Mira cómo las mineras se llevan todas las ganancias en México (Infográfico)

Tienen la ventaja de reportar menos ganancias de las que extraen; y de miles de millones de pesos pagan menos de 1% en forma de impuestos y concesiones.

En los últimos años la extracción minera ha ido ganándose el repudio de la población… Primero por que sus implicaciones ambientales son muy altas; también por que los costos humanos son indignantes, pues los mineros se exponen a un gran peligro diariamente. Las personas que fueron en algún momento dueñas de esas tierras reciben muy pocas compensaciones y las comunidades cercanas suelen recibir  contaminación y pocos beneficios económicos. En fin, las mineras suelen tener muchas condescendencias del gobierno, pero, ¿Qué hay del cliché sobre que estas prácticamente se quedan con la totalidad de las ganancias por explotar recursos naturales de todos?

En México investigadores del Centro de Análisis e Investigación Fundar y la Auditoría Superior de la Federación (ASF) han alertado que los concesionarios mineros no están obligados a esclarecer el volumen de su producción. SinEmbargo ha elaborado una tabla que nos muestra que el dinero pagado por las mineras en formas de concesiones o impuestos no llegan a 1%. De los más de 1.2 billones de pesos que recaudaron entre 2008 y 2013, las mineras dieron a los mexicanos (gobierno) solo el el 0.6 por ciento.

Ahora, imagina que ese 0.6% viene de un cifra que podría ser mucho mayor, pues las mineras tienen un margen legal que les permite reportar menos ganancias de las que hacen. En México hay 26 mil 064 títulos de concesiones en una superficie total de 30.68 millones de hectárea; pero solo se hacen 200 visitas de inspección anuales.

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A nivel medioambiental

México es también el país con más conflictos mineros de todo América Latina, con 80 conflictos socio ambientales y 22 laborales. Hace un año Grupo México, una de las concesionarias mineras más grandes del país, contaminó el río Sonora (la multa sobre este incidente fue mínima). Esta misma empresa es la responsable de la tragedia en Pasta de Conchos, en el 2006, cuando 65 mineros quedaron atrapados; fueron solo rescatados los cuerpos de unos cuantos.   

La industria minera es cada vez más menos justificable, sobre todo por sus implicaciones ambientales, mayormente de la que se hace a cielo abierto. Pocas compañía disfrutan de los beneficios de los recursos naturales comunes, con una condenscendencia absoluta por parte del Estado y un margen descabellado de ganancias a costa del medio ambiente.

[SinEmbargo]

 



¡No más contaminación minera! Apoyemos a esta comunidad indígena en Oaxaca

La minería en su conjunto produce toda una serie de contaminantes gaseosos, líquidos y sólidos, que de una forma u otra van a parar al suelo.

Fotografía: http://juliamarcelamendez.blogspot.mx/

La actividad minera se ha considerado como uno de los principales contaminantes del medio ambiente. Esto debido a que, según la data de la Universidad de Castilla-La Mancha –UCLM–, esta actividad ha afectado negativamente la composición de los suelos y campos acuíferos de regiones cercanas. 

El suelo de las regiones mineras no sólo recibe los desechos sólidos y líquidos derivados del uso humano, también aguas ácidas que contienen metales pesados de mineralizaciones sulfuradas aflorantes; lo cual ha resultado en daños agresivos y devastadores en el medio ambiente. ¿De qué otra manera el suelo podría recibir el uso intensivo de nitratos, fosfatos y metales pesados como el plomo, y la exposición recurrente a cenizas de carbón, hidrocarburos –procedentes del transporte–, radionucleidos artificiales, y gases derivados de la combustión de carbón? 

Para la UCLM, la actividad minera produce los siguientes efectos: 

La minería en su conjunto produce toda una serie de contaminantes gaseosos, líquidos y sólidos, que de una forma u otra van a parar al suelo. Esto sucede ya sea por depósito a partir de la atmósfera como partículas sedimentadas o traídas por las aguas de lluvia, por el vertido directo de los productos líquidos de la actividad minera y metalúrgica, o por la infiltración de productos de lixiviación del entorno minero: aguas provenientes de minas a cielo abierto, escombreras (mineral dumps), etc., o por la disposición de elementos mineros sobre el suelo: escombreras, talleres de la mina u otras edificaciones más o menos contaminantes en cada caso.

