La Energía Verde en México no es tan verde como la pintan

La implementación de parques eólicos en el Istmo de Tehuantepec, curiosamente, ha tenido serias implicaciones ambientales. Entérate de ello en esta colaboración del biólogo Fernando Córdova Tapia.

En los últimos años, la implementación de parques eólicos en el Istmo de Tehuantepec ha causado muchos conflictos debido a que ha estado acompañada del despojo de las comunidades locales, la exclusión de la población en la toma de decisiones, graves impactos ambientales, opacidad en los beneficios económicos y el menosprecio a las opiniones de los especialistas. El modelo de explotación eólica imperante en el Istmo favorece a las empresas desarrolladoras, limitando los beneficios para las comunidades locales y acrecentando el rechazo social a los proyectos (1). En el siguiente mapa se pueden observar todos los parques eólicos de la región.

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Actualmente, la zona no cuenta con un estudio regional que evalué los impactos acumulativos tanto ambientales como sociales. La falta de este estudio es sumamente grave si tomamos en cuenta que otorgar permisos para construir más parques en la región es una prioridad para el gobierno federal.

Por primera vez en México, en octubre de 2014 se realizó una consulta para una megainversión. Se trata del proyecto “Eólica del Sur”. De acuerdo con el Convenio 169 de la OIT, esta consulta debe ser previa, libre, informada y culturalmente apropiada. Sin embargo, en este caso la consulta no fue ni previa, ni libre, ni informada, ni culturalmente apropiada. En esta liga se puede consultar toda la información respecto a la consulta indígena en Juchitán de Zaragoza para la instalación del parque eólico “Eólica de Sur”. Dentro del marco de la consulta se conformó un Grupo Asesor pluridisciplinario e interuniversitario. Como parte de las actividades del Grupo Asesor, la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS) analizó la Manifestación de Impacto Ambiental y el Resolutivo emitido por la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales. A continuación se enlistan los puntos más importantes del estudio “Análisis de la Manifestación de Impacto Ambiental y del Resolutivo del Proyecto “Eólica del Sur” MIA-20OA2013E0071”.

1) Existe un conflicto de interés en la elaboración y autorización de la Manifestación de Impacto Ambiental. El Socio Fundador de la empresa que elaboró la Manifestación de Impacto Ambiental es actualmente el Subsecretario de Planeación y Política Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

2) Existen muchas inconsistencias con respecto a la superficie de Selva Baja Espinosa que será talada para la construcción de este proyecto. Nuestro análisis muestra que existe falsedad de información y que el promovente pretende talar el 100% de la superficie selvática sin proponer ninguna medida de compensación.

3) La delimitación del Sistema Ambiental Regional es arbitraria y excluye casi por completo los 11 parques eólicos que se encuentran ya en operación en la región. Esta omisión deliberada hace imposible que exista una evaluación real del impacto acumulativo de las plantas eólicas a nivel regional.

4) El promovente omite la importancia biológica de esta zona. De acuerdo con la CONABIO, la zona en la que se pretende realizar el proyecto es un Corredor Biológico que forma parte del Corredor Biológico Mesoamericano. Esta es una macroregión geográfica y cultural de vital importancia por su diversidad, donde confluye la S. M. Oriental, S. M. Occidental, S. M. del Sur y el clima húmedo del Golfo con el seco del Pacífico, lo que le da una gran riqueza de flora, fauna y un alto grado de endemismos.

5) Los muestreos de fauna son insuficientes, por lo tanto, tienden a subestimar los impactos del proyecto.

6) De acuerdo con la Manifestación de Impacto Ambiental, de los 147 impactos que se generarán, el 81.63% corresponde a impactos negativos, mientras que únicamente el 18.37% se reconoce como un impacto positivo.

A pesar de estas inconsistencias, la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental de la SEMARNAT aprobó el proyecto de manera inadecuada mediante recomendaciones limitadas. Esto resulta completamente inaceptable debido a la magnitud del proyecto y a los impactos ambientales y sociales que generará a mediano y largo plazo.

