la Ciudad de México se vive también la incipiente tendencia de las azoteas verdes. En el edificio del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda de los Trabajadores (INFONAVIT ) se ha creado el techo verde más grande todo Latinoamérica. En 2008 nació la idea, y para el 2011 ya se había convertido en la tercer más grande de esta región. La azotea verde tiene 5 mil 265 metros cuadrados, 2 mil metros cuadrados de vegetación, andadores, y hasta una pista semiolímpica para correr.

En este techo verde crecen tres tipos de ecosistemas que se dan simultáneamente en la Ciudad de México: bosques altos, zona desértica y trópico, se fijó un  espejo de agua con peces, y se cultivan hasta 80 especies de plantas. Para mantener las condiciones óptimas de humedad se construyó un cárcamo que alberga agua, y tiene además un sistema de riego con asperción y goteo, lo que humedece las plantas en temporadas secas.

La azotea ha disminuido entre 10 y 15% la temperatura del edificio, deviniendo en el ahorro de energía de aire acondicionado. Hoy este huerto se ha tornado en un novedoso espacio turístico, y recibe excursiones de estudiantes en un intento por expandir esta inminente cultura de la agricultura urbana, cuyos beneficios son innumerables, y proporcionales a su afortunada proliferación.

 

Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

Biblioteca Ecoosfera

Una compilación de lecturas (libros, ensayos, etc) disponibles en PDF sobre temas como sustentabilidad, medioambiente y salud.

Ir a Biblioteca