En otras palabras, los gases contaminantes de origen minero resultan en lluvia ácida –cargada en ácidos fuertes como el sulfúrico o el sulfuroso–, la cual, a su vez, produce un efecto devastador sobre la vegetación, el suelo, aguas continentales, muerte de peces y otras especies animales. De hecho, la lluvia ácida produce efectos significativos de la alcalinidad del suelo

 

Cuando el suelo contiene abundantes carbonatos tiene una alta capacidad de neutralizar estos efectos, mediante la formación de sulfato cálcico y liberación de CO2. A su vez, el CO2 liberado en el proceso puede combinarse con el agua del suelo produciendo ácido carbónico y bicarbonatos, que en todo caso son menos fuertes que los ácidos derivados del azufre. Así pues, en ausencia de agentes neutralizadores (carbonatos) la lluvia ácida acaba produciendo una acidificación del suelo, que degrada y oxida la materia orgánica que contiene, reduciendo considerablemente su productividad agronómica y forestal. Además, puede producir tanto la movilización de algunos componentes a través de la formación de sales solubles, como la inmovilización agronómica de otros, que pueden pasar a formar compuestos insolubles, no biodisponibles.

ixtepec, oaxaca, mineria, contaminacion minera
http://constructoraindustrialyminas.com/

¿Mineras en México? El caso de la ciudad Ixtepec, en Oaxaca

Actualmente existen alrededor de 300 proyectos mineros en el país, concentrándose principalmente en Durango, Chihuahua, Guanajuato, Saltillo, San Luis Potosí, Zatatecas, Taxco, la Cuenca del Río balsas, la Sierra de Querétaro, Oaxaca y Chiapas. La mayoría de estos proyectos son de empresas internacionales, lo cual ha causado precios bajos de los metales en el mercado, la aplicación de nuevas tecnologías que evitan el uso de metales tradicionales y el cuidado de las tierras nacionales. 

 

Frente a esta situación crítica, numerosas comunidades indígenas buscan frenar proyectos mineros en sus tierras. Como por ejemplo, los habitantes de la ciudad Ixtepec, en la región del Istmo de Tehuantepec –Oaxaca, México– se ha rebelado en contra de la actividad minera. Con la consigna “No a la mina. Sí a la vida y territorio”, esta región “no permitirá que sus recursos naturales, medio ambiente y sociedad sean contaminados por los trabajos de explotación a cielo abierto que pretende realizar el consorcio Plata Real, filial de la canadiense Linear Gold Corporation.

“¡Ixtepec sin minas!” y “Si amas la vida, ¡di no a la mina!”, son los principales mensajes que esta comunidad oaxaqueña manda para defender los territorios de ganaderos y agricultores. De hecho, a bordo de tractores y a pie, puntualizaron que “sus tierras no serán destinadas a ‘proyectos de muerte'” –refiriéndose a los proyectos que se pretenden instalar en su comunidad, uno minero y otro hidroeléctrico–. 

Este proyecto minero fue concensionado durante el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, cuando la empresa Plata Real obtuvo el permiso para extraer oro y plata a cielo abierto en un área de 8 150 hectáreas del lote Niza. 

Para prevenir estos proyectos, desde hace ocho años “se ha concientizado de barrio en barrio, de casa en casa, para que la gente, la sociedad, los hombres y mujeres de Ixtepec sean los que defiendan su tierra y territorio.” De hecho, se les ha advertido sobre cómo operan las empresas mineras: ‘‘Causan divisionismo social. Además, pagan 30 centavos la tonelada de extracción; los mineros ganan 5 mil pesos y dentro de 10 años seguramente padecerán de cáncer; no habrá un solo beneficio para nadie’’. Pues, inclusive, se les ha comentado que  tanto los operarios y personal capacitado de la compañía minera son extranjeros, y los ciudadanos mexicanos serán solamente obreros con un salario sumamente bajo. 

Para ello, Félix Serrano, presidente municipal de ciudad Ixtepec, exhortó a los campesinos a no vender sus tierras a los programas mineros, denominándolos como “proyectos de muerte” que “contaminan los mantos freáticos, ríos y mares” y las “afectaciones serán para todos.” El objetivo es prevenir abusos contra el medio ambiente y los mismos pobladores. 