Una vez más el gobierno es el promotor del modelo de explotación eólica en el que los beneficios reales quedan fuera de las comunidades locales y en el que los ecosistemas se conciben como el obstáculo a vencer para el desarrollo de infraestructura. Así pues, es evidente que estamos lejos de comprender lo que significa la energía “verde” en México y sobre todo de lograr una transición hacia la generación de energía sustentable.

En el siguiente estudio se detallan cada uno de los puntos anteriores: link

 

Twitter del autor: @FerCordovaTapia

Publicado también en Animal Político

 

* Fernando Córdova Tapia es Candidato a Doctor en Ciencias por la UNAM, coordinador del Grupo de Análisis de Manifestaciones de Impacto Ambiental de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (GAMIA/UCCS) y coordinador académico del Laboratorio de Restauración Ecológica del IBUNAM.



Más de 300 conflictos ambientales han estallado en México en los últimos años

Los grandes megaproyectos que prometen desarrollo, contaminan los recursos naturales, y enriquecen a pocos.

Imagen: Greenpeace

Mientras la mayoría nos mantenemos alejados de la naturaleza con una vida cotidiana en las ciudades, las preocupaciones diarias nos alejan también de su cuidado. 

En la ciudad es preciso reflexionar sobre dónde vienen los productos que consumimos: cuando compramos una botella de agua en la tienda ¿sabías que podría ser de Coca-Cola y Nestlé explotando los mantos friáticos de tu país a costos 5000% menores de lo que la venden?

Cuando compras un teléfono ¿sabías que sus elementos podrían venir de mineras que desplazan comunidades, pagan pocos impuestos, y contaminan el agua?

Todo ello pareciera lejano aunque el equilibrio del planeta depende de esas decisiones de compra y de hacer consciente que en tu propio país, a pocos kilómetros, las marcas que compras podrían estar devastando ecosistemas y también sociedades.

Es una realidad, en México en los últimos años, según una investigación de la revista Contralínea, se han originado hasta 300 conflictos ambientales, la mayoría de ellos mineros. ¿Sabías que desde la administración de Felipe Calderón mineras extranjeras, en los últimos diez años, se han llevado 4 veces más oro que durante el periodo de conquista de México?

La gran mayoría de estos conflictos ambientales suceden en zonas de tierra comunal, donde las personas tienen pocos recursos y poder, por ello es muy sencillo para las grandes corporaciones conseguir las concesiones por parte del gobierno mexicano y despojarlos.

Al ser los afectados personas con poca influencia, pareciera que pocos se enteran de cómo megaproyectos enteros están alterando el equilibrio ecológico, rompiendo el tejido social de miles, originando violencia, y contaminando el entorno, pagando pocos impuestos y enriqueciéndose con los recursos colectivos.

El siguiente cuadro desglosa los sectores y los estados donde más conflictos ambientales se han activado en México en los últimos años. Hay que estar alertas, estos conflictos, por ser ambientales, en realidad son de todos. Si quieres conocer más de este tema puedes dar click a la página del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales donde conocerás casos de toda la región.

 

conflictos ambientales méxico

 



Más de mil indígenas consiguen la suspensión definitiva de un Parque Eólico en Juchitán

Había sido aceptado su amparo anteriormente, ahora, la suspensión es definitiva, un logro del pueblo Binnizá.

 

Foto: CEMDA

Hace unos meses fue anunciado que el amparo interpuesto contra Eólica Sur, en Juchitán, Oaxaca, por parte de más de 1000 indígenas binnizá, había sido aceptado.  Ello implicaba varar provisionalmente su construcción. E incluso este paso había sido celebrado por muchos.

Aunque en el Istmo de Tehuantepece, una gran franja ventosa, la instalación de parques eólicos podrían presentarse como energía verde, lo cierto es que estos parques eólicos han sido criticados por los propios ambientalistas como el biólogo de la UNAM Fernando Córdova Tapia:

La implementación de parques eólicos en el Istmo de Tehuantepec ha causado muchos conflictos debido a que ha estado acompañada del despojo de las comunidades locales, la exclusión de la población en la toma de decisiones, graves impactos ambientales, opacidad en los beneficios económicos y el menosprecio a las opiniones de los especialistas.

