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“Científicos chatarra” han llegado a México a defender a esta industria; Ong

 

Dr. James Rippe. Foto: foodnavigator-usa.com

Desde la ilustración, el conocimiento científico se ha erigido como la cara verdadera de la moneda. Basado en la comprobación de patrones, pareciera que es el acercamiento más veraz a la realidad; sin embargo, este tipo de conocimiento no es una garantía de parcialidad o veracidad cuando es financiado con fines comerciales.

Se ha documentado como, por ejemplo, durante la segunda mitad del siglo pasado, la industria del azúcar estuvo dedicada a boicotear estudios sobre las consecuencias de este producto; asimismo Monsanto, por ejemplo, financia sus propios estudios para alentar la fama positiva de los transgénicos, y tumba estudios de científicos independientes que dicen lo contrario.

La guerra de la ciencia auténtica VS la ciencia vendida lleva ya muchos años, y sus manifestaciones son quizá cada vez más frecuentes ahora que el consumidor conoce que una de las verdaderas armas contra el propio sistema, cuando así lo amerite, es su propio consumo.

En México la organización El Poder del Consumidor ha señalado la llegada de pseudo científicos que están apoyando a empresas de bebidas azucaradas con información sobre la supuesta desvinculación de la obesidad y la diabetes con la ingesta de este tipo de productos.

Hace apenas unos días se dio un escándalo en los medios de Estados Unidos cuando The New York Times destapó que un grupo de “expertos”, que forman parte de Global Energy Balance Network, estaban siendo financiados por Coca-Cola para que desmintiera el vínculo obesidad-diabetes-refresco. Ahora, parte de esos “expertos” han llegado al foro Evidencia Actual en Edulcorantes y Salud.

El Poder del Consumidor presentó información que demuestra que los tres principales expertos invitados al foro en México, así como tres de las instituciones organizadoras, han recibido financiamiento de la industria de alimentos y bebidas que comprometen su libertad de conflicto de interés. El doctor James Rippe que niega la relación entre el consumo de bebidas azucaradas y las enfermedades cardiovasculares recibió más de 10 millones de dólares para realizar su investigación de parte de la Asociación de Refinadores de Maíz de los EE UU que producen el jarabe de maíz de alta fructuosa utilizado para endulzar las bebidas, además de una paga mensual de 40 mil dólares por parte de esta asociación. El doctor Rippe ha creado una institución con su nombre recibiendo financiamiento de varias empresas, entre ellas, Coca-Cola. El doctor Johnm Sievenpiper ha recibido fondos directos para investigación y para realizar viajes para presentar sus resultados por parte de la empresa Coca-Cola. El doctor John Whie se dedica a dar servicios profesionales a la industria de alimentos y bebidas. Dice el comunicado de esta organización.

A raíz de esta información se ha desatado en los Estado Unidos un escándalo en relación a las estrategias que está utilizando la industria de alimentos y bebidas para financiar expertos y sembrar dudas sobre la evidencia científica que existe sobre los daños a la salud que provoca el consumo de sus productos, con el único fin de bloquear las políticas públicas dirigidas a disminuir el consumo de sus productos”, señaló Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor.

Twitter de la autora: @anapauladelatd

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