Apoya a esta comunidad firmando la petición en Change.org



La nueva colonia: en 10 años corporaciones extrajeron 4 veces más oro que en 300 de conquista en México

Las mineras llevan privilegios que resultan en que sus ganancias sean exhorbitantes, explotando recursos naturales que definitivamente no debieran pertenecerles.

En muchos de nuestros discursos lamentamos cómo Europa llegó en su miope visión expansionista a saquear a cientos de países de sus recursos, haciéndolo de una manera materialista:  la riqueza parecía ser el único valor importante en su cosmovisión.

En los 300 años de conquista española en México recordamos el saqueo absoluto. Sin embargo, actualmente el neoliberalismo bajo la bandera del libre mercado (los países abren sus fronteras a corporaciones poderosas que van adueñándose del mapa tanto de producción como de comercio) es un tipo de conquista más silencioso, pero más definitivamente más avasallador.

Según un artículo de Roberto Garduño para La Jornada, elaborado a partir de cifras de anuarios estadísticos de la minería mexicana 2013 y 2014, y de datos de la Dirección de Control Fundamental de Indicadores Estratégicos de la Secretaría, en México en solo una década ha sido extraído 4 veces más oro que en la época de la conquista de 300 años.

En un comparativo, en la época novohispana fueron extraídas 190 toneladas de oro; en 10 años han sido extraídas 774 toneladas. Esta tendencia  acelerada se ha dado desde el 2006 (con las concesiones de Felipe Calderón)o aunque sus antecedentes vienen desde inicios de los 90 cuando en el sexenio de Carlos Salinas comenzaron a facilitarse las concesiones nacionales a empresas estatales que fueron privatizadas, o bien a extranjeras.

Con las empresas mineras el gobierno mexicano ha sido bastante condescendiente, tienen extensiones fiscales; sus utilidades son exorbitantes en comparación con la riqueza que regresan a México. También, en el caso de las mineras nacionales los hombres que más se han favorecido de esta riqueza han sido los mismos enriquecidos gracias a las compras que hicieron al gobierno de empresas estatales y concesiones por parte de Salinas, sus nombres son Germán Larrea, Carlos Slim y Alberto Bailleres; Slim llegó a ser considerado como el hombre más rico del mundo por Forbes, y Larrea y Bailleres figuran entre los hombres más ricos del país.

El otro fuerte “inversionista” pues en realidad llevan todos los privilegios sin expandir esa riqueza a la población son empresas canadienses.

Con las reformas privatizadoras y la priorización de la inversión extranjera como prácticamente la única y exclusiva política económica, el saqueo a México ha sido mucho más voluptuoso; asimismo más discreto y silencioso…

 

 Twitter de la autora: @anapauladelatd

 



Oro verde: conoce uno de los únicos casos de minería verde y digna

Fue el 1er. modelo de certificación social y ambiental de metales preciosos en el mundo; llegó a beneficiar a más de 1300 mineros artesanales y a proteger más de 7900 hectáreas de bosque húmedo tropical.

Foto:idea.me

Colombia, en similitud con la mayoría de los países de Latinoamérica, tiene el privilegio de ser un territorio caracterizado por sus riquezas naturales: su biodiversidad, sus extensos reservorios de agua dulce, yacimientos petroleros, metales preciosos, etc. Paradójicamente, esta abundancia convive con realidades duras, graficadas -en parte- por cifras que indican que la pobreza afectaal 30,7 % de la población (Comisión Económica para América Latina y el Caribe, 2013).

En este contexto, es preciso indagar sobre formas de aprovechar los bienes naturales de un modo social y ambientalmente justo, que permitan mejorar las condiciones de vida de las comunidades. Esta pregunta se la formularon los impulsores del proyecto Oro Verde, quienes encontraron una forma innovadora de conciliar la extracción minera y el respeto por la naturaleza, demostrando que “la minería y la destrucción del medio ambiente no eran dos caras de la misma moneda, y que podían desarrollarse mercados que generen oportunidades para los mineros que querían proteger la biodiversidad de su territorio” (“Actualización de Oro Verde y AMICHOCÓ”, 2014)