Ahora, el pasado 11 de diciembre el Juez Séptimo de Distrito en el Estado de Oaxaca otorgó la suspensión definitiva del proyecto Elólica Sur por el amparo presentado por 1166 miembros del pueblo indígena binnizá del istmo de Tehuantepec.

Cabe anotarse que el conflicto surgió sobre todo porque hasta la fecha han sido instalados hasta 24 parques eólicos en la zona y no había sido aplicada ninguna consulta pública a los pueblos indígenas a pesar de que así lo estipulan los Tratados Internacionales a los que México se ha suscrito.

Fue hasta el caso de Juchitán que la comunidad, ante la falta de consulta pública, interpuso un amparo, y ahora este, además de aceptado, ha sido resuelto a favor del pueblo Binnizá. Aún cuando la primera consulta iba a aplicarse finalmente, y por presión del pueblo, las condiciones en realidad no fueron justas:

La consulta no fue libre porque no pudimos expresar nuestra opinión y posición durante consulta, pues fuimos hostigados y perseguidos, por nuestros mismos paisanos, que ya tenían pactos realizados con las empresas y con el gobierno municipal. La consulta no fue informada porque careció de información relativa a los impactos ni de uno, ni del conjunto de parques eólicos, sobre nuestro paisaje, los ciclos biológicos de nuestros suelos y nuestras formas de vida. El mismo James Anaya, ex relator de las naciones unidad en materia de pueblos indígenas, resaltó que el gobierno mexicano tenía serias deficiencias en cuanto a la aplicación de la consulta. Apuntan en un comunicado.

Este caso es considerado un antecedente de las luchas indígenas contra las grandes corporaciones, que aún con la bandera verde, buscan explotar sus recursos sin un trato integral con la realidad de la zona. 

 

*También en Ecoosfera: Expertos te explican por qué la explotación eólica del Istmo solo favorece a las corporaciones

 



Expertos te explican por qué la explotación eólica del Istmo solo favorece a las corporaciones

A veces al escuchar el concepto de energía verde nuestra impresión es positiva, pero incluso esta puede estar disfrazada: un grupo de expertos explica el caso del Istmo.

Foto:noticiasnet.mx

Ante una serie de irregularidades en torno a la puesta en marcha del megaproyecto Eólica del Sur, más de mil indígenas zapotecos se ampararon para detener todas las autorizaciones, permisos, vistos buenos, aprobaciones, licencias y cambios de usos de suelo. El pasado 12 de octubre en el Centro Nacional de Comunicación Social se informó sobre la suspensión del proyecto Eólica del Sur (nota de Proceso). A continuación se transcribe el posicionamiento del Grupo Asesor.

El Grupo Asesor para la consulta indígena en Juchitán de Zaragoza está conformado por especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Autónoma Metropolitana, la Escuela Nacional de Antropología e Historia, el Colegio de Postgraduados y la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad.

En los últimos años, la implementación de parques eólicos en el Istmo de Tehuantepec ha causado muchos conflictos debido a que ha estado acompañada del despojo de las comunidades locales, la exclusión de la población en la toma de decisiones, graves impactos ambientales, opacidad en los beneficios económicos y el menosprecio a las opiniones de los especialistas. El modelo de explotación eólica imperante en el Istmo favorece a las empresas desarrolladoras, limitando los beneficios para las comunidades locales y acrecentando el rechazo social a los proyectos. Actualmente, la zona no cuenta con un estudio regional que evalúe los impactos acumulativos tanto ambientales como sociales. La falta de este estudio es sumamente grave si tomamos en cuenta que otorgar permisos para construir más parques en la región es una prioridad para el Gobierno Federal.

