Aprende cómo hacer composta con residuos de comida, incluso si vives en un depa

El bokashi, que literalmente quiere decir comida fermentada, se realiza con la mezcla de tierras para completar su transformación de descomposición.

En los últimos años, los huertos urbanos han adquirido una mayor presencia en los hogares y empresas de las metrópolis. Llegaron a surgir desde esta preocupación y motivación de los ciudadanos citadinos por el cuidado del medio ambiente, la economía y la salud tanto física como emocional. Por lo que, tras una rigurosa investigación y educación, se logró desarrollar numerosos métodos para encontrar una alternativa de la naturaleza en la selva de concreto.

Uno de estos métodos es Compost City, libro creado por Rebecca Louie, el cual brinda instrucciones, consejos y recetas para empezar a hacer composta (aún viviendo en departamentos o casas sin jardines); tales como sistemas a pequeña escala como el vermicomposta (con lombrices) y fermentación bokashi.

Por ejemplo, el bokashi, que literalmente quiere decir comida fermentada, se realiza con la mezcla de tierras para completar su transformación de descomposición. Tiene múltiples beneficios, ya que es fácil de hacer con cierta cantidad voluminosa de residuos de comida, como huesos, carne, pollo y con alimentos que se echaron a perder en el refrigerador: “La fermentación bokashi usa una mezcla llamada Microorganismos efectivos (bacteria lactobacillus, bacteria fototrópica y levadura) y algunas plantas escamosas, como salvado de trigo.” Se puede comprar o se puede hacer en casa siguiente este enlace:

El objetivo es eliminar todo el aire que hay en los residuos de comida, manteniéndolos cubiertos de cualquier acceso de aire. Bokashi funciona anaeróbicamente, por lo que es importante que se mantenga en un contenedor con una tapa. En las siguientes semanas, mantén una capa del salvado y de los restos en una cubeta hasta llenarla. Déjala reposar durante un par de semanas hasta que los microbios dejen de fermentarse, y entonces podrás combinarla con la tierra.



Bioteconología orgánica será creada en invernaderos inteligentes de la UNAM en México

A finales de 2016 quedarán listos distintos invernaderos para desarrollar biotecnología orgánica para que los agricultores prescindan de químicos.

Cuando alguien habla de biotecnología, el tema puede llegar a abarcar, por ejemplo, el desarrollo de pesticidas, fertilizantes artificiales e incluso la transgenia. La biotecnología comprende así, muchísimo, es una área de estudio y experimentación enorme.

En ese bagaje inmenso está también la biotecnología basada en el uso de experimentos donde se prescinde de químicos, y solo con componentes orgánicos se consiguen, sobre todo con bacterias, fertilizantes naturales que hacen muy bien al suelo. Un proyecto así está siendo desarrolado por científicos de la UNAM, invernaderos inteligentes donde serán cultivados biofungicidas, biobactericidas y biofertilizantes.

Este proyecto está liderado por Enrique Galindo Fentanes y asimismo busca conseguir una alta productividad de hortalizas con el uso exclusivo de medios biológicos. En estos invernaderos también se trabaja una línea general de investigación conocida como ingeniería de bioprocesos con proyectos para la producción de biopolímeros y enzimas; el estudio de la hidrodinámica de fermentaciones y la producción de agentes de control biológico para la agricultura.

Uno de los ejemplos que anteriormente Galindo Fentanes y otros investigadores han ya conseguido es el el biofungicida Fungifree AB que se lanzó para prevenir una sola enfermedad del mango y ahora se ha ampliado a casi 20 cultivos y puede usarse en la papaya, el aguacate y cítricos, entre otros.

Ahora que el mundo clama por un sistema de consumo mucho más sustentable y verde, este tipo de iniciativas en México podrían coadyuvar a que miles de campesinos prescindan de los costosos pesticidas y fertilizantes, que además de afectar negativamente la tierra, también suelen estar lejos de su alcance económico.

[La Jornada]



¿Qué pensarías de convertirte en composta cuando mueras?

Este nuevo proyecto propone construir edificios donde los cuerpos puedan ser convertidos en composta para alimentar plantíos y jardines comunitarios dentro de la ciudad donde se encuentren.

Tan solo en Estados Unidos, cada año se usan más de 90 mil toneladas de acero y más de un millón y medio de hectáreas de árboles para construir ataúdes, y se usan más de 750 mil galones de formaldehido para embalsamar, así que los cuerpos no se pueden descomponer naturalmente. La cremación también requiere una dosis enorme de combustibles fósiles. En pocas palabras, la muerte es natural pero el entierro moderno no lo es.

Si lo pensamos, es bastante ridículo que incluso después de muertos sigamos dejando nuestra huella de carbón en el planeta. Por ello, la diseñadora Katrina Spade inventó un proyecto llamado Urban Death Project.