El Programa Oro Verde surge en una de las regiones más castigadas de Colombia, la región del Chocó, que además de ser reconocida por las condiciones precarias en las que habita su población,  es uno de los lugares con mayor biodiversidad del planeta. Muchas de las especies de animales y plantas que allí se encuentran, son especies que solo están presentes en este lugar, es decir, son endémicas. El cuidado de esta biodiversidad resulta clave, teniendo en cuenta las declaraciones del Sistema de Información Ambiental Territorial del Pacífico Colombiano (2012)[i]:

del bosque húmedo tropical salen los componentes de la mitad de las medicinas que se fabrican en el mundo. La Biodiversidad misma de sus ecosistemas y de las formas en que se relacionan entre sí, son fundamentales para el avance de la investigación genética, que hacia el futuro será fuente principal de los desarrollos tecnológicos e industriales. Por eso se afirma que esta Biodiversidad será una importante fuente de poder y riqueza, información que debe ser apropiada por las comunidades y ponderada para la proyección de un verdadero desarrollo sostenible sin agotar nuestros recursos de manera irracional (p.2).

A partir del interés por estos ejes –el cuidado de la biodiversidad y el mejoramiento de las condiciones de vida de la población- nace en el año 2000 el programa Oro Verde en alianza con tres organizaciones comunitarias locales: los Consejos Comunitarios Mayores de Condoto (COCOMACOIRO) y Tadó (ASOCASAN) y la Fundación Las Mojarras, que lograron crear el primer modelo de certificación social y ambiental de metales preciosos en el mundo llegando a beneficiar a más de 1300 mineros artesanales y a proteger más de 7900 hectáreas de bosque húmedo tropical. La sustentabilidad del programa se fundamentaba en el cumplimiento de diez criterios de certificación:

La mayoría de estos ítems nacieron fundamentados en las prácticas tradicionales de la minería artesanal, que históricamente y de manera voluntaria se adecuaban a los principios de sustentabilidad ecológica.  Por lo tanto, la aplicación de estos criterios también aporta a larecuperación y conservación de las prácticas mineras ancestrales. Fomentar estos métodos, significa un enorme beneficio, teniendo en cuenta la devastación, contaminación y marginación que genera la minería mecanizada “el anillo de oro que posee cualquier hijo de vecino, sobre todo los casados, pesa entre dos y tres gramos. Para obtener ese pequeño (o gran) lujo se dinamitó y trituró media tonelada de roca y se utilizaron millones de litros de agua que permanecerán, por siempre, contaminadas (Periódico MU, 2011).

Para comerciar el oro ecológico, los metales que comercializa Oro Verde son vendidos en joyerías éticas que se sumaron al programa, con un sobre precio del %15 sobre el precio internacional. Esta prima la reciben enteramente los mineros, que además de significarles un incentivo para la adopción de estas prácticas, les permite optar por la diversificación de las actividades productivas de sus unidades familiares, como pueden ser la agroforesteria o la agricultura, lo que posibilita la recuperación de las áreas intervenidas con especies alimenticias típicas de la zona.

Actualmente, luego de más de una década de labores, el Programa Oro Verde ha dejado de funcionar en la Región de Chocó, pero su trabajo pionero fundó las bases para la creación de la Alianza por la Minería Responsable (ARM), que hoy día trabaja por el desarrollo sostenible de la Minería Artesanal y de Pequeña Escala (MAPE) en distintos países de América Latina, África y Asia, a través de una red mundial de expertos, mineros organizados y aliados.

Para concluir, considero que la experiencia transitada por Oro Verde y el trabajo que lleva adelante actualmente ARM, sirve como  impulso para la búsqueda de nuevas posibilidades en el  desarrollo de actividades productivas, que tengan impactos positivos en las comunidades a corto y largo plazo y, sobretodo, que puedan  prosperar en armonía con la naturaleza. También, es fundamental, que como consumidores tomemos un rol activo, y consultemos sobre el origen de lo que consumimos. Sería bueno que pongamos en práctica aquello que escuche hace un tiempo: “poné tu dinero donde ponés tus ideas”.