En 2014, la SEMARNAT autorizó el proyecto Eólica del Sur con la condicionante de que se realizara una consulta de acuerdo con el Convenio 169 de la OIT. Sin embargo, esta consulta no resultó ser ni previa, ni libre, ni informada, ni culturalmente apropiada. Por otra parte, el grupo asesor no contó con la disposición de la Secretaría de Energía para la entrega de la información que solicitamos reiteradamente para la realización de una evaluación científica en los aspectos social y ambiental con el detalle necesario, ni tampoco se nos abrió un espacio a lo largo de la consulta en Juchitán para presentar el resultado de nuestra investigación, a partir de la cual, detectamos una serie de inconsistencias en la autorización de impacto ambiental, por ejemplo:

Existe un conflicto de interés en su elaboración y autorización debido a que el Socio Fundador de la empresa que elaboró la Manifestación de Impacto Ambiental es actualmente el Subsecretario de Planeación y Política Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Nuestros análisis muestran que existe falsedad de información y que el promovente pretende talar el 100% de la superficie selvática sin proponer ninguna medida de compensación. La omisión deliberada de información presentada por la empresa hace imposible que exista una evaluación real del impacto acumulativo de las plantas eólicas a nivel regional. Se menosprecia la importancia biológica de esta zona, que es un sitio fundamental para el Corredor Biológico Mesoamericano. Los muestreos de fauna son insuficientes y tienden a subestimar los impactos reales del proyecto. De acuerdo con la Manifestación de Impacto Ambiental, de los 147 impactos que se generarán, el 82% corresponde a impactos negativos, mientras que únicamente el 18% se reconoce como positivo.

Concluimos que la autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales para el proyecto Eólica del Sur es inaceptable debido a su magnitud y a los impactos ambientales y sociales que generará a mediano y largo plazo.

Una vez más, el gobierno es el promotor del modelo de explotación eólica en el que los beneficios reales quedan fuera de las comunidades locales y en el que los ecosistemas se conciben como el obstáculo a vencer para el desarrollo de infraestructura. Así pues, es evidente que estamos lejos de lograr una transición hacia la generación de energía verdaderamente sustentable.

Atentamente:

Alejandro Castaneira Yee Ben, Fernando Córdova Tapia, Scott S. Robinson, Karen Levy Gálvez, Roberto Serafín Diego Quintana, Alfredo Saynes y Margarito Tapia García.

En la siguiente liga se puede descargar el estudio.

Twitter del autor:@FerCordovaTapia
 


Victoria: más de 1000 indígenas consiguen parar un proyecto eólico en Juchitán

Miembros de la comunidad binniza han interpuesto un amparo que obstruye la construcción de Eólica del Sur; un proyecto, supuestamente verde, inmiscuido en una gran polémica ambiental y de derechos humanos.

Foto: Fundar 

En Oaxaca, el Istmo de Tehuantepec, una zona ventosa, ha sido en los últimos años colmada de parques eólicos. Por un lado, se trata de energía verde, pero por otro, estos proyectos, más de 24 instalados a la fecha, han recibido muchas críticas por parte de ambientalistas y defensores de derechos humanos.

El biólogo Fernado Córdova, en una de sus colaboraciones para este sitio advierte:

La implementación de parques eólicos en el Istmo de Tehuantepec ha causado muchos conflictos debido a que ha estado acompañada del despojo de las comunidades locales, la exclusión de la población en la toma de decisiones, graves impactos ambientales, opacidad en los beneficios económicos y el menosprecio a las opiniones de los especialistas.

También, las comunidades zapoteca y binniza que habitan la zona, han sido excluidas de las consultas previas a las que tienen derecho como parte de los acuerdos internacionales de México en materia de derechos indígenas. Las autoridades habían pasado por alto esta garantía y habían ya aprobado el  megaproyecto “Eólica del Sur”; el paso más significativo que dieron fue la Autorización de Impacto Ambiental.

Hace unos días, ante esta situación, fue anunciado que el amparo interpuesto por al menos 1166 indígenas binniza del Istmo de Tehuantepec ha resultado en la suspensión de “todas las autorizaciones, permisos, vistos buenos, aprobaciones, licencias y cambios del uso de suelo otorgados”, esto como una  orden del Séptimo Juez de Distrito de Salina Cruz.

Esta es considerada una victoria indígena en el marco de los mega proyectos eólicos en el Istmo. No puede seguir replicándose un modelo de despojo, en pro ahora, de la energía verde; misma que, de hecho, es cuestionada por especialistas. ¿Energía verde pese a todo?

Twitter de la autora: @anapauladelatd



Presa hidroeléctrica Chicoasén II, no hay quinto malo en el Río Grijalva

Un esencial repaso por las presas hidroeléctricas en el hermoso estado de Chiapas y sus implicaciones en el afluente más importante del lugar. ¿Seguir construyendo presas?