Spade lleva tiempo trabajando en una alternativa más orgánica para la muerte. No solo en cuanto a problemas ambientales, sino también considera el problema del espacio en los cementerios, que toman muchísimas hectáreas de tierra y cada vez se expanden más. La diseñadora quería encontrar una alternativa que permitiera que las personas fueran enterradas en las ciudades.

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El diseño utiliza composta para convertir a los cuerpos en material nutritivo para la tierra para granjas o plantíos cercanos o jardines comunitarios. Así, las personas literalmente se vuelven parte de la ciudad que alguna vez amaron.

Spade visualiza un edificio de cuatro pisos que pueda construirse en barrios alrededor de una ciudad, que sirvan para generar composta y como un lugar para rituales donde los familiares y seres queridos puedan acudir y ver a la persona fallecida por última vez. El proceso de composta tomaría alrededor de 30 días.

La diseñadora está consciente de que esto no será atractivo para todos, especialmente para aquellos muy religiosos o tradicionales, sin embrago, será una opción ecológica para aquellos que vean la muerte como parte de la naturaleza, como un evento que está diseñado por la naturaleza para regresar a la naturaleza y alimentarla.

El sugestivo lema del proyecto lo resume bien: “Solo vives dos veces”.

 

También en Ecoosfera: Poetree: la urna fúnebre que te permite plantar un árbol en las cenizas



Cómo hacer un té de composta en 6 pasos

El té de composta es aún mejor que la tierra de composta, ya que conserva las bacterias y hongos benéficos para nutrir las plantas.

Para muchos de nosotros, una taza de té es uno de los placeres sencillos más apreciados de la vida. Para las plantas de tu casa también puede ser. Pero no hablamos de té negro, ni té verde ni infusiones… hablamos de té e composta.

El té de composta es un fertilizante orgánico de fuerza moderada que es increíblemente nutritivo para todo tipo de plantas. Cualquier persona con un jardín, un huerto o un poco de espacio para tener una composta puede hacerlo. Piensa en este té como una bebida energetizante para la vegetación.

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Es, incluso, más efectivo que la composta por sí sola, ya que el proceso de destilación emplea bacteria benéfica en la composta, apunta Suki Janssen, administradora de reducción de desperdicio en Atenas, Georgia.

“Los microbios como las bacterias pueden volverse inactivos en la composta porque les falta nitrógeno para comer”, dice. “Al hacer té de composta, alimentas a las bacterias, lo cual les devuelve la vida. Los microbios activos tienen beneficios fertilizantes para las plantas”. En algunos casos. El proceso de destilación del té puede causar que los nutrientes,las bacterias benéficas y los hongos se multipliquen. Se quedan suspendidos en el agua de manera que los hace inmediatamente accesibles a las plantas.

compostteastrainLa clave es usar este té en 24 horas después del proceso de destilación. El té de composta tienen una vida corta cuando las bacterias reenergetizadas están activas.

Este es un manual fácil, en 6 pasos, en el cual lo único que necesitas son dos cubetas, una pala, composta fresca, agua y una tela para filtrar (puede ser una camiseta vieja).

 

Paso 1. Llena ¾ de una cubeta con composta.

Paso 2. Agrega agua hasta llenar la cubeta. Aquí puedes añadir un poco de azúcar para despertar a las bacterias.

Paso 3. Deja reposar la mezcla por cuatro días, removiéndola ocasionalmente.

Paso 4. Filtra la mezcla a través de una tela porosa hacia otra cubeta. Unta los residuos de composta en tu jardín o devuélvelos al bote de composta.

Paso 5. Diluye el líquido de la composta con agua hasta tener el color de un té débil.

Paso 6. Usa el té inmediatamente como riego o colócalo en un aspersor. Cuando lo uses como aspersor, añade una pequeña cantidad de aceite vegetal o líquido orgánico para lavar platos (1/8 de cucharada por galón es suficiente) a la mezcla para ayudar a que se adhiera a las hojas.

 

Consejo útil:

La composta: debe estar bien terminada. Es decir, debe tener una textura galletosa y de tierra olorosa, como la tierra del bosque. Si no estás seguro de si tu composta está lista, mira hasta abajo… ahí es donde está lo mejor.



Con esta práctica guía infográfica ya puedes saber qué nutrientes le faltan a tus plantas

Con esta sencilla síntesis podrás saber por fin qué le tienes que dar a tus plantas para que muestren su mejor aspecto.

Las plantas son parte de la Naturaleza pero también, desde tiempos remotos, son compañeras imprescindibles de nuestra vida cotidiana. Del ornato a la utilidad culinaria, del complemento estético a la fragancia con que inundan un espacio, las plantas están ahí para, en un vistazo de contemplación imprevisible, descubrirnos en ese instante la perfección natural.