Twitter de la autora:@candearocena

Autora: Candela Arocena en una colaboración para el Centro Latinoamericano de Estudios Ambientales

Notas

[i]El IIAP tiene la función de promover el conocimiento de los recursos naturales

renovables y del medio ambiente de la región chocoana y su utilización, fomentar el uso de tecnología apropiada y dictar disposiciones para el manejo adecuado del singular ecosistema chocoano y el aprovechamiento sostenible racional de sus recursos naturales renovables y no renovables, así como asesorar a los municipios en el proceso de planificación ambiental y reglamentación de los usos del suelo y en la expedición de la normatividad necesaria para el control, preservación y defensa del patrimonio ecológico y cultural de las entidades territoriales.

 

Referencias

 –         Actualización de Oro Verde y AMICHOCÓ (2014). Recuperado de: http://www.responsiblemines.org/es/mas-noticias/580-actualizacion-de-oro-verde-y-amichoco

 –         Comisión Económica para América Latina y el Caribe (2013). Se estanca la reducción de la pobreza y la indigencia en la mayoría de los países de América Latina. Recuperado de: http://www.cepal.org/es/comunicados/se-estanca-la-reduccion-de-la-pobreza-y-la-indigencia-en-la-mayoria-de-los-paises-de

–         Periódico MU  (2011). “Las minas de la polémica: Breve recorrido por los 17 emprendimientos más controvertidos de Argentina”.Recuperado de: http://www.lavaca.org/notas/las-minas-de-la-polemica-breve-recorrido-por-los-17-emprendimientos-mas-controvertidos-de-argentina/

–         Sistema de Información Ambiental Territorial del Pacífico Colombiano (2012). “Chocó…. Tesoro de biodiversidad”. Recuperado de: http://www.iiap.org.co/filenoticias/10092012_cidea.pdf



7 exuberantes imágenes de las cicatrices de la Tierra

Las actividades industriales han traído consigo algunas marcas enormes, que vistas de las alturas son un espectáculo visual, a la par de una poderosa llamada de atención.

Foto:Yan Arthus Bertrand 

Sobre todo la minería a cielo abierto ha dejado huellas que parecen irreversibles en la corteza terrestre. Pero también lo han hecho otras actividades como excavaciones para extraer tierra u otros materiales; cientos de agujeros de gran envergadura existen en el mundo.

Estas cicatrices nos remiten a un sentimiento melancólico por las modificaciones que hemos hecho a nuestro hogar, algunas con implicaciones ambientales funestas. Paradójicamente, estas imágenes pueden también formar patrones que, sobre todo desde las alturas, nos remiten a una experiencia estética, una llena de contrariedades.

Aquí algunos ejemplos de las cicatrices de la Tierra de mayores dimensiones:

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Foto: Kalgoorlie Consolidated Gold Mines via ABC

Kalgoorlie Super Pit es la mina más grande de Australia. Su hoyo tiene un ancho de 1.5 km y su profundidad es de 360 m.

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Foto:Image: johnbullas

El Gran Hoyo en Sudráfrica es una de las minas de diamante más importantes. Ahora está cerrada.

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Forto: johnbullas

La mina de Diamante Diavik es canadiense y está situada a 200 km del círculo Ártico.

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Foto:Image: All About Rocks

También localizada en Canadá fue la primera mina comercial de Norteamérica.

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Foto:whutch1 via Weather Underground

Otra mina canadiense rodeada de hielo. Es de diamantes.

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Foto:Alfindra Primaldhi

Llamada la mina Grasberg, está situada en Indonesia desde 1973.

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Foto:Owen Cliffe

Se sabe que esta mina chilena fue descubierta desde el 550 A.C. 

[Scribol]



Pueblo Wayúu: El Carbón o la Vida

El Celeam, a través de Ana María Llorente Valbuena, nos describe quiénes son el pueblo Wayúu y por qué su situación ecológica es relevante.

Foto:Rpp

Los Wayúu se encuentran ubicados en la península de La Guajira al norte de Colombia y al noroeste de Venezuela en el estado de Zulia, sobre el mar Caribe. Ocupan un área de 1.080.336 hectáreas, las cuales están localizadas en el resguardo de la Alta y Media Guajira, ocho resguardos más ubicados en el sur y la Media Guajira y la reserva de Carraipía. (Observatorio del Programa Presidencial de Derechos Humanos y DIH, sin fecha, p.1).