En el sureste de México se localiza la mayor riqueza hidrológica de México, cuenta con la cuenca hidrológica Grijalva-Usumacinta, la más importante del país por su tamaño 91,345.00 km2 y volumen de agua 36,500 millones de m3 anuales. Particularmente la Cuenca del río Grijalva alberga cuatro presas hidroeléctricas (La Angostura,  Chicoasén, Malpaso y Peñitas) que en su conjunto representan aproximadamente el 45 %, de la capacidad hidroeléctrica en operación del país.

La corriente más importante es el río Grijalva el cual tiene una longitud aproximada de 600 km desde sus orígenes en la Sierra de Los Chuchumatanes en Guatemala hasta su confluencia con el río Usumacinta. Ya en territorio Mexicano sus escurrimientos son regulados, primero a través de la presa La Angostura (construida en 1976), cruza la Depresión Central de Chiapas hasta llegar al cañón del Sumidero donde alimenta al embalse de la presa Chicoasén (construida en 1980), la cortina la más alta en su tipo (la cortina es del tipo enrocamiento, con una elevación de la corona de 402.00 m.s.n.m. y una longitud de corona de 584 m de longitud. Su cortina tiene una altura máxima de 262 m desde la base, por lo que se considera una de las más altas del país y del mundo por su perfil irregular de la barranca y la gran altura de la obra hacían indispensable que la cortina tuviese cierta “flexibilidad”, por lo que se optó por construir el corazón de la cortina con arcilla mezclada con lutita (roca blanda), ambos materiales locales, con respaldos de enrocamiento; los trabajos de construcción de la cortina duró tres años y medio[1]); continúa su recorrido y llega al vaso de la presa Malpaso(construida en 1966); aguas abajo de esta central hidroeléctrica sus aguas se ven nuevamente interrumpidas por la última presa en la corriente principal, la central Hidroeléctrica de Peñitas(inaugurada en 1987); las aguas del desfogue de esta central constituyen el río Mezcalapa, las cuales entran al Estado de Tabasco para unirse al río Usumacinta y desembocar al Golfo de México (Chiapas, 2011).

La construcción de estas 4 presas en el río Grijalva desde hace varias décadas provocó conflictos sociales e impactos en el ambiente como la modificación del régimen hidrológico, pérdida de cobertura vegetal, desplazamiento de fauna terrestre, reducción de hábitat, cambio de un sistema lótico a un sistema léntico en el río y efecto barrera.

La mayor afectación fue la pesca en la región, debido a que usualmente, se disminuye el volumen de peces, debido a los cambios en el caudal o temperatura del río, la degradación de la calidad del agua, la pérdida de los sitios de desove y las barreras que impiden la migración de los peces. En la parte social los conflictos fueron principalmente por el pago de las tierras inundadas de los propietarios donde se les pago muy poco y en otros casos nada. Los beneficios ofrecidos a la comunidad como escuelas, clínicas rurales y caminos no cumplidos por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) han originado un descontento de las comunidades ubicadas en la cuenca del río Grijalva en la construcción de una nueva presa hidroeléctrica denominada Chicoasén II.  En la figura 1 se puede observar el complejo de las cuatro presas hidroeléctricas y la ubicación de la quinta presaentre las presas Chicoasén y Malpaso, su caudal está conformado principalmente por los desfogues de la Central Hidroeléctrica Ing. Manuel Moreno Torres (Chicoasén).

 

presa chicoasen

 

Figura 1. Complejo hidroeléctrico en el rio Grijalva

Fuente: MIA Chicoasén II.

 

El río Grijalva ha sido transformado y fragmentado por cuatro presas hidroeléctricas que actualmente están operando y la construcción de una quinta presa en su cauce ¿es conveniente e indispensable? de acuerdo a CFE  la presa Chicoasén II se encuentra incluido y denominado en la cartera de proyectos del Programa de Obras e Inversiones del Sector Eléctrico (POISE 2011 – 2025) como proyecto Copainalá, previendo iniciar operación en el año 2017 y contribuir a satisfacer la creciente demanda de energía eléctrica de la región oriente del país que comprende los Estados de Hidalgo, Tlaxcala, Puebla y parte de Veracruz e incrementar el porcentaje de generación eléctrica en la CFE con energías renovables; ya que para el 2025 se requerirá de 25 946 MW para el servicio público (Chiapas, 2011). Es decir, la CFE justifica la construcción de la presa Chicoasén II para satisfacer la demanda energética que la región Oriente del país requiere.