Sin embargo, esta “domesticación”, este paso de su hábitat a nuestras casas, lugares de trabajo, plazas pública y más, no siempre resulta indemne, en especial porque ahí en la Naturaleza encuentran orgánicamente todo aquello que nosotros tenemos que procurarles suplementariamente. De ahí que, en ocasiones, una planta a nuestro cuidado no nos muestre su mejor aspecto, a pesar de que creemos que le damos todo lo que necesita.

Esta infográfico que ahora compartimos es una guía abreviada de las carencias más comunes en las plantas caseras y la manera en que estas pueden detectarse con tan solo revisar sus hojas. A la hoja verde y firme del bienestar pueden oponerse hojas amarillentas, pálidas, con dificultad evidente para desarrollarse y más.

Pero una vez que nos dimos cuenta de esto, ¿qué hacer?

Bueno, para la falta de calcio se recomienda triturar cascarones de huevo y enterrar ese polvo cerca de las raíces.

Para la falta de potasio, una infusión de cáscaras de plátano, la cual se consigue hirviendo las cáscaras de entre 4 y 6 plátanos (dependiendo del tamaño) en 1 litro de agua hasta que el líquido se reduzca un poco.

En cuanto a la falta de hierro, magnesio, nitrógeno, fósforo y azufre, basta con una buena porción de composta orgánica.

Por último, si tu planta tiene pulgones, el sitio La Bioguía aconseja utilizar infusión de ajo pulverizado, la cual puede obtenerse hirviendo entre 6 y 8 dientes de ajo en un 1 litro de agua hasta reducir un poco; la infusión se cuela y se aplica directamente sobre las hojas (con  ayuda de un atomizador) y también sobre el suelo donde se encuentra la planta.

Desafortunadamente desconocemos al autor de tan práctica síntesis, aunque ello no nos exime de reconocerlo y agradecer su trabajo.



Tips para dejar de producir basura y volver tu vida más ligera

Bea Johnson y su familia se han convertido en los pioneros del “Cero desecho” y desde entonces son una gran inspiración para todo el que busque aligerar su vida y dejar de tener tanto impacto en el planeta.

“El hombre es rico en proporción a la cantidad de cosas de las que puede prescindir”.

Henry David Thoreau

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9e3a2f0e-7016-11df-9b6d-001cc4c002e0.imageEn el año 2006, Bea Johnson, autora de Zero Waste Home, decidió que ella, su esposo y sus dos hijos debían reducir la cantidad de basura y desecho que producían en un ámbito diario. Bea comenzó por cambiarse a una casa más pequeña, deshacerse del 80-90 por ciento de sus pertenencias, incluyendo un segundo auto, y básicamente cambiar cada aspecto de su vida. Lo mejor de todo es que descubrió que no sólo estaba haciendo un cambio en su estilo de vida y en su impacto en el planeta, sino que también estaba ahorrando mucho dinero al final del día.

Desde entonces no sólo ha implementado un estilo de vida ecológico y simple para ella y su familia, sino que ha educado e inspirado a gente de todo el mundo a hacer lo mismo. Para las compras, que casi siempre son a granel, utiliza bolsas reusables y frascos. Casi toda la ropa de la familia es de segunda mano y la de cada uno cabe dentro de una maleta de mano, lo cual hace que viajar sea mucho más fácil. Cuando la familia se va, renta su casa para que no se desperdicie.

Bea cree que el secreto es, en primer lugar, reducir la cantidad de desecho que se trae a casa. Su lema es “Rehúsa, Reduce, Reúsa, Recicla, Pudre”; e incluso mientras el reciclaje es importante, de acuerdo a Bea debería ser la última opción. Aquí te compartimos algunos tips que ella da para lidiar con el desecho doméstico:

Rehúsa: lucha contra el correo basura y rehúsa los volantes y panfletos.

Desaloja: aligera la carga de cosas en tu casa. Usa una lista cuando vayas de compras para traer a casa menos cosas y crear menos basura con la que lidiar luego.

Reúsa: Cambia los desechables por reusables. Usa pañuelos, botellas rellenables, servilletas de tela, harapos, etc. Evita la basura de supermercado al llevar contigo bolsos reusables, bolsas de tela para productos secos y frascos para productos húmedos como el queso y las carnes.

Recicla: conoce las políticas de reciclaje de tu ciudad, pero piensa en ello como último recurso. Pregúntate acerca de la necesidad y el ciclo de vida de tus compas. Compra principalmente productos a granel y de segunda mano, pero si debes comprar algo nuevo, evita el plástico. La mayoría es enviado alrededor del mundo para ser reciclado y termina en el océano.

Pudre: haz composta de todo lo que puedas. Convierte el basurero de tu cocina en un gran receptáculo de composta. Entre más grande es hay más posibilidades de que lo uses.

El blog de Bea tiene mucho más información al respecto, incluyendo recetas para hacer productos de limpieza y una lista de las cosas que ella utiliza para lograr este ligero y limpio estilo de vida. Si ella pudo hacerlo cualquiera puede, sólo es cuestión de saber cómo. Por suerte para nosotros, el camino está allanado.

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