Los pueblos indígenas y afrocolombianos de La Guajira constituyen aproximadamente el 50% de la población de este departamento. En su mayoría son Wayúus, pero también se encuentran el pueblo Yupka, los cuatro pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta: Wiwa, Kogui, Arhuaco y Kankuamo y campesinos colonos. Todos ellos han establecido lazos históricos de carácter económico y cultural con el río Ranchería. De él dependen estas poblaciones para su supervivencia cotidiana, además de mantener un vínculo cultural y espiritual con sus aguas (INDEPAZ, 2013, p.16).

Esta región ha padecido innumerables conflictos socioambientales desde la llegada de la empresa minera Carbones de El Cerrejón, lo que ha originado una metamorfosis territorial, natural y cultural ocasionada por la minería de carbón a cielo abierto, observándose graves alteraciones particularmente en la calidad y cantidad de las aguas superficiales y subterráneas, entre otras problemáticas ambientales como contaminación atmosférica, deforestación, pérdida de biodiversidad; sumado a los inminentes efectos sobre la salud, pérdida del tejido social y costumbres ancestrales de los Wayúu y otras comunidades étnicas de origen afro y campesino.

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Ilustración 1. Río Ranchería y vista frontal a la mina El Cerrejón

Fuente: Centro de Investigación y Educación Popular- Cinep, 2014

Con ocasión del presente documento, se hará una descripción de la delicada situación que los Wayúu padecen por la ausencia de un Estado que garantice el derecho humano al agua, encontrando que el recurso más preciado en la región es escaso y el disponible es demandado en cantidades exorbitantes por la empresa minera. Descrito el problema, se profundizará en la responsabilidad del Estado, que ante la gravedad de la situación parece ajeno a ésta problemática, y su tarea en materia ambiental pareciera beneficiar a aquellos quienes causan graves e irreversibles daños al ambiente y quienes le arrebatan sistemáticamente el territorio a sus pobladores originarios – los Wayúu–.

El río Ranchería es la fuente hídrica más importante del departamento de La Guajira. Esta es una de las regiones más secas de Colombia, de manera que el río cumple una labor fundamental para el desarrollo de la vida. Los habitantes de esta zona utilizan el agua para beber, bañarse, regar sus sembrados, alimentar sus animales; también es un espacio de juego y deporte para los niños, además de ser un lugar pedagógico, pues los menores aprenden allí cuestiones fundamentales para su relación con el entorno, con su historia y con su tradición espiritual (INDEPAZ, 2013, p.16).

De esta corriente hídrica, se abastecen varias comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes localizadas en los municipios de Fonseca, Barrancas, Hatonuevo, Albania, Manaure, Maicao, entre otros. Pese a su importancia para la región, el río Ranchería ha sufrido diversas alteraciones en su dinámica natural producto de la explotación desarrollada por El Cerrejón, y por la cantidad significativa de agua que la actividad minera demanda, agua que es extraída tanto del río Ranchería y su acuífero aluvial, como de sus principales tributarios.

Mientras que gran parte del departamento de la Guajira es privado de un recurso vital como el agua, El Cerrejón emplea diariamente grandes cantidades de agua para el desarrollo de su actividad. En La Guajira sólo el 16,3% de la población rural tiene acceso a agua potable y el 83,7% restante se ven obligados a utilizar fuentes de agua contaminadas para el consumo humano, lavandería y el baño, dando lugar a enfermedades graves tales como diarrea, infecciones y erupciones en la piel (Millennium Water Alliance, sin fecha).

Por otro lado, y de acuerdo a la información contenida en la Licencia Ambiental Minera otorgada a El Cerrejón, particularmente lo señalado por Ingetec S.A. (2014), el volumen concesionado para fuentes superficiales (río Ranchería y arroyos tributarios) es de 185 l/s[1]. Los reportes de consumos de agua netos en la mina indican un consumo promedio entre los años 2006 y 2012 de 55,37 l/s, siendo el año 2006 el de mayor consumo con 98,4 l/s.

Sumado a esto, el complejo carbonífero demanda agua proveniente del acuífero aluvial del río Ranchería. La concesión otorga un consumo de 69,4 l/s captado a través de 16 pozos ubicados en la margen derecha del río; el consumo promedio en el periodo comprendido entre 2006 y 2012 entregó un valor de 23,44 l/s, siendo los años 2009 y 2010 los que registraron mayor consumo con 31, 5 l/s cada año. Además, como respuesta a la profundización en los tajos[2], el agua que aflora desde los mantos de carbón es captada a través de pozos de despresurización, el caudal concesionado de agua proveniente de estos pozos es de 250 l/s, y el consumo promedio registrado en el periodo 2007 – 2012 fue de 84, 18 l/s.