De acuerdo con el informe de CONEVAL 2013, en Chiapas 10 comunidades con mayor grado de rezago social conformado por mil o más habitantes no cuentan con energía eléctrica en sus viviendas; en contraste si Chiapas produce más del 40%  de energía para el país, aún queda el atraso en la entidad en proporcionar los servicios básicos a todas las comunidades.

Hoy en día se destacan los problemas de las grandes represas por los impactos sociales y ambientales que estos han traído consigo. Las grandes represas fragmentan y transforman los ríos del mundo (considerando que hoy en día la mitad de los ríos del mundo tiene al menos una gran represa), repercutiendo en el sector social como es la oposición a la construcción de las hidroeléctricas (Loreto, 2004). La oposición a la construcción de represas tiene un gran alcance global, en México, pueblos y comunidades se han organizado y movilizado en varios Estados de la Republica obteniendo éxito, tal es el caso de la suspensión de la Presa La Parota en Guerrero en el 2006 (Agua, 2006) y en Oaxaca desde hace 8 años hicieron suspender la construcción de la presa El Paso de la Reina (COPUDEVER, 2015).

En el caso de la presa Chicoasén II la CFE ha realizado todos los trámites de la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales para que les autoricen la construcción de la presa; sin embargo, las comunidades principalmente la cabecera municipal de Chicoasén han formado el movimiento 14 de septiembre donde han realizado asambleas con representantes de la CFE y del gobierno del Estado de Chiapas, estas personas no están en contra de la construcción del megaproyecto solo solicitan que no los despojen de sus tierras y que los pagos a sus terrenos sean justos y la de indemnización sea conforme a la ley. Lamentablemente las comunidades de impacto directo al proyecto de la presa (Chicoasén, Vistahermosa, La Represa y Monte Grande) históricamente han vivido por generaciones abusos y violaciones a sus derechos por parte de la paraestatal, conformándose con lo que les dan.

Es importante, destacar que aunado a los conflictos sociales heredados por la presa Chicoasén, más los efectos que causará el desarrollo de la Hidroeléctrica Chicoasén II, principalmente en la etapa de construcción por el número de trabajadores que llegaran a instalarse en la zona y en los pueblos cercanos habrá como repercusión mayor alcoholismo, prostitución, drogadicción y enfermedades. El costo de los alimentos y viviendas aumentará teniendo como efecto, el desplazamiento, el empobrecimiento de las personas, la destrucción de ecosistemas para cultivar o la sobreexplotación de los recursos pesqueros, además de la inequidad de la distribución de los beneficios.

En resumen, la construcción de la presa hidroeléctrica Chicoasén II es un hecho a costa del deterioro y fragmentación del río Grijalva; y solo para satisfacer la demanda energética de la región Oriente de México. Los movimientos sociales para detener la construcción de esta presa solo se fundamentan en la defensa de pagos justos a las tierras y beneficios a las comunidades. Sin embargo, aún no se defiende al río Grijalva por su belleza natural y las diferentes especies de flora y fauna que se perderán si seguimos permitiendo más sobreexplotación a este caudaloso río.

Autora: Patricia Abraján Hernández abrajanhp@hotmail.com

 

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Agua, T. L. (Mayo de 2006). Obtenido de http//www.tragua.com/es/archivostla/audencias/03/ver

Chiapas, U. d. (2011). Manifiesto de Impacto Ambiental Chicoasén II. Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

Loreto, A. T. (12 de Mayo de 2004). Efecto de las empresas transnacionales en las comunidades indígenas: Endesa y la comunidad mapuche-pehuenche . Puebla, Puebla, Mexico.

Social, C. N. (2013). Informe de pobreza y evaluación Chiapas 2012-2013. México: CONEVAL.


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