En ese sentido, es claro que los recursos hídricos presentes en esta región y que deben ser administrados razonable y equitativamente por el Estado no son de uso prioritario de comunidades, por el contrario, están siendo empleados por esta actividad extractiva sin considerar los daños y pasivos ambientales que se derivan de ésta. No hablamos solo de un conflicto de uso por beneficiar el interés particular sobre el interés colectivo al otorgar concesiones de agua cuya prioridad es la actividad minera, sino se considera dentro de los impactos de esta actividad, la pérdida del recurso hídrico producto de la destrucción de acuíferos, donde la capacidad de almacenamiento y recarga se altera disminuyendo considerablemente la disponibilidad de agua en la región.

Pese a lo anterior, y con los mencionados impactos irreversibles ocasionados por la apertura de los tajos, destruyendo los acuíferos, y la escasez de agua de la región por sus características climáticas, el Estado no entrega una solución de fondo que permita a estas comunidades acceder a este preciado recurso. No obstante, la operadora minera tiene absoluta gobernabilidad sobre el agua, mientras los pobladores luchan por acceder a ella.

Por su parte, los Wayúu se ha visibilizado en las realidades sociales del país apoyados por varias organizaciones civiles y ambientales, que lejos de tener poder de decisión frente a los megaproyectos desarrollados, han llevado la bandera de la defensa y la lucha territorial amparados sobre los derechos constitucionales, Estos ideales, comparten la tesis aportada por Ostrom et al. (2003), que hace alusión al concepto de Capital Social cuya naturaleza lleva intrínseco múltiples formas de defensa contra megaproyectos como la aplicación de normas compartidas, saberes comunes, reglas de uso de los recursos, lo que para el autor se considera como un medio para solucionar problemas de acción colectiva. Ideales éstos que van en contravía a lo afirmado por Crozier (1990) sobre  la organización colectiva vista como un universo de conflicto y de la no unicidad en la consecución de objetivos comunes.

Finalmente, y haciendo alusión a la importancia que revisten las comunidades étnicas en la Constitución Política colombiana, la realidad es otra. Muchas de estas comunidades, localizadas en las regiones más ricas en recursos naturales en el territorio, son elantiejemplo de que el desarrollo de las regiones y sus ciudadanos proviene de la explotación de los recursos que su territorio posee. Más bien, esos mismos recursos que se podrían considerar como un premio de la naturaleza, para estos pobladores se han convertido en un castigo y un riesgo para su supervivencia.

BIBLIOGRAFÍA

Crozier, Michel y Erhard Friedberg (1990). El Actor y el sistema: las restricciones de la acción colectiva. Fondo de Cultura Económica, México.

Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz- INDEPAZ-. (2013). El Río Ranchería. Perdido en el Desierto. Bogotá, Colombia.

Ingetec (2014). Modificación del Plan de Manejo Ambiental Integral. Capítulo 3. Descripción Técnico Operativa del Proyecto P40.

Millennium Water Alliance (Sin fecha). Programa Lazos de Agua en Colombia.

Observatorio del Programa Presidencial de Derechos Humanos y DIH. (Sin fecha). Diagnóstico de la situación del pueblo indígena Wayúu.

Ministerio de Minas y Energía – MME. (2003). Glosario Técnico Minero. Bogotá, D.C, agosto de 2003. [en línea]:http://www.anm.gov.co/sites/default/files/DocumentosAnm/glosariominero.pdf


[1] Litros por segundo.

[2] Según (MME, 2003, p. 150), el tajo corresponde a un escalón o unidad de explotación sobre la que se desarrolla el trabajo de extracción en las minas a cielo abierto.

 

 

 

 

Por  Ana María Llorente Valbuena

anitallorente@gmail.com

Una colaboración del Centro Latinoamericano de Estudios Ambientales

@celeam_latam

Observatorio

Seguimiento a los asuntos ambientales y de ecología más urgentes de